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Cómo mantener tu salud bucodental durante las vacaciones

Seguir nuestra rutina de limpieza bucodental y alimentación durante el verano es difícil, sobre todo en esos días que pasamos fuera de casa y los planes al aire libre se multiplican. Andrés Sánchez Monescillo, de la clínica de estética odontológica Turrión Monescillo, nos dice cómo podemos evitar la aparición de caries u otros problemas durante el verano. “El descuido de la limpieza dental es una de las causas principales por lo que nos vemos obligados a visitar al dentista cuando volvemos a nuestra rutina en septiembre”, afirma el doctor.

  • Incluir un neceser con cepillo de dientes y pasta dentífrica en la bolsa de la playa. “Mi recomendación es meter en la bolsa de la playa un pequeño neceser con un kit dental, igual que llevamos siempre protección solar para proteger nuestra piel, debemos tener el mismo cuidado con nuestros dientes”.
  • Reducir el consumo de azúcar y bebidas ácidas de nuestra alimentación. “Las horas que pasamos al sol aumenta la deshidratación y por tanto consumimos más líquidos, eso está muy bien, pero tenemos que procurar que, en la mayor medida posible, nos hidratemos con agua. Si evitamos las bebidas azucaradas reduciremos el riesgo de la aparición de caries de forma significativa”.
  • El hilo dental, uno más en tu neceser. “Ya que descuidamos el número de veces que nos lavamos los dientes, cuando lleguemos a casa es recomendable que lo hagamos en profundidad. Es importante pasar el hilo dental una vez que se haya realizado el cepillado”.
  • Visita a tu dentista en septiembre. “Antes de curar, mejor prevenir”. El doctor Monescillo recomienda visitar al dentista cuando volvamos de vacaciones para hacer una revisión y en caso de que sea necesario, realizar una limpieza dental.

Fascitis plantar en verano: cómo evitarla y solucionarla

La llegada del verano hace que el pie pase de estar completamente cubierto a todo lo contrario. También se pasa a llevar menor amortiguación o incluso ninguna, yendo descalzo. Todo esto hace que, en estas fechas, junto a las características morfológicas de cada pie, se vean incrementadas las consultas al fisioterapeuta por esta patología. Por ello, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla – La Mancha (COFICAM) quiere poner el foco en esta dolencia.

“El dolor puede generar una impotencia funcional. Normalmente se genera al levantarse por la mañana y disminuye gradualmente al caminar, pero empeora durante los primeros pasos después de periodos de reposo prolongados o con el aumento de la intensidad de la actividad: al subir escaleras, poniéndose de puntillas, al caminar descalzo y con la flexión dorsal del tobillo y de los dedos”, señala Marta García Landete, vocal II Albacete de COFICAM.

Para impedir la aparición de esta patología lo más indicado es la prevención. La fisioterapeuta da algunas recomendaciones:

• Calzado ancho. Se aconseja el uso de calzado ancho y con la horma adecuada a nuestro pie. El tacón recomendable es de 2-5 cm. Evita llevar calzado estrecho y con poca suela (manoletinas, por ejemplo). Además, es importante que esta no sea resbaladiza para que los dedos no hagan garra sobrecargando el pie y así eludir caídas.

• Pie sujeto. Escoge calzados con tiras en el tobillo y talón, para que el pie no sólo deba sujetarse al calzado por los dedos y así, distribuir mejor el esfuerzo al caminar en todo el pie y reducir la inestabilidad que puede ser causa de lesiones.

• Evita las chanclas. No uses chanclas con la tira entre pulgar e índice ya que cambia la distribución de fuerzas en la biomecánica de la marcha produciendo dolor y deformidades.

• Zapato adaptado cada actividad. Adecua el calzado a la actividad que va a realizar y revise que este se encuentre en buen estado.

• Evita andar descalzo. Sobre todo, si es por terreno duro. Sí se aconseja un paseo por la playa, ya que es un buen ejercicio para reforzar nuestros músculos y mejorar la propiocepción.

• Cambia de calzado de forma regular y haz estiramientos de todo el miembro inferior, haciendo hincapié en la cadena posterior de la pierna y la fascia plantar.

• Masajea la zona. Ponte crema hidratante mediante un pequeño masaje y con una botellita helada ruédela por el suelo.

Si a pesar de seguir estas recomendaciones se sigue sufriendo esta patología, lo más recomendable es acudir a un fisioterapeuta colegiado.

Vacaciones Covid free

Si el verano pasado venía plagado de incertidumbres ante la que creíamos situación post pandemia, en esta ocasión la cosa no será muy diferente. A pesar de que creíamos que podríamos disfrutar de unas vacaciones más o menos normales, como las de antes, gracias principalmente al avance de la vacunación y, con ello, la tan ansiada inmunidad de grupo, pues resulta que no, que ni hemos alcanzado la inmunidad de grupo (no se espera hasta alcanzar el 70% con la pauta de vacunación completa), ni la situación epidemiológica ha variado sustancialmente de un verano a otro. Hay diferencias, por supuesto, como que por ejemplo, afortunadamente, no tenemos ni tantos fallecimientos ni tantas hospitalizaciones graves, pero la incidencia de la enfermedad, lejos de disminuir, aumenta de forma dramática. Y es que las nuevas variantes del virus son mucho más contagiosas que las de las primeras olas.

Quizás el proceso de apertura y flexibilización de las normas sanitarias que hemos experimentado desde el fin del Estado de Alarma generen una sensación de mejoría. A ello ha contribuido especialmente la disminución de la gravedad del impacto de la pandemia: menos fallecimientos, menos saturación hospitalaria, centros de atención primaria que recuperan la normalidad… Pero, independientemente de las sensaciones, lo cierto es que la situación está empeorando nuevamente, ya que los contagios son mucho mayores. La incidencia se ha disparado este verano.

En comparación con los datos de incidencia acumulada en los últimos 14 días, estándar utilizado por las autoridades sanitarias, a 21 de julio de 2020 España tenía 29,42 casos cada 100.000 habitantes, y para el 21 de agosto de ese mismo año se disparó a 149,75 casos. Un año después, la incidencia acumulada en los últimos 14 días, a 21 de julio, es de 644,50 casos, cuando hace tan solo un mes, el pasado 21 de junio, el dato era solo de 92,46 casos. Un incremento preocupante, si bien gracias a la vacunación de más de la mitad de la población (al cierre de esta edición supera el 50% de la población con pauta completa), se evita que ese índice de contagio sea un drama sanitario. Algo que no resta preocupación, porque la otra mitad de la población no olvidemos que está sin vacunar. Además, las vacunas no son inmunizantes ni son efectivas al 100%, lo que sigue obligándonos a mantener precauciones.

Los datos hablan por sí solos y, desgraciadamente, en estas vacaciones tenemos que afrontar la denominada ya quinta ola de la pandemia, cosa que augura la vuelta de algunas restricciones, aunque desde la finalización del Estado de Alarma no se prevean restricciones severas con carácter generalizado.

Recomendaciones esenciales
Este contexto nos aleja de la posibilidad de disfrutar de unas vacaciones parecidas a las que teníamos antes de la pandemia, y nos sigue obligando a mantener diferentes medidas de prevención para pasar unas vacaciones Covid free (terminología que utilizan muchos establecimientos hoteleros y de hostelería):

– Usar las mascarillas siempre en interiores y cuando se esté con personas no convivientes.

– Hacer uso de las mascarillas en exteriores cuando no se pueda mantener la distancia de seguridad de más de metro y medio con otras personas, o si se camina por zonas especialmente concurridas.

– Mantener el espacio interior bien ventilado permanentemente.

– Lavar frecuentemente las manos con agua y jabón. Usar gel hidroalcohólico cuando no se disponga de acceso al agua con jabón.

– Procurar mantener los contactos personales dentro de una burbuja estable.

– Permanecer en casa si se tiene cualquier síntoma asociado a la Covid, si se tiene el diagnóstico, se ha sido contacto directo o se está esperando resultados.

Además, al igual que en el verano pasado, recogemos las principales recomendaciones para viajar y evitar contagios:

– Evita destinos conflictivos. Es recomendable consultar la situación epidemiológica y las posibles medidas restrictivas. En este sentido, viajar por España se torna como la mejor opción,  pero también debemos consultar la situación local de nuestro destino.

– En caso de viajar en avión escoge los asientos para que la unidad familiar pueda estar junta y no compartir espacios con terceros. Aunque el avión se considera espacio seguro, toda prevención es poca. Si se viaja individualmente, mejor ventanilla para reducir la posibilidad de contacto con terceros.

Si optamos por viajar en coche, este será preferible a transportes colectivos. Y si no podemos evitarlos, siempre la mascarilla puesta y desinfección regular de las manos.

– Cuando debamos permanecer en salas de espera para viajar, mantener la distancia de seguridad interpersonal, usar la mascarilla y el lavado de manos.  Especialmente a la hora de viajar en avión ve con tiempo de sobra, ya que el aumento de viajeros junto con las medidas de la pandemia pueden dilatar más los tiempos.

– Evita las aglomeraciones, tanto a la hora de hacer colas para realizar embarques como en visitas, restaurantes, etc. Consulta horarios y mejor visitar los sitios que tengan sistemas de reservas y limitaciones de cupos.

– Escoge destinos poco saturados. Aunque por estas fechas las zonas de costa son las preferidas, recuerda que también son las que mayor saturación tendrán. Recuerda además que muchas playas imponen limitaciones de acceso para evitar aglomeraciones.

Test de autodiagnóstico
Una de las medidas estrella que sin duda protagonizarán el verano es la dispensación sin receta médica en las farmacias de los denominados test de autodiagnóstico para la Covid-19. El Gobierno aprobó un Real Decreto que lo autoriza, justificándolo por la necesidad de aumentar la capacidad diagnóstica del Sistema Nacional de Salud, con objeto de identificar de forma rápida sospechas de casos positivos, para tomar las medidas adecuadas y así controlar eficazmente la progresión de la pandemia. Según el Ministerio de Sanidad, la disponibilidad de estas pruebas permitirá a la población general la realización de las pruebas sin la intervención de un profesional sanitario, lo que, por un lado, reducirá en cierta medida la presión asistencial de los centros sanitarios, y por otro, permitirá la identificación rápida de sospechas de casos positivos.

El Real Decreto permite desde el 22 de Julio la venta sin receta de los test para el Covid en las farmacias, lo que facilitará que cualquiera pueda hacerse el test de autodiagnóstico en cualquier momento y lugar. Así, las más de 21.000 farmacias que hay en España se suman al Sistema Nacional de Salud en las labores de detección de la Covid-19.

Ante este nuevo panorama, desde la Organización Farmacéutica Colegial se insiste en la necesidad de que, para poder obtener el mejor resultado en términos epidemiológicos a estas pruebas es necesario que las comunidades autónomas y los Colegios de Farmacéuticos se coordinen en el registro y notificación de los datos como ya ha anunciado que hará Navarra y se está estudiando en otras autonomías. Para Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Farmacéuticos “eximir de la necesidad de receta facilita el acceso a estas pruebas, así como su dispensación en farmacias garantiza la seguridad y cercanía las mismas”.

Cambios de hábito en verano
Un estudio global elaborado en junio por Juice Plus+ asegura que la salud del 46% de los españoles no ha mejorado después del confinamiento, y la culpa la tienen los malos hábitos. Para ser más exactos, el 41% de la población asegura que vio mucho más la televisión que antes, el 33% pasó horas enganchado a los dispositivos electrónicos y redes sociales, y el 30% trasnochó más de lo debido, tres malos hábitos adquiridos durante este periodo que la mayoría de la población encuestada quiere apartar de sus vidas este verano, en beneficio de una vida más saludable.
De acuerdo con este estudio, a medida que las restricciones vayan disminuyendo, la lista de buenos hábitos que los españoles quieren priorizar tras el confinamiento son los siguientes, por orden de mayor a menor: el 44% de los encuestados tiene como una de sus principales ilusiones ir de viaje tras la pandemia; un 37% quiere ahorrar dinero; un 36% ha asegurado que priorizará mantener el contacto con sus seres queridos; igualado al hecho de cuidar de su salud mental y su peso. Además, un 32% da una mayor importancia a mantener una dieta equilibrada y el 28% tiene como objetivo mantener una rutina de ejercicios de forma regular.
A nivel emocional, la pandemia también ha afectado a la forma de ser de los españoles y después de esta experiencia, el 36% de los encuestados se considera más paciente, el 29% más amable y el 25% asegura que es mucho más alegre que antes del estallido de la Covid-19.
En lo que a hábitos culinarios se refiere, los datos arrojados por el estudio confirman que un 43% afirma que cocina más desde el inicio de la pandemia; y un 57% de los encuestados aseguró que lo que más había cocinado durante el confinamiento habían sido platos con ingredientes pertenecientes a la dieta mediterránea, como verduras, frutas, carne, y pescado.

Diez smoothies saludables

Diez smoothies saludables a base de zumo, frutas y verduras, para mantenerse hidratado este verano. La Asociación Española de Fabricantes de Zumos, Asozumos, nos propone diez sencillas recetas con base de zumo para combatir las altas temperaturas del verano y como complemento alimenticio para mantener una correcta hidratación gracias a su alto contenido en agua y vitaminas.
En esta época del año “los zumos de frutas juegan un papel fundamental ya que están compuestos de agua entre un 85 y 89%, lo que les permite contribuir a una correcta hidratación como complemento al consumo de fruta entera y la ingesta de agua”, señala Javier Valle, secretario general de Asozumos. Una recomendación que también figura en la pirámide de Hidratación saludable la Asociación Española de Nutrición Comunitaria (SENC).
Los zumos de frutas, además de ser una fuente natural de hidratación por su alto contenido en agua, ayudan a alcanzar la ingesta diaria recomendada de frutas y verduras. De hecho, “la naturalidad del producto es tal que la ley no autoriza la adición de azúcares ni conservantes ni aromas a los zumos de fruta encontrándonos un producto final prácticamente idéntico al exprimido en casa”, añade Valle.

Alimentación e hidratación saludable en un solo vaso
Durante el verano, el consumo de un vaso de zumo de 150-200 ml puede llegar a ser un excelente aliado – dentro de una alimentación saludable y variada – para mantener una correcta hidratación del organismo, al igual que evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, utilizar ropa clara y fina o cubrirse la cabeza con un sombrero.
Por este motivo, Asozumos ha creado un recetario compuesto por diez propuestas en las que destaca el zumo de frutas como base principal y necesaria para mantener una correcta hidratación y contribuir a alcanzar el consumo diario de 3 frutas, siendo como mínimo dos de estas raciones piezas de fruta enteras.
Las recetas cuentan con un protagonismo especial de zumo de melocotón, uva, manzana, naranja y piña para dar respuesta a la demanda de la sociedad, “son algunos de los sabores más consumidos en España”, comenta Valle. Sin embargo, Asozumos también propone alternativas innovadoras como el zumo de granada en combinación con plátano y leche de coco o un smoothie de frutos rojos.
Todas ellas propuestas de fácil preparación y listas en 5 minutos, “con el objetivo de ofrecer una alternativa sana y nutritiva, basada en frutas y verduras, para combatir el calor y refrescarse durante lo que resta del verano”, concluye Javier.

El calor y la humedad mantenida tras los baños facilitan las cistitis en verano

El Hospital de Torrejón recuerda que el calor y la humedad mantenida tras los baños facilitan las cistitis en verano.

Durante el verano, factores ambientales como el calor y los baños en piscinas aumentan el riesgo de infección urinaria debido a que el agua puede alterar la flora defensiva y facilitar, así, la aparición de las cistitis. “El calor favorece la sudoración y disminuye el volumen de diuresis u orina, que es un factor de riesgo para las infecciones”, según explica el doctor Manuel Ramírez, urólogo del Hospital Universitario de Torrejón. Además, añade, “los baños en playas y piscinas condicionan otro claro factor de riesgo, la humedad de forma mantenida en la vagina, que facilita las cistitis debido al enfriamiento y a la falta de transpiración”. El doctor Ramírez explica que la cistitis “indica la presencia de microorganismos en la orina, asociados a sintomatología miccional, por ejemplo, micciones frecuentes durante el día (polaquiuria), dificultad y dolor o escozor al orinar (disuria), sensación persistente de deseo miccional (tenesmo) y a veces sangrado en la orina hematuria (hematuria)”. Recuerda, además, que las infecciones de orina son más frecuentes en las mujeres “porque la uretra es más corta que en los varones y los microorganismos existentes en la flora intestinal colonizan la vagina y pueden ascender a la vejiga”.

Para prevenir las infecciones de orina, el especialista del Hospital de Torrejón recomienda beber entre dos y tres litros de agua al día y realizar micciones frecuentes. “Un paciente con infecciones de repetición no deber estar más de 3 horas sin orinar”, asegura el doctor Ramírez. Además, insiste en la importancia de cambiar el bañador mojado por ropa seca, para evitar la humedad prolongada y facilitar la transpiración e intentar utilizar la ropa interior de tejidos naturales. También aconseja, sobre todo para prevenir las infecciones continuadas del tracto urinario consumir extractos de arándano rojo, D-Manosa y Vitamina C, además de probióticos, sobre todo si se han tomado antibióticos de forma recurrente.

Evitar intoxicaciones en verano

El verano es una estación que conlleva una serie de problemas de salud muy característicos de estas fechas. En concreto, uno de los más frecuentes es la intoxicación alimentaria, ya que, debido a las altas temperaturas, a que se rompa la cadena de frío o la falta de higiene, surgen bacterias, virus, toxinas y parásitos en los alimentos y en el agua.

Para evitar que un problema como este interrumpa tu verano, hay una serie de pasos que debes seguir:

  • Conocer algunos de los alimentos con tendencia a estropearse durante estas fechas:
    • Carnes y aves (cocidas o crudas), cuya cocción debe alcanzar una temperatura mínima de 70º para evitar la trasmisión de E. coli, salmonella, listeria o parásitos.
    • Productos lácteos, ya que, si no están pasteurizados, pueden contaminarse fácilmente con bacterias como la Brusella.
    • Mariscos, en concreto moluscos con concha, que son los más propensos a la concentración de bacterias, por lo que, para evitar un riesgo elevado, debe haber garantías higiénicas.
    • Huevos, que deben consumirse en un espacio breve de tiempo y manipularse con cuidado para evitar que se contamine el interior a través de una cáscara sucia.
    • Frutas y verduras mal lavadas o sometidas a altas temperaturas durante más de 3 días, ya que aumenta el riesgo de contaminación por listeria
  • Identificar los posibles síntomas para poder tratar el problema lo antes posible:
    • Náuseas
    • Dolor y calambres abdominales
    • Fiebre
    • Vómitos
    • Diarrea
  • Ponerse en contacto con el servicio médico más cerano.

El sol y el agua del mar o piscina pueden dañar el cabello, ¿cómo protegerlo y evitar que sufra?

El verano y las vacaciones sirven para descansar y desconectar, pero hay que tener cuidado para que estos días fuera de la ciudad no provoquen daños en el cabello que puedan ser irreparables. Los cabellos rubios con mechas y coloración son los que más sufren durante el verano y, por tanto, según indica el Dr. Javier Pedraz, director médico de Insparya Madrid, “son los que deben tomar más precauciones durante las vacaciones”. Como el doctor indica, “los productos usados para teñir el cabello tienden a secarlo, cambiando la corteza y cutícula del cabello. Si a esta agresión, se le suma las provocadas por el sol y el agua del mar o piscina, el cabello tendrá más posibilidades de sufrir daños que se presenten a partir del otoño”.
Pedraz recalca que hay que tener especial cuidado con el sol, ya que “los rayos del sol dañan el tallo piloso haciéndolo más seco y abriendo la cutícula, lo que puede desencadenar una caída de cabello durante los meses de otoño”.
Asimismo, recalca que hay que tener “cuidado con el agua del mar y de la piscina, porque el cloro de las piscinas y la sal marina debilitan las fibras de queratina”, especialmente, y tal como indicaba más adelante, “aquellos cabellos con tinte y mechas, que tienden a perder el color y el brillo, ya que se deshidratan aún más, provocando la aparición de puntas abiertas y dejando una desagradable textura seca y áspera además de un aspecto deslustrado y seco, con mayor predisposición al daño”.
Es importante también tener en cuenta que el exceso de calor va a provocar una excesiva sudoración que, según Pedraz, “provocará que el cuero cabelludo se irrite y se vuelva más sensible”. Como consecuencia del calor, nos duchamos más, y el mayor uso de champús “también provoca que el cabello se reseque, volviéndose frágil y quebradizo”.
Para evitar estos daños, es necesario preparar y cuidar el cabello antes, durante y después de las vacaciones.
El doctor Pedraz recomienda que, “antes de someter el cabello a la exposición al sol o al agua de la playa o piscina, se prepare con tratamientos fortalecedores a base de aminoácidos, de esta manera, cuando nos expongamos al sol, nos bañemos en el mar (salitre) o en la piscina (cloro), el pelo estará protegido y con fuerza”, evitando el sufrimiento que estos provocan. apuesta por tratamientos que hidraten, reparen y nutran en profundidad. Sin duda, una de las mejores opciones es la utilización de MesoHair, la mesoterapia con composición exclusiva de Insparya. Antes y después de la exposición al sol y de cada baño “es importante utilizar productos nutrientes e hidratantes, como por ejemplo aceites con ingredientes naturales capaces de absorber el cloro y la sal, como pueden ser los aceites de almedra, los de manteca de karité o los de coco”.
Asimismo, recomienda el uso de un “spray capilar con filtros solares que se debe reaplicar después de cada chapuzón. Será preferible optar por las texturas invisibles y ligeras que crean una fina película que protege el cabello sin aportar peso ni engrasarlo” aunque, si se puede, Pedraz insiste en lo importante de evitar la exposición del cabello al sol, usando pantallas físicas como gorras, sombreros, sombrillas, etc.
En el momento de la ducha, Javier Pedraz recomienda “champús de uso frecuente, ya que contienen menos sulfatos y no resecan tanto la fibra capilar, y aquellos específicos para el sol que cuidan el cuero cabello e incluyen activos antioxidantes. Asimismo, hay que usar champús sin siliconas, ya que estas aumentan el peso del cabello, y en caso de que el cabello sea fino, puede provocar que se rompa”. Los champús más adecuados para esta época del año serían Insparya NutriPlus (avena, aloe vera y algas marinas) e Inparya Prevent HA (algas marinas y ácido hialurónico), por su alto poder hidratante.
Además de los cuidados externos, el doctor recomienda cuidar el cabello desde dentro, cuidando la hidratación, “bebiendo una cantidad suficiente de agua. Asimismo, el agua sin gas y el té sin edulcorantes son excelentes bebidas refrescantes que ayudarán a mantener el cabello fuerte”.
Es importante cuidar el cabello durante estos meses estivales, para evitar así daños posteriores. Por ello, es recomendable visitar un especialista antes y después de las vacaciones para que recomiende los tratamientos y cuidados más adecuados para cada situación.

Las infusiones más saludables para tomar este verano

¿Estás familiarizado con los tés florales? Puede que hayas oído hablar acerca de ellos como “tisanas”. Son unas relajantes y aromáticas infusiones compuestas a partir de flores secas, que se pueden tomar tanto solas como acompañadas por un té negro, blanco o verde.

La gama de tisanas florales puede ser muy amplia. En esta ocasión, hemos escogido algunas de las más populares, para desgranar sus beneficios y consejos para disfrutarlas mejor.

Lavanda, con propiedades calmantes
Los griegos y romanos fueron de los primeros en aprovechar esta planta autóctona del Mediterráneo occidental altamente aromática. Es apreciada por su actividad relajante que ayuda a reducir los niveles de estrés. Si tomas un té floral de lavanda reforzarás tu poder antioxidante, que puede sr de gran ayuda para el sistema intestinal, combatiendo las bacterias malignas que habitan en el intestino.4

Puedes disfrutar del té de lavanda solo o acompañado por una deliciosa mezcla con rosa orgánica y/o manzanilla. Además, puedes apoyar la relajación, disminuir el estrés y fomentar un sueño placentero con las perlas de lavanda. Se trata de un complemento nutricional seguro y eficaz que conserva los beneficios y las propiedades de la planta.

Manzanilla, antiinflamatorio natural
La manzanilla es una hierba que se puede encontrar fácilmente preparada para su consumo en forma de infusión. No importa la época del año, es un componente recurrente que no suele faltar en ninguna casa. Su sabor es delicado, pero has de saber que antiguamente, los egipcios y los antiguos romanos, la usaban para crear ungüentos, cremas y otras bebidas.

Las flores de manzanilla tienen propiedades antiinflamatorias, astringentes y antioxidantes.2 Además, contienen adaptógenos como apigenina y crisina, que pueden ayudar a calmar los nervios y promover un sueño saludable.

Caléndula, para el dolor de garganta
Los herbolarios disponen de este producto desde hace muchos años, tanto para usos culinarios, como para fines medicinales. Las flores de caléndula son una deliciosa infusión terapéutica, ligeramente amarga, que contiene numerosos compuestos que pueden combatir el estrés oxidativo y la inflamación en el cuerpo.1

Puedes probar el té de caléndula con un poco de miel. Esta mezcla aliviará el dolor de garganta y sirve como un pequeño estímulo en cualquier momento.

Hibisco, rico en antioxidantes
Es una infusión picante de tonos rubí, con un sabor ligeramente ácido similar al de los arándanos. Su origen se encuentra el norte de África y el sudeste asiático. Las flores de hibisco también son ricas en antioxidantes protectores, tal y como recogen algunos estudios realizados en los últimos años.3

Es una infusión que puedes tomarla sola, pero, si lo prefieres, cabe la posibilidad de combinarla con escaramujos secos, así obtendrás un exuberante elixir rico en vitamina C. Ideal para el verano si lo mantienes frío en el frigorífico, puede convertirse en tu aperitivo preferido y saludable estos meses.

Linden, la tila de toda la vida
La tisana de moda en Francia. El té de tilo se ha utilizado desde la Edad Media para promover la transpiración y la desintoxicación. Además, aporta propiedades sedantes naturales, confirmadas en un estudio reciente revisado por pares.5 Se trata de una bebida sutilmente dulce, con un toque cítrico. Debes saber que la tila posee poder antioxidante, por su contenido rico en flavonoides y quercetina.

Ahora que nos hemos adentrado en el verano y las temperaturas empiezan a subir, es el momento de conocer bebidas que siempre hemos tenido a mano, pero desconocíamos su poder refrescante. Las infusiones son saludables y puedes encontrar en tiendas y herbolarios una amplia oferta de mezclas florales que pueden hacer que tu verano sea más agradable.


Referencias

  1. Sytar O, Hemmerich I, Zivcak M, Rauh C, Brestic M. Comparative analysis of bioactive phenolic compounds composition from 26 medicinal plants. Saudi J Biol Sci. 2018 May;25(4):631-641.
  2. Khan SS, Najam R, Anser H, Riaz B, Alam N. Chamomile tea: herbal hypoglycemic alternative for conventional medicine. Pak J Pharm Sci. 2014 Sep;27(5 Spec no):1509-14.
  3. Ajiboye TO, Salawu NA, Yakubu MT, Oladiji AT, Akanji MA, Okogun JI. Antioxidant and drug detoxification potentials of Hibiscus sabdariffa anthocyanin extract. Drug Chem Toxicol. 2011 Apr;34(2):109-15.
  4. Jin JS, Touyama M, Hisada T, Benno Y. Effects of green tea consumption on human fecal microbiota with special reference to Bifidobacterium species. Microbiol Immunol. 2012 Nov;56(11):729-39.
  5. Allio A, Calorio C, Franchino C, Gavello D, Carbone E, Marcantoni A. Bud extracts from Tilia tomentosa Moench inhibit hippocampal neuronal firing through GABAA and benzodiazepine receptors activation. J Ethnopharmacol. 2015 Aug 22;172:288-96.

Cómo prevenir los trastornos digestivos típicos del verano

En verano, muchos españoles cambian sus hábitos. Llegan las vacaciones, los viajes, las comidas fuera de casa, los tupperware en la playa y, en general, muchos excesos que no se producen en otras épocas del año. La temperatura y la humedad aumentan durante los meses de verano, lo que incentiva que crezcan gérmenes y toxinas en los alimentos. Por eso, hay que extremar las precauciones a la hora de cocinar y conservar la comida, ya que todos estos cambios pueden afectar a nuestra salud digestiva.

Según explican los expertos de DosFarma las intoxicaciones alimentarias provocadas por patógenos (bacterias, virus…) son los problemas intestinales más comunes durante el verano en España. Especialmente los causados por las bacterias Campylobacter, responsable del 67 % de los casos, la Salmonella (un 27 %), la Escherichia coli (un 3 %) y la Listeria monocyogenes, responsable de aproximadamente un 1 %. Aunque las intoxicaciones alimentarias son los trastornos digestivos más habituales y peligrosos en verano, no son los únicos. El estreñimiento, los empachos provocados por las comidas copiosas, los gases o la acidez también pueden afectar a la salud digestiva. Por ello, DosFarma ha recopilado las principales enfermedades o molestias que suelen aparecer en verano para saber cómo prevenirlas:

  1. Intoxicaciones alimentarias
    Las toxiinfecciones alimentarias, o intoxicaciones, son enfermedades que se producen por ingerir un alimento contaminado. La mayoría son enfermedades leves que se curan a los pocos días, con reposo y tomando muchos líquidos. No obstante, sí que llegan a ser peligrosas para personas inmunodeprimidas. Hay muchos gérmenes que las causan, principalmente bacterias. Estas son las que más suelen contaminar la comida durante el verano.

Campylobacter
La enfermedad que produce, la campilobacteriosis, es la principal causa de gastroenteritis en el mundo. Esta bacteria vive en los intestinos de los animales y puede pasar a los humanos. Lo más habitual es que este patógeno se transmita por las heces, que contaminan la carne del animal mientras aún está vivo. Los alimentos en los que crece son, principalmente, carnes: pollo, ternera y cerdo. También puede contaminar otros productos derivados de los animales, como la leche (sin hervir), o incluso el agua. Sus síntomas más frecuentes son diarrea, dolor abdominal, fiebre, dolor de cabeza y náuseas y vómitos. Aparecen entre 1 y 10 días después de ingerir la bacteria y duran de 3 a 6 días.

Salmonella
Estas bacterias están presentes en muchos animales y son las causantes de la salmonelosis. Estos patógenos pueden contaminar alimentos de origen animal como los huevos, la mayonesa, la carne de ave o la leche, aunque también puede aparecer en otros productos como hortalizas que se hayan podido contaminar con el estiércol. Además, hay que tener cuidado, porque se puede transmitir entre personas por medio de las heces (por ejemplo, después de ir al baño). La salmonelosis produce fiebre repentina, náuseas, dolor abdominal, diarrea y, a veces, vómitos. La enfermedad dura de 2 a 7 días, y sus síntomas se inician entre 6 y 72 horas después de haber ingerido el patógeno.

Escherichia coli
Esta bacteria, más conocida como E.coli, vive en el intestino de muchos animales, incluidos los humanos. Sin embargo, algunas de sus cepas provocan intoxicaciones alimentarias. Por ejemplo, es una de las principales causas de la llamada «diarrea del viajero», un problema frecuente entre personas que viajan a otros países con unas condiciones higiénico-sanitarias inferiores a las del suyo. Las intoxicaciones por E.coli se producen por alimentos crudos o poco hechos, como la carne picada, la leche y sus derivados, y las hortalizas y semillas germinadas. También pueden deberse a agua contaminada por heces de animales infectados. Una enfermedad causada por esta bacteria provoca calambres abdominales, diarrea, fiebre y vómitos. Los síntomas suelen aparecer 3 o 4 días después de exponerse al patógeno y dura hasta 10 días.

L. monocytogenes
Esta bacteria produce la listeriosis, una enfermedad grave, aunque relativamente poco frecuente. Es especialmente peligrosa en embarazadas y en personas mayores o inmunodeprimidas. Este microorganismo se encuentra en la naturaleza, en el suelo y el agua, o en el tubo digestivo de algunos animales. Por eso, puede pasar a los humanos al consumir hortalizas, carne (o cualquier producto de origen animal) o agua contaminados. En los casos leves, supone diarrea, fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares. Pueden aparecer entre 1 y 4 semanas después de comer el alimento contaminado y su duración es muy variable: desde un día hasta más de dos meses.

Staphylococcus
Las enfermedades que generan los estafilococos causan distintos tipos de infecciones en la piel, en las vías urinarias o una intoxicación alimentaria, la opción más probable durante el verano. Esta intoxicación puede aparecer por una escasa higiene con la comida o por dejarla expuesta a la temperatura ambiente. Afecta a productos lácteos y de pastelería, como la leche, la nata o las natillas, a las carnes y a los pescados. Sus síntomas incluyen náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. En algunos casos más graves, provoca deshidratación y dolor de cabeza. Lo más habitual es que duren unos 2 o 3 días.

Anisakis
El anisakis es un parásito que se encuentra en pescados y cefalópodos (calamares, pulpo, sepia…). En verano, los destinos de playa son los más populares para las vacaciones y se incrementa el consumo de estos alimentos, por lo que hay que extremar las precauciones. Este parásito puede producir anisakiasis, que afecta al aparato digestivo y causa náuseas, vómitos y dolor abdominal unas horas después de comer.

  1. Gases
    Las vacaciones son el periodo ideal para salir a comer fuera. Eso suele implicar grandes comilonas acompañadas con una buena conversación. No obstante, eso es un cóctel perfecto para los gases. Los gases estomacales se producen durante la digestión y es normal eliminar el exceso mediante eructos o flatulencias. Sin embargo, a veces hay dolor abdominal y malestar y no se pueden expulsar. Un aumento del gas en el estómago suele deberse a tragar una gran cantidad de aire. Eso puede ocurrir si comemos muy deprisa, sin masticar bien, o si hablamos, reímos o gritamos mientras comemos.
  2. Acidez
    En cuanto a la acidez, es un problema que sufren, de forma intermitente, más del 40 % de los españoles. Es una sensación de ardor que aparece en el pecho o la garganta. Sucede cuando la abertura que separa el estómago del esófago no se cierra totalmente y permite que los ácidos del estómago pasen. Si se come demasiado rápido o en grandes cantidades, se desequilibran los niveles de ácido del estómago, que harán presión y se escaparán hacia el esófago.
  3. Estreñimiento
    La rutina puede cambiar drásticamente durante el verano; eso se nota en nuestro tracto digestivo y puede aparecer estreñimiento ocasional. Puede deberse a un cambio en la dieta (por ejemplo, porque no consumimos la suficiente fibra) o al sedentarismo. Uno de los motivos más habituales en los meses de calor es la deshidratación producida por las altas temperaturas. Si el cuerpo está deshidratado, extraerá los líquidos de donde pueda, como de las heces, que se resecarán y serán más difíciles de expulsar.
  4. Digestiones pesadas
    Las comilonas y los cambios de dieta típicos de las vacaciones pueden desembocar en pesadez estomacal, dolor abdominal y sensación de saciedad precoz. Todo ello irá acompañado de gases y acidez.
  5. El «corte de digestión»
    Curiosamente, lo que llamamos corte de digestión poco tiene que ver con la digestión. En realidad, es el síncope de hidrocución y surge cuando hay un cambio muy brusco de temperatura; por ejemplo, si nos metemos al agua fría después de haber estado al sol. El cuerpo intenta adaptarse a la nueva temperatura y, para garantizar el flujo sanguíneo al cerebro, deja de enviar sangre a otras zonas y el corazón va más lento. Si el cambio de temperatura es muy brusco, podemos llegar a perder el conocimiento. Estar haciendo la digestión es un factor de riesgo, pero no está directamente relacionado. Durante la digestión, se dirige gran parte del flujo sanguíneo hacia el aparato digestivo y hay menos sangre en el cerebro, por lo que el síncope es más probable si hay cambio de temperatura.

Cómo prevenir los trastornos digestivos durante el verano
La prevención es la clave por lo que, desde DosFarma nos dan algunas claves para ayudarnos a mantener una buena salud digestiva durante los meses de calor.

Lavarse bien las manos
Hay que lavarse bien las manos después de ir al baño, sonarse la nariz, sacar la basura, tocar a un animal o cambiar pañales. Las intoxicaciones se producen cuando los microorganismos llegan a la comida, muchas veces desde las heces. Si vamos al baño y no nos lavamos bien las manos, podemos pasar esos microorganismos a otra persona al tocarla o dejarlos en la comida que estemos cocinando.

Lavar bien las frutas y verduras, especialmente si se van a consumir crudas
Cocinar los alimentos es una forma segura de eliminar cualquier patógeno. Pero si algo se va a consumir crudo (por ejemplo, una fruta), es muy importante lavarlo bien antes. Igualmente, es necesario limpiar los utensilios de cocina que hayan entrado en contacto con la comida cruda.

Cocinar bien los alimentos
Para eliminar completamente los patógenos, hay que asegurarse de que la carne y el pescado queden bien hechos y los huevos tengan la yema totalmente cuajada. Para evitar el anisakis, en concreto, hay que cocinar adecuadamente el pescado durante al menos 2 minutos a más de 60ºC, es decir, que dicha temperatura llegue hasta el centro del producto.

No romper la cadena de frío
Para conservar los alimentos en buenas condiciones, muchos de ellos requieren estar refrigerados o congelados. En verano, es muy importante revisar la temperatura de la nevera y mantenerla por debajo de los 4,4 grados. El congelador, para conservar la mayoría de los alimentos, mejor por debajo de los -18 grados. Por ejemplo, el anisakis requiere congelar el pescado a -20 grados y mantenerlo durante cinco días.

Si la cadena de frío se rompe (por ejemplo, si un producto refrigerado se ha dejado fuera de la nevera), corremos el riesgo de sufrir una intoxicación. Al romper la cadena de frío, comienzan a crecer microorganismos. Hay que tener en cuenta que un producto que ya esté contaminado no tiene por qué sufrir cambios en el olor, el aspecto o el sabor; si se ha roto la cadena de frío, es mejor descartarlo directamente.

No beber agua de ríos, fuentes o arroyos
Las intoxicaciones también pueden deberse a la contaminación del agua. Lo más recomendable es beber siempre agua embotellada y evitar cualquier fuente natural, si no estamos seguros de que sea agua potable. Igualmente, es mejor no echar cubitos de hielo en las bebidas, a no ser que haya total seguridad de que están hechos de agua potable.

Evitar la leche sin pasteurizar
La pasteurización es un proceso térmico que elimina los patógenos de los alimentos. La leche es el producto más conocido que sufre este proceso, aunque hay muchos otros, como la cerveza o los zumos. Si no tenemos la certeza de que un lácteo está pasteurizado, es mejor no consumirlo.

Hacer comidas ligeras y sin prisa
Los atracones y las comidas rápidas son los aliados de los gases y la acidez. Hay que disfrutar de la comida y tomarnos nuestro tiempo, sin prisas y masticando bien. Para evitar la aerofagia, es decir, tragar demasiado aire, no hay que hablar rápido ni gritar durante la comida. Después de una comida copiosa o de ingerir algún alimento que nos haga generar gases (alubias, garbanzos, col…), ayuda tomar cápsulas o infusiones de hinojo, manzanilla o menta.

Llevar una dieta saludable y beber suficientes líquidos
También hay que comer sano en vacaciones. Para evitar el estreñimiento, es importante llevar una dieta rica en fibra (frutas, verduras, cereales…), reducir los alimentos procesados y hacer ejercicio. Asimismo, hay que mantener unos buenos niveles de hidratación y beber agua sin esperar a tener sed.

No beber alcohol
Las bebidas alcohólicas empeoran los síntomas de ciertas enfermedades digestivas, como el síndrome de reflujo gastroesofágico, un problema que sufren 7 de cada 10 personas que suelen tener acidez. Además, el alcohol incrementa la deshidratación, un factor que motiva el estreñimiento.

Amanda Dutruc, farmacéutica de DosFarma explica: «Olvidarnos algo fuera de la nevera, con el calor y la humedad de estas fechas, supone un riesgo muy alto de contaminación. Por lo general, las intoxicaciones son enfermedades leves que duran unos pocos días. No obstante, sí que hay infecciones muy graves, sobre todo para personas inmunodeprimidas, niños o ancianos. Por eso, en DosFarma queremos recordar la importancia de proteger los alimentos de las altas temperaturas. Y no hay que olvidar que las vacaciones también pueden pasar factura a nuestro aparato digestivo de una forma menos peligrosa, pero muy molesta, como los gases o la acidez de estómago; siempre hay que comer sin prisas y masticar bien, incluso cuando comemos fuera y con más gente».

Consejos para mantener una dieta equilibrada para los más pequeños en verano

Con la llegada del verano, las rutinas se pierden y con ella los horarios de comidas y cenas de forma ordenada. En esta época del año nos relajamos en cuanto a la alimentación de nuestros hijos y la nuestra propia. Desde Onegen Lab facilitan unas pautas para mantener una dieta equilibrada en esta época del año para los más pequeños y también para la familia:

  • HIDRATACIÓN: a pesar que pueda parecer una obviedad, en muchas ocasiones, se nos olvida la importancia de mantener una hidratación correcta. Para los más pequeños desde Onegen Lab recomiendan mínimo beber 4-5 vasos de agua en caso de niños de 1 a 3 años al día y para los padres 1.5 litro diario. Desde la marca señalan que no hay una ley universal sobre la cantidad exacta de agua pero sí es importante vigilar que no haya deshidratación.
  • ALIMENTACIÓN CROMÁTICA: desde Onegen Lab recomiendan apostar por platos de frutas y verduras que combinen distintos colores ya que estos pigmentos contienen vitaminas, minerales y fitoquímicos muy interesantes para nuestros para el organismo ya que de esta forma nos aseguramos que no haya ningún tipo de carencia nutricional.
  • RECETAS LIGERAS Y REFRESCANTES: una de las mejores formas de combatir las altas temperaturas desde la alimentación es con platos refrescantes como sopas frías, ensaladas, cremas. Estos platos son un gran aliado para mantener una dieta equilibrada y además combatir el calor.
  • COMER CON LOS NIÑOS: el verano es un buen momento para aprovechar las vacaciones y la flexibilidad horaria para incorporar el hábito de comer con los más pequeños de casa y así potenciar cualidades como el respeto, el agradecimiento, el compartir, entre otros. Estos hábitos ayudan a que el momento de las comidas se convierta en una experiencia a vivir en familia. El verano puede ser un buen punto de partida para establecer esta experiencia en rutina y ayudar a los más pequeños a disfrutar de estos de momentos.