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Cinco consejos para prevenir lesiones en la piscina este verano

Tan solo hace unos días que entró el verano, pero el buen tiempo ha llenado las piscinas y playas desde hace varias semanas. Para soportar el calor se hace imprescindible darse un chapuzón refrescante, por ello, desde el Colegio profesional de Fisioterapeutas de Castilla – La Mancha (COFICAM) lanzan algunos consejos con los que poder disfrutar al máximo de estos días calurosos sin tener que preocuparse por los incidentes:

• Cuidado con el borde de la piscina. Es habitual presenciar escenas de juegos alrededor de la piscina que pueden dar lugar a resbalones y torceduras de tobillo a causa del agua evacuada, lo que puede acabar en una visita al hospital y arruinando el verano de los más pequeños.

• Sumergirse con precaución. Los niños y los jóvenes suelen ser los accidentados más frecuentes con heridas y lesiones producidas por saltos imprudentes. “Cada verano en nuestro país se producen casos de lesiones medulares por irresponsabilidades de los bañistas y en la mayoría de las ocasiones podrían haberse evitado tomando las medidas oportunas y siendo conscientes del peligro”, afirman desde el Colegio. Las consecuencias de una mala zambullida pueden ir desde una fractura más o menos leve hasta una lesión medular o un ahogamiento si se pierde la consciencia.

• Cambiar de postura mientras tomas el sol. Tumbarse en la hierba con la toalla al sol es una de las costumbres más frecuentes durante la visita a la piscina, sin embargo, conviene cambiar de postura cada poco tiempo o incluso hacer algo de ejercicio estirando los músculos y dando paseos con el fin desentumecer el cuerpo. Se aconseja limitar la exposición al sol entre las 12:00 y las 18:00 horas y si se hace brevemente, hacer un buen uso de los protectores solares.

• Calzado adecuado. Normalmente no se suele prestar mucha atención al calzado en la época estival, sin embargo, no conviene olvidarse de ello y asegurarse de llevar unas sandalias cómodas. Caminar con unas chanclas no adecuadas puede acarrear diferentes lesiones musculares en el pie, rodilla o espalda.

• Educación e información. Aunque a veces pueda resultar evidente o redundante “sigue siendo necesario mandar un mensaje de prevención a lo más jóvenes, ya sea desde las instituciones públicas o privadas, que refuercen esa idea de que no todo vale en la piscina”, concluyen desde COFICAM.

Por último, en caso de presenciar una caída o un salto peligros hay que avisar inmediatamente a los servicios de emergencia y solo en caso de tener los conocimientos necesarios socorrer a la persona herida. “Si es necesario manipular a la víctima, es muy importante inmovilizar el cuello y evitar movimientos de la columna”, concluyen desde el Colegio.

¡Que el embarazo no te impida viajar!

¿Tienes previsto viajar durante el embarazo? Salvo que exista algún problema médico concreto, puedes hacerlo sin problema; solo tienes que tener en cuenta algunos aspectos.

Con la llegada de los meses de verano se intensifican los viajes, y una de las dudas que pueden surgir es qué puedo y qué no puedo hacer en caso de estar embarazada. Te lo resolvemos de la mano del doctor Top Doctors en el siguiente artículo, donde el doctor Fermín Esteban Navarro nos comenta diferentes aspectos que debes tener presente en función del tipo de viaje

  • Viajar en coche. Recomendamos hacer periodos de descanso de entre 15 y 20 minutos cada 2 horas, bajando del coche a ‘estirar las piernas’, ya que durante la gestación hay más riesgo de problemas circulatorios, como episodios de tromboembolismos. La paciente debe hidratarse bien y llevar comida ligera que aporte hidratos de carbono que puedan evitar una bajada de azúcar. Además, no es conveniente realizar viajes largos sola o conduciendo (y durante éstos se debe llevar puesto siempre el cinturón). Existen adaptadores para el cinturón que hacen que llevarlo pueda resultar más cómodo; en cualquier caso, el cinturón no daña al feto y las lesiones que éste pudiera producir en caso de accidente, siempre serán menores que las que evita.
  • Viajar en avión. En primer lugar, es necesario saber que no supone ningún problema; se puede viajar en cualquier momento -si el embarazo cursa con normalidad-. A veces, las compañías aéreas pueden fijar una edad gestacional a partir de la cual no dejan volar a mujeres gestantes (ninguna quiere asistir a un parto en cabina), por lo que es posible que te pidan que lleves un informe de tu ginecólogo donde figure tu fecha probable de parto. En vuelos largos es conveniente levantarse y pasear por el avión. También es recomendable tomarse 100-200 mg de ácido acetil salicílico (aspirina) antes del vuelo para evitar el famoso ‘síndrome de la clase turista’. Debes saber, además, que los ‘arcos de seguridad’ de entrada a las terminales no suponen riesgo alguno para el feto.
  • Viajar en tren. El tren se considera un medio de trasporte seguro y muy adecuado para una embarazada, ya que le permite levantarse y moverse con facilidad; podríamos decir que sería el medio de transporte óptimo.

En cualquier caso, siempre es conveniente asegurarse y llevar un seguro médico que cubra cualquier incidencia relacionada con la gestación y/o parto, sobre todo si se viaja fuera de la Comunidad Económica Europea. Además, no es conveniente viajar a países cuyas condiciones sanitarias no sean adecuadas y/o sufran enfermedades endémicas.

Por último, recordar que en caso de viajar a destinos cálidos se debe tener especial cuidado con el sol, ya que durante el embarazo la piel es mucho más sensible y pueden aparecer manchas de carácter permanente; se deben usar protectores solares con índice de protección mayor de 30. A su vez, la paciente es mucho más susceptible a la deshidratación, por lo que debe recordar beber líquidos de forma frecuente.

Extremadura se posiciona como destino saludable

El Clúster del Turismo de Extremadura ha presentado los resultados y conclusiones del proyecto WWT (Water, Wellness & Tourism) para potenciar el turismo saludable en esta comunidad autónoma. El agua ha sido la clara protagonista, ya que como se ha señalado, desde el principio de la vida en el Planeta Tierra, este elemento ha aportado muchos beneficios a la salud, que van desde la eliminación de toxinas o disminuir el estrés con la relajación de músculos y articulaciones, hasta los tratamientos basados en la relajación de cuerpo y mente.

Jesús Viñuales, presidente del AEI Clúster del Turismo de Extremadura, ha resaltado que “el agua como recurso turístico tiene una importancia vital para esa zona. Los innumerables kilómetros cuadrados de costa dulce que recorren nuestra geografía hacen que este recurso sea otro de nuestros hechos diferenciadores”. Se trata de un medio que hay que saber aprovechar, ya que como explica Rafael Pintado, gerente de OPTITUR: “el agua como recurso turístico ofrece un abanico muy amplio de experiencias y productos a comercializar”.

“Si pensamos que el 70% del cuerpo humano está compuesto por agua, no sorprende que la relación con este elemento (no solo como bebida sino también en forma de baños, inmersiones, chorros, vapores, etc) es fundamental para mantener o mejorar un buen estado de salud”, han manifestado en la presentación.

Precisamente, tanto en Cáceres como Badajoz disponen de increíbles balnearios con aguas minero-medicinales y termales, ubicados en entornos privilegiados, que aportan múltiples beneficios para la piel y la salud. Así, este elemento vital tan importante como es el agua se convierte en el protagonista de este proyecto como principal recurso del turismo de salud, con el objetivo de dotar a los empresarios regionales de ambos sectores de herramientas tecnológicas que permitan crear productos de viaje personalizados y segmentados de forma inteligente, dirigiéndose a personas que deseen prevenir enfermedades o complementar los tratamientos médicos recomendados.

El Clúster quiere potenciar el turismo saludable ofertando un destino de calidad a precios asequibles, aprovechando los recursos termales de la región en un entorno único.

¡Desconecta de la rutina, no de la vida saludable!

Con la llegada del verano no sólo llega el buen tiempo sino las tan ansiadas vacaciones. Desde Estar Vital queremos que las disfrutes al máximo sin renunciar a un estilo de vida saludable, porque puedes hacer de todo sin riesgos para tu salud.
El relax y los caprichitos veraniegos que nos prohibimos durante el resto del año nos llevan a descuidar nuestros hábitos saludables: la alimentación, el deporte o el cuidado de la piel. Por ello te ofrecemos en las páginas de este número consejos más útiles, sencillos y prácticos para que disfrutes sin romper tu estilo de vida.

Hidratación
Consume alimentos ricos en agua y bebe mucho líquido, preferiblemente agua. Limita el consumo de alcohol, ya que además de ser perjudicial para la salud en general, deshidrata. Tampoco las bebidas azucaradas o carbonatadas son la mejor opción, mejor los zumos de fruta natural.
Una buena hidratación no sólo te ayudará a reponer el líquido perdido por el calor y mantener tu salud interior, sino a cuidar tu aspecto exterior, ya que es fundamental para el cuidado de la piel.

Deporte
A pesar del calor no tienes porqué dejar de hacer deporte, todo lo contrario, el buen tiempo anima a la práctica deportiva al aire libre. Sólo debes evitar las horas de mayor radicación solar (las centrales del día), así como los días de calor intenso. Tampoco debes excederte ni hacer grandes esfuerzos. Haz ejercicio moderado, aprovecha para practicar con amigos en la playa o en el campo, voley-playa o senderismo por ejemplo, y procura estar bien equipado: ropa ligera, gorra, gafas de sol, calzado cómodo y agua.

Alimentación
Rehuye de las comidas copiosas y excesivamente calóricas, es mejor apostar por ensaladas y comidas frescas ricas en verduras, así como fruta y zumos. Te ayudarán a suavizar la sensación de calor, mejorar la hidratación y, como no, mantener la línea.
La cocina, mejor cocida, al vapor o a la plancha.

Dormir
En esta época es más difícil conciliar el sueño y obtener el beneficio reparador de dormir. Además, en vacaciones tendemos a trasnochar, pero es importante no descuidar las horas de sueño. Dormir es fundamental para llevar una vida saludable, así que aprovecha bien las noches y no olvides una pequeña siesta.

La piel
Nuestra dermis no sólo sufre en invierno por el frío, también en verano se ve atacada por el sol, la sequedad del ambiente que propicia el aire acondicionado y el cloro de las piscinas. Por tanto, no debemos descuidar los cuidados de la piel, mantener una adecuada protección solar y cremas hidratantes, especialmente después de la ducha para potenciar sus efectos reparadores.
Tras el baño en piscinas es importante ducharnos para eliminar el cloro, ya que es un agente altamente dañino para la piel, sobre todo en niños y personas con dermatitis.

Vestimenta
Utilizar ropa fresquita y calzado cómodo. Las altas temperaturas propician el síndrome de piernas cansadas y otras dolencias como el pie de atleta, por lo que es recomendable utilizar calzado abierto y sin tacón, como las sandalias.
Además, debes desechar las prendas ceñidas y tejidos poco transpirables, mejor ropa porosa y suelta, como vestidos ligeros, shorts y polos o camisetas, facilitando con ello mantener una adecuada temperatura corporal y la correcta circulación sanguínea. Tampoco están demás los complementos como protección durante el dia: gorras y gafas de sol, principalmente.

El verano para los peques

Se acaba el cole y llegan unas largas y merecidas vacaciones para los más peques de la casa, que deben amoldarse a una nueva coyuntura, pero no por ello perder las buenas costumbres.

Con la finalización del curso y la llegada de las vacaciones los niños sufren un cambio de rutinas y actividades que les afecta de forma directa. El paso de unos hábitos estrictos a un horario más flexible, el aumento del tiempo en casa y con la familia o la reducción de las actividades educativas, provocan inestabilidad física y emocional en los más pequeños. ¿Es necesario mantener exactamente las mismas rutinas? ¿Deben seguir con sus actividades educativas y formativas? ¿Cómo sintonizamos los horarios de pequeños y mayores para que todos los miembros de la familia puedan disfrutar del periodo vacacional? Los expertos de Top Doctors (www.topdoctors.es) nos explican las necesidades básicas de los niños, qué actividades educativas fomentar, así como las claves de una convivencia veraniega saludable.

 

La importancia de las rutinas

Los hábitos, rutinas y costumbres son pautas de conducta que suponen aprendizajes. “Aunque no sean exactamente las mismas es importantísimo mantener las rutinas de los más pequeños durante las vacaciones”, explica el doctor Ignacio Manrique Martínez, director del Instituto Valenciano de Pediatría y Puericultura y miembro de Top Doctors. “El horario de verano tiene que parecerse lo más posible al de invierno en cuanto a tiempos de comida, merienda y cena o actividades al aire libre. Un cambio brusco de las actividades aprendidas puede derivar en desasosiego y desconcierto. Y es, además, una forma de mostrarles que sus obligaciones siguen siendo las mismas”. Esta necesidad de mantener los hábitos es más importante cuanto más pequeño es el niño, sobre todo, en menores de dos años.

El problema radica en compaginar estos horarios con las jornadas laborales de verano o las vacaciones de los padres, que lo que buscan en estas fechas es precisamente cambiar sus propias rutinas y disfrutar más del ocio. “Aquí entran en juego los conceptos de responsabilidad, respeto y concienciación que requiere toda paternidad”, explica el doctor Javier Molina Garicano, jefe de sección asistencial de Pediatría y Oncohematología del Complejo Hospitalario de Navarra y miembro de Top Doctors. “Siempre hay soluciones que ayudan a que todo el mundo salga favorecido. Medidas que permitan la diversión de niños y padres tanto juntos como de forma independiente. Lo que es verdaderamente importante es tener en cuenta que las vacaciones son ‘de’ y ‘con’ los pequeños”, añade.

 

Soluciones para disfrutar en familia

La educación de los hijos durante las vacaciones también genera inquietud entre los padres, existiendo una gran distancia de posturas entre los partidarios y los detractores de mantener las actividades educativas de los más pequeños en el verano. “El concepto de ocio, entendido como tiempo dedicado a hacer lo que nos gusta y que habitualmente no podemos hacer durante el resto del año, no comporta que debamos dejar de lado el aprendizaje”, explica la doctora Núria Curell Águila, responsable de la Unidad de Adolescentes de PAIDO-DEX del Hospital Universitario Quirón Dexeus y miembro de Top Doctors.

Sin embargo, no tienen por qué ser las mismas actividades educativas. “Puede ser el momento de trasmitir otro tipo de enseñanzas y valores también importantes, como las relativas al ámbito familiar y personal, aquellas a las que el día a día no permite que se les preste atención. Por ejemplo, la colaboración en las tareas domésticas y el mantenimiento del hogar, las conversaciones sobre futuro o la planificación de actividades, metas e ilusiones. Incluso simplemente ir al cine o a otro tipo de espectáculo y comentar el guion entre todos”.

En todo caso, los expertos advierten de que no hay que perder el foco de que las vacaciones son eso, vacaciones. “Es, para todos, un tiempo de paréntesis, de descanso, de cerrar etapa, de reflexión o recuperación física y emocional… Y esto aplica también a los niños, pues a lo largo del curso escolar batallan con las emociones, superan retos, alcanzan logros y afrontan fracasos. Exactamente igual que nosotros. ¿Por qué entonces no vamos a permitirles que desconecten?”, añade.

 

Tiempo en familia

Lo realmente importante es que el tiempo y las actividades de los niños durante sus vacaciones sean de calidad. “Los niños tienen una falta de ‘afecto’ por parte de los padres porque les ven poco. Compartir tiempo con sus padres y la familia es verdaderamente importante para ellos y son los momentos que ellos recuerdan”, explica el Dr. Manrique. “Es algo a tener muy en cuenta porque puede ocurrir que los niños entiendan la situación al revés y comprendan que solo cuentan en su vida con sus conocidos o amigos del colegio por ser a los que ven más frecuentemente y que sus padres están ahí solo puntualmente”.

Los expertos recomiendan que los más pequeños aprovechen las vacaciones para practicar deportes en equipo, actividades artísticas o al aire libre, como senderismo o montañismo. También que se empapen del amor o la sabiduría popular e histórica que les ofrecen los abuelos. Ir al pueblo es una oportunidad de conocer nuevos lugares y rutinas en un entorno natural distinto al habitual.  “Es un aprendizaje no reglado que construye identidades, y las entidades aportan una profesionalidad, que suele ser muy solvente”.

Los expertos no descartan los videojuegos o la televisión -siempre que no sean juegos o programas violentos, con límites horarios y siempre bajo la supervisión de adultos-, ni los campamentos de verano o las escuelas de ocio infantil y juvenil. “Estos campamentos no son sólo una muy buena solución para compatibilizar la vida familiar y laboral durante los tres meses de vacaciones de los niños, sino que les ayuda a desarrollar competencias sociales y comunicativas”, asegura el doctor Andrés Cánovas, experto en Neurología Infantil y miembro de Top Doctors.

Para los niños, como para los mayores, las vacaciones son un periodo de regeneración física y emocional importante y, si bien hay que mantenerles las rutinas y obligaciones, es el momento ideal para disfrutar del día a día desde un prisma más familiar y flexible, más relajado y ameno, y en entornos distintos con posibilidades de aprendizajes diferentes.

 

Disfrutar, saludablemente y con seguridad

Por fin llega el verano y con él nuestras habituales recomendaciones para que pases las mejores vacaciones …siempre saludables.

Con la llegada del verano, el buen tiempo y las vacaciones es tiempo de paseos en bici, actividades acuáticas, viajes, excursiones por el campo, sol y playa, descanso y tiempo para el relax. Pero no debemos bajar la guardia y mantener nuestros hábitos saludables. Hay que tener presente que en estos meses también aumentan los riesgos de accidente, intoxicaciones, mareos o golpes de calor. Así que para disfrutar al máximo, independientemente del plan que tengas, te ofrecemos a lo largo del mes de agosto información y consejos para disfrutar saludablemente con toda la familia.

 

Si viajas

Cuando vayas a viajar, especialmente si lo haces fuera de España, debes consultar en el Ministerio de Sanidad las posibles vacunas que puedas necesitar, especialmente si vas a destinos exóticos. También es importante llevar tu tarjeta sanitaria, por si tienes que acudir al médico fuera de tu lugar de residencia. Asimismo, en caso de que tomes alguna medicación de forma regular o padezcas alguna enfermedad crónica lleva contigo los informes médicos o recetas que pudieras necesitar. Consulta con tu médico este aspecto antes de partir.

Independientemente del medio de transporte, si vas a realizar un viaje debes seguir algunas pautas para evitar los riesgos asociados al mismo. Por ejemplo, en el avión debes evitar el denominado síndrome de la clase turista, un problema circulatorio provocado por permanecer mucho tiempo en la misma postura y, normalmente, en un espacio reducido. Para prevenirlo mueves las piernas o date un paseo por el avión cada cierto tiempo. Si vas en algún medio donde no puedas levantarte, como el autobús, mueve las piernas de forma regular, así como los dedos de los pies y los talones. Simples movimientos a modo de ejercicio te permitirán mantener la circulación activa.

En caso de viajar en coche, haz pausas frecuentes para realizar algunos estiramientos y date suaves masajes con las manos. Cuando llegues a tu destino, una ducha de agua fría o tibia, una crema de efecto frío y poner las piernas en alto te aliviará. Pero el mayor riesgo a la hora de conducir es la somnolencia. Para evitarla lo mejor es haber descansado bien antes de partir. Además, no se debe tomar alcohol ni comidas copiosas que induzcan al sueño.

Una vez en carretera, haz paradas cada dos horas como máximo, realiza estiramientos e hidrátate adecuadamente. Las bebidas de cola o azucaradas, si bien no son muy saludables por el exceso calórico, en estos casos ayudan a evitar el cansancio y la somnolencia al volante.

Por otro lado, a la hora de viajar tenemos que tener presente el mareo, sobre todo en los más pequeños. El mareo es un trastorno que se produce por la repetición de movimientos iguales y la estimulación excesiva de un dispositivo ubicado en el oído interno, y que constituye el órgano que regula el equilibrio. Para evitarlo, en el coche conviene ir en el asiento delantero, mirando al frente, mantener una buena ventilación, intentar no pensar en el viaje hablando de otra cosa y no leer. En los barcos hay que situarse en la parte central, donde los balanceos se notan menos; y en el avión, mejor a la altura de las alas, pues el movimiento es mínimo.

 

Actividades al aire libre

Para los que prefieren quedarse en casa, o cuando llegas a tu destino, también debemos tener presentes los principales riesgos asociados a las actividades al aire libre. En este sentido, un clásico es el golpe de calor, que sucede cuando el organismo supera los 40,5º C de temperatura. Sus síntomas son fáciles de reconocer: piel caliente y seca, sed intensa, dolor de cabeza, náuseas y mareo, calambres musculares, fiebre alta, confusión, taquicardia, convulsiones… Es importante actuar a tiempo para que la persona afectada se recupere cuanto antes. ¿Qué hay que hacer? Trasladar al afectado a un sitio fresco, colocar la cabeza en alto, dándole agua a menudo, refrescando su ropa, abanicarle y ponerle compresas de agua fría y bolsas de hielo en la cabeza. Si no mejora hay que llevarle a urgencias. Para prevenir una insolación conviene llevar la cabeza cubierta con una gorra o sombrero, camiseta y gafas de sol. También es muy importante beber mucha agua, y evitar la sudoración profusa y mantenida, que puede conducir a la deshidratación. Ni que decir tiene que la práctica de ejercicio debemos reservarla para las horas menos calurosas del día, o directamente para la noche.

Pero el sol no sólo debe preocuparnos por el calor que genera, también es importante proteger nuestra piel para evitar quemaduras. Para las personas con pieles sensibles y los niños lo recomendables es utilizar protección solar máxima (FPS +50). La crema protectora debe aplicarse antes de exponernos al sol, como media hora antes, y de forma generosa, sin olvidar ninguna zona como las orejas o las manos. Además, no debemos exponernos al sol en las horas centrales del día, las de mayor riesgo de radiación solar nociva.

Otro factor a tener en cuenta es la vestimenta. Durante los meses de verano debemos utilizar ropa ligera y cómoda, especialmente si hacemos algún tipo de excursión, donde no debemos olvidar algunos accesorios protectores como gorras o gafas de sol. Tampoco debemos olvidarnos del calzado, sobre todo en los casos de caminatas prolongadas por el campo y la montaña, debe ser amplio, cómodo y transpirable para evitar rozaduras y ampollas; de lo contrario, aumenta la sudoración y la maceración, facilitando infecciones bacterianas y por hongos. Una de las principales dolencias es el pie de atleta, que provoca lesiones de color rosado con picor intenso, y común en zonas de baño.

Precisamente, en las piscinas o zonas de baño público el riesgo de infecciones es muy alto. La Academia de Dermatología y Venereología recomienda extremar la higiene en estas zonas, secarse bien los pies bien tras el baño y no caminar descalzo en lugares de riesgo.

Manteniendo las precauciones habituales y siguiendo sencillas pautas de comportamiento podremos disfrutar de nuestros planes veraniegos con total seguridad. En las semanas siguientes te ampliaremos la información y consejos sobre los temas más destacados para este verano.