Archivo de la etiqueta: salud bucal

Cómo mantener tu salud bucodental durante las vacaciones

Seguir nuestra rutina de limpieza bucodental y alimentación durante el verano es difícil, sobre todo en esos días que pasamos fuera de casa y los planes al aire libre se multiplican. Andrés Sánchez Monescillo, de la clínica de estética odontológica Turrión Monescillo, nos dice cómo podemos evitar la aparición de caries u otros problemas durante el verano. “El descuido de la limpieza dental es una de las causas principales por lo que nos vemos obligados a visitar al dentista cuando volvemos a nuestra rutina en septiembre”, afirma el doctor.

  • Incluir un neceser con cepillo de dientes y pasta dentífrica en la bolsa de la playa. “Mi recomendación es meter en la bolsa de la playa un pequeño neceser con un kit dental, igual que llevamos siempre protección solar para proteger nuestra piel, debemos tener el mismo cuidado con nuestros dientes”.
  • Reducir el consumo de azúcar y bebidas ácidas de nuestra alimentación. “Las horas que pasamos al sol aumenta la deshidratación y por tanto consumimos más líquidos, eso está muy bien, pero tenemos que procurar que, en la mayor medida posible, nos hidratemos con agua. Si evitamos las bebidas azucaradas reduciremos el riesgo de la aparición de caries de forma significativa”.
  • El hilo dental, uno más en tu neceser. “Ya que descuidamos el número de veces que nos lavamos los dientes, cuando lleguemos a casa es recomendable que lo hagamos en profundidad. Es importante pasar el hilo dental una vez que se haya realizado el cepillado”.
  • Visita a tu dentista en septiembre. “Antes de curar, mejor prevenir”. El doctor Monescillo recomienda visitar al dentista cuando volvamos de vacaciones para hacer una revisión y en caso de que sea necesario, realizar una limpieza dental.

Los dentistas y la FDE lanzan el Libro Blanco de la Salud Oral 2020

El Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española (FDE) presentaron una nueva edición del Libro Blanco de la Salud oral en España 2020, patrocinado por Oral-B. En él se exponen los resultados de un estudio que se realiza cada 5 años a más de 1.000 familias españolas, con el objetivo de analizar varios aspectos relevantes relacionados con la salud oral:

El estudio pone de manifiesto que el 79% de los adultos españoles se cepillan los dientes, al menos, dos veces al día. El 56% usa colutorio a diario y el 45% suele usar seda dental.

Por otro lado, el 87% de los españoles piensa que hay que hacer una visita al dentista al menos una vez al año, pero solo el 51% ha visitado a su dentista en 2020.

La importancia de cuidar la boca frente a la enfermedad

Según han demostrado diversos estudios, la boca no es un sistema aislado dentro del conjunto del cuerpo humano, sino que hay una relación entre las patologías periodontales y diversas enfermedades como las cardiovasculares, la diabetes o hasta los efectos adversos durante el embarazo. De hecho, la boca se considera una de las principales vías de entrada de distintos microorganismos que pueden multiplicarse y producir infecciones in situ y a nivel sistémico. En este sentido, el profesor Dr. Mariano Sanz, investigador y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, explica que “los pacientes con signos claros de periodontitis tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones si se contagian por el virus SARS-CoV-2. En particular, tienen 9 veces más riesgo de muerte, 3,5 veces más de precisar atención en la UCI y 4,5 veces más de necesitar respiración artificial.” Y, para entender esta relación entre patologías, añade que “se ha puesto foco en la inflamación sistémica que presentan los pacientes con periodontitis severa, que se debe a una inflamación local en la cavidad bucal, capaz de extenderse a través del flujo vascular desencadenando en una inflamación general del cuerpo”.

Por su parte, el profesor Dr. Adolfo Contreras, profesor de periodoncia en la Universidad del Valle (Colombia), microbiólogo y doctor en biología craneofacial destaca que “el virus entra por la boca y muy probablemente infecta los epitelios nasofaríngeos en donde hace un primer ciclo de replicación. Es por ello que la salud bucal es sumamente importante”.

Por esta razón, es tan importante prestar especial atención a la salud bucal, y más en el marco de la pandemia. El virus se transmite principalmente por las gotículas que contienen el SARS-CoV-2, el patógeno que está produciendo la Covid-19, provenientes de las vías respiratorias superiores, que se expulsan cuando una persona infectada tose, estornuda, exhala, habla, etc. Por ello, la boca se considera una puerta de entrada y salida del virus y en sí misma un foco de alto riesgo para el desarrollo de la enfermedad por coronavirus. En esta línea, se podría equiparar la importancia de lavarse las manos a la de tener una buena higiene bucal como medida preventiva: la reducción de la carga viral en la boca podría ayudar a reducir la gravedad de determinadas enfermedades infecciosas y sobre todo a disminuir el riesgo de transmisión a personas sanas.

Tal y como apunta el profesor Dr. David Herrera, profesor titular de Periodoncia en la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid y codirector del Grupo de Investigación ETEP (Etiología y Terapéutica de las Enfermedades Periodontales y Periimplantarias) de la misma universidad, “la boca es una de las puertas de entrada del SARS-CoV-2 en nuestro cuerpo y, sin duda, la ruta de transmisión más relevante. Por ello, mantener la salud y los cuidados bucodentales adecuados en tiempos de pandemia puede ayudar a reducir la transmisión del virus, e incluso la severidad de la enfermedad en las personas que han sido infectadas, por ejemplo, mediante el uso de colutorios con actividad viricida”.

Bocas sanas en los peques

Según un estudio internacional llevado a cabo por GSK, España es el país del sur de Europa con mayor incidencia de problemas en salud bucodental; el 85% de los españoles reconoce que padece al menos alguna dolencia como la placa bacteriana (36%), la caries (33%), el sangrado de las encías (32%) o la sensibilidad dental (32%). La caries o las enfermedades de las encías están muy extendidas, pero son, en gran medida, prevenibles. Unos cuidados personales adecuados, junto con revisiones odontológicas periódicas y la gestión de los factores de riesgo, son indispensables para lograr una buena salud bucodental. De esta manera, la mejor herramienta de prevención es tener un buen hábito de higiene bucal, que debe iniciarse desde pequeños. Por ello, Unilever ha elaborado un decálogo de buenas prácticas dirigidas a los niños, que les ayudarán a prevenir:

1.      Cuándo hay que iniciar el hábito

El cuidado bucodental de un bebé debe comenzar en los días posteriores al nacimiento, lavando las encías con una gasa o paño limpio húmedo, sobre todo después de las tomas o al acostarlo por la noche. Empieza a lavarle los dientes tan pronto como asome el primer diente.

 2.     La hora del cepillado

Los niños deben cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos para reducir el riesgo de caries y enfermedades de las encías. El cepillado debe realizarse con movimientos circulares, después del desayuno y antes de irse a la cama por la noche.

 3.     Como un grano de arroz

Con niños menores de tres años, unta en el cepillo de dientes una pequeña cantidad de dentífrico del tamaño de un grano de arroz. A partir de los tres años, la cantidad se debe incrementar al tamaño de un guisante.

 4.     Mejor con flúor

Los niños deben lavarse los dientes con un dentífrico con flúor. Tu odontólogo o profesional sanitario de referencia te podrá recomendar la concentración de flúor que debe contener la pasta de dientes.

 5.     No enjuagues

Los niños no deben enjuagarse la boca justo después de lavarse los dientes, y tan solo deberán escupir el exceso de pasta. De este modo no se elimina o diluye el flúor, y se potencia su efecto preventivo.

 6.     Cambia de cepillo

Para garantizar el mejor cuidado bucodental, el cepillo de dientes de los niños deberá cambiarse cada tres meses, o cuando las cerdas estén dobladas, se caigan o se vean gastadas.

 7.     El chupete influye

El uso prolongado del chupete o chuparse el dedo afecta al desarrollo de la boca y los dientes del niño. No utilices el chupete más allá de los dos años y medio, y nunca lo untes con azúcar ni miel. Ayuda a tu hijo a dejar de chuparse el dedo y a abandonar el chupete pronto.

 8.     Cuidado con el azúcar

Utiliza el biberón únicamente para la leche (materna o en polvo) y el agua. No añadas ningún tipo de azúcar a la leche del biberón, no utilices el biberón para ningún tipo de bebida como el agua con azúcar, los zumos de frutas o los refrescos y anima a tu hijo a beber en vaso a partir del año.

 9.     Protégeles en los deportes

Cuando se produzca contacto físico, objetos en movimiento o caídas frecuentes, puede ser recomendable que tu hijo lleve una férula dental. Estas fundas hechas a la medida de los dientes y las encías les protegen contra roturas, desplazamientos y pérdidas.

 10.  Revisiones periódicas

Lleva a tus hijos a revisiones dentales periódicas. Tu dentista te aconsejará con qué frecuencia deben realizarse, dependiendo de sus necesidades concretas. Al igual que sucede en cualquier otra enfermedad, la prevención, la detección temprana y el tratamiento son clave a la hora de garantizar los mejores resultados.

Cómo cuidar nuestra boca los 365 días del año


Dra. Susana Crespo, directora de Clínica Dental SCJ.

El pasado 20 de marzo se celebró el Día Mundial de la Salud Oral, una fecha impulsada por la Federación Dental Internacional (FDI), que aglutina a los colegios nacionales de dentistas de unos 130 países repartidos por los cinco continentes. El principal objetivo de la cita es el de promover los mejores hábitos para mantener nuestra boca sana y mostrar los beneficios que esto ofrece.
Según la FDI, el 90% de la población mundial va a padecer en algún momento de su vida algún trastorno bucodental: dolencias en las encías, caries, desgaste, bruxismo, pérdida de piezas… Son situaciones habituales en nuestro día a día que, muchas veces, se pueden prevenir o solucionar de una forma sencilla si contamos con el asesoramiento correcto y constante de nuestro dentista. Y, por supuesto, manteniendo una correcta higiene diaria.
Y eso es algo que debemos ir adquiriendo desde que nos salen nuestros primeros dientes, y que no sólo pasa por cepillarnos al menos tres veces al día, después de las comidas importantes. Es necesario que sepamos elegir el cepillo de dientes que mejor se adapte a nuestra edad y nuestras necesidades, que nos lavemos y enjuaguemos con productos adecuados, que sepamos utilizar correctamente sedas interdentales, raspadores de lengua, irrigadores… Y que contemos con el consejo experto de nuestro dentista de confianza, al que debemos visitar, al menos, un par de veces al año para que nos haga una limpieza bucal a fondo y revise que todo está en orden.
Debemos recordar que no hay que abusar de determinados alimentos si queremos mantener una sonrisa bonita. Los dulces y otros productos azucarados generan caries, especialmente en edades tempranas, además de ser perjudiciales para nuestra salud en otros aspectos. Tampoco ayudan el consumo nocivo de alcohol, el café, el té y, sobre todo, el tabaco, que tiñen nuestros dientes de color amarillo, incluyendo las prótesis.
Hay que hacer especial hincapié en la persona fumadora, que a nivel de salud bucal, no sólo se expone a las feas manchas que deja la nicotina, el alquitrán y otros aditivos sobre el esmalte y sobre las encías. También a la halitosis crónica y a enfermedades más graves, como el cáncer oral, ya que una persona fumadora tiene tres veces más posibilidades de padecerlo. En este sentido, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) se recomienda no sólo abandonar el hábito tabáquico para evitar esta dolencia, también consumir frutas y verduras de forma rutinaria, una de las ‘herramientas’ más útiles con la que debemos contar siempre para cuidar nuestra salud en todos sus aspectos.
Además, existe una gran relación entre el tabaco y la periodontitis crónica, una enfermedad de las encías que conlleva pérdida de hueso y, con ello, la caída de piezas dentales (o de implantes, en el caso que corresponda). Algo que también se está observando entre los usuarios del ‘vapeo’, ya que su composición altera la flora oral y las encías quedan expuestas al ataque bacteriano, igual que ocurre con el tabaco.
Según la OMS, las enfermedades periodontales graves afectan a entre un 15% y un 20% de los adultos de edad media (35-44 años). Esta entidad internacional también indica que alrededor del 30% de la población mundial entre los 65 y los 74 años no tiene dientes naturales. Una serie de factores que, además de afectar a la salud de quien lo sufre, limita su capacidad de sonreír y de hablar, repercutiendo en su bienestar psicosocial.
Por todo ello, es de una importancia vital que todos nosotros miremos por nuestra salud bucodental, y que en el momento en el que nos surjan dudas al respecto, acudamos a nuestro dentista. Sólo un experto en la materia (y mejor si es de confianza) podrá ayudarnos a dar con nuestro problema y a solventarlo de una manera personalizada, intentando ser lo más claro y menos invasivo posible. Su objetivo no será otro que evitarle molestias a su paciente (de dientes y de cabeza) y, sobre todo, devolverle la sonrisa.

Salud bucal y embarazo

La dra. Daniela Carranza, codirectora del prestigioso centro de odontología Instituto Profesor Sada afirma que, “existe una relación entre la salud bucal y el embarazo pero no hay porqué alarmarse si se lleva un control médico tanto por parte del ginecólogo como del odontólogo”.

Es más que aconsejable acudir al dentista si están pensando tener un bebé ya que realizarán una revisión profunda para detallar la calidad bucal que tienen y poder seguir una serie de tratamientos en el que caso de ser necesarios o ayudarnos a través de una serie de indicaciones de la mano del profesional (cepillarse los dientes rigurosamente, utilizar interdentales, programar revisiones periódicas…).

Si una mujer sufre de enfermedades periodontales existe un mayor probabilidad de tener un parto prematuro y por tanto un bebe más pequeño y de menor peso, esto ocurre debido a que aumentan los niveles de fluidos biológicos que inducen al parto.

“Durante el embarazo las mujeres son más propensas a presentar los síntomas comunes de la gingivitis (encías enrojecidas, inflamación, sangrado) causados por cambios hormonales que a su vez potencian la acumulación de placa dental.
Hablemos de las temidas náuseas y vómitos, si tienen la mala suerte de sufrirlos durante el embarazo tienen que tener en cuenta que el ácido estomacal afecta al esmalte dental provocando caries e incluso la perdida de piezas dentales”. Nos detalla la Dra. Carranza

Como habréis visto es fundamental informar y visitar al dentista para evitar este tipo de consecuencias.

Y ahora viene la pregunta del millón, ¿puedo realizarme tratamientos durante el embarazo?
“Sí, siempre teniendo en cuenta la urgencia del mismo. Es habitual que antes de establecer “x” tratamiento se hayan realizado pruebas que impliquen radiografías, anestesia…y posteriormente una medicación pautada por lo que el mejor momento seria a partir del segundo trimestre ya que los posibles riesgos son menores”, explica la doctora.

Los cambios hormonales afectan a la salud dental de la mujer

El aumento de las hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) provoca un mayor flujo de sangre en las encías, las hace más sensibles y favorece una “sobrerreacción”, que produce una mayor irritabilidad. Además, cuando los niveles hormonales son altos, las mujeres son más sensibles a la presencia de placa y bacterias alrededor de las encías.

Si las encías se hinchan, sangran, aparecen llagas bucales o las glándulas salivares se inflaman, es posible que las hormonas tengan la culpa. Estos síntomas deberían desaparecer cuando finaliza el periodo. Si no es así, el incremento de sangrado de las encías es señal de otra cosa.

Durante el embarazo, las hormonas femeninas están hiperactivas. A menudo, algunas mujeres desarrollan gingivitis del embarazo, una forma moderada de enfermedad de las encías que hace que sus encías enrojezcan, duelan y estén delicadas. Esta situación es más común entre el segundo y el octavo mes de embarazo.

Cuando una mujer quiere quedarse embarazada, se recomienda visitar al dentista para realizarse un chequeo y tratar preventivamente cualquier problema. Durante el embarazo, sus dientes y encías necesitan de una atención especial, por lo tanto, deben cepillarse regularmente y utilizar el hilo dental, comer una dieta equilibrada y visitar a su dentista regularmente para reducir los problemas dentales que acompañan al embarazo.

Según el doctor maxilofacial Xavier Rodríguez Ciurana y la endocrinóloga Ana Molina Lacasa, colaboradores de Compromiso y Seguridad Dental, “la periodontitis, es decir la infección y sangrado de las encías, podría ser un factor de riesgo para el embarazo. Esta enfermedad se asocia con el parto prematuro y el bajo peso del bebé al nacer”. Al parecer, la periodontitis estaría asociada a la liberación de unos mediadores celulares llamados prostaglandinas, responsables de las contracciones del parto. Así lo recoge el libro Salud bucal en la mujer. Prevención a lo largo de la vida, editado por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración.

La menopausia supone un cambio enorme para la vida de una mujer y para su boca, incluyendo la alteración del gusto, sensaciones de ardor en la boca y una mayor sensibilidad. Lo que se come puede marcar la diferencia cuando se trata de la sequedad de boca. “Hay que evitar alimentos salados, picantes, pegajosos y azucarados, así como alimentos secos que sean difíciles de masticar. El alcohol, el tabaco y la cafeína también pueden empeorar la boca seca”, añaden el doctor Xavier Rodríguez y la doctora Ana Molina. Por la noche, dormir con un humidificador en la habitación también mejora estas molestias.

Xerostomía: síndrome de boca seca, una afección muy común pero desconocida


Doctora Nadia Sarmini.

La saliva tiene un papel fundamental en nuestra salud bucal ya que a través de ella regulamos el control de bacterias, protege nuestros dientes e interviene en el proceso digestivo (facilita la acción de masticar y tragar) pero, qué ocurre cuando las glándulas salivales no funcionan correctamente? «Nuestro organismo deja de producir la cantidad de saliva necesaria dejando a un lado sus funciones dando lugar a la aparición de síntomas perjudiciales en nuestro día a día”, nos explica la doctora Nadia Sarmini, directora de Clínica Bernabéu.

Síntomas

  • Tenemos la sensación que aumenta el grosor de lengua, su dureza y
    sequedad.
  • Aparecen llagas en la boca.
  • Los labios se agrietan causando picor y escozor.
  • Debido a una baja producción de saliva la aparición de caries se
    incrementa.
  • Las encías se inflaman e irritan.
  • Dificultad para tragar debido al exceso de sequedad.
  • Halitosis.

Por qué sucede
Son mucha las causas que provocan la aparición de xerostomía, a veces estas causas son incontroladas y surgen debido a problemas de salud que no podemos evitar pero en ciertas ocasiones somos nosotros mismos quienes potenciamos la misma.
¿Cuándo no depende de nosotros? Exactamente, cuando tenemos algún problema físico como es el caso del cáncer en el que se precise de radioterapia o quimioterapia (las glándulas salivales pueden dañarse ante la radiación así como espesar la saliva y provocar sequedad bucal), la enfermedad autoinmune crónica Siorgen, diabetes, embarazo y menopausia o el consumo de ciertos medicamentos a largo plazo (antihistamínicos o antidepresivos).
Si no tienes ninguna de las dos causas anteriores, por supuesto que lo primero que debes hacer es sentirte afortunada y lo segundo valorar junto a un especialista qué está pudiendo ocasionar el síndrome de la boca seca.
Te daremos algunas pistas: tabaquismo, drogas, estrés, nerviosismo….

¿Hay solución?
Lo primero que debemos hacer para solucionar esta enfermedad bucal es acudir a nuestro dentista. Una vez haya valorado la causa , la extensión y el grado de relevancia del paciente procederá a realizar o pautar un tratamiento totalmente personalizado basado en sialogogos (estimulantes de la saliva), sustitutivos salivares, hidratación bucal…
En toda enfermedad bucal, los profesionales de la salud bucal nos dan
claves para disminuir la xerostomía y evitar la aparición de la misma. La
doctoraSarmini nos detalla algunas de ellas:

  • Chicles sin azúcar. Mascar con frecuencia nos ayudará a producir más saliva.
  • Colocar un humidificador en nuestra habitación para estimular la saliva.
  • Beber agua en abundancia.
  • Evita el consumo de cafeína y alcohol.
  • No fumar.
  • Higiene oral de calidad con pastas dentales y colutorios recomendados por el especialista.

El cuidado de las encías, clave para una buena salud oral y general

Su estado es un claro indicador de nuestra salud bucal.

Las encías son una mucosa que protege nuestros dientes de los distintos agentes patógenos que anidan en la boca. Su estado es un claro indicador de nuestra salud bucal y de la afección de otras posibles enfermedades sistémicas. Por ello, para el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM) es fundamental el cuidado de las mismas, ya que, llevando a cabo una buena higiene bucodental, se podrían evitar infecciones, mal aliento y la aparición de enfermedades como la gingivitis. En esta línea, el COEM y su Fundación recuerdan que “es importante acudir al dentista cuando se observan cambios en el aspecto de las encías, como enrojecimiento o sangrado”.
La gingivitis es la inflamación superficial de las encías, cuya principal señal de alerta es el sangrado de estas. Sin el tratamiento adecuado puede provocar una infección más grave y profunda de los tejidos gingivales que rodean al diente produciéndose al final la pérdida dentaria.
La falta de higiene conlleva la formación de la placa bacteriana y que las bacterias entren y se asienten en nuestros dientes y encías, responsables de la irritación y la inflamación del tejido gingival, entre otros efectos. El COEM recomienda la visita al dentista, por lo menos cada 6 meses, para mantener unas encías sanas.
Además de estas recomendaciones, el COEM y su Fundación recomiendan cuidar la dieta, evitando alimentos azucarados; no fumar ni beber alcohol y tener cuidado con los piercings en la boca, lengua y labios; ya que favorecen la aparición de traumatismos y lesiones.
“Consideramos que parte de la población desconoce la verdadera importancia de mantener una correcta salud de las encías y su estrecha relación con la prevención de muchas patologías y enfermedades. Por esta razón, se hace necesario trasladar al ciudadano la importancia de seguir estos sencillos consejos y de acudir siempre a nuestro dentista cada seis meses para prevenir patologías más importantes”, afirma el Dr. Antonio Montero, presidente del COEM.

Relación con otras enfermedades
Existe una evidencia científica muy clara sobre la relación que existe entre la periodontitis y la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos trastornos que se producen en el embarazo. Estas asociaciones se han establecido en múltiples estudios observacionales y se han confirmado en varias revisiones sistemáticas.
Los endocrinólogos, los cardiólogos o los ginecólogos empiezan a ser conscientes de la conveniencia de recomendar a los pacientes que cuiden y revisen sus encías periódicamente. Además, existen evidencias preliminares sobre la vinculación de la enfermedad periodontal con patologías como las respiratorias o las digestivas, entre otras.
El origen de todas estas correlaciones se basa, fundamentalmente, en la gran cantidad de bacterias que invaden la encía cuando se produce una periodontitis, y que entran al torrente sanguíneo, dando lugar a otros problemas en otras partes del organismo.
Las encías sanas están perfectamente selladas alrededor de los dientes, de tal manera que aíslan las estructuras internas (las raíces y el hueso que las sujeta) del exterior. Cuando las encías enferman por la acumulación de placa bacteriana, se inflaman y pierden parte de su sellado alrededor de los dientes. Es entonces cuando permiten que las bacterias penetren hacia el interior y entren en contacto con el organismo. La presencia de bacterias por debajo de la encía induce una bacteriemia significativa cuando masticamos o cuando nos lavamos los dientes, lo que puede repercutir negativamente en otras partes del organismo.

Las 10 señales a las que no se debe esperar para acudir al dentista

España sigue siendo uno de los países de Europa en los que con menos frecuencia se visita al dentista y en la actualidad tan solo el 65% de las personas lo hace de forma regular, al menos una vez al año. Estas cifras se hacen especialmente visibles durante los meses de enero y febrero tras el regreso de las vacaciones de Navidad, siendo estos, junto a julio y junio, los meses del año en los que más cancelaciones se producen en las clínicas dentales. Entre los motivos para retrasar las revisiones dentales aparecen los económicos en primer lugar con en cerca del 50%, de los casos y en segundo lugar la falta de tiempo, debido a la vuelta a trabajo, para casi una de cada tres personas.
Además, cerca de un 30% de los españoles reconoce que sólo acude a su clínica dental cuando detecta algún problema como, dolor, sensibilidad al tomar alimentos, fríos y calientes, inflamación en las encías o mal aliento. Son sólo algunos de los síntomas. Así, para la Dra. Conchita Curull de Clínica Curull “en ningún caso se debe esperar a que se manifiesten. Las revisiones periódicas, una o dos veces al año, son la herramienta más eficaz para detectar de forma precoz cualquier patología dental antes de que pueda causar mayores complicaciones que derivarían en tratamientos más prolongados y, por tanto, más costosos económicamente”.
De este modo, para la Dra. Curull, “sin duda, la mejor forma de ahorro en estos meses en los que tras las celebraciones familiares y las compras se han afectad los bolsillos de las familias es mediante la prevención”

Señales que indican que es necesaria una visita al dentista
Aunque es preferible realizar revisiones periódicas para detectar posibles afecciones, y evitar que se manifiesten, hay algunos síntomas que indican que es necesaria una visita al dentista. “Son señales que indican que algo no va bien y no se deben ignorar”, recuerda la Dra. Curull. Las más frecuentes son: (1.)Dolor en la zona de la boca, (2.)sensibilidad al ingerir alimentos muy fríos o muy calientes (3.)inflamación en las encías que, además, se puede manifestar con un leve sangrado, (4.)se mastica o traga con dificultad o (5.) aparece el mal aliento. Cada una es indicativa de una posible afección y todas sugieren una visita urgente al dentista. Además, en los últimos años como consecuencia del estilo de vida urbano y asociado al estrés ha aparecido se ha hecho frecuente el (6.) desgaste de las piezas dentales, debido al bruxismo, como otro frecuente síntoma.

Recomendación final: ¿Cada cuánto tiempo se debe ir al dentista?
Hay, por tanto, muchos factores que determinan la frecuencia con la que se deben realizar revisiones dentales, pero, por norma general, para la Dra. Conchita Curull de Clínica Curull, “en la mayoría de los casos una visita al dentista una o dos veces al año suele ser suficiente para detectar y prevenir posibles complicaciones siempre que se mantengan unos hábitos de higiene regulares, como lavarse los dientes después de cada comida, y se lleve un estilo de vida saludable en la que se evite el consumo de tabaco, alcohol y de determinados alimentos”.
“A veces, los problemas orales no se muestran de forma visible hasta que se han convertido en afecciones más graves. Se pueden detectar caries bucales en sus estadios más iniciales. Lo mismo ocurre con otro tipo de patologías, como la gingivitis”, explica la Dra. Curull.
Sin embargo, en personas en tratamiento, con patologías previas o con hábitos de vida poco saludables es posible que haya que duplicar el número de visitas a la clínica dental hasta llegar a las dos al año. También en casos de personas que estén siendo sometidos a tratamientos hormonales, de radioterapia, quimioterapia, o que padezcan diabetes, trastornos en la alimentación o enfermedades cardiovasculares se aconsejan revisiones 2-3 veces a año.


10 señales de que es necesario acudir al dentista
Lo ideal es no esperar a que estos síntomas se manifiesten, pero hay señales que indican que es necesaria una visita al dentista.

  • Dolor o inflamación en la cavidad bucal.
  • Sensibilidad con alimentos fríos o calientes.
  • Inflamación o sangrado de las encías
  • Si se mastica o traga con dificultad
  • Boca seca (xerostomía) o mal aliento
  • Desgaste de piezas dentales (bruxismo)
  • Cambios hormonales
  • Otros tratamientos dentales
  • Llagas o manchas en el interior de la boca
  • Si se padece alguna otra enfermedad

Y para los más pequeños…
Y para los más pequeños también es necesario. Empezando por una revisión hacia los dos años cuando empiezan a salir los primeros dientes para detectar problemas de erupción y que pierdan el miedo al dentista. A partir de entonces, con los primeros dientes de leche es fundamental:

  1. A partir de los 2 años: Realizar visitas al menos dos veces al año para corregir pequeños déficits de higiene dental y enseñarle cómo hacerlo de forma correcta y una manera divertida, o la detección de posibles caries. Siempre hay que tener en cuenta que los primeros dientes son más frágiles y hay que prestarles una especial atención
  2. Hacia los 6 – 8 años es necesario visitar al ortodoncista. A esta edad ya han salido algunos dientes definitivos y los maxilares todavía están en crecimiento. Una revisión de ortodoncia permite detectar posibles alteraciones en la colocación y disposición de las piezas dentales que tratados a una edad temprana, evitará tratamientos más largos y complejos.