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Insolaciones y golpes de calor: conocer es evitar

tomar-el-solLlega el verano, la estación más esperada del año. ¡Estupendo! Pero no todo es bienvenido… con el sol extremo llegan también las altas temperaturas, que pueden llegar a ser muy perjudiciales para la salud. Insolaciones y golpes de calor hacen su “agosto” en las consultas médicas. Conocer los riesgos podría evitar que las felices vacaciones no se conviertan en tormento.

En España, durante la época estival, suelen registrarse períodos de varios días de duración, en los cuales las temperaturas pueden superar los 40ºC. El calor excesivo puede alterar las funciones vitales de las personas si su organismo no es capaz de compensar las variaciones de la temperatura corporal. Los mecanismos que tiene el cuerpo humano para regular su temperatura pueden fracasar y la temperatura muy elevada aumentaría la pérdida de agua y electrolitos necesarios para el normal funcionamiento de los distintos órganos, pudiendo provocar golpes de calor e insolaciones, dos problemas serios, que tienen su origen en una dificultad de adaptación del organismo a una circunstancia ambiental, como es el calor extremo. Según el doctor Antonio Rodríguez Carrión, autor del libro Doctor, ¿qué puedo hacer?, “el golpe de calores un trastorno que aparece con temperaturas ambientales muy altas, especialmente si la humedad es elevada, y se caracteriza porque el organismo no puede controlar su temperatura y esta aumenta rápidamente por encima de los 39´5ºC en 10 o 15 minutos. Cuando el golpe de calor es producido por la exposición directa de la cabeza a los rayos solares se habla de insolación”

¿Qué personas podrían ser más propensas?
Como ocurre con cualquier enfermedad, no todas las personas son igual de propensas a padecer un golpe de calor o insolación. Existen grupos de riesgo que, según el doctor, deberían tomar mayores precauciones para evitar este tipo de trastornos que pueden llegar a ser fatales: “personas mayores de 65 años, especialmente si viven solas, con escaso apoyo socio-familiar o están enfermas, así como con situación económica desfavorecida; lactantes y niños menores de cinco años; las que realizan un sobreesfuerzo físico; quienes presentan quemaduras solares; enfermos crónicos de tensión alta, enfermedades respiratorias y cardíacas, diabetes, trastornos mentales, obesidad; y embarazadas”.

¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de alerta que nos hacen sospechar si estamos ante un caso de insolación o golpe de calor son muy parecidos. “Los iniciales son dolor de cabeza y mareos. Rápidamente siguen náuseas y calambres musculares, seguidos de delirios, convulsiones, pérdida de conciencia y coma, lo que puede derivar en lesiones permanentes o, incluso, la muerte”, advierte el doctor. Además, la hipertermia, manifestación muy llamativa, “es superior a los 39,5 ºC” a lo largo de todo el proceso, dando lugar a sequedad de piel y taquicardia.

Más vale prevenir
Los problemas de salud asociados a las altas temperaturas pueden evitarse adoptando unas simples medidas:
•Bebe frecuentemente agua o líquidos sin esperar a tener sed. Evite las bebidas con cafeína y alcohol, que son diuréticos y provocan que el cuerpo pierda agua.
•Lleva ropa de color claro, esta refleja el sol, y cúbrete la cabeza con un sombrero. La ropa debe estar suelta en tu cuerpo y debe ser transpirable.
•Reduce las actividades físicas intensas al aire libre durante las horas más calurosas y en su caso extremar las precauciones.
•Toma descansos frecuentes en la sombra para permitir que su cuerpo se enfríe de forma natural.

Y si se produce, ¿qué se debe hacer?
El doctor Rodríguez Carrión explica que “las personas con exposición prolongada al calor y que presentan síntomas sospechosos de golpe de calor deben ser enfriadas rápidamente y atendidas por personal sanitario”. En ese objetivo prioritario de disminuir la temperatura corporal del afectado hay que “colocar a la víctima acostada en lugar fresco, aplicándole aire (abanico, ventilador) y agua fresca (no helada) mediante ducha o mojando sus ropas (la ropa mojada hace que el cuerpo desprenda calor 240 veces más rápidamente). Si la víctima está consciente y su estado general lo permite, se llevará a un Servicio de Urgencias para valoración, sin dejar de refrigerarla”.
Si la víctima está inconsciente o su estado general no aconseja el traslado en vehículo propio, “se avisará al servicio de Emergencias (teléfono 112). Mientras llega el personal sanitario, se continuará con la refrigeración y se la colocará acostada de lado para evitar que se atragante con un posible vómito”, concluye el doctor.

En verano, prevenir antes que cuidar

En los meses de verano aumentan los accidentes debido al mayor tiempo libre, la práctica de deportes, los baños en piscinas, playas, lagos, ríos… A esto hay que añadir el aumento de visitas a centros de salud por enfermedades y dolencias frecuentes en esta estación, como las digestivas, las picaduras de insectos o quemaduras solares, entre otras. Para tratar de prevenir inconvenientes y accidentes, la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), aconseja tomar algunas precauciones.

Diarrea aguda ocasional
La diarrea aguda es el aumento de frecuencia de las deposiciones intestinales, siendo éstas blandas u acuosas. Suele aparecer de forma brusca y habitualmente está causada por virus, bacterias o contaminaciones en alimentos o agua. La Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), te aconseja tomar algunas precauciones en el caso de viajar a lugares exóticos como beber agua embotellada, no utilizar agua del grifo o hielo, no tomar alimentos crudos y lavarse las manos con frecuencia.
El objetivo principal en el tratamiento de la diarrea es evitar la deshidratación. Para ello se recomienda ingerir abundante líquido (excepto lácteos), especialmente agua y zumo diluido. En este sentido, son especialmente útiles las bebidas que contienen azúcar, electrolitos y sales minerales, como los sueros de rehidratación oral, que se pueden adquirir en cualquier farmacia. Si pasadas 24 horas la diarrea persiste, el farmacéutico también puede recomendar algún medicamento antidiarreico o restaurador de la flora intestinal.

Pie de atleta
El pie de atleta es una infección causada por hongos que produce picor y grietas en la piel entre los dedos de los pies. Se adquiere al andar descalzo en ambientes húmedos como piscinas, duchas, saunas y gimnasios.
Para evitar su aparición, la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp) te aconseja evitar el exceso de humedad en los pies y utilizar calzado adecuado, mantener una correcta higiene de los pies, utilizar calcetines de algodón o lana y evitar los calcetines acrílicos, chanclas en piscinas y duchas.
La infección tarda unas tres semanas en desaparecer y los medicamentos sin receta más utilizados son los antifúngicos, que pueden aplicarse en el pie afectado en forma de polvos, crema o aerosol. Es importante tener en cuenta que deben limpiarse y secarse cuidadosamente los pies antes de aplicar el tratamiento aconsejado.

Irritaciones oculares
La irritación ocular se produce normalmente debido a agresiones externas producidas por agentes diversos como el cloro, el agua de mar y de piscinas, etc. Otra causa frecuente de irritación es la sequedad ocular, que se produce en ambientes con aire acondicionado, que provocan la evaporación de la secreción lacrimal. Cuando tiene un origen alérgico suele presentarse acompañada de picor, enrojecimiento y secreción ocular, siendo habitual que coincida con otros síntomas alérgicos como estornudos y la secreción y picor nasal.
En la farmacia podemos encontrar colirios a base de antihistamínicos, antisépticos, astringentes, descongestivos y lubricantes que ayudan a aliviar los síntomas de la irritación ocular.

Molestias digestivas, ardor y acidez
El cambio de hábitos durante las vacaciones puede hacernos más susceptibles a los ataques de acidez. Esta se produce cuando los ácidos del estómago suben hacia el esófago y provocan síntomas como acidez y ardor. Para evitarlo, la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), te recomienda comer despacio y masticar adecuadamente los alimentos, no ingerir comidas demasiado frías o calientes, evitar las bebidas alcohólicas y el tabaco. Para aliviar estas molestias el farmacéutico puede recomendarte los siguientes tipos de medicamentos sin receta:

–       antiácidos, que suelen actuar rápido neutralizando el exceso de ácido del estómago, aunque tiene una duración de acción más limitada.

–       antagonistas H2,  donde se encuentran la famotidina y la ranitidina. Tardan más tiempo en actuar, pero tienen un efecto sostenido durante algunas horas.

–       Inhibidores de la producción de ácido como el omeprazol o pantoprazol, aunque su comienzo de acción no es tan rápido como en el caso de antiácidos, éste se prolonga más en el tiempo.

–       Medicamentos o productos sanitarios que crean una capa sobre el contenido del estómago, evitando el reflujo ácido.

Trastornos del sueño:
Los trastornos del sueño incluyen desde la dificultad para conciliar el sueño hasta la interrupción frecuente del sueño a lo largo de la noche y los problemas para volver a dormirse. Los cambios de hábitos de vida y el aumento de la temperatura son algunas de las causas en esta estación.
Por lo general, estos problemas del sueño son transitorios y se pueden solucionar con hábitos de vida adecuados:

–       Evitar el consumo de estimulantes y alcohol

–       Mantener un horario regular para ir a la cama

–       Realizar ejercicio físico durante el día, pero no antes de dormir

–       Fomentar las actividades relajantes previas al sueño y evitar las actividades estresantes.

Además, en la farmacia podemos encontrar diversos productos que ayudan a conciliar el sueño. Entre ellos, antihistamínicos (antialérgicos) como la doxilamina y la difenhidramina, o medicamentos a base de plantas como la valeriana, pasiflora y melisa, que contribuyen a mejorar la calidad del sueño y favorecer la relajación.

Deporte en verano:
Con el buen tiempo, es habitual aumentar la actividad física y realizar deportes al aire libre. La Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), te recomienda:

–       Evitar las horas centrales del día en las que el sol es más agresivo

–       Utilizar un factor de protección solar adecuado a nuestro fototipo de piel y reaplicar el producto cada cierto tiempo para evitar quemaduras en la piel

–       Utilizar gorra para evitar insolaciones

–       Si el deporte es acuático, es importante introducirse en el agua fría de forma gradual y esperar un tiempo suficiente tras haber comido para evitar cortes de digestión

–       Antes de realizar cualquier deporte debemos realizar calentamiento de los músculos. Al terminar es fundamental estirarlos para evitar lesiones posteriores

–       Hidratarse correctamente bebiendo agua antes, durante y después del ejercicio.

Picaduras de insectos:
Las picaduras de insectos son más habituales en verano, ya que dejamos la piel más expuesta, dormimos habitualmente con las ventanas abiertas y estamos más tiempo al aire libre.
Para evitar las picaduras podemos utilizar lociones o pulseras repelentes de insectos sobre la piel, mosquiteras en las puertas y ventanas y aparatos antimosquitos conectados a la red, que mantienen alejados los insectos durante varias horas.
Normalmente, tras la picadura de un insecto (mosquito, avispa, abeja) se produce una reacción cutánea que produce molestias como picor e irritación.
Existen medicamentos sin receta que tu farmacéutico puede recomendarte para aliviar estos síntomas a base de amoniaco o con antihistamínicos tópicos en forma de crema o gel que alivian rápidamente el picor y dolor local.

Cuidado con las medicinas:
Es muy habitual que tengamos en nuestro hogar una serie de medicamentos llamados de botiquín para aliviar las pequeñas molestias que se nos pueden presentar como: acidez, dolor de cabeza, picaduras de insectos, pequeñas heridas o quemaduras, dolor muscular, material de cura, etc. En este sentido, se recomienda conservar correctamente los medicamentos para mantener su eficacia a lo largo de su vida útil, así como mantenerlos siempre fuera del alcance de los niños para evitar intoxicaciones accidentales.
Debemos poner especial atención al lugar donde los guardamos que será seco y fresco, evitando los baños o cocinas donde hay más humedad y cambios de temperatura.
Asimismo es importante mantenerlos en su envase original acompañados de su prospecto, para poder consultar las dudas sobre su utilización en cualquier momento.
Se recomienda revisar los medicamentos de botiquín cada cierto tiempo para comprobar su fecha de caducidad y en caso de que estén caducados se deberán desechar utilizando los sistemas de gestión de residuos de medicamentos como SIGRE que encontramos en las farmacias.

Valentín Fuster presenta 12 recomendaciones para la promoción de la salud cardiovascular

De izquierda a derecha: La secretaria general de Sanidad y Consumo, Dña. Pilar Farjas, la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Dña. Carmen Vela, la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dña. Ana Mato, el director general del CNIC, Dr. Valentín Fuster; el vicepresidente ejecutivo de Scientific American, D. Mike Florek, el director del Instituto de Salud Carlos III, D. Antonio Andreu y la secretaria general de la Fundación Pro CNIC, Dña. Iciar Areilza.

Expertos mundiales describen 12 ejemplos científicos en la promoción de la salud cardiovascular que se aplican ya en distintos países con éxito.
El cardiólogo Valentín Fuster ha destacado la importancia de “promover la salud cardiovascular antes que prevenir la enfermedad”, puntualizando que debe ser una tarea conjunta de la sociedad y no solo de los representantes gubernamentales. Además ha reconocido que uno de los grandes problemas que existen es que “los adultos no se encuentran vulnerables ante la enfermedad, por lo que hay que trabajar con los niños”. Entre los 3 y los 6 años es la edad en la que “se forma la conducta y es cuando se puede educar”.
El director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha planteado cuestiones como estas durante la presentación de un monográfico de la revista Scientific American, que recoge 12 recomendaciones para promover la salud cardiovascular, y en el que ha parcicipado la ministra de Sanidad, Ana Mato.

Un trabajo en equipo
El acto, al que también ha acudido la secretaria general de Sanidad y Consumo, Pilar Farjas, y la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, la ministra ha asegurado que este monográfico “es una referencia para las instituciones científicas naciones”. Coordinado por el Dr. Fuster, también cuenta con la colaboración del decano asociado de Salud Global del Hospital Mount Sinai, Dr. Jagat Narula, el profesor de Cardiología en el mismo centro y coordinador de un proyecto de control de la hipertensión en Kenia, Dr. Rajesh Vedanthan y la directora del informe de 2010 y miembro del Comité en Salud Global del IOM, Dra. Bridget B. Kelly.

“Las enfermedades cardiovasculares están alcanzando proporciones épicas en los países en vías de desarrollo. A pesar de ello, estas patologías crónicas siguen siendo las menos financiadas en salud global. Para conseguir controlar estas patologías tan devastadores y reducir su importante impacto económico, necesitamos más financiación y una mejor coordinación en todo el planeta”, explica el Dr. Fuster.

De izquierda a derecha: la secretaria de Estado de Investigación, Dña. Carmen Vela, la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dña. Ana Mato y el director general del CNIC, Dr. Valentín Fuster.

Principal causa de muerte
A pesar de los avances experimentados por la medicina en los últimos años, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en todo el mundo, pasando de afectar solo a las naciones más ricas a incluir también a los países en vías de desarrollo, donde es responsable del 80% de los fallecimientos.
Este cambio de tendencia y la pandemia imparable que suponen estas patologías hizo que en 2010, el Institute of Medicine of the National Academies (IOM), una entidad sin ánimo de lucro dedicada a la promoción de la salud basada en la evidencia científica, decidiera convocar a un grupo de expertos mundiales en medicina cardiovascular y desarrollar recomendaciones para promover la salud cardiovascular en los países en vías de desarrollo. Cuatro años después, la revista científica Scientific American recoge en un número especial con los 12 puntos resultantes de aquel grupo de trabajo, que se aplican ya en distintos países con éxito.

Colaboración a nivel global
“Debemos colaborar a un nivel global y potenciar un mayor compromiso para invertir más en la salud cardiovascular de los individuos, para salvar más vidas y reducir la carga de estas enfermedades tan debilitantes, mientras que disminuimos también los insostenibles y cada vez más altos costes económicos que se derivan del cuidado de los pacientes crónicos de estas patologías, muchas de las cuales son prevenibles”, añade el coordinador de esta edición especial de Scientific American, que se puede descargar gratuitamente en http://www.scientificamerican.com/products/cardiovascular-health/

Factores involucrados
Este número especial, el primero de este tipo, ofrece, según el Dr. Fuster, “una completa hoja de ruta para mejorar la salud cardiovascular”. Y los autores de la publicación dejan claro que hay numerosos factores involucrados en la epidemia de enfermedad cardiovascular, desde el estilo de vida a la predisposición genética, por no hablar de los factores de riesgo cardiovascular ya conocidos, como la hipertensión, el sedentarismo o el tabaquismo, entre otros. Sin embargo, cada uno de estos factores puede ser exacerbado por componentes sociales como la pobreza, la guerra o las propias desigualdades socioculturales.

 

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Las 12 Recomendaciones para promover la salud cardiovascular

  1. Reconocer las enfermedades crónicas como una prioridad de la ayuda al desarrollo.
  2. Defender y apoyar las enfermedades crónicas como una prioridad de financiación.
  3. Mejorar la coordinación nacional para enfermedades crónicas.
  4. Implementar políticas para promover la salud cardiovascular.
  5. Incluir las enfermedades crónicas y fortalecer los sistemas de salud.
  6. Mejorar el acceso al diagnóstico de las enfermedades cardiovasculares, a las medicinas y a la tecnología, prestando la atención donde se necesite.
  7. Políticas y programas de colaboración para mejorar la dieta.
  8. Mejorar la información y los datos locales.
  9. Definir las necesidades de recursos.
  10. Investigar para evaluar lo que funciona en diferentes contextos.
  11. Difundir el conocimiento y la innovación entre países similares.
  12. Informar sobre el progreso mundial.
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“La capacidad de la radiación ultravioleta de dañar el ADN de cualquier célula que se encuentre en su camino es mayor de lo que nos podemos imaginar”

Evitad los largos ratos al sol, sobre todo en las horas de máxima intensidad solar, entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde. Esta es una de las principales advertencias de la doctora Virginia Sánchez García, dermatóloga del Hospital HM Universitario Sanchinarro. Esta reconocida dermatóloga avisa de que “ningún filtro, por alto que sea, nos protege del sol de forma total. Lo máximo que se ha conseguido, hasta la fecha, es una protección del 90% del espectro de radiación solar”. Por lo tanto, sol sí, pero en su justa medida para que resulte saludable y placentero.

¿Hay algún bronceado que se considere saludable?
Sí. El bronceado obtenido de forma gradual, fuera de las horas fuertes de sol (12 a 17h) y sin quemaduras solares previas, es saludable en personas de piel morena (fototipos altos o tipo III, IV y V). La melanina es un protector natural de la piel frente a los efectos nocivos que produce en el cuerpo el exceso de radiación ultravioleta como: disminución de las defensas, oxidación celular, cáncer de piel, etc.

¿En qué medida las cremas protegen todo el espectro de la radiación ultravioleta?
Ningún filtro, por alto que sea, nos protege del sol de forma total. Lo máximo que se ha conseguido es una protección del 90 % del espectro de radiación solar. Cuando adquirimos un filtro solar debemos observar que el factor de protección solar (FPS) sea activo frente a la radiación ultravioleta (RUV) de tipo A (UVA) y de tipo B (UVB). Cada una de estas RUV produce un daño diferente sobre la piel y sobre la inmunidad celular. La radiación UVB (RUVB) es absorbida casi por completo en la epidermis y produce un daño agudo sobre la piel que se manifiesta como una quemadura solar “visible” (piel roja y dolorosa). Por otro lado, la radiación UVA (RUVA) es capaz de alcanzar regiones más profundas de la piel, como la dermis, e incluso afectar a las células sanguíneas circulantes. La capacidad de la RUV de dañar el ADN de cualquier célula que se encuentre en su camino es mayor de lo que nos podemos imaginar.
Como curiosidad, los cristales del coche y la ropa suelen proteger bien frente a la RUVB y por eso no es frecuente “quemarse con el sol” en estas situaciones. Sin embargo, no filtran la RUVA y, por lo tanto, se producen daños en las células de nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta, produciendo a la larga el envejecimiento de la piel así como el cáncer cutáneo

¿En general, qué factor de protección recomienda? ¿Es verdad que a partir de un factor 15 las diferencias son mínimas y que a mayor protección a partir de aquí, equivale, sobre todo, a menor pigmentación?
Teniendo en cuenta las últimas recomendaciones de la Unión Europea para los filtros solares, la protección de estos frente a La RUVA debe ser como mínimo un tercio que para la RUVB. Por ejemplo, un filtro de 60 FPS debería ofrecer una protección de 60 para el UVB y, al menos, un 20 para el UVA. Por lo tanto, nuestra recomendación será siempre utilizar un filtro solar de 50+, que posee en su composición una mayor cantidad y calidad de principios activos reflectantes y absorbentes de la RUV. En la actualidad los filtros de 50+ poseen una cosmética extraordinaria, no brillan ni dan grasa. Los hay incluso en forma de gel, espray, aceite, emulsión… Ya no hay excusas para no usar un buen filtro solar.
En las épocas de invierno, si no hay una exposición solar intensa, es suficiente con utilizar un SPF de 20 o incluso ningún filtro si la persona posee un fototipo de III o más (piel morena).
La capacidad de una piel para ponerse morena no la da la intensidad de la exposición solar sino la genética propia de cada persona. Las personas de fototipo I y II (pelirrojos y rubios claros) por mucho que se expongan al sol, nunca podrán broncearse ya que no poseen melanina. Las personas de fototipo III o más, podrán broncearse de forma saludable siempre que lo hagan sin pasar previamente por una quemadura solar (piel roja).
Recomendamos que nadie se exponga al sol en verano en las horas de máxima intensidad de RUV; es decir, de 12 a 16 horas.

¿Se pueden utilizar productos del verano anterior?
En el etiquetado de los productos cosméticos se puede leer cuántos meses después de su apertura pueden utilizarse de forma segura. Esto viene detallado con un símbolo de tarro abierto junto a una cifra como 12M o 24M. En cualquier caso, evidentemente si han estado sometidos a temperaturas altas, o bien se observa de forma clara un cambio en el color o textura de la crema debemos dudar de su eficacia.

La intensidad de la radiación ultravioleta se incrementa con la altura, pero ¿es más peligrosa en las zonas de montaña que en la playa, o es lo contrario?
Es necesario conocer el índice ultravioleta (UVI), que mide la intensidad de la RUV que alcanza la Tierra. Cuando el UVI es de 3 o más es necesario utilizar medidas protectoras como filtros solares tópicos, sombreros, ropa, gafas de sol, etc.
Este índice depende de diversos factores como latitud, hora del día, época del año, altitud y otros. El mejor método para conocerlo de forma exacta es informarse previamente en la AEMET (http://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion/radiacionuv/ayuda) y en la OMS (www.who.int.uv).

E l sol aporta beneficios a nuestra salud, pero ¿cuál es el tiempo de exposición necesario para mantener un metabolismo adecuado del calcio y de la vitamina D?
Las personas de piel clara absorben rápidamente la luz solar ya que no poseen melanina (bronceado) que les proteja, por lo que éstas necesitan poco tiempo de exposición solar para fabricar la vitamina D necesaria (15-20 min puede ser suficiente). Las personas de piel oscura necesitan mayor tiempo de exposición para absorber la misma cantidad de radiación. Sin embargo, todos ellos deben evitar la exposición solar en las horas de mayor UVI.

La incidencia de cáncer de piel por exposición solar continúa aumentando cada año. ¿Existe en España una deficiente educación dermatológica?
En países como Australia, donde la educación sobre la prevención del cáncer de piel comenzó hace muchos años, la incidencia de melanoma y su mortalidad en jóvenes está empezando a disminuir. Sin embargo en Europa y EEUU sigue aumentando la incidencia así como la mortalidad por melanoma. Tenemos un largo camino por recorrer en asuntos de concienciación de la sociedad.
Desde la Academia Española de Dermatología (AEDV) se realizan anualmente distintas campañas en las que los dermatólogos españoles realizan revisiones de screening gratuitas a la población. Existen diversas páginas web donde informarse sobre esto: www.euromelanoma.org y www.euromelanoma.aedv.es

¿En qué partes del cuerpo aparecen melanomas con más frecuencia?
La cabeza, la espalda o la cara anterior de las piernas, sobre todo en mujeres. Aunque lo cierto es que el melanoma puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. La protección solar debe ser global con filtros solares tópicos, ropa, sombreros y gafas de sol.

Si la detección es precoz y el melanoma se cura, ¿qué precauciones debe seguir el paciente? ¿En qué medida debe evitar la exposición al sol?
Aunque es cierto que los cinco primeros años tras un diagnóstico de melanoma existe mayor riesgo de desarrollar un segundo melanoma, las precauciones a seguir respecto al sol son las mismas que hemos estado explicando de forma general para prevenir cualquier cáncer de piel, tenga antecedentes el paciente o no.

Las mujeres embarazadas ¿qué medidas deben tomar además de las habituales? ¿Y las personas con vitíligo?
Las mujeres embarazadas deben tomar exactamente las mismas medidas que la población normal. Las zonas afectadas de vitíligo carecen de melanina y, por tanto de protección natural, frente al sol. Es bueno que se expongan al sol sin filtro solar en horas de poca intensidad pero deben protegerse de la quemadura solar, principalmente al mediodía.

¿Qué son los fotoprotectores orales? ¿En qué casos los recomienda?
En los últimos tiempos, se han publicado numerosos estudios que demuestran la efectividad de algunas sustancias que, aportadas de forma oral, protegen nuestras células frente al daño de la RUV. Están abiertas múltiples investigaciones a este respecto, por lo que estimamos que en los próximos años se conseguirán importantes avances en la fotoprotección oral. Los recomiendo abiertamente en casos de exposiciones solares intensas debidas a la profesión o deportes y en fototipos I y II.

Los pistachos contra la diabetes

Equipo de investigación de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili, liderado por la doctora Mónica Bulló.

Un estudio realizado por la doctora Mónica Bulló y su equipo de investigación de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV), presentado durante el XX Congreso Internacional de Nutrición IUNS celebrado en Granada, apunta que los pistachos podrían mejorar la resistencia a la insulina. El estudio, promovido por la American Pistachio Growers (APG), pone de relieve que los pistachos podrían tener efectos beneficiosos en el tratamiento de la diabetes tipo II, más conocida como Diabetes Mellitus. La investigación se ha realizado sobre una muestra de 50 personas pre diabéticas, compuesta por hombres y mujeres de edades comprendidas entre 25 y 65 años, las cuáles se han sometido a nueve meses de pruebas. Según ha explicado la doctora Bulló, todos los frutos secos tienen efectos beneficiosos en la patología de la diabetes, sin embargo “la composición nutricional de los pistachos los hace especialmente susceptibles de jugar un papel relevante, ya que son ricos en fibra, beta carotenos y otras sustancias antioxidantes”.

Un estudio español revela que los pistachos podrían ejercer un papel beneficioso en la diabetes

Beneficios del pistacho
Los expertos en nutrición consideran que los pistachos son un snack ideal en una dieta y un estilo de vida sano y equilibrado, gracias a sus múltiples beneficios. Este fruto seco, en particular, ayuda a mantener el corazón sano y a prevenir patologías cardiovasculares gracias a su alto contenido de grasas saludables o mono insaturadas que contribuyen a mantener los niveles recomendados de colesterol en la sangre. Además, los pistachos aportan antioxidantes como el cobre y el magnesio que protegen las células del cuerpo del daño oxidativo, a la vez que múltiples vitaminas y minerales que ayudan a mantener los niveles de energía del cuerpo y que contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmune, y al mantenimiento de los huesos, de la vista y de la salud dental.
En la prestigiosa publicación médica American Journal of Lifestyle Medicine se ha publicado una revisión de ocho estudios sobre los efectos positivos que comer pistachos aporta al perfil lipídico. En base a las conclusiones obtenidas de las investigaciones de PUBMED y la Universidad de Loma Linda, junto con los investigadores de la Universidad de Carolina del Este y la Universidad de Tennesse, existe una mejora considerable en los ratios de LDL colesterol (conocido como colesterol malo) y HDL colesterol. Este resultado coincide con el de otros estudios que relacionan los frutos secos con una reducción del riesgo cardiovascular.

Dieta mediterránea
El estudio PREDIMED, publicado en New England Journal of Medicine, confirma que la dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra y frutos secos daba como resultado una reducción en el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares. Un total de 7.447 personas con edades comprendidas entre 55 y 80 años participaron durante al menos cuatro años. Los participantes en el estudio no tenían problemas de corazón cuando comenzó el estudio, pero tenían riesgo de padecerlos porque tenían diabetes o al menos cumplían con tres de los factores de riesgo, incluyendo tabaquismo, baja presión sanguínea colesterol elevado, obesidad o sobrepeso, o antecedentes familiares con problemas cardiovasculares.
Para la realización del estudio, los investigadores crearon dos grupos para el estudio: un grupo tomaba frutos secos tres veces a la semana, el otro lo hacía menos de una vez a la semana. En el grupo que incluía en su dieta frutos secos (entre los que se encontraban pistachos, almendras, avellanas, nueces, cacahuetes, piñones, nueces de macadamia y anacardos) se observó una prevalencia significativamente menor de obesidad, síndrome metabólico y diabetes.

[important]Pistachos y embarazo
Tras la investigación liderada por el doctor Wei Bao sobre la relación entre la ingesta de proteínas y la diabetes gestacional, se concluyó que una dieta rica en proteínas vegetales, específicamente frutos secos, en lugar de una dieta rica en grasas animales, estaba asociada con un menor riesgo de padecer diabetes gestacional. Este estudio, publicado en Diabetes Care, tuvo una duración de diez años, e incluyó más de 21.000 embarazadas, de las cuales 15.942 habían participado en el Well Know and Ongoing Nurse’s Health II cohort study, perteneciente al estudio Intramural Research Program of the Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health and Human Development, National Institute of Health.[/important]

 

 

 

 

[notice]PREDIMED
PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) es un estudio nutricional a largo plazo, creado para estudiar los efectos de la dieta mediterránea en la prevención de enfermedades cardiacas. Lanzado en 2003 con el aval del Ministerio de Sanidad, se trata de un estudio reconocido por el tamaño de la muestra (más de 7.400 personas), su duración (cuatro años) y su rigor científico (ensayo clínico aletorizado) [/notice] [notice]Doctora Mónica Bulló
Mónica Bulló Bonet es docente en la unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.. Licenciada en Biología por la Universidad de Barcelona y doctora por la Universidad Rovira i Virgili, también colabora con el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), en Barcelona, y con el Centro de Investigación Biomédico del Hospital Sant Joan de Reus.[/notice]

Dieta Mediterránea contra la obesidad y el asma

España, con un 19%, supera a EEUU en obesidad infantil, y su conexión con el asma hacen que la dieta mediterránea sea la aliada perfecta para restablecer los índices.
Las estadísticas muestran la realidad. El aumento de la obesidad infantil en España supera con un 3% a EEUU. La prevalencia de la obesidad es muy probablemente debida a un desequilibrio entre la ingesta de energía y el gasto de la misma, en el que la falta de ejercicio es un punto clave. Como ya demostró el estudio llevado a cabo por el grupo ISAAC (Internacional Study of Asthma and Allergies in Childhood), España y muchos de los miembros de la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP), la conexión entre obesidad y asma está probada también en nuestros niños.
Los datos que existen en la actualidad, en España y en otros países, sugieren que el aumento del peso corporal y el asma se desarrollan en paralelo sobretodo en la pubertad, períodos de rápido crecimiento y maduración. Se ha demostrado también que con la pérdida significativa de peso, el control del asma se ha mejorado significativamente en los individuos asmáticos. Ante esta conclusión, la SENP considera de vital importancia basar la alimentación en una dieta sana y equilibrada como lo es la mediterránea. Es necesario que los padres conozcan, y sean conscientes de la importancia que tiene el adecuado desarrollo físico y psíquico en los hijos desde temprana edad. De esta manera, la prevención de futuras enfermedades será más eficaz, especialmente cuando los niños tienen sobrepeso, son asmáticos y llevan una vida sedentaria.

En palabras del Dr. Sánchez – Solís: “tenemos que lograr que nuestra población infantil encuentre en los alimentos un aliado a su salud y bienestar y no esté asociado a un temor o un riesgo a engordar”. La clave para obtener resultados favorables es centrarse en la población adulta para la promoción y divulgación de la dieta mediterránea entre los más jóvenes. Una alimentación basada en el equilibrio óptimo en la ingesta de antioxidantes mediante el consumo de alimentos frescos como verduras, hortalizas, carne, pescado y fruta ayuda a prevenir enfermedades como la obesidad y, de forma relacionada, a disminuir la prevalencia del asma.

Por otra parte, la práctica de ejercicio físico de forma regular, sobre todo en los niños con problemas asmáticos, es básica para la expansión de los pulmones y para la prevención de futuros problemas en las vías aéreas. La actividad física permite un mayor manejo del asma infantil por lo que enseña a vivir mejor con la enfermedad.

Grasa parda y grasa beige, lo último en la lucha contra la obesidad

Revelamos las investigaciones del profesor Jan Nedergaard, del Wenner-Gren Institute de la Universidad de Estocolmo (Suecia), que intervino durante el 20º Congreso Internacional de Nutrición de la International Union of Nutritional Sciences (IUNS) celebrada en Granada.
El potencial de la grasa marrón ha sido el objeto de la sesión plenaria New powers of brown fat: Fighting the Metabolic Syndrome que pronunció el investigador Jan Nedergaard, durante el congreso de la IUNS. No toda la grasa que acumulamos en el cuerpo es igual, ni tenemos la misma facilidad para deshacernos de ella. La grasa parda, que hasta hace poco solo interesaba a unos pocos investigadores, se ha revelado como una gran promotora del gasto energético, con su consiguiente papel en el metabolismo de los triglicéridos y la glucosa. Hasta hace poco, toda la grasa que se conocía era blanca, la grasa común que almacena energía y es responsable del exceso de masa corporal de algunas personas. Pero recientemente ha cobrado importancia otro tipo de grasa, la parda, que se acumula sobre todo en los primeros años de vida para ayudar a los niños a mantener una buena temperatura corporal ante el frío. Sin embargo, cada vez más estudios sugieren que los adultos tienen pequeñas cantidades de esta grasa parda que podría ayudarles a mejorar su metabolismo y, en consecuencia, a prevenir la obesidad.

Mitad grasa, mitad músculo, la apariencia de la grasa parda tiende más a una especie de músculo, «de hecho se ha visto que células embrionarias pueden tanto diferenciarse en músculo o grasa parda, pero no en grasa normal”, explicó Nedergaard. Para generar la termogénesis, la grasa parda utiliza los triglicéridos y la glucosa que están en circulación. “Todos los estudios publicados demuestran la gran capacidad de la grasa parda para captar y asimilar la glucosa circulante, lo que la convierte en un arma más contra la diabetes. También se ha demostrado que la grasa parda puede quemar la energía extra que se ingiere con la comida. Lo que no sabemos hoy día es hasta qué punto es importante y cómo puede regularse”, señaló el profesor Nedergaard. Aunque hay muchos estudios en marcha, el principal problema para llegar a saber el verdadero potencial de la grasa parda es que “todavía no tenemos la forma de modificar la cantidad de este tipo de grasa en humanos, por ejemplo con un fármaco”, ha indicado.

Profesor Jan Nedergaard, del Wenner-Gren Institute de la Universidad de Estocolmo (Suecia).

Lo que sí parece estar demostrado es que las personas obesas tienen menos cantidad de esta grasa parda que las que están en su peso, “no sabemos, sin embargo, si la baja cantidad de grasa parda explica (en parte) por qué algunas personas llegan a ser obesas. Pero en animales de laboratorio una escasa actividad de la grasa parda es suficiente para provocar la obesidad”, explicó Jan Nedergaard.
Y la última pieza del puzle de la grasa es una recién descubierta, la grasa beige o brillante. «Son células de grasa normal que adquieren propiedades de células de grasa parda, incluyendo la capacidad de quemar la energía que sobra, aunque con una capacidad menor que la de la grasa parda. La importancia de esta recién llegada todavía está en investigación y discusión”.

Nutrición Vs. enfermedades crónicas
Pero no sólo de grasa se habló durante el congreso. La nutrición tiene un papel fundamental en la prevención o el manejo de enfermedades crónicas como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer, las enfermedades inflamatorias y óseas (osteoporosis) y neurodegenerativas, según la evidencia creciente que se presentó y discutió en el transcurso del congreso.
En su conjunto, todas estas enfermedades suponen la principal causa de muerte a nivel mundial, de ahí que el conocimiento de cómo la nutrición puede influir en su prevención o sobre su desarrollo tiene un importante valor desde el punto de vista de la salud pública. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en Europa, siendo las responsables de cerca de la mitad de las muertes (42% en Europa). En España, más de tres de cada diez fallecimientos se deben a estas patologías, que incluyen, entre otras, el infarto, el ictus o los tromboembolismos.

“Una dieta malsana, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol son las causas más importantes y modificables de cardiopatía y accidente cerebrovasculares y responsables del 80% de casos”, señaló el profesor Ángel Gil, presidente del Congreso.

Profesor Ángel Gil, presidente del 20º Congreso Internacional de Nutrición de la International Union of Nutritional Sciences (IUNS).

Para el profesor Gil, “los efectos de las dietas malsanas y de la inactividad física pueden manifestarse por aumentos de la tensión arterial, la glucosa y los lípidos de la sangre, sobrepeso u obesidad. Hay estudios que demuestran que el cese de consumo de tabaco, la reducción de la sal en la dieta, el consumo de frutas y hortalizas, la actividad física regular y un consumo no excesivo de alcohol reducen el riesgo de estas enfermedades”.
El cáncer es otra de las patologías que, en algunos de sus tipos, puede estar influida por la dieta. Las grasas de la dieta se han relacionado en humanos con diferentes tipos de cáncer (próstata, colon y mama). En el otro extremo, podrían actuar como protectores sustancias con potencial antioxidante, como las vitaminas A, C y E, compuestos fenólicos, compuestos sulfhídricos y algunos alimentos como el té, la piel de naranja y ciertas frutas y vegetales. Igualmente, los inhibidores de las prostaglandinas, como el ácido eicosapentanoico, procedente del pescado, y las grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva, tienen un efecto protector.
En cuanto a la obesidad, esta es uno de los principales problemas de salud pública, considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una epidemia del siglo XXI. En las personas con obesidad, definida como un exceso de peso debido a la acumulación de masa grasa, son frecuentes las alteraciones del comportamiento alimentario que van desde los hábitos alimentarios inadecuados (picoteo, afición a los dulces,…), la costumbre de comer deprisa y de forma compulsiva o el hábito de levantarse a comer durante la noche (night eating syndrome) hasta ciertos trastornos cíclicos como el síndrome premenstrual, todos ellos asociados al consumo compulsivo de hidratos de carbono.
La obesidad es, además, el factor de riesgo más importante para la aparición de la diabetes tipo 2. La diabetes mellitus se considera como uno de los problemas principales de salud a escala mundial y en su control la nutrición juega un papel fundamental. No existe una dieta ideal única para la persona con diabetes, aunque está demostrado que un exceso de hidratos de carbono puede empeorar la glucemia; un alto aporte de grasa puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular y un gran aporte de proteína en la dieta puede empeorar la nefropatía diabética.
En otras enfermedades crónicas, como la enfermedad inflamatoria intestinal, una alimentación adecuada puede ayudar a prevenir y corregir la desnutrición asociada a esta mejorando los síntomas de la enfermedad (dolor abdominal, diarrea, etc.). “En la actualidad, no se dispone de evidencias suficientemente convincentes que incriminen a ningún alimento en el desencadenamiento, perpetuación o empeoramiento de la actividad inflamatoria. En consecuencia, y teniendo en cuenta la necesidad de prevenir los déficits nutricionales, los pacientes con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn en brote deberían evitar sólo aquellos alimentos que de forma reiterada y sistemática aumenten sus síntomas”, ha comentado el profesor Gil, que ha destacado que la mayor controversia la suscitan dos alimentos en concreto: los lácteos y la fibra.

[important]Nutrigenética preventiva
La nutrición personalizada basada en el genoma facilitará la predicción y prevención de la obesidad y otras enfermedades comunes. Desde el descubrimiento del genoma humano en 2001, la nutrigenética ha permitido aportar pautas nutricionales personalizadas a cada persona, en función de su ADN. De hecho, el doctor José Ordovás, director del Laboratorio de Nutrigenética y Nutrigenómica de la Universidad de Tufts de Boston (Estados Unidos), explica que “a lo largo de la historia, la nutrición ha ido dando forma a nuestros genes, y catalizando los cambios que nos dieron las capacidades intelectuales que tenemos hoy en día”.
La situación actual de la nutrigenética y su evolución a lo largo de estos años es uno de los ámbitos que analizaron los especialistas reunidos en el congreso de la IUNS. La genética y la nutrición como actividades biológicas están muy vinculadas. Según el Dr. Ordovás, “cada uno de nosotros nos diferenciamos genéticamente de los demás seres humanos y esto hace, entre otras cosas, que la interacción que cada uno de nosotros tiene con los alimentos y sus nutrientes sea ligera o drásticamente diferentes”. De esta manera, la nutrigenética se centra en el estudio del genoma particular de un individuo para, a partir de sus características, determinar el riesgo que tiene una persona de padecer una determinada enfermedad en el futuro. Gracias a este estudio, los nutricionistas pueden recomendar un tipo de dieta u otro y minimizar dicho riesgo.
El funcionamiento de los genes depende del aporte de nutrientes y otros componentes presentes en los alimentos. Un ejemplo de ello es la tolerancia a la lactosa en el adulto que se localiza en determinadas áreas geográficas pero no en otras y que es debido a diferencias genéticas. En este sentido, el estudio de cómo los alimentos interaccionan con los genes para dar lugar a respuestas biológicas diferentes en cada individuo, entra a formar parte de la nutrigenómica. Tradicionalmente, la nutrición personalizada ha sido clave para la prevención de enfermedades metabólicas raras. “No obstante, estamos ampliando el espectro de conocimiento a las enfermedades crónicas comunes para poder demostrar que su papel también esencial en la prevención de patologías comunes de nuestra sociedad”.

Prevención de la obesidad
Más de cuarenta genes se han caracterizado asociados con el desarrollo de la obesidad. “Una persona que tenga 30 de estos marcadores genéticos será obeso si no cuida la dieta, mientras que alguien con 5 ó 10 no tendrá que ser tan estricto con la dieta para mantener un peso saludable”, explica el Dr. Ordovás. Gracias a la nutrigenética, los nutricionistas pueden conocer el perfil de los genes y si están más relacionados con el control del apetito o del metabolismo de las grasas. De esta manera, el profesional de la nutrición puede saber de antemano en qué pacientes funcionará mejor el ejercicio o un tipo determinado de dieta.
Según el Dr. Ordovás, “la nutrigenética puede ser un componente muy importante en la lucha contra la obesidad. Con la llegada de la nutrigenética, esto podrá cambiar porque las recomendaciones se podrán hacer a la “carta genómica” y se podrá implementar para enfermedades comunes entre la sociedad”.
El especialista afirma que “la genética puede influir hasta en un 50% en la obesidad. Sin embargo, matiza que “de una manera más específica estamos avanzando más allá de las interacciones de un gen con un componente de la dieta para definir un factor de riesgo tradicional como el colesterol para integrar las interacciones entre el genoma completo, con el patrón dietético -dieta mediterránea- y la enfermedad (diabetes, obesidad…)».[/important]

«El objetivo final de la genómica nutricional es conseguir una nutrición preventiva y personalizada»

El doctor José María Ordovás trata el campo de la genómica nutricional durante las XVIII Jornadas de Nutrición Práctica y IX Congreso Internacional de Nutrición, Alimentación y Dietética, con la conferencia La genómica nutricional, ¿un vaso medio lleno o medio vacío?.
El Dr. José María Ordovás, Director del laboratorio de Nutrición y Genómica del USDA-Human Nutrition Research Center on Aging de la Universidad de Tufts, EEUU y Director Científico del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados en Alimentación (IMDEA), explica que “el objetivo final de la genómica nutricional es conseguir una nutrición preventiva y personalizada para poder responder de una manera sólida y definitiva acerca de la relación entre los alimentos, la salud y la respuesta individual de cada uno de nosotros”. Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay aspectos relacionados con la nutrición y la salud en los que no actúa únicamente la genética. Un ejemplo de ello es la predisposición genética al exceso de peso en los que concurren diversos factores.
En este sentido, hay sujetos en los que la genética define la obesidad del individuo pero esos casos son muy raros y relegados por lo general a obesidades mórbidas. Por el contrario, en el sobrepeso y la obesidad común, la genética y los factores ambientales, como la dieta, juegan un papel igualmente importante. “Aquellos que están más predispuestos genéticamente a la obesidad, tendrán una tendencia a engordar más fácilmente pero esa predisposición genética hay que alimentarla para que tenga lugar”, argumenta el Dr. Ordovás.
El Dr. Ordovás es el encargado de clausurar el congreso, que según él “los congresos tienen una misión muy importante educativa, especialmente para los profesionales jóvenes, los congresos son muy importantes para su formación y para establecer contacto con investigadores y profesionales con más experiencia, requisitos que las XVIII Jornadas de Nutrición Práctica y IX Congreso Internacional de Nutrición, Alimentación y Dietética cumplen plenamente por lo que es una gran satisfacción formar parte de esta cita con la nutrición y la salud”.

Sesión inaugural
Los expertos Juan José Badimón y Lina Badimón son los encargados de inaugurar las XVIII Jornadas de Nutrición Práctica y IX Congreso Internacional de Nutrición, Alimentación y Dietética. El Dr. Juan José Badimón es profesor de medicina y director de la Unidad de Investigación en Aterotrombosis del Instituto Cardiovascular de la Escuela de Medicina The Mount Sinai en Nueva York, y la profesora Lina Badimón es directora del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC), Hospital de la Santa Creu i Sant Pau – IIB-Sant Pau y directora de la Cátedra de Investigación Cardiovascular en la UAB de Barcelona, que apunta que “la investigación, la docencia y la divulgación en nutrición y alimentación son tres pilares básicos para que se mejore la salud de la población y este congreso va a abordar todos estos puntos por lo que se trata de un congreso de gran relevancia”.
En esta sesión inaugural, los doctores Badimón explican la relación entre la dieta y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Tal y como señala la profesora Lina Badimón, “la alimentación es, sin duda, un pilar básico en el control de los factores de riesgo cardiovascular, por lo que seguir una dieta cardiosaludable es vital para proteger al corazón y prevenir la aparición de enfermedades vasculares”. En este punto también coincide el Dr. Juan José Badimón para quien “la importancia de una dieta equilibrada es que no tiene un efecto particular sino que afecta a la familia en su totalidad”.
Por su parte, el Dr. Juan José Badimón explica la Génesis y Progresión de la enfermedad arterioesclerótica. Las enfermedades cardiovasculares tienen unas características muy específicas que son determinantes para seleccionar el inicio y la intensidad de las intervenciones terapéuticas. “En primer lugar, no podemos olvidar que siguen siendo la principal causa de mortalidad y morbilidad a nivel mundial. Otro aspecto muy importante es que tienen un inicio muy temprano (ya en la niñez) y que progresan de una manera silenciosa hasta que se manifiestan clínicamente como con el infarto de miocardio, embolia, angina de pecho, etc. Por ello, es muy importante iniciar tan pronto como sea posible las medidas de prevención y/o tratamiento para poder reducir el impacto socioeconómico de las enfermedades cardiovasculares en nuestra sociedad y mejorar la calidad de vida”, destaca el doctor.
El mayor problema en la prevención y tratamiento de estas enfermedades es su propia etiopatogenia multifactorial. “Se han identificado un gran número de factores de riesgo asociados con una mayor incidencia de las enfermedades cardiovasculares algunos de los cuales no se pueden modificar como el sexo, la edad, la genética o historia familiar, pero por otro lado, existen factores que por lo menos, teóricamente, se podrían modificar fácilmente como el tabaco, la obesidad o el sedentarismo que en su conjunto nos pueden llevar a generar hiperlipidemia, presión arterial alta e incluso diabetes”, explica el Dr. Badimón.
La alimentación también se incluye dentro de los factores implicados en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, señala la profesora Badimón, por lo que mantener una dieta sana y equilibrada es fundamental para “proteger al corazón”. Un buen ejemplo de dieta cardiosaludable es la Dieta Mediterránea que se identifica por la abundancia de verduras, hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos así como por cereales ricos en carbohidratos complejos. Además, otra característica de la Dieta Mediterránea, tal y como destaca la profesora es el aporte diario de cantidades moderadas de vino y/o cerveza consumido durante las comidas.

[important]Las XVIII Jornadas de Nutrición Práctica y el IX Congreso Internacional de Nutrición, Alimentación y Dietética son un punto de encuentro entre los más prestigiosos expertos a nivel nacional e internacional en el ámbito de la nutrición, la alimentación, la salud y el bienestar.
Organizado por SPRIM y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), reúnen a más de 700 profesionales de la salud entre médicos, dietistas-nutricionistas, farmacéuticos, endocrinos, entre otras especialidades.[/important]

Comer para aprobar

Cualquier sobreesfuerzo, tanto físico como mental, requiere de unos hábitos alimenticios muy equilibrados para poder satisfacer las necesidades del organismo. Los estudiantes necesitan una dieta equilibrada para alcanzar un rendimiento intelectual adecuado y poder superar los exámenes con éxito. La mayoría de los especialistas insisten en que un estudiante debe cuidar muy bien su alimentación.

Para estar en forma mentalmente durante muchas horas al día es necesario aportar al organismo los nutrientes 
De la mano de los expertos de Hero, te ofrecemos unas sencillas pautas para conseguir un equilibro entre la ingesta de alimentos y los resultados académicos:

  1. Un desayuno variado, a base de cereales, leche, huevos, zumos, frutas, jamón, queso… El desayuno de un estudiante debe ser una de sus comidas más completas. Es el «combustible» que se quemará a lo largo del día, que se digiere rápidamente, y que da energía por las mañanas durante las clases, en las que hay que estar a pleno rendimiento.
  2. Evitar caprichos: alimentos de bollería industrial a base grasas y exceso de hidratos con azúcares en comidas intermedias y ocasionales. Mejor alimentos sanos: frutas, bocadillos de pan integral, sin excesos de fiambres, no tomar bebidas azucaradas en exceso, etc. Un complemento ideal para tomar entre horas son las barritas de cereales, que aportan toda la energía y la fibra necesaria sin exceso de calorías y sin grasa.
  3. Stop a la comida basura. Los estudiantes, debido al sedentarismo de su tarea, deberían limitar mucho los alimentos que contengan azúcar, pasteles, galletas, dulces, chucherías, carnes elaboradas, etc.
  4. Alimentación muy saludable. Un estudiante debe tener una alimentación equilibrada y lo más variada posible. Una simple deficiencia en vitaminas puede originar falta de energía y vitalidad. En una buena dieta alimentaria de estudiante deben entrar alimentos como los: tomates y verduras, ensaladas (en todas las comidas), frutas (cinco piezas diarias), carne o pescado (con preferencia este último), huevos (varias veces por semana); leche, quesos y productos lácteos; pan integral y cereales; y mucha agua (un litro y medio al día).
  5. Tener horas fijas en la comidas. Comer con ansiedad y a deshoras puede generar digestiones pesadas que, mezcladas con el estudio, restan capacidad de concentración, vitalidad y fomentan la somnolencia.

Consejos para cuidar la piel con rosácea

El enrojecimiento de la piel fruto de la conocida rosácea es una enfermedad crónica muy extendida que, además de las molestias físicas que puede llevar asociadas, desluce nuestro aspecto físico.
La rosácea es una enfermedad crónica que afecta la piel y a veces los ojos, con mayor presencia en mujeres adultas y personas de piel blanca. El síntoma más común es el enrojecimiento de la cara, pero puede acompañarse también de otras sintomatologías como la proliferación de granitos o sensación de quemazón. “Y lo peor es que, además, muchas de las personas que sufren de rosácea experimentan también períodos de depresión y de baja autoestima, lo que lleva a su vez a una pérdida de la calidad de vida”, afirma el doctor Antonio Campo, dermatólogo la clínica Campo-Optimage de Barcelona.
Actualmente se calcula que el 10% de la población sufre rosácea, lo que la convierte en más común de lo que pueda parecer a priori. Se sospecha que puede provocarla desde una predisposición genética hasta el estrés, si bien es cierto que no se conocen las causas exactas de la misma. Quizás por la levedad de sus síntomas no es una enfermedad que se haya investigado mucho, pero lo que sí se conocen son medidas paliativas de los mismos.
En este sentido, el doctor Campo nos explica cómo cuidar adecuadamente la piel con rosácea y presenta algunos tratamientos eficaces para conseguir reducirla.

¿Cómo eliminar la rosácea?
Si bien la rosácea es una patología que no tiene cura, hoy en día existen muchos tratamientos que pueden ayudar a disminuir sus efectos, mejorar la apariencia de nuestra piel y evitar, en la medida de lo posible, que aparezcan nuevos brotes. El láser y los tratamientos por Luz Pulsada Intensa (IPL) consiguen resultados en pocas sesiones, generalmente de 3 a 5 dependiendo del tipo de piel y la intensidad de la rosácea. Sin embargo, también hay tratamientos, que no requieren de intervención de ningún tipo y que se realizan de manera domiciliada. Este es el caso de algunos productos de reconocidas marcas que combinan diversos productos como el ácido azeláico, inmunomoduladores tópicos, calmantes,
«que resultan muy eficaces para el control de la rosácea”, explica el doctor Campo. Algunos de los tratamientos explicados por el doctor se pueden realizar en casa, como un hábito más de higiene diaria.

Consejos para cuidar la piel con rosácea
Además de estos tratamientos, hay prácticas que debemos tener en cuenta para cuidar la piel con rosácea:

  • Protegerse de los rayos solares, usando un protector mínimo de 30 SPF y de los lugares cerrados y demasiado cálidos (incluso aquellos húmedos como spas).
  • Cuidar la alimentación. Evitar el alcohol y la cafeína, moderar el consumo de chocolates, embutidos grasos, comidas picantes, y no tomar bebidas o alimentos muy calientes.
  • Evitar usar cremas o cosméticos con alcohol y otras sustancias irritantes.
  • Evitar situaciones de nervios: “Como ya hemos comentado, el estrés es una de las causas que puede producir rosácea, por lo que debemos intentar llevar una vida lo más relajada posible”, cuenta el Dr. Campo.
  • Las personas más propensas a desarrollar rosácea son las mujeres, especialmente aquellas de entre 30-50 años, con la piel clara y con tendencia a sonrojarse. “Así que si es su caso”, concluye el Dr. Antonio Campo, “lo mejor es acudir a un dermatólogo que pueda detectar o descartar síntomas de rosácea. Cuanto antes se diagnostique, más probabilidades tenemos de eliminarla con éxito”.