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Piel tersa para el verano

Ahora que se acerca el verano es el momento de preparar nuestra piel, mejorando las zonas más conflictivas. Si quieres ayuda para reducir la apariencia de la celulitis, las estrías y la flacidez, además de aplicar productos específicos, deberás llevar a cabo una dieta equilibrada, mantenerte hidratada, dormir bien y hacer ejercicio.

En la recta final para que comience la época estival, aún queda tiempo para poner en marcha un plan de acción y así mitigar su presencia en las distintas partes del cuerpo. Aunque no hay soluciones milagrosas y es recomendable seguir durante todo el año unas rutinas saludables, se pueden seguir una serie de pasos para el perfecto cuidado corporal y hacer menos visibles estas manifestaciones de la piel. “En estos últimos meses se hace aún más importante llevar a cabo una dieta equilibrada y mantenerse hidratado, ya que mejora la textura de la piel y ayuda al cuerpo a liberar el exceso de líquido y toxinas. Dormir bien, no fumar, hacer ejercicio, así como la aplicación de productos corporales ayudarán a reducir la apariencia de celulitis, estrías y flacidez”, explica el doctor Gabriel Serrano, dermatólogo y fundador de Sesderma.

La celulitis se corresponde con una acumulación de tejido adiposo en determinadas zonas que forman nódulos de grasa. “El 85% de las españolas tiene celulitis y es un mito que las personas delgadas no tengan. Las zonas más frecuentes de aparición son piernas, abdomen y brazos. Si queremos combatir la celulitis hay factores que debemos evitar como el sedentarismo, estrés, ropa estrecha, el uso de tacones, o la falta de ejercicio regular. Además, un tratamiento cosmético eficaz que facilite el drenaje, la reestructuración y la tonificación del tejido, ayudará a combatirla en los distintos niveles en los que se presenta”, afirma el doctor Gabriel Serrano.

Por otro lado, las estrías se forman por una ruptura de colágeno que es visible en la superficie de la piel. Según el doctor Serrano, «para tratarlas con éxito hay que aprovechar su aparición. Al tratarse de una lesión ligada estrechamente a la elasticidad de la piel y su capacidad de tensión, existen factores de riesgo que puedan provocar su aparición. Lo ideal es nutrir e hidratar la piel con la cosmética y la dieta adecuada. El ritual debe realizarse mañana y noche, aplicando una crema sobre las zonas críticas con un suave masaje circular, que estimule la síntesis de colágeno”.

Por último, la flacidez es la pérdida de tono y de firmeza de la piel y el tejido muscular. “Esta pérdida está causada por una disminución de dos proteínas que son las encargadas de proporcionar elasticidad a la piel: la elastina y el colágeno. Los signos de flacidez es algo propio de la edad, por tanto, las pieles maduras son más propensas a mostrarla. Sin embargo, factores como la pérdida repentina de peso, pueden adelantar su aparición en personas jóvenes. Cremas con principios activos a base de colágeno ayudarán a conferir a la piel firmeza, tersura e hidratación, proporcionando un aspecto más joven”, asegura el doctor.

Para potenciar los efectos de las cremas corporales que tratan la celulitis, estrías y flacidez, debe seguirse una rutina diaria y aplicar dos veces al día el producto haciendo hincapié en las zonas afectadas, con la ayuda de un masaje circular de abajo hacia arriba para facilitar la absorción de la crema y mejorar su apariencia.

Siete señales de estrés que no debes pasar por alto

Nuestro cuerpo siempre nos alerta de todo y hay siete señales de estrés que no debes pasar por alto, ya que es una dolencia que puede acarrear consecuencias graves.

El estrés puede aparecer en muchas circunstancias, y el contexto actual ha sido muy favorable para ello. La pandemia, junto con las medidas para combatirla y todos los problemas económicos que han venido después, genera dudas y preocupaciones. Cambios en nuestras vidas que favorecen situaciones estresantes de forma prolongada, lo que a su vez puede inducir al estrés permanente. En este sentido, el miedo al contagio y el confinamiento han hecho que 9 de cada 10 españoles estuvieran estresados en algún momento en 2020, y 3 de cada 10 lo estaban de forma habitual.

«El estrés puede tener una connotación positiva o negativa en función de la causa que lo provoque y del grado en el que altere nuestras relaciones o nuestra rutina diaria. Durante la pandemia el estrés ha afectado a muchísima gente que tenía miedo de contagiarse, de que sus seres queridos enfermaran, y eso, unido a los efectos del distanciamiento social, ha supuesto mucho agotamiento mental además de muchas secuelas en la piel. Por eso, en Nivea creemos que es importante saber cuándo nuestro cuerpo nos está avisando de que necesitamos un descanso, y de que la ansiedad se ha vuelto demasiado pesada. El estrés desencadena muchas reacciones fisiológicas que dañan la piel, si no se aborda a tiempo. Por ello, es importante no asumir que el agobio continuado es algo normal, sino que hay que ponerle remedio para evitar daños físicos permanentes», ha comentado la doctora María Agustina Segurado, experta asesora de Nivea.

Los expertos de Nivea explican que el estrés no solo se nota a nivel psicológico y emocional, sino que también se refleja en la piel. Esto se debe a que la piel y el sistema nervioso están interrelacionados, de hecho ambos provienen de la misma capa embrionaria; cuando hay estados de ansiedad o sentimientos de agobio, el cuerpo produce ciertas hormonas, como el cortisol, que afectan directamente al estado de las células cutáneas. Por ello, han recopilado las principales señales que envía el cuerpo para avisarnos de unos altos niveles de estrés:

  1. Aparición de problemas de la piel
    El estrés daña directamente la piel produciendo desajustes hormonales y haciendo que se debilite nuestro sistema inmunitario, provocando problemas cutáneos. En momentos de ansiedad, el cuerpo produce más adrenalina y cortisol, que en exceso causa rojeces, dermatitis, urticarias y sequedad. Además, una persona estresada tiende a tocarse más la cara y eso puede producir irritaciones, heridas e infecciones. Al debilitarse nuestro sistema inmunitario, también pueden aparecer herpes, calenturas, dermatitis, psoriasis y otro tipo de infecciones.
  2. Aparición de granitos o acné
    Las alteraciones hormonales hacen que nuestra producción de grasa en la piel se descontrole, y empecemos a segregar una mayor cantidad de sebo, que acaba bloqueando los poros y facilita que se produzcan infecciones que causan inflamación y pequeños granitos o acné.
  3. Piel apagada, fatigada y sin luminosidad
    El estrés motiva la acción de los radicales libres, las moléculas las moléculas causantes del envejecimiento. Estas moléculas siempre están presentes en nuestro cuerpo, ya que se generan incluso con la respiración o la luz solar. Sin embargo, cuando hay un exceso de ellas, la piel se desequilibra y envejece de forma prematura, lo que se traduce en arrugas, flacidez, tono apagado o falta de elasticidad. Además, el estrés hace que la piel se vuelva más vulnerable a factores ambientales nocivos, como la radiación UV o la contaminación.
  4. Deshidratación
    Cuando hay estrés, la circulación sanguínea se vuelve más lenta, lo que dificulta que el agua y otros nutrientes lleguen a la piel para mantenerla joven, sana y jugosa. Es una de las primeras muestras del envejecimiento prematuro, ya que una piel más seca, con sensación de tirantez, es un signo de pérdida de elasticidad y también es más propensa a las arrugas y a la flacidez.
  5. Caída del cabello
    El cabello tiene su propio ciclo vital. Cuando este llega a su fin, el pelo se cae. Sin embargo, las alarmas saltan si se cae mucho al mismo tiempo. Las situaciones estresantes aceleran el ciclo de vida del cabello y hacen que se caiga antes de lo previsto.
  6. Dificultades para dormir
    Se traducen en dolores de cabeza y cansancio generalizado. Uno de los síntomas más evidentes de la falta de sueño se nota directamente en la piel: las ojeras. Estas se marcan cuando estamos cansados porque se produce una dilatación de los vasos sanguíneos, dando un aspecto más oscuro a la piel y haciendo que ésta vaya perdiendo vitalidad y que se vuelva más fina.
    Asimismo, la falta de sueño es un factor clave para el envejecimiento prematuro. Se altera el ritmo habitual del organismo y la segregación de ciertas hormonas, como el cortisol, lo que puede acelerar el envejecimiento y empeorar algunas enfermedades.
  7. Alteración de la respiración
    Cuando estamos estresados nos cuesta respirar de forma estable y profunda. Esto no solo influye en el control de nuestros estados emocionales, sino que afecta inevitablemente al nivel de oxígeno necesario para nuestros procesos metabólicos, y por ende, a la regeneración celular de todos nuestros órganos, incluida la piel. El primer signo de la falta de oxígeno en nuestra piel es un aspecto apagado y poco luminoso, pero desencadena también todos los demás signos de falta de salud y de envejecimiento prematuro en nuestra piel. Si además añadimos el efecto que las mascarillas causan en nuestra respiración, los efectos se agravan aún más. Por tanto, es muy importante ser conscientes de este problema y tomar medidas para respirar correctamente cuando estemos nerviosos o estresados.

Como se ha visto, el estrés es una respuesta natural ante una situación de incertidumbre, desconocida o complicada. Además es también una forma que tiene el cuerpo de activarse en momentos negativos o de amenaza para salir de la situación estresante. Sin embargo, se convierte en un problema cuando se convierte en algo habitual en nuestra vida diaria. Por ello, si detectamos algunas de las señales físicas del estrés, lo más importante es actuar rápido y combatir la fuente del problema, es decir, tratar de recurrir a medidas para reducir el estrés en nuestro día a día. Para ello, los expertos de Nivea proponen poner en práctica estos consejos:

Hacer ejercicio con regularidad
La actividad física ayuda a liberar la energía y la tensión emocional acumulada y a destensar los músculos. Y contribuye muy positivamente a la respiración, ya que aporta oxígeno a nuestro organismo. Los ejercicios aeróbicos de intensidad moderada, como caminar, bailar, nadar o montar en bicicleta son muy buenas opciones. Con 30-60 minutos al día entre tres y cinco veces a la semana es suficiente para ayudar a controlar los niveles de estrés o ansiedad.

Realizar actividades relajantes
Desde una ducha reconfortante o un baño de burbujas hasta ejercicios de respiración o relajación muscular, meditación o un momento de lectura. Cada persona es diferente y no a todo el mundo le relajan las mismas actividades; pero, en general, dedicarse tiempo a uno mismo y a las personas que queremos es necesario para recordarnos qué es lo que importa de verdad.

Salir al aire libre para recibir la vitamina D del sol
La piel produce esta vitamina cuando está en contacto directo con la luz solar. Estudios recientes han demostrado que una falta de vitamina D está relacionada directamente con el estado de ánimo. También influye en enfermedades cutáneas como el acné, la rosácea, la psoriasis o la dermatitis, o con la caída del cabello, que suelen agravarse en periodos de estrés.

Abrazarse más
La oxitocina es una hormona que posee numerosos beneficios para nuestra salud y que consigue contrarrestar el estrés, tanto psicológico como fisiológico. El último estudio científico de Nivea confirmó que, sin oxitocina, las células cutáneas tienen más indicios de estrés. Pero además de esto, reveló que la oxitocina tiene efectos positivos sobre la piel sensible, ya que reduce su irritación e inflamación, e incluso hay ya evidencia sobre su incidencia en el proceso de envejecimiento cutáneo. Las caricias, los abrazos y el contacto físico con nuestros seres queridos están relacionados con un aumento del nivel de oxitocina en la sangre, porque los receptores de la oxitocina están presentes en las células de la piel de forma completamente funcional. En consecuencia, eso sugiere que la oxitocina se libera a través del tacto de nuestra piel, por lo que comúnmente se la suele llamar «la hormona de la felicidad» y también «la hormona del amor».
Aunque las medidas de seguridad frente al coronavirus aún no permiten recuperar todos los abrazos y los besos que se quedaron pendientes, hay que ser conscientes de la importancia que tienen en nuestra salud y aprovechar cada momento con aquellas personas con las que sí podamos estrechar nuestro contacto físico.

Dormir lo necesario
La edad determina en gran medida cuántas horas debemos dormir al día. Los adultos deberían descansar entre 7 y 9 horas e intentar que no sean menos de 6. No cenar tarde o tomar cafeína poco antes de la hora de acostarse, mantener un horario fijo de sueño y dormir en una habitación con buenas condiciones (temperatura, ruido y luz apropiadas) ayudarán a conseguir un sueño reparador y saludable.

Llevar una dieta equilibrada
Eliminar el alcohol y el tabaco es el primer paso, así como reducir la ingesta de cafeína. Una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, es imprescindible para tener cuerpo y mente sanos.

Mantener una buena hidratación
La deshidratación favorece la circulación del cortisol, la hormona encargada de mantener el cuerpo en tensión. Tener una botella de agua cerca ayudará a la concentración y a rebajar la sensación de cansancio, tristeza y fatiga.

Asimismo, la piel es una de las vías por las que más hidratación se pierde, junto con la respiración. Mantener la piel en un buen nivel de hidratación ayudará a conservarlo en el resto del cuerpo. Para ello, es suficiente con seguir una buena rutina de cuidados, tanto a nivel facial (limpieza, tónico, sérum y crema) como también hidratar la piel de nuestro cuerpo a diario (por ejemplo, después de la ducha).

Si persiste, acudir a un profesional
Estar constantemente estresado no es saludable y no debemos tomarlo como algo normal. Si el sentimiento de agobio perturba la vida diaria (por ejemplo, si nos impide hacer bien nuestro trabajo o relacionarnos con nuestra familia y amigos) o si dura un tiempo prolongado, lo mejor es tomar medidas o acudir a un especialista. Es importante ponerle remedio para que no perjudique gravemente la salud a largo plazo.

Bruma Purificante y Matificante

Laboratorios Babé lanza la solución facial en formato bruma con la que completar la rutina anti-acné.

El acné sigue siendo una de las principales afecciones del rostro que más preocupa a las personas. Una problemática que, por ser visible, afecta en algunos casos a la forma de relacionarnos con los demás, a nuestra actitud y a nuestro día a día. Por ello, Laboratorios Babé cuenta con Stop AKN, una línea especialmente pensada para dar solución a la piel grasa o con tendencia acneica, con productos que conforman una rutina facial completa de cuidado diario para reducir y eliminar granitos, rojeces, brillos faciales y exceso de grasa.

Para completar la rutina anti-acné, Laboratorios Babé lanza un nuevo producto de uso diario: la Bruma Purificante y Matificante. Una solución fácil de utilizar, y de re-aplicar, que supone el complemento perfecto para un cuidado completo de la piel grasa o acneica.

Gracias a su composición con activo seborregulador y agua activa de limón previene y reduce la aparición de granitos, además de ayudar a regular el exceso de grasa.

Una bruma facial que también se puede utilizar en cuello, escote y espalda, gracias a su cómodo formato en spray que permite aplicar el producto de manera rápida y sencilla. Además, esta bruma contiene activo prebiótico para respetar y proteger el microbioma de la piel.

Es el producto perfecto para completar una buena rutina anti-acné. Fácil de usar, efectiva y con un formato que permite llevarla encima para aplicar en cualquier momento.

Modo de empleo: Vaporizar sobre el rostro con los ojos cerrados a una distancia de 20cm. Reaplicar tantas veces como sea necesario.

PVP Recomendado: 11,50€/ 75ml.

Además, esta cómoda Bruma Purificante y Matificante permite una suave pulverización sin necesidad de extender el producto con las manos, lo cual es idónea para reaplicarla fácilmente en los casos de maskné, una problemática que se ha extendido por el uso de las mascarillas y sus consecuentes apariciones de granitos, puntos negros e incluso exceso de grasa.

La línea Stop AKN se convierte, por tanto, en la opción perfecta para crear una rutina de cuidado diaria para prevenir y eliminar este temido maskné. Se trata de una rutina con tres sencillos pasos que ofrecen una solución completa a la piel grasa o con tendencia acneica.

  1. Limpieza
    Limpiador Purificante
    Gel refrescante y espumoso con aclarado, que limpia a la vez que elimina impurezas y ayuda a controlar el exceso de grasa y brillos faciales sin irritar la piel.
  2. Hidratación
    Hidratante Matificante
    Crema ultraligera de rápida absorción que hidrata, seborregula y reduce los brillos faciales. Acabado mate y suave.
  3. Acción de refuerzo
    Bruma Purificante y Matificante
    Bruma facial que matifica, reduce imperfecciones y equilibra la piel, en un cómodo formato spray.
    Gel Secante
    Gel transparente de acción secante intensiva que favorece la disminución y cicatrización de los granitos localizados.

El pistacho para una piel protegida y bronceada

¿Sabías que el pistacho es el fruto seco con más porcentaje de betacarotenos? ¿Qué tomar 49 pistachos cada día es el secreto de una piel protegida y bronceada?
Con 45 microgramos de betacarotenos por cada 100 gramos, el pistacho se sitúa muy por delante de las nueces pacanas (8 mcg), los piñones (5 mcg) y las avellanas (3 mcg). El resto de frutos secos no contienen betacarotenos en su composición. Además, el pistacho también es rico en luteína y zeaxantina (329 mcg), que contribuyen al cuidado ocular y de la mácula.

Cuidar la piel por dentro, mediante una dieta equilibrada y saludable, es según los expertos una medida mucho más eficaz que las cremas bronceadoras a la hora de conseguir una piel protegida y bronceada. Está demostrado que tomar un puñado diario de pistachos, aproximadamente unas 49 unidades, nos ayuda a broncearnos de forma saludable y a proteger la piel del sol gracias a su elevado aporte de betacaroteno, que aumenta en un 25% la protección solar.

Estos componentes antioxidantes resultan imprescindibles para el organismo, transformándose en retinol y vitamina A cuando el organismo lo necesita. A la vez, contribuyen a proteger el sistema inmunológico y a estimular la producción de glóbulos blancos en la sangre. Por su parte, la vitamina A favorece la producción de melanina y colágeno, potenciando la pigmentación, filtrando los rayos solares ultravioleta (UV) y contribuyendo el buen funcionamiento de las células de la piel.

5 ejercicios para liberar el estrés facial y lucir una piel más tersa este verano

A lo largo del año, la piel del rostro sufre los efectos del estrés, del cansancio y de las diferentes emociones que experimentamos. Llega el verano y…¡toca lucir mejor que nunca!

Desde Facialderm te revelan los ejercicios para liberar la piel del estrés facial y conseguir un rostro terso. Estos ejercicios complementados con sus cosméticos, te ayudarán a optimizar resultados.

  1. Reduce ojeras y líneas de expresión en el contorno de los ojos
    Para ejercitar esta zona, pon el dedo índice sobre la ceja y el pulgar sobre el orbital inferior formando un semicírculo, luego levanta las cejas mientras opones resistencia con los dedos. Después, haz una V con dos dedos y coloca uno a cada extremo de la ceja, luego intenta levantarla mientras estos hacen fuerza en el sentido contrario.
    Lo ideal es realizar ambos ejercicios durante 10 repeticiones y complementarlos aplicando el Sérum 01 Lifting y Antiestrés de Facialderm para mayor efectividad.
  2. Mejillas firmes y suaves
    Para reafirmar y conseguir un efecto lifting en las mejillas, un ejercicio ideal es llenarlas de aire despacio para luego ir pasándolo de un lado al otro durante 30 segundos. Para mantener el área de los labios fuerte y suave, puedes poner una mano sobre los labios como si estuvieras tocando una trompeta.
    Además, otra opción es usar el Roller de Belleza Facial Reafirmante junto con alguno de los cosméticos de Facialderm, como el Sérum 01 Lifting y Antiestrés o el Sérum 03 Antimanchas y Antiestrés.
  3. Reducir líneas y arrugas de la frente
    Para ello, haz una “c” con los pulgares e índices y colócalos alrededor de los ojos. Con los índices encima de las cejas y los pulgares sobre las mejillas, tira hacia arriba para tratar de levantar las cejas con los ojos muy abiertos. Mantén esta posición durante dos segundos, relájate y repite de nuevo tres veces más. A continuación, quédate en esta postura durante 10 segundos.
    Para completar esta rutina y reducir también los poros y el exceso de sebo de esta zona, añade el Sérum 04 Reductor de Poros y Antiestrés aplicándolo con un suave masaje.
  4. Mantén el cuello terso y cuidado
    Esta es una de las zonas más delicadas. Por eso, es vital tonificar y levantar los músculos de esta zona. Para ello, este ejercicio se centra en mirar hacia adelante, girar la cabeza hacia la derecha hasta que queda alineada con el hombro derecho. Una vez en esta postura, es necesario inclinar la cabeza hacia atrás y mantenerla así entre 6 y 8 segundos.
    Después, vuelve a la posición inicial y haz el mismo movimiento hacia el lado izquierdo. Hay que repetir este ejercicio tres veces, pero si además aplicas la crema C1 Antiedad y Antiestrés de Facialderm, especialmente indicada para combatir los signos de la edad​ y el estrés en la piel, tu rutina estará completa.
  5. Reduce y evita la papada o el “doble mentón”
    Por último, además de ejercitar los músculos del cuello, es importante realizar este ejercicio de yoga facial para reducir o evitar la aparición de la papada o el efecto “doble mentón”.
    En este caso, debes colocarte como si sujetaras tu cabeza con una mano y luego empujar la barbilla hacia abajo sobre los dedos que la sostienen. A la vez, apoya el codo sobre la otra mano. Mantén la postura durante tres respiraciones profundas y después utiliza los dedos dando toques suavemente en la parte inferior de la barbilla. Alterna con cada una de tus manos durante 15 segundos para que sea efectivo.

Por último, una vez realizados todos los ejercicios, es importante relajar el rostro dando toques suavemente con las yemas de tus dedos por todo el rostro. Aprovecha además este momento para aplicarte el Sérum 05 Antipolución y Antiestrés de Facialderm para reparar el daño producido por la polución y la luz azul​ de las pantallas producido durante el día.

Cuidados de la piel a los 40

Aunque el comportamiento de la piel es diferente en cada persona, existen unas pautas generales según la edad de cada uno, fruto del envejecimiento orgánico. Es verdad que nuestros hábitos serán determinantes en el proceso de envejecimiento. Por ejemplo, la exposición solar es el factor más importante de cara al mismo; si bien hay hábitos como el tabaquismo que incrementan el envejecimiento de la piel, además de que puede provocar enfermedades muy graves. También nos afectarán sustancialmente otros factores, como el índice de masa corporal o la alimentación.

No obstante, los cuidados requeridos no serán siempre los mismos, deberemos tener presente el factor edad en cada una de las diferentes etapas de la vida que atravesamos.

A partir, de los 30 años, se produce el inicio del descenso de la piel de los párpados superiores y los pliegues mesolabiales se profundizan. Después de los 40, comienzan a aparecer arrugas en la frente, líneas horizontales en la piel de los cantus laterales y comienza a notarse la ondulación de la línea mandibular. Llegados los 50, el cantus lateral empieza a inclinarse hacia abajo, la punta nasal comienza a descender, aparecen arrugas en la región peioral y en el cuello. También, se produce una reabsorción de tejido adiposo del área temporal y de las mejillas.

A los 60, se acentúa la sensación de ojo reducido, se adelgaza la piel y se produce la reabsorción de la grasa bucal y temporal. A partir de los 70, se produce una reabsorción progresiva de la grasa subcutánea.

La piel a los 40
Tal y como nos explica la farmacéutica Rocío Escalante, titular de Arbosana Farmacia y experta en dermofarmacia, a partir de los 40 además de las líneas de expresión y las arrugas, la piel del rostro presente manchas, más o menos visibles, según cómo te hayas protegido del sol. También es habitual que la piel empiece a mostrar los primeros signos de la flacidez, por la pérdida cada vez más acentuada del colágeno y la elastina. Además, hay otros problemas que también preocupan a partir de los 40, como la pérdida de la luminosidad, e imperfecciones como el poro dilatado o una textura irregular. Y, aunque según la experta «lo ideal es personalizar siempre los cuidados, teniendo en cuenta el estado de la piel», podemos seguir unas rutinas básicas para su cuidado:

  • Limpieza facial mañana y noche: es importante limpiar la piel por la mañana para eliminar los restos de los tratamientos aplicados por la noche, así como el sudor y toxinas que acumula piel. Y por la noche, para eliminar el maquillaje, la contaminación y los restos de cosméticos como los protectores solares. Hay que elegir productos adecuados para cada tipo de piel: grasa, mixta, con acné, sensible… Acabar la limpieza con un tónico es también esencial, sobre todo, en pieles muy sensibles, para equilibrar.
  • Exfoliación: al menos una vez a la semana, con la ayuda de cepillos de limpieza o productos especiales. La limpieza y la exfoliación son dos pasos muy importantes a cualquier edad, pero más a partir de los 40, porque nos ayudarán a recuperar la luminosidad, mantener el poro limpio y visiblemente más cerrado, etc.
  • Sérums: aunque no son indispensables, son muy recomendables. Los sueros tienen una mayor concentración de activos y por eso ayudarán a cuidar las pieles maduras, retrasando su envejecimiento. Aconsejamos utilizar un sérum antioxidante por la mañana, para que nos proteja de los radicales libres, que provocan la oxidación y por lo tanto el envejecimiento de la piel. Además, según el tipo de piel, se pueden añadir otros sueros, bien por la mañana, bien por la noche. Un despigmentante, en caso de manchas, uno hidrante para aumentar la hidratación en las pieles secas, etc.
  • Protección solar: necesaria siempre si queremos evitar las manchas, que tanto envejecen. La protección solar es esencial a diario, en invierno también. Podemos adaptarla a cada momento. Si estamos en el exterior, es mejor elegir cremas solares con protección solar alta y reaplicar cada dos horas. Si estamos en el interior, podemos usar fotomaquillaje o una crema con filtro solar.
  • Tratamientos nocturnos: hay que elegir los mejores activos según la necesidad de nuestra piel. Mientras dormimos la piel se regenera, pero la renovación celular se ralentiza con la edad. Por eso es importante elegir cremas y productos con activos renovadores. Es el momento de utilizar retinol, ácido glicólico y otros alfa hidroxiácidos.

Cuidado con el sol

La prevención es la mejor arma contra el envejecimiento, y con el sol nunca debemos bajar la guardia, a cualquier edad. Pero especial atención debemos poner con la llegada de la primavera, porque hay más horas de luz y tendemos a pasar más tiempo expuestos a los rayos solares. El uso de fotoprotectores será la herramienta más importante, pero no debemos olvidarnos de complementos como las gafas de sol y los sombreros, que nos facilitarán la protección de zonas sensibles, como párpados u orejas.

Por otra parte, además de las rutinas recomendadas por la farmacéutica, también debemos cuidar la hidratación de la piel con la llegada del buen tiempo. No solo el sol sino las altas temperaturas perjudican la epidermis. Para ayudar a mantenerla siempre hidratada, así como regenerar posibles daños, es importante que utilices soluciones hidratantes. Lo más aconsejable es que el producto esté adaptado a las características de tu piel, y contenga principios activos antienvejecimiento y renovadores, como pueda ser la vitamina C, por ejemplo. Hay que hidratarla a diario, fundamentalmente después de la ducha y, en verano, es recomendable hidratarla dos veces al día.

Por último, para lucir una piel sana y bonita el cuidado desde el interior también es muy importante. En este sentido, lo fundamental es que mantengas una alimentación rica y variada, donde predomine el consumo de frutas y verduras. Aprovecha el aumento de las temperaturas para recurrir más habitualmente a las ensaladas y zumos de frutas naturales.

Por el contrario, evita en la medida de lo posible las comidas rápidas, el exceso de grasas y carbohidratos, así como las cervecitas, el picoteo… busca alternativas más saludables, porque las hay.

El Dr. Jaén publica el libro Una piel para toda la vida

El Dr. Pedro Jaén, uno de los mayores expertos en dermatología de nuestro país, nos da todas las claves para el perfecto cuidado de la piel en el libro Una piel para toda la vida.

En el libro nos explica las más avanzadas tecnologías para el diagnóstico de problemas y su tratamiento. Desde las enfermedades más comunes en cada edad (dermatitis, acné, alopecia), hasta los últimos descubrimientos en cirugía estética y técnicas antiaging, el Dr. Jaén demuestra la importancia de la salud de la piel y la prevención para mantenerla en perfecto estado.

El Dr. Jaén es doctor en medicina y cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, además de especialista en dermatología médico quirúrgica y venereología del Hospital 12 de Octubre de Madrid. En la actualidad, es jefe del servicio de dermatología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, y fundador y director del Grupo Pedro Jaén, en el que trabajan más de 50 especialistas en dermatología y especialidades afines.

Cuidado de la piel para embarazadas

El embarazo puede ser una de las etapas más bonitas para la futura mamá, pero también supone unos meses de profundos cambios físicos, ya que se producen alteraciones en el sistema endocrino, el metabolismo, el sistema inmunitario, los vasos sanguíneos… Y muchas de esas alteraciones se reflejan también en la piel. Una de las consecuencias más conocidas son precisamente las estrías, tal y como explican los expertos de Nivea, si bien no son las únicas. También pueden aparecer molestias debidas a los cambios hormonales y el aumento de volumen:

Picores
Según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), entre 2 y 20 de cada 100 mujeres embarazadas sufren picores durante la gestación. Por lo general, se trata de un picor en las zonas del cuerpo que más se tensan, como el abdomen y la parte alta de las caderas. En verano, pueden ser especialmente molestos.

Hay varios motivos por los que pueden aparecer picores. Se pueden deber a algún tipo de dermatitis, a la diabetes gestacional o a un problema en el hígado, como la colestasis interhepática. En concreto, esta dolencia es una alteración del hígado y la bilis que se produce en el 70 % de los embarazos durante el tercer trimestre. Aparece por el aumento de las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) que intervienen en la secreción de la bilis. Puede producir un picor intenso, especialmente por la noche.

Si los picores son muy constantes, conviene acudir al ginecólogo, para descartar que sean un síntoma de un problema más severo.

Erupciones polimorfas
Suelen aparecer en madres primerizas durante el tercer trimestre y son una especie de bultos rojizos que producen mucho picor. Se sitúan normalmente en el inicio del abdomen y pueden salir también en los glúteos, las piernas, los brazos y la cara. Duran unas 6 semanas y pueden reaparecer después de dar a luz. Sin embargo, no suelen salir en embarazos posteriores, ni suponen un riesgo para la madre o el niño.

Estrías
Hasta 8 de cada 10 embarazadas pueden tener estrías a partir del tercer trimestre. Son líneas parecidas a cicatrices; cuando son recientes, tienen un color rosado violáceo, pero se vuelven blancas con el paso del tiempo. Se forman como consecuencia del aumento del volumen corporal. En ese caso, suelen aparecer en la parte baja del abdomen, las caderas, el ombligo, las axilas o el pecho.

Otras alteraciones
Durante el embarazo pueden ocurrir otros cambios en la piel relacionados con la pigmentación. Por ejemplo, el melasma, que implica cambios en la distribución de la melanina en nuestra piel, con lo que aparecen manchas de color marrón en zonas expuestas a la luz solar. Se debe a una hiperproducción desordenada de melanina por parte de los melanocitos, las células que producen este pigmento natural de nuestra piel. Según datos de la SEGO, el 75 % de las mujeres lo sufren durante la segunda mitad del embarazo.

Otra alteración también relacionada con la pigmentación es la cutis marmorata. Consiste en la aparición de zonas azuladas o moteadas, normalmente en las extremidades inferiores. Se produce por exposición al frío y suele desaparecer en el posparto.

Cómo cuidar la piel en el embarazo
Para ayudarte a evitar o combatir estas posibles alteraciones de la piel, los expertos de Nivea han recopilado los mejores consejos. «En el embarazo, la piel sufre grandes cambios y hay que estar preparadas para sobrellevarlos. Algunos solo son pasajeros, como los picores, pero otros pueden ser persistentes y muy antiestéticos si no se cuida bien la piel durante esos meses, como son las famosas y temidas estrías. En Nivea hemos querido orientar un poco a todas aquellas futuras mamás que estén experimentando cambios en su piel y no sepan cómo tratarlos. Gracias a estos consejos, será más fácil lidiar con esas molestias para centrarse en la maravillosa experiencia del embarazo”, explica la doctora María Agustina Segurado, experta asesora de Nivea.

  1. Llevar una alimentación sana
    El organismo necesita una mayor cantidad de vitaminas y minerales, por lo que hay que consumir más frutas y hortalizas. También es recomendable tomar pescado 3 o 4 veces a la semana, para obtener ácidos grasos omega-3. Como último consejo: reducir la sal y la toma de alimentos fritos, muy grasos o con mucho azúcar.
  2. Usar cremas muy hidratantes o aceites
    Mantener la hidratación es indispensable para evitar posibles molestias. Es importante no limitarse a cuidar solo la zona del vientre, sino también los brazos, las piernas, el pecho… Durante los meses de gestación, la piel de todo el cuerpo necesitará estar flexible y sana. Y fundamental aplicar protección solar con factores altos o muy altos, para evitar las señales que dejan los rayos UV del sol en una piel especialmente sensible durante esta etapa, por los citados factores hormonales.
  3. Tomar mucha agua
    La cantidad recomendada es 2,3 litros aproximadamente (entre 8 y 10 vasos). No obstante, los alimentos también aportan agua, por lo que no siempre hará falta beber toda esa cantidad.
  4. Utilizar remedios caseros
    Hay ciertos alimentos e ingredientes naturales muy beneficiosos para la piel. Se pueden utilizar para complementar la labor de cremas y lociones hidratantes. Una mascarilla casera que incluya aloe vera, camomila, caléndula o avena puede ayudar a calmar los picores. Por su parte, el aceite de oliva, la clara de huevo o el zumo de limón pueden ayudar a atenuar las estrías.
  5. Evitar rascarse
    Hay que intentar aguantar los picores para no agravar la irritación. A veces ayuda presionar sobre la zona con picor en lugar de rascarse. También las cremas hidratantes y con algunos agentes calmantes de origen natural como el mentol, el aloe vera o la camomila pueden ayudar.
  6. Llevar ropa cómoda
    Es preferible escoger ropa ancha, que permita la transpiración y no provoque roces. Las prendas de algodón no se adhieren a la piel, y son mejor toleradas por las pieles sensibles que otros textiles con lycra o fibras sintéticas, por lo que son una de las mejores opciones.
  7. Evitar el calor excesivo o zonas con mucha humedad
    Durante la gestación, es recomendable evitar los baños o las duchas muy calientes para no resecar la piel en exceso. A su vez, la humedad eleva el riesgo de erupciones y otras irritaciones, sobre todo en pieles sensibles.
  8. Hacer exfoliaciones periódicas
    Una o dos veces a la semana es recomendable exfoliar suavemente todo el cuerpo. Este paso favorece la regeneración celular, lo que ayudará a que las estrías se atenúen.
  9. Cuidado con las pieles sensibles
    Hay que elegir geles o jabones suaves y con un pH adecuado, así como evitar los detergentes o suavizantes para la ropa muy agresivos que puedan crear más picores.

Impacto de la mala alimentación en la piel

La alimentación puede ser causante tanto de enfermedades como de beneficios para la salud. Al igual que puede causar enfermedades metabólicas (como la diabetes o la hipercolesterolemia) y obesidad, también afecta a problemas de la piel. “Afecciones como el acné y el envejecimiento prematuro se pueden ver agravadas por una alimentación inadecuada al igual que pueden aparecer nuevas patologías como son la cuperosis o alopecias repentinas” explica Marta Hermosín, médico, farmacéutica y especialista en nutrición y dermocosmética del Instituto de Dermatología Integral.

Un exceso en el consumo de grasas saturadas, alimentos procesados y azúcares refinados pueden ser los responsables de la aparición de acné y un agravamiento del mismo. Así mismo como de la aparición de milliums, pequeños puntos de queratina y células muertas de entre 1 y 3 milímetros, que aparecen en la cara debido a que los poros están cerrados a causa de un acúmulo de grasa en ellos. “Evitar los lácteos es muy importante, incluso los que no tienen lactosa, ya que la caseína y otras proteínas presentes en los lácteos también producen grasa; el chocolate, las bebidas con cafeína; y, por supuesto, los embutidos grasos”, añade Marta Hermosín.

La flacidez y el envejecimiento prematuro tienen relación con un déficit en la ingesta de frutas y verduras, entre otros. El resultado es una piel deshidratada, con el consecuente empeoramiento de la capa más visible de la piel, la epidermis. La falta de agua hace que la piel se vuelva más fina por lo que es habitual que aparezca flacidez y las arrugas de expresión están más marcadas.

Otra de las consecuencias de una mala alimentación, es que se genere una deshidratación profunda de la piel y esta se vuelva reactiva. “Debido a este problema, responde de forma exacerbada a las agresiones externas, como son cambios de temperatura o incluso cualquier roce, apareciendo rojeces tanto en el rostro como en cualquier parte del cuerpo. Si este problema se mantiene en el tiempo a consecuencia de una falta de hidratación o unaalimentación inadecuada, esta piel reactiva se puede cronificar con el resultado de ruptura de capilares de la piel y el posterior desarrollo de rosácea” apunta la especialista de Instituto de Dermatología Integral.

Una dieta pobre en alimentos ricos en hierro, presente en las carnes rojas y en la casquería (se deberían ingerir al menos cada 10 días), y ciertos minerales, como el magnesio, fósforo, selenio y potasio, presentes en los mejillones, y ciertos pescados azules, y las vitaminas del grupo C, D, E, presentes en el huevo, aguacate, o garbanzos, puede provocar también una pérdida puntual de cabello. Si no se actúa corrigiendo la dieta y sin un tratamiento médico adecuado, el folículo piloso puede acabar destruyéndose por lo que no se podrá recuperar el cabello perdido.

Alimentos beneficiosos para la piel
Igual que una alimentación inadecuada puede provocar problemas en la piel, también hay una serie de alimentos que son beneficiosos, para la misma y aportan luz, jugosidad y luminosidad. Dan elasticidad a los tejidos más secos evitando las arrugas, ya que al captar los radicales libres de la piel, evitan el estrés oxidativo y, por consiguiente, el envejecimiento prematuro. De esta forma, la dieta debe ser rica en:
• Agua y electrolitos: agua de coco, brócoli, salmón, tomate y alcachofa
• Vitaminas y antioxidantes: arándanos, naranja, espinacas, berenjena
• Ácidos grasos poliinsaturados: sardinas, atún, nueces y almendras
También debe ser equilibrada, no debe faltar ningún grupo alimentario y debe ir acompañada de ejercicio físico. “Si somos conscientes de que nuestra forma de alimentación no es la adecuada y aparece cualquiera de estos problemas a nivel dermatológico, es fundamental acudir a un especialista para obtener un diagnóstico y un tratamiento en el que se incluya un plan nutricional adecuado” insiste Hermosín.

Booster Revitalizador de Babé

Booster Revitalizador de Babé: el sérum enriquecido con bakuchiol que toda piel necesita.

Con el paso del tiempo la regeneración celular se ralentiza y la piel va perdiendo luminosidad, dando lugar a la aparición de los primeros signos visibles del envejecimiento como las temidas arrugas. Estas alteraciones de la piel se deben sobre todo a dos tipos de causas, endógenas, como la predisposición genética, los altibajos hormonales y al estado general de la mente, como la ansiedad y el estrés; y a causas exógenas que son los factores que nos rodean, como pueden ser los rayos solares, la contaminación y la climatología y por supuesto la alimentación y nuestro estilo de vida.
Por tanto este proceso natural de envejecimiento se puede dividir en dos partes: un 25% del proceso responde a factores biológicos, propios de cada persona, pero el 75% depende de nosotros mismos y de nuestro estilo de vida. Este 75% es conocido como el exposoma de la piel, que mide la influencia de los factores externos e internos que se asocian a las respuestas biológicas durante toda nuestra vida.

Multi Rejuvenecedor- Booster Revitalizador
Laboratorios Babé presenta el Multi Rejuvenecedor- Booster Revitalizador de la línea HealthyAging+, la solución completa para tener una piel vital y saludable y hacer frente a su envejecimiento a cualquier edad.
Capaz de proteger la piel frente a los daños del exposoma, causante del envejecimiento cutáneo, corrigiendo las arrugas, la flacidez y la falta de uniformidad en el tono.

Con una textura muy ligera, es capaz de proteger, transformar y optimizar el aspecto de nuestra piel aportando un efecto multi-rejuvenecedor global. Por un lado, es un escudo eficaz frente a los principales factores del exposoma (UV, luz azul, Infrarrojo, polución) gracias a la Carnosina y antioxidantes muy potentes como la vitamina C.

Además actúa sobre los indicadores moleculares del envejecimiento con la incorporación de péptidos estimuladores del colágeno, células madre vegetales, estabilizador de telómeros (Teprenona), bakuchiol y aporte de energía necesaria para esta transformación. Por último, es capaz de proporcionar una acción inmediata sobre la piel haciendo que se encuentre más confortable, hidratada, elástica y luminosa.