Archivo de la etiqueta: ojos

Nutrientes para tus ojos

Mantener una correcta alimentación, sana y equilibrada, es fundamental para disfrutar de un buen estado de salud general. Pero también lo es para zonas específicas de nuestro cuerpo, tal y como nos explica el Dr. Llovet de Clínica Babiera, y menos para la vista: “Llevar una alimentación equilibrada, seguir hábitos de vida saludable y hacer ejercicio con frecuencia ayuda a prevenir patologías que pueden desencadenar enfermedades oculares. Con frecuencia, la adopción de estos hábitos saludables de vida no los asociamos al cuidado de la visión”, explica el Dr. Llovet.

Y para ayudarnos a mantener una correcta salud ocular y evitar posibles pérdidas o problemas de visión, los expertos de Clínica Baviera detallan los alimentos y nutrientes que debemos priorizar:

  • Vitamina A
    Se pude encontrar en frutas y vegetales como la zanahoria, el brócoli, las espinacas, la calabaza, los pimientos rojos, los tomates, los arándanos, las fresas, así como la leche, el queso y la mantequilla. Se caracteriza por sus propiedades antioxidantes y su capacidad de proteger a las células del organismo de los radicales libres, los principales causantes del envejecimiento prematuro.
    La fatiga visual, la sequedad en los ojos y la ceguera nocturna pueden producirse por un déficit de estas vitaminas. No dudes en incluir frutas y verduras en tu dieta para evitarlo.
  • Vitaminas del grupo B
    Los alimentos que aportan cantidades elevadas de este grupo de vitaminas son la carne, el pescado, el marisco, los huevos, algunos cereales y algunas verduras de hoja verde.
    Este grupo de nutrientes tiene un papel fundamental en la prevención de enfermedades degenerativas de los ojos, así como en la aparición de casos de fotofobia, inflamación ocular y problemas en el correcto funcionamiento de los músculos oculares.
  • Omega-3
    Esta grasa saludable que se encuentra fundamentalmente en pescados azules y frutos secos, se encarga de proteger la salud arterial y es esencial a la hora de evitar procesos inflamatorios. En el caso de los ojos actúa previniendo la DMAE y la sequedad ocular, al mismo tiempo que actúa sobre la retina fortaleciéndola.
  • Selenio
    El selenio es un mineral presente en pescados, mariscos, semillas y frutos secos que favorece el sistema inmunológico y protege de los radicales libres. Su consumo es fundamental para mantener la agudeza visual y prevenir la aparición de cataratas. Al tratarse de un micronutriente la cantidad necesaria es muy pequeña y se hace mucho más eficaz si se combina con Zinc ya que juntos logran incrementar la absorción de vitamina A.

Decálogo para una buena salud ocular

Coincidiendo con el Día Mundial de la Visión celebrado el pasado 8 de octubre, diferentes especialistas del grupo de oftalmología Miranza, nos ofrecen diez consejos para cuidar el bienestar y la salud ocular, evitando pérdida de visión, que puede llegar a ser grave e irreversible. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud estima que el 80% de los casos de pérdida severa o de ceguera son evitables, con una actitud preventiva y un diagnóstico y tratamiento precoces. Un dato muy importante, que aporta mayor relevancia a los consejos de los expertos, para quienes el cuidado de la salud ocular empieza por la córnea, la “ventana” del ojo, especialmente vulnerable al estar en contacto con el exterior. Por ello, la Dra. María Gessa, especialista de Miranza Virgen de Luján, recomienda utilizar gafas de sol homologadas y gafas protectoras para practicar deportes o actividades con riesgo de provocar traumatismos oculares. Asimismo, aconseja lavarse bien las manos antes de tocarnos los ojos para prevenir infecciones, como la conjuntivitis, y minimizar el contagio de Covid-19 en entornos de alto riesgo. Aún en la córnea, el Dr. Jaime Aramberri, especialista de Miranza Ókular, advierte de los riesgos de un mal uso de las lentes de contacto. El oftalmólogo aconseja limitar el uso de lentillas, llevándolas solo el tiempo indicado, y extremar su cuidado, “siendo meticulosos con la higiene y usando soluciones específicas, nunca agua”, como medida fundamental para prevenir infecciones y lesiones corneales que pueden ser graves. 

En caso de ojo seco, un síndrome que también afecta a la córnea y cuya incidencia va en aumento, -con síntomas como lagrimeo, cansancio o escozor-, la Dra. Begoña Ortiz de Zárate, de Miranza IOA, alienta a consultar con un especialista para aplicar tratamientos, cada vez más avanzados y personalizados, que mitiguen los síntomas de esta dolencia multifactorial. Uno de los factores que influyen en su desarrollo es el uso y abuso de visión cercana y de pantallas, tan de actualidad con el creciente teletrabajo y ocio doméstico, a través de dispositivos electrónicos, factores que provocan fatiga ocular y pueden perjudicar la salud de nuestros ojos. Frente a ello, los consejos del Dr. Jorge Alió del Barrio, de Vissum Grupo Miranza, son “hacer descansos, levantar la vista y mantenerla unos instantes en el punto más alejado posible, alternar trabajo con ocio al aire libre e hidratar los ojos con lágrimas artificiales sin conservantes”.

Algunos estudios están relacionando la visión cercana y el abuso de pantallas con un aumento paulatino de la miopía, un problema que afecta al 25% de la población y que, en graduaciones elevadas, lleva asociado riesgo de desarrollar glaucoma o desprendimiento de retina.

Para los pacientes miopes, así como los que tiene hipermetropía o astigmatismo, el Dr. José Alberto Muiños, de Miranza Clínica Muiños, recomienda realizar un seguimiento de su evolución y utilizar la corrección adecuada, según vaya variando la graduación. A las personas que se plantean corregir estos defectos mediante cirugía refractiva, el especialista aconseja ponerse en manos expertas y “explicar con detalle las necesidades y expectativas para dar con el tratamiento que más se adapte a cada ojo y al estilo de vida de cada paciente”.

Además de los defectos refractivos, otro problema ocular muy común, que afecta a más de la mitad de los mayores de 65 años, es la catarata. Contrariamente a lo que mucha gente cree, los especialistas de Miranza recomiendan no esperar a que la catarata esté muy avanzada y suponga una limitación visual importante para operarla. “Las técnicas actuales, que fragmentan y aspiran el cristalino, ofrecen mejores resultados si se realizan en estadios precoces de la enfermedad”, aclara el Dr. Daniel Elies, de IMO Grupo Miranza.

Visitas al oftalmólogo
Por su parte, la Dra. Elena Arrondo, del mismo centro, pone el acento en la importancia de que “a partir de los 40 años, o antes si se tienen familiares con glaucoma, revisemos regularmente nuestros ojos”.  La oftalmóloga destaca la necesidad de controlar la presión intraocular, el principal factor de riesgo del glaucoma, una enfermedad que avanza sin síntomas evidentes -la mitad de los pacientes no saben que la padecen-, dañando progresivamente el nervio óptico y pudiendo causar ceguera irreversible. De hecho, esta enfermedad, que afecta a 80 millones de personas en el mundo, es ya la segunda causa de ceguera irreversible.

Otro motivo de visita oftalmológica rutinaria para evitar problemas graves de visión, sobre todo a partir de la aparición de la presbicia o vista cansada, es el chequeo del fondo del ojo y del estado de la retina. Según el Dr. Borja Corcóstegui, también especialista de IMO Grupo Miranza, “con la edad aumenta el riesgo de desarrollar patologías como la DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad)”, primera causa de pérdida severa de visión en mayores de 65 años. En la misma clínica de Miranza, advierten de la conveniencia de extremar las precauciones en aquellos tratamientos que pueden afectar a los ojos de forma directa o indirecta. El Dr. Ramón Medel explica que “la cirugía plástica y tratamientos estéticos que se realizan en la parte superior del rostro pueden afectar a las estructuras oculares y a la visión”. Por ello, conviene poner este tipo de abordajes en manos de oftalmólogos especializados en estética y oculplastia para minimizar riesgos para la visión, así como complicaciones y reintervenciones.

Como conclusión, el Dr. Javier Mendicute, de Miranza Begitek, aconseja “seguir una buena alimentación, hacer ejercicio y prescindir del tabaco, que, entre otras cosas, multiplica por cinco el riesgo de DMAE”. Según el oftalmólogo, “los hábitos saludables también repercuten positivamente en la salud ocular, ya que algunas enfermedades de los ojos, especialmente de la retina, están relacionadas con la diabetes, la hipertensión y otras patologías generales del organismo. Así, por ejemplo, la retinopatía diabética es la enfermedad vascular más frecuente de la retina, cuyas consecuencias pueden ser devastadoras para la visión.

No descuides la vista este verano

Durante este proceso hacia la nueva normalidad, marcado por el uso de mascarillas y el distanciamiento social, el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) advierte de la importancia de no descuidar la protección de nuestra visión frente al sol. Según el CNOO, la acción de los rayos ultravioleta en los ojos de manera prolongada y sin la protección adecuada puede dar como resultado cataratas, queratitis, conjuntivitis o lesiones cutáneas que provocarían a largo plazo problemas visuales más graves.

Los ópticos-optometristas destacan que la aplicación de medidas de prevención frente al coronavirus no debe provocar que la población se relaje en la protección visual frente al sol en esta época del año en la que los problemas visuales aumentan hasta un 25% por los daños que ocasiona la radiación ultravioleta.

Además, el confinamiento ha provocado que muchas personas no hayan podido desarrollar su rutina en el exterior, por lo que no son pocos los que esperan estas vacaciones para llevar a cabo todas aquellas actividades al aire libre que no pudieron realizar en la cuarentena. Esto puede suponer que la exposición al sol se incremente con respecto al año pasado.

Desde el CNOO insisten en la importancia de utilizar gafas de sol homologadas, a la hora de salir al exterior, y de adquirirlas en un establecimiento sanitario de óptica para que un profesional de la visión, como es el óptico-optometrista, asesore sobre la protección ocular que mejor se adapta a cada persona y sus circunstancias. “Aunque la mayoría de las radiaciones solares son eficazmente filtradas por los ojos, la exposición crónica a las mismas o una alta y selectiva cantidad de ellas, pueden contribuir al aumento de los problemas oculares”, asegura el decano del CNOO, Juan Carlos Martínez Moral.

Asimismo, las personas que tienen ojos claros, que han sido intervenidas de cataratas o sufren algún tipo de trastorno ocular, como problemas de la mácula o glaucoma, deben extremar las precauciones, ya que son más sensibles a las condiciones de alta luminosidad. Del mismo modo, los niños deben utilizar gafas de sol homologadas porque el ojo de los más pequeños resulta más vulnerable que el del adulto. 

Los riesgos para la salud visual se multiplican en estas fechas en forma de radiación solar y otros problemas derivados del baño, como el cloro de las piscinas, que es un irritante que altera de forma significativa la superficie ocular, así como la sequedad propia de esta estación, que provoca una mayor evaporación de la lágrima y aumenta la sensación de ojo seco.

La salud de los ojos también se cuida a través de la nutrición, estos son los alimentos que más la benefician

Comer por los ojos también puede significar alimentarse de forma adecuada para evitar que se acelere el desarrollo de dolencias visuales como las cataratas, la degeneración macular o el glaucoma. Por eso, Clínica Baviera hace una recomendación sobre los alimentos que más favorecen la salud ocular.

En primer lugar, se encuentra el pescado azul, que debe consumirse como mínimo dos veces por semana, ya que es una de las principales fuentes de aportación de Omega3 para el organismo. Este tipo de ácidos grasos podemos encontrarlos en las anchoas o boquerones, el salmón, la caballa, el cazón, el atún o el bonito.

Por su parte las frutas y, concretamente las cítricas, cuentan con una elevada concentración de vitaminas A y C, muy necesarias para proteger la salud visual. Las podemos extraer de las naranjas, kiwis, uvas, fresas, caquis y papayas para ayudarnos a mantener la vista en buen estado. Lo mismo ocurre con las verduras y hortalizas, ricas en luteína y zeaxantina, entre las que se hallan las coles, la calabaza, la zanahoria, los berros, las espinacas o el brócoli. Tan solo tenemos que ir intercalándolas y tomar una media de cinco raciones al día.

El huevo es otro de los principales aliados que, al incluirlo en nuestra dieta, ofrece grandes beneficios para la salud ocular. Su consumo regulado ofrece un incremento de las vitaminas A, D y E, tres de los nutrientes esenciales para el organismo humano. También ricos en vitamina E son los frutos secos, cuyo alto poder antioxidante hace frente el envejecimiento de los ojos.

Por último, el aceite de oliva es otro de los valiosos ingredientes que debemos incluir en nuestra alimentación diaria. Aunque, debido a su alto aporte calórico, se debe tomar con moderación (unas tres cucharadas al día).

Para cuidar de nuestra salud visual es importante llevar una dieta sana y equilibrada, donde no se abuse de alimentos con alta presencia de grasas saturadas y azúcares, ya que, entre otras patologías, pueden favorecer la aparición de diabetes, un importante foco de riesgo para la salud de nuestros ojos. También es recomendable practicar deporte, no fumar, si se consume alcohol que sea con moderación”, indican desde Clínica Baviera.

Revisiones oftalmológicas, claves a partir de los 50
Además de cuidar la alimentación, los expertos de Clínica Baviera destacan la importancia de revisarse la vista de forma regular, sobre todo a partir de los 50 años. La detección precoz es fundamental para atajar el avance de algunas patologías visuales. “Muchas enfermedades oftalmológicas, como las afecciones de retina o el glaucoma, apenas dan síntomas hasta que no están muy avanzadas. Diagnosticarlas a tiempo para poder aplicar un tratamiento médico adecuado es vital para evitar graves problemas oculares”, concluyen desde Clínica Baviera.

5 claves para proteger tus ojos del sol

Con la llegada del buen tiempo aumentan las horas de luz, las actividades al aire libre y, por tanto, se incrementa la exposición al sol. Desde Clínica Baviera recuerdan que los ojos son órganos muy sensibles a las radiaciones solares y necesitan mayor protección que la propia piel, por lo que es fundamental tomar una serie de medidas para evitar que sufran daños.

Entre los problemas oculares que provoca la incorrecta exposición de los ojos al sol está la sequedad ocular, queratitis, pterigium y pinguéculas, que son crecimientos anormales benignos de la conjuntiva. Además, puede favorecer la aparición de cataratas o, incluso, acelerar la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).

Para proteger los ojos es frecuente el uso de gafas de sol, pero “hay que tener en cuenta que no todas las gafas son adecuadas, es decir, hay gafas que, aunque son oscuras, no tienen los filtros apropiados y su uso puede ser perjudicial”, apunta el Director Médico de Clínica Baviera, el Dr. Fernando Llovet.

¿Sabes cómo elegir las gafas de sol apropiadas?
Para proteger la vista correctamente es importante seguir una serie de pautas como asegurarse de que las gafas de sol cuentan con los filtros adecuados y que cumplen los estándares de calidad necesarios para la actividad a desarrollar. Para garantizar el cuidado de la salud visual, desde Clínica Baviera, ofrecen las claves a tener en cuenta:

• Acudir a establecimientos especializados. Elegir adecuadamente unas gafas de sol no siempre es fácil por ello, es recomendable que personal cualificado asesore a la hora de elegirlas. Por ello, se debe evitar adquirir gafas en mercadillos o centros no especializados que no cuenten con la adecuada homologación.

• Asegurarse de que cuenta con el certificado CE de fabricación: Cuando vayas a comprar unas gafas de sol, asegúrate de que tengan la marca CE con el nombre del fabricante y las referencias propias del modelo.

• Elegir el tipo de filtro más adecuado a cada actividad: No te fijes tanto en el color y guíate mejor por los filtros que tenga la lente. Los filtros van del 0 al 4 (en función del grado de intensidad con el que filtra la luz visible y teniendo en cuenta la clasificación de la Unión Europea):

• Categoría 0.- Este filtro reduce hasta un 20% la luz visible y se recomienda como gafas de confort.

• Categoría 1.- Minimiza la luz entre un 20 y un 57% y es adecuada para actividades como caminar por la ciudad.

• Categoría 2.- Disminuye la luz entre el 57 y el 82% y es idónea para deportes al aire libre como pasear e ir en bicicleta.

• Categoría 3.- Son apropiadas para deportes en zonas de mucho sol como playa, mar y montaña, ya que reducen entre el 82 y el 92% de luminosidad.

• Categoría 4.- Cuenta con una protección muy alta, de entre el 92 y el 98%, lo que las convierten en indispensables para actividades en alta montaña y deportes acuáticos intensos.

• Optar por tratamientos adicionales si es necesario. Existen además tratamientos adicionales a los filtros solares como son los cristales fotocromáticos, los polarizados y los cristales espejados. Los primeros son los que mejor se adaptan a la intensidad de la luz ambiente y de la radiación UV, por lo que se oscurecen o se aclaran según los rayos ultravioletas que reciben. Los cristales polarizados, filtran los excesos de luz, minimizan los reflejos y evitan los deslumbramientos. Y, por último, las lentes espejadas, tan de moda en los últimos años, llevan un tratamiento especial en la superficie que hace que la luz se refleje.

• Protegerlas adecuadamente: Aunque las lentes no tienen una fecha de caducidad como tal, sí que pueden perder algunas de sus propiedades con el paso de los años, en especial si no se guardan y protegen adecuadamente.

Ojos ante la alergia

Ópticos-optometristas recomiendan una buena higiene visual para prevenir la conjuntivitis alérgica en primavera.

Los índices de polinización suelen ser elevados durante la primavera, por lo que el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas de España (CNOO) recomienda una buena higiene visual y extremar la protección de los ojos, especialmente las personas que usan lentes de contacto, para prevenir la conjuntivitis alérgica, una afección que padece el 25% de la población y que conlleva la inflamación de la membrana que recubre la superficie ocular y el interior de los párpados. Las alergias son cada vez más prevalentes en España y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este tipo de patologías afectará a una de cada dos personas en las próximas décadas.
Además de las molestias respiratorias, como la congestión nasal, los estornudos, la tos y el picor en la nariz y la garganta, la alergia estacional también trae consigo molestos síntomas oculares como picor y enrojecimiento, hinchazón de los párpados, lagrimeo y fotofobia. “Estas manifestaciones se deben a la inflamación de la conjuntiva, la membrana mucosa que cubre el ojo y el interior de los párpados”, indica el decano del CNOO, Juan Carlos Martínez Moral, que añade otros elementos desencadenantes de la conjuntivitis alérgica, como los ácaros del polvo, la caspa de los animales domésticos y algunos productos de belleza.
Ante este problema, muchos usuarios de lentes de contacto suelen sustituirlas por unas gafas. Sin embargo, es posible utilizar lentillas siempre que sean adaptadas por un óptico-optometrista en función de las necesidades visuales y el estilo de vida del paciente. “El uso de lentes desechables diarias, por ejemplo, impiden cualquier acumulación de agentes alérgenos en su superficie”, precisa Martínez Moral, que sugiere seguir unas pautas de mantenimiento basadas en la limpieza y desinfección para garantizar que no se formen depósitos en la lente que puedan provocar incomodidad ocular.
Por ello, las personas que utilizan lentes de contacto deben retirarlas cuando los ojos estén muy irritados y no emplearlas más del tiempo recomendado, alternándolas con el uso de gafas. Del mismo modo, hay que limpiarlas cuidadosamente cada vez que los ojos estén enrojecidos o llorosos, lavarse las manos con agua y jabón, y secarlas con una toalla que no suelte pelusas. En cuanto a la aplicación de gotas oculares, se recomienda consultar al óptico-optometrista de confianza.
Consejos

Las alergias oculares deben ser evaluadas por el profesional sanitario para poder seguir el tratamiento adecuado en función de cada caso. Es la manera correcta de evitar complicaciones graves en los ojos, como queratitis, conjuntivitis infecciosa, queratonono o incluso glaucoma. Para paliar los efectos de las alergias en los ojos, los ópticos-optometristas aconsejan:
• Evitar salir a pasear por el campo o el parque. Se trata de zonas con una elevada concentración de polen.
• Utilizar gafas de sol para protegerse del polvo y del resto de partículas en suspensión.
• Evitar exponerse a ambientes con polvo, a animales domésticos o a agentes irritantes que agraven los síntomas (humo, cloro de las piscinas, etc.).
• Impedir la acumulación de polen en casa cerrando las ventanas y manteniendo las superficies limpias.
• Utilizar humificadores y aparatos de aire acondicionado que dispongan de filtros específicos para el polen.
• Extremar la higiene diaria, lavarse las manos y evitar frotarse los ojos.

“El implante de iris consigue mejorar la calidad de vida de las personas con aniridia”

La aniridia es una patología congénita y crónica que se caracteriza por la ausencia casi total o parcial del iris, la parte coloreada del ojo que rodea a la pupila. Tiene su origen en una mutación del gen PAX6, cromosoma 11, siendo una de las denominadas enfermedades raras o poco frecuentes, afectando a uno de cada 100.000 niños nacidos en nuestro país.

Los pacientes con aniridia, al carecer de iris o contar con iris muy incipientes y poco desarrollados, tienen importantes problemas de visión ya que no pueden controlar la cantidad de luz que entra en el globo ocular. “El iris actúa como el diafragma de una cámara de fotos, controlando la cantidad de luz que llega a la retina. Los músculos que hacen que esta función no existen o no están desarrollados, por lo que el paciente tiene una gran sensibilidad a la luz (fotofobia), lo que puede llegar, si no es tratado y controlado desde un primer momento, a hacerle muy difícil el desarrollo de actividades normales del día a día a los pacientes afectados” aclara la Dra. María Capote, responsable de la Unidad de Retina y Vítreo que Cliniláser Oftalmología.

Debido a este defecto congénito, que afecta prácticamente a todas las estructuras del ojo, con especial incidencia al iris, los pacientes acaban desarrollando con el paso del tiempo otras patologías que hacen que la visión sea muy reducida. Entre estas patologías se encuentran cataratas, glaucoma, alteraciones, corneales, subluxación del cristalino (mala posición) nistagmus, estrabismo, ojo seco, etc. “Es por esto, que los afectados de aniridia tiene una baja visión, que en casos graves les convierte en grandes dependientes”, afirma la oftalmóloga de Clinilaser.

Implante de iris artificial
El implante de iris artificial puede ser una opción cuando los pacientes no han tolerado el uso de lentillas cosméticas y no han mejorado su sintomatología, ya que elimina en gran medida la fotofobia y consigue un excelente resultado estético. Los iris artificiales están realizados de una silicona flexible y biocompatible, permitiendo su implante de una manera totalmente segura.

Se colocan mediante la realización de unas microincisiones en la córnea y se implantan en el saco capsular, manteniéndose de manera natural aprovechando las estructuras del ojo. Es una microcirugía ocular que evita tanto hemorragia como inflamación y, además, y muy importante, sin que aumente la tensión ocular. “Además, el implante de iris artificial puede realizarse en combinación con la cirugía de cataratas, aprovechando las incisiones que se realizan para colocar la lente intraocular que hará las veces de cristalino, ya que los pacientes de aniridia suelen tener también cataratas a consecuencia de la mutación genética que ha provocado el daño en las estructuras oculares”, explica la oftalmóloga de Cliniláser. En los casos en los que la falta de iris no es total, se realizan microcirugías para reconstruir el iris y la pupila o se colocan implantes anulares con el objetivo de conseguir un iris completo.

El pronóstico en cuanto a la baja visión de los afectados por aniridia se realiza de forma personalizada y tras exhaustivos exámenes y revisiones. “Nuestro objetivo como oftalmólogos es preservar el mayor tiempo posible la visión de estos pacientes. Lo hacemos tratando las patologías asociadas a esta enfermedad que merman de forma considerable su visión y calidad de vida. Para ello es imprescindible un seguimiento exhaustivo y periódico tanto por parte del oftalmólogo como del pediatra”, aclara la Dra. Capote.

La conjuntivitis vírica, las condiciones climáticas adversas y la radiación ultravioleta principales factores de riesgo para los ojos en invierno

Los ojos son unos órganos muy sensibles a los cambios meteorológicos que se producen cuando pasamos de una estación a otra, sobre todo en aquellas estaciones con temperaturas más extremas, como el verano y el invierno. Durante los meses más fríos del año destacan tres factores de riesgo para la salud de nuestros ojos:

  • Aumento de la conjuntivitis vírica

En esta época del año se registran mayores índices de lo que se conoce como conjuntivitis vírica. Un tipo de conjuntivitis ocasionada por los mismos virus que provocan los procesos gripales en invierno, siendo los adenovirus los más frecuentes. Los síntomas más típicos son el enrojecimiento del ojo y la secreción del mismo y suele durar alrededor de 10 días.
Al igual que ocurre con los procesos gripales, es difícil dar unos consejos previos para evitar contraer una conjuntivitis vírica. Ante los primeros síntomas lo mejor es acudir al oftalmólogo quien pautará un tratamiento para combatir el proceso vírico al tiempo que mitigue las molestias. Además, desde Clínica Baviera recomiendan que el afectado aumente las medidas higiénicas esos días para evitar el contagio no compartiendo toallas o almohadas, lavándose las manos tras tocarse el ojo o ventilando las habitaciones.

  • Condiciones climatológicas adversas

Por otro lado, las condiciones climáticas del invierno pueden provocar una mayor sequedad ambiental y una lubricación deficiente en el ojo que se manifiesta en síntomas como visión borrosa, picazón y ardor. Estos síntomas se incrementan aún más con la presencia de viento y contaminación en los lugares abiertos y del uso de la calefacción en los cerrados.
Por tanto, sufrir ojo seco es muy habitual en estas fechas, para mitigarlo lo mejor es proteger los ojos con gafas, hidratarlos empleando lágrimas artificiales y, en los ambientes cerrados usar humificadores. Además, si se ha estado mucho tiempo al aire libre y se ha expuesto a los ojos al frío, el viento o la contaminación se debe descansar la vista durante algunos minutos y no castigarla con el abuso en la utilización de ordenadores y demás dispositivos electrónicos, etc.

  • Exposición a la radiación ultravioleta

Otro factor de riesgo es la exposición a la radiación ultravioleta, mayor en estos meses, ya que el sol se sitúa más bajo y a un ángulo diferente. Además en invierno, a diferencia de en verano, no solemos ser conscientes de la importancia del uso de las gafas de sol.
Las precauciones con la radiación ultravioleta han de ser mayores en el caso de quienes practican deportes en la montaña, ya que a altitudes elevadas la capacidad de protección de la atmósfera es mucho menor que en las zonas bajas. Se estima que por cada 1.000 metros de altura, el efecto dañino de la radiación solar sobre los ojos aumenta un 15%. Además, la nieve refleja el 80% de los rayos ultravioletas, por lo que la sobreexposición ocular a esta luz puede producir una queratoconjuntivitis solar (inflamación de la conjuntiva y de la córnea, también llamada oftalmia de la nieve) y, también, úlceras corneales, recuerdan desde Clínica Baviera.
Habitualmente, los síntomas de la oftalmia de la nieve aparecen entre cuatro y seis horas después de la exposición a la radiación ultravioleta. Por eso, casi siempre las personas afectadas ya están en sus casas cuando comienzan a sentir molestias como una sensación similar a la de tener un cuerpo extraño en el ojo, lagrimeo y fotofobia, ojos rojos, dolor de cabeza, visión borrosa y/o disminución de la agudeza visual. En caso de sufrir estos síntomas se recomienda acudir cuanto antes a un oftalmólogo que estudiará el caso y dará unas pautas de tratamiento adecuadas para evitar que se produzca una afección mayor.
La medida preventiva por excelencia para evitar este tipo de lesiones es protegerse de la radiación ultravioleta utilizando gafas oscuras con filtro UV adecuado (se recomienda el filtro 4 para la práctica de estos deportes), que cubran el ojo por completo y protejan también del viento.

¿Cómo cuidar tu vista? 6 recomendaciones para tener unos ojos sanos

Aunque hoy no sea 11 de octubre, fecha en la que se celebra al Día Mundial de la Visión, no debemos dejar de tener en cuenta el resto del año que la vista es uno de los sentidos que debemos cuidar en el día a día. Y es que las numerosas horas frente a la pantalla de ordenadores, smartphones, y televisores, además de los factores ambientales como la contaminación y la mala alimentación, pasan factura a nuestra vista, provocando un cansancio extremo y problemas prematuros de la visión. Por ello, Nutrilite, la marca especializada en vitaminas y complementos alimenticios, presenta  6 recomendaciones para cuidar nuestros ojos de la mano de su nutricionista, Natalia Losana.

  1. Mantén una alimentación sana
    Seguir una dieta variada y equilibrada es fundamental en cualquier aspecto de nuestra vida. Si queremos mantener una buena función visual será fundamental incluir vitamina A y betacaroteno.  El betacaroteno lo encontramos en verduras y frutas como las zanahorias, batatas, patatas, calabazas o espinacas, en cambio, las fuentes de vitamina A son de origen animal, como la carne y los lácteos. Además, es importante la ingesta minerales como el zinc y el selenio, que podemos encontrar en los cereales integrales, los frutos secos, las legumbres, la carne roja y el marisco
    Por último, aunque no menos importante, los fitonutrientes carotenoides como la luteína y la zeaxantina se han asociado a la salud ocular, ya que, el primero, se concentra en la retina y, el segundo, protege el cristalino del ojo. Alimentos como las espinacas, arándanos, brécol, apio, espárrago verde, maíz y pimientos verdes son ricos en fitonutrientes.
  2. Descansa la vista
    Relajar la vista también reduce el estrés de una tarea que se alarga en el tiempo. Lo ideal, retirar la vista del objeto cada 15-20 minutos, durante unos 10-25 segundos, para permitir la rehidratación del globo ocular. Remarcar también que una buena iluminación ayuda a reducir la fatiga visual.
  3. Hidrata tus ojos
    Beber 2 litros de agua al día es beneficioso para multitud de cuestiones en nuestro organismo, como prevenir la retención de líquidos e hinchazón, así como ayudar a eliminar toxinas.  En el caso de la vista, el agua es también la encargada de formar nuestras lágrimas, imprescindibles para prevenir la sequedad ocular y molestias como enrojecimiento, dolor y picor.
  4. Practica ejercicio periódicamente
    El ejercicio periódico no sirve sólo para tener un buen aspecto físico. Sentirse bien y saludable es parte primordial en nuestro día a día. Para la vista, el ejercicio hace que se bombee más sangre y oxígeno a los ojos, contribuyendo a mantener una buena salud visual.
  5. Protege los ojos de la radiación
    La radiación ultravioleta produce alteraciones, a veces crónicas, en la estructura de los ojos. Por ello, es imprescindible protegerlos con unas gafas de sol homologadas con protección contra los rayos UVA y la luz intensa. Además, si practicamos deporte, será conveniente llevar unas gafas adecuadas para que nos protejan de posibles traumatismos por factores ambientales como el polvo, el viento y la arena.
  6. Usa complementos alimenticios para posibles desequilibrios en la dieta
    Usar complementos alimenticios en casos donde se suelen presentar más deficiencias a la hora de asumir ciertos minerales y vitaminas (personas activas con hábitos alimenticios irregulares, personas mayores, vegetarianos y veganos, etc.), se convierte en la opción perfecta. Para favorecer una visión adecuada a cualquier edad, Nutrilite cuenta con el complemento Arándanos con Luteína, que está formulado específicamente para mantener una salud visual óptima gracias a su contenido en Vitamina A, arándanos y luteína.

Los ojos necesitan más protección ante el sol que la piel

Los ojos son órganos muy sensibles a las radiaciones solares y, por ello, muchas veces necesitan mayor protección que la propia piel. Con la dermis ya existe bastante concienciación sobre la importancia de protegerse, qué factor utilizar, o cuándo y cómo aplicarlo. Sin embargo, con la llegada del buen tiempo aumentan las horas de luz, las actividades al aire libre y, por tanto, se incrementa la exposición al sol, por lo que desde Clínica Baviera recuerdan que es necesario tomar medidas para que no se produzcan daños en la vista.
Hay que tener en cuenta que, aunque el sol proporciona beneficios como la síntesis de la vitamina D y la estimulación de procesos metabólicos y circulatorios, si se abusa de él puede producir efectos nocivos en la vista como sequedad ocular, queratitis, pterigium y pinguéculas, que son crecimientos anormales benignos de la conjuntiva, o pueden favorecer la aparición de cataratas o, incluso, acelerar la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).
Para contrarrestar los efectos negativos que tiene la luz solar sobre los ojos es muy importante el uso de gafas de sol con los filtros adecuados y que cumplan los estándares de calidad necesarios para la actividad a desarrollar. “El uso de gafas protege la vista contra la radiación ultravioleta del tipo UVA y UVB, imperceptibles a los ojos pero que pueden llegar a afectar a la retina”, apunta el Director Médico de Clínica Baviera, Dr. Fernando Llovet.
Las gafas de sol en sí mismas no son garantía de protección. “No todas las gafas protegen los ojos. Por ejemplo, el simple hecho de que sean de color oscuro no significa que estén resguardando correctamente de los rayos del sol. Es más, unas gafas oscuras que no lleven los filtros adecuados pueden ser más perjudiciales que beneficiosas ya que dilatarán nuestra pupila y nuestros ojos estarán más expuestos y sin la protección adecuada”, explica el Dr. Llovet.

 ¿Cómo elegir las gafas de sol apropiadas?
Algunos elementos que garantizan la protección de los ojos y el cuidado de la salud visual son:

  • Acudir a establecimientos especializados. Elegir adecuadamente unas gafas de sol no siempre es fácil por ello, es recomendable que personal cualificado asesore a la hora de elegirlas.
  • El certificado CE de fabricación: Cuando vayas a comprar unas gafas de sol, asegúrate de que tengan la marca CE con el nombre del fabricante y las referencias propias del modelo.
  • El tipo de filtros: No te fijes tanto en el color y guíate mejor por los filtros que tenga la lente. Los filtros van del 0 al 4 (en función del grado de intensidad con el que filtra la luz visible y teniendo en cuenta la clasificación de la Unión Europea):
    • Categoría 0.- Este filtro reduce hasta un 20% la luz visible y se recomienda como gafas de confort.
    • Categoría 1.- Minimiza la luz entre un 20 y un 57% y es adecuada para actividades como caminar por la ciudad.
    • Categoría 2.- Disminuye la luz entre el 57 y el 82% y es idónea para deportes al aire libre como pasear e ir en bicicleta.
    • Categoría 3.- Son apropiadas para deportes en zonas de mucho sol como playa, mar y montaña, ya que reducen entre el 82 y el 92% de luminosidad.
    • Categoría 4.- Cuenta con una protección muy alta, de entre el 92 y el 98%, lo que las convierten en indispensables para actividades en alta montaña y deportes acuáticos intensos.
  • Tratamientos adicionales. Existen además tratamientos adicionales a los filtros solares como son los cristales fotocromáticos, los polarizados y los cristales espejados. Los primeros son los que mejor se adaptan a la intensidad de la luz ambiente y de la radiación UV, por lo que se oscurecen o se aclaran según los rayos ultravioletas que reciben. Los cristales polarizados, filtran los excesos de luz, minimizan los reflejos y evitan los deslumbramientos. Y por últimos las lentes espejadas, tan de moda en los últimos años, llevan un tratamiento especial en la superficie que hace que la luz se refleje.
  • La fecha de caducidad: Aunque las lentes no caducan como tal, sí que pueden perder algunas de sus propiedades con el paso de los años, en especial si no se guardan y protegen adecuadamente.

Los más pequeños también tienen que proteger sus ojos. Los niños suelen estar aún más expuestos al sol que los adultos, debido a actividades deportivas, de recreo o a talleres y campamentos al aire libre, por lo que se debe prestar especial atención a su cuidado ocular. “Se debe evitar la exposición prolongada a los rayos ultravioletas en las horas centrales del día. Además, cabe recordar que los lactantes y niños menores de 6 años no deben estar expuestos al sol”, recomienda el director médico de Clínica Baviera.