Archivo de la etiqueta: dientes

Cómo mantener tu salud bucodental durante las vacaciones

Seguir nuestra rutina de limpieza bucodental y alimentación durante el verano es difícil, sobre todo en esos días que pasamos fuera de casa y los planes al aire libre se multiplican. Andrés Sánchez Monescillo, de la clínica de estética odontológica Turrión Monescillo, nos dice cómo podemos evitar la aparición de caries u otros problemas durante el verano. “El descuido de la limpieza dental es una de las causas principales por lo que nos vemos obligados a visitar al dentista cuando volvemos a nuestra rutina en septiembre”, afirma el doctor.

  • Incluir un neceser con cepillo de dientes y pasta dentífrica en la bolsa de la playa. “Mi recomendación es meter en la bolsa de la playa un pequeño neceser con un kit dental, igual que llevamos siempre protección solar para proteger nuestra piel, debemos tener el mismo cuidado con nuestros dientes”.
  • Reducir el consumo de azúcar y bebidas ácidas de nuestra alimentación. “Las horas que pasamos al sol aumenta la deshidratación y por tanto consumimos más líquidos, eso está muy bien, pero tenemos que procurar que, en la mayor medida posible, nos hidratemos con agua. Si evitamos las bebidas azucaradas reduciremos el riesgo de la aparición de caries de forma significativa”.
  • El hilo dental, uno más en tu neceser. “Ya que descuidamos el número de veces que nos lavamos los dientes, cuando lleguemos a casa es recomendable que lo hagamos en profundidad. Es importante pasar el hilo dental una vez que se haya realizado el cepillado”.
  • Visita a tu dentista en septiembre. “Antes de curar, mejor prevenir”. El doctor Monescillo recomienda visitar al dentista cuando volvamos de vacaciones para hacer una revisión y en caso de que sea necesario, realizar una limpieza dental.

¿Cómo prevenir la pérdida dentaria?

La pérdida dental, conocida como endentulismo, suele ocurrir con más frecuencia en personas de avanzada edad, pero también puede darse en cualquier etapa de la vida. El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, afirma que “es importante realizar visitas periódicas al dentista para detectar posibles patologías y tratarlas a tiempo, impidiendo que el problema bucodental o la enfermedad se desarrolle hasta provocar la pérdida del diente”.

A continuación, se recogen unas recomendaciones para prevenir la pérdida dentaria: una buena higiene bucodental, cepillándose dos veces al día con pasta dentífrica fluorada; seguir una dieta saludable, rica en verduras, pescado y frutas; ingerir alimentos con calcio y no tomar azúcares. También es fundamental evitar morderse las uñas, fumar y beber alcohol.

Mitos y verdades del blanqueamiento dental

El especialista en estética dental y director médico de la clínica Turrión Monescillo, Andrés Sánchez Monescillo, nos cuenta los mitos y verdades del blanqueamiento dental, un tratamiento cada vez más demandado, dentro del mundo de la estética dental.

1. El blanqueamiento daña el esmalte. Falso. Uno de los miedos más extendidos entre los pacientes de este tipo de tratamiento es el miedo al después, a cómo será o quedará el esmalte de la pieza dental. El blanqueamiento no es un tratamiento abrasivo ya que los productos utilizados no llevan ácidos por lo que el esmalte no sufre.

2. El blanqueamiento aumenta la sensibilidad. Verdadero. Los componentes del producto utilizado producen una sensibilidad pasajera ya que el producto penetra en los conductos dentinarios para blanquear. A los pocos días de haberse realizado el tratamiento la sensación de sensibilidad desaparece por completo.

3. Provoca que con el tiempo amarilleen más los dientes. Falso. El esmalte no sufre daños con el tratamiento, lo único que provoca que se amarilleen los dientes son los malos hábitos de vida y mala higiene.

4. No está recomendado para personas menores de 20 años. Falso. Los blanqueamientos se pueden realizar a partir de los 18 años pero siempre tienen que ser diagnosticados por un odontólogo, no hay que olvidar que son tratamientos médicos.

5. Es incompatible con un tratamiento de ortodoncia como el Invisalign. Falso. El blanqueamiento dental es la perfecta combinación para terminar un tratamiento de ortodoncia, pero siempre se recomienda realizar el blanqueamiento una vez finalizada la ortodoncia ya que las zonas donde están los ataches no blanquearían.

6. Sólo se puede realizar en clínica. Falso. Existen otras técnicas para realizar este tipo de tratamiento de estética, como son los blanqueamientos de ambulatorio, pero es menos efectivo que si realizamos el combinado.

7. Durante su duración hay que seguir un tipo de dieta específica. Verdadero. Durante días previos y los días que dura el blanqueamiento en casa hay que seguir dieta blanca, esto quiere decir consumir alimentos sin colorantes como el té, el café, chocolate negro, sopas como el gazpacho o salmorejo, etc.

8. Su coste es muy elevado. Falso. El blanqueamiento es un tratamiento que dura años con unos resultados son muy visibles, la mejora estética del paciente es tan visible que su coste no es comparable a sus resultados.

Alimentos contra las caries

Los alimentos ricos en calcio, fósforo y vitamina C ayudan a mantener una buena salud bucodental.

Los períodos festivos son las épocas del año en que las comidas fuera de casa y el consumo de alimentos ricos en azúcares y bebidas carbonatadas son más frecuentes. Las vacaciones o las fiestas navideñas, con la consiguiente pérdida de la rutina, y los malos hábitos bucodentales, pueden provocar serios problemas de salud oral.

Uno de los problemas dentales más comunes al regresar de vacaciones son las caries que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son el trastorno más prevalente de entre las enfermedades bucodentales. Las caries son perforaciones que se producen en la estructura de los dientes como consecuencia de la acción de la placa bacteriana acumulada, provocada por una mala higiene bucodental y una dieta rica en azúcares y almidones. Este tipo de alimentos, especialmente si se ingieren entre comidas, facilitan que las bacterias cariogénicas se activen para digerirlos y producen ácidos que atacan los dientes.

La prevención es la clave para mantener unos dientes sanos. Evitar las golosinas, la bollería industrial o las bebidas azucaradas, así como cepillarse los dientes después de cada comida y utilizar seda dental ayudará a reducir las posibilidades de padecer este tipo de problemas. Por otro lado, una revisión en una clínica dental después de las vacaciones es la mejor manera de prevenir riesgos innecesarios y asegurarse de que la salud oral sigue intacta después del verano.

Alimentos que ayudan


Además, existen alimentos que ayudan a combatir el riesgo de sufrir caries y otras complicaciones o dolencias bucales derivadas de una higiene dental deficiente. Los expertos de Sanitas Dental han elaborado un listado de alimentos que se deben incluir en la dieta diaria para minimizar el riesgo de padecerlas.

1. Yogures y lácteos: El calcio, presente en alimentos como los lácteos, es un componente esencial para evitar la aparición de caries. Productos como la leche o los yogures son una importante fuente de este mineral que ayudará a conseguir una dentadura fuerte y sana. Además, otros lácteos como el queso tienen la capacidad de neutralizar la formación de ácidos que deterioran el esmalte. Como alternativa a estos alimentos, los cereales, las verduras u hortalizas de color verde oscuro también tienen un alto contenido en calcio.

2. Apio y zanahorias: Consumir zanahorias crudas ayuda a fortalecer los dientes y las encías, ya que, al masticarlas, evitamos que las bacterias se adhieran a los dientes, además de mejorar el riego sanguíneo. Esta hortaliza activa también las glándulas salivares, clave para eliminar las bacterias de la cavidad oral, y contiene flúor, un mineral fundamental para mantener el esmalte y evitar la aparición de caries. De la misma forma, el apio también favorece la producción de saliva gracias al ácido málico, que ayuda a limpiar la dentadura e impide la aparición de manchas en los dientes.

3. Pescado azul: La acumulación de bacterias, presentes en los restos de comida, es la principal causa de problemas periodontales como la gingivitis. La vitamina D facilita la absorción del calcio y el fósforo, haciendo las encías y dientes mucho más resistentes a este tipo de infecciones. Esta vitamina está presente, por ejemplo, en pescados azules como el atún, las sardinas o el salmón.

4. Huevos y legumbres: De la misma manera que el calcio, el fósforo es otro elemento imprescindible para el correcto mantenimiento de la estructura de los dientes. Los huevos son un alimento con un alto contenido de este mineral presente en dientes y huesos, que también puede encontrarse en legumbres como garbanzos o lentejas.

5. Manzanas y kiwi: Morder una manzana, fruta rica en fibra, contribuye a la limpieza bucal eliminando bacterias que favorecen el desarrollo de caries y gingivitis, ya que, al masticarla, se produce en la dentadura un efecto que puede asemejarse al del cepillado y se favorece la eliminación de la placa. Otras frutas, especialmente las que contienen vitamina C como el kiwi, pueden ayudar a la producción de colágeno, principal componente de las encías y fundamental para mantener una buena salud bucodental.

Cómo cuidar nuestra boca los 365 días del año


Dra. Susana Crespo, directora de Clínica Dental SCJ.

El pasado 20 de marzo se celebró el Día Mundial de la Salud Oral, una fecha impulsada por la Federación Dental Internacional (FDI), que aglutina a los colegios nacionales de dentistas de unos 130 países repartidos por los cinco continentes. El principal objetivo de la cita es el de promover los mejores hábitos para mantener nuestra boca sana y mostrar los beneficios que esto ofrece.
Según la FDI, el 90% de la población mundial va a padecer en algún momento de su vida algún trastorno bucodental: dolencias en las encías, caries, desgaste, bruxismo, pérdida de piezas… Son situaciones habituales en nuestro día a día que, muchas veces, se pueden prevenir o solucionar de una forma sencilla si contamos con el asesoramiento correcto y constante de nuestro dentista. Y, por supuesto, manteniendo una correcta higiene diaria.
Y eso es algo que debemos ir adquiriendo desde que nos salen nuestros primeros dientes, y que no sólo pasa por cepillarnos al menos tres veces al día, después de las comidas importantes. Es necesario que sepamos elegir el cepillo de dientes que mejor se adapte a nuestra edad y nuestras necesidades, que nos lavemos y enjuaguemos con productos adecuados, que sepamos utilizar correctamente sedas interdentales, raspadores de lengua, irrigadores… Y que contemos con el consejo experto de nuestro dentista de confianza, al que debemos visitar, al menos, un par de veces al año para que nos haga una limpieza bucal a fondo y revise que todo está en orden.
Debemos recordar que no hay que abusar de determinados alimentos si queremos mantener una sonrisa bonita. Los dulces y otros productos azucarados generan caries, especialmente en edades tempranas, además de ser perjudiciales para nuestra salud en otros aspectos. Tampoco ayudan el consumo nocivo de alcohol, el café, el té y, sobre todo, el tabaco, que tiñen nuestros dientes de color amarillo, incluyendo las prótesis.
Hay que hacer especial hincapié en la persona fumadora, que a nivel de salud bucal, no sólo se expone a las feas manchas que deja la nicotina, el alquitrán y otros aditivos sobre el esmalte y sobre las encías. También a la halitosis crónica y a enfermedades más graves, como el cáncer oral, ya que una persona fumadora tiene tres veces más posibilidades de padecerlo. En este sentido, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) se recomienda no sólo abandonar el hábito tabáquico para evitar esta dolencia, también consumir frutas y verduras de forma rutinaria, una de las ‘herramientas’ más útiles con la que debemos contar siempre para cuidar nuestra salud en todos sus aspectos.
Además, existe una gran relación entre el tabaco y la periodontitis crónica, una enfermedad de las encías que conlleva pérdida de hueso y, con ello, la caída de piezas dentales (o de implantes, en el caso que corresponda). Algo que también se está observando entre los usuarios del ‘vapeo’, ya que su composición altera la flora oral y las encías quedan expuestas al ataque bacteriano, igual que ocurre con el tabaco.
Según la OMS, las enfermedades periodontales graves afectan a entre un 15% y un 20% de los adultos de edad media (35-44 años). Esta entidad internacional también indica que alrededor del 30% de la población mundial entre los 65 y los 74 años no tiene dientes naturales. Una serie de factores que, además de afectar a la salud de quien lo sufre, limita su capacidad de sonreír y de hablar, repercutiendo en su bienestar psicosocial.
Por todo ello, es de una importancia vital que todos nosotros miremos por nuestra salud bucodental, y que en el momento en el que nos surjan dudas al respecto, acudamos a nuestro dentista. Sólo un experto en la materia (y mejor si es de confianza) podrá ayudarnos a dar con nuestro problema y a solventarlo de una manera personalizada, intentando ser lo más claro y menos invasivo posible. Su objetivo no será otro que evitarle molestias a su paciente (de dientes y de cabeza) y, sobre todo, devolverle la sonrisa.

Invisalign: el tratamiento que no pasa de moda entre las celebs

En 2009 la ortodoncia invisible revolucionó el mundo de la estética dental en adultos y se convirtió en la alternativa perfecta a los tradicionales brackets. Este método, cada vez más extendido, ha conquistado a celebridades como Amaia Salamanca, Manuel Fuentes o la mismísima Reina Leticia y ya es la opción preferida entre todas aquellas personas que quieren corregir su sonrisa de manera eficiente, cómoda y discreta.
Invisalign se compone de una serie de alineadores personalizados prácticamente invisibles y extraíbles que se sustituyen cada dos semanas por un nuevo juego. Conforme se va cambiando de alineador, los dientes se van moviendo, poco a poco, semana tras semana, hasta que están rectos y en la posición final prescrita por el odontólogo.
“Hay un boom de tratamientos de ortodoncia en personas de entre 35 y 55, ya que cada vez nos preocupamos más por nuestra imagen y nuestra salud. De hecho, uno de cada tres usuarios de ortodoncia en España es mayor de edad. Una sonrisa bonita, limpia y alineada ha dejado de ser un capricho para convertirse en un requisito. Y, para corregir malos alineamientos dentales en adultos, el Invisalign es el rey de los tratamientos”, explica el Dr. Santamaría, especialista en implantología y odontología integrada de la Clínica Curull, uno de los primeros centros en Tarragona que incorporó la ortodoncia invisible en el año 2009. Con más de 450 casos resueltos, el doctor Santamaría es speaker de Invisalign y está certificado por la marca como Platinum Provider.

¿Por qué sigue siendo tendencia?
El método Invisalign se ha consolidado como un must de belleza por la multitud de beneficios que presenta respecto a los brackets.
• Imperceptible. Su éxito se debe, en gran parte, a su discreción. “Lo que más valoran los pacientes es que, al ser transparentes, pueden llevar los alineadores sin que nadie se dé cuenta, algo que con la ortodoncia convencional era impensable”, explica el doctor Santamaría. “Probablemente, de no ser por la ortodoncia invisible, muchas personas no se habrían planteado corregir sus malformaciones dentales por miedo a que el aspecto de los brackets afectara a su vida cuotidiana o trabajo”, añade.
• Eficiencia y alta precisión. “Gracias a los avances tecnológicos, los resultados de la ortodoncia invisible son espectaculares. La incorporación del escáner intraoral, por ejemplo, permite tomar medidas de la dentadura con una exactitud absoluta”, añade el experto.
• Mayor higiene. Esta técnica ortodóntica, además de su evidente efecto estético, también destaca porque facilita la limpieza bucal, ya que los alineadores se deben llevar un mínimo de 22 horas al día para fijar bien las posiciones y se quitan para comer. De esta forma, el paciente se puede cepillar cada día de manera cómoda y sencilla antes de volverse a colocar el alineador. Por ello, es especialmente útil en personas adultas que sufren enfermedad periodontal. “Debido a que estos pacientes deben tener un riguroso control de su higiene oral, Invisalign® ofrece beneficios adicionales frente a la ortodoncia convencional al ser removible”, explica el Dr. Santamaría.
• Comer sin limitaciones. Con los brackets, comer ciertos alimentos -como un bocadillo, un chicle o una manzana-, puede resultar incómodo. Gracias a que los alineadores se pueden retirar en las comidas, la dieta no se ve afectada durante el tratamiento.
• Adiós al dolor y a las urgencias. Otra de las ventajas del método Invisalign es que ha conseguido acabar con las visitas improvisadas al dentista por urgencias como rozaduras, roturas o caída de un bracket. En cambio, “con la ortodoncia invisible, solo es necesario acudir a la revisión cada 6 o 8 semanas para evaluar el correcto seguimiento del tratamiento y poder recibir los nuevos alineadores”, detalla el Dr. Santamaría.
• Menor duración. Depende de la complejidad del caso a tratar, puede oscilar entre los 6 meses y los dos años. “Además, actualmente contamos con el Acceledent, un instrumento que el paciente usa en casa y puede acelerar el efecto de los alineadores, permitiendo cambiarlos cada 5-7 días y reduciendo el tratamiento gasta en 6 meses”, explica el experto.
• Mismo precio. Invisalign cuesta lo mismo que uno de ortodoncia convencional. En función de las necesidades del paciente, los precios del tratamiento oscilan entre los 1.000 y los 4.000 euros.
• Permite combinar tratamientos. Con la ortodoncia invisible es posible combinar varios tratamientos a la vez para conseguir la sonrisa ideal en menos tiempo. “Así, si el paciente necesita otro tipo de intervenciones porque no solo quiere corregir la posición de los dientes sino también, por ejemplo, el tono, no tiene por qué esperar a que termine uno para empezar el otro. Puede realizarlos simultáneamente”.

La revisión dental: clave en el descubrimiento de enfermedades como la anorexia y bulimia

La anorexia y la bulimia tienen un fuerte impacto en la salud bucodental provocando daños que pueden ser irreversibles. Estos trastornos de la conducta alimentaria son cada día más habituales, sobre todo afectan a las mujeres de entre 12 y 25 años.

“La anorexia y la bulimia pueden desarrollar una gran cantidad de síntomas en el cuerpo, como pueden ser: estreñimiento, dolor abdominal, falta de menstruación, Osteoporosis que puede llegar a provocar fracturas de huesos, etc. También se muestran alteraciones en la cavidad bucal y los dientes que suelen ser las primeras en aparecer. Es por este motivo que tiene sumo interés para los Odontólogos y Estomatólogos hacer el primer diagnóstico o la primera sospecha de esta alteración”, explica el doctor Joan Josep Guarro Miquel, médico estomatólogo y colaborador de Compromiso y Seguridad Dental.

Anorexia y salud bucodental
Los factores de riesgo propios de estas enfermedades que afectan a la salud bucodental son principalmente el déficit de alimentos y el ácido de los vómitos propios de la bulimia, que causan erosión en los dientes, haciendo que se vean menos sanos, más amarillentos y desgastados. Además, la pérdida de esmalte provocada por la acción de los ácidos hace que la capa del diente quede al descubierto, lo que causa mucha sensibilidad dental.

Es habitual padecer enfermedades periodontales como la gingivitis o periodontitis. Los motivos son la deshidratación de los tejidos bucales por la falta de producción salival. Además, las deficiencias dietéticas y una anormal y desordenada higiene dental son habituales en los pacientes que sufren bulimia. Éstos se cepillan los dientes de manera excesiva para esconder el olor a vómito. Esta acción repetida numerosas veces, puede provocar que las encías se retraigan. “Hay pacientes que se pueden llegar a lavar los dientes 15 veces al día para eliminar el olor a vómito”, explica el doctor Joan Josep Guarro.

La anorexia y bulimia también provocan que la mucosa bucal se vea alterada, de entre otras cosas, por xerostomía o sensación de tener la boca seca. La producción de saliva es muy importante porque funciona como barrera de la placa bacteriana. Si no se produce la suficiente saliva, existe más riesgo de que aparezcan las caries.

Pérdida de piezas dentales
La pérdida de piezas dentales es una de las consecuencias graves que puede provocar la anorexia o bulimia en la salud bucodental. Los pacientes que sufren anorexia, evitan la ingesta de alimentos y privan al cuerpo de los nutrientes que necesita. Esto puede desencadenar que se desarrolle, entre otras, una osteoporosis que puede provocar un trastorno metabólico que puede acelerar la pérdida de los dientes.

Los desgastes y roturas en los dientes están causados principalmente por el hábito de vomitar. Cuando esto sucede, los ácidos del estómago llegan a la boca a través del vómito y van mermando el esmalte del diente.

Hipersensibilidad
La pérdida de esmalte provocada por la acción de los ácidos hace que la dentina -capa del diente- quede al descubierto, lo que causa mucha sensibilidad. Dicha sensibilidad se manifiesta especialmente cuando el diente entra en contacto con alimentos muy fríos, calientes, ácidos o que contienen grandes cantidades de azúcar. Además, es habitual que la persona sienta molestias con el cepillado.

De todas las señales que se han detallado, la más clara es la del desgaste de los dientes. Existen otras problemáticas que pueden causar desgaste, como el bruxismo o el reflujo gástrico nocturno. Sin embargo, sus signos son ligeramente distintos.

La diferencia principal entre el desgaste originado por el bruxismo y la bulimia es que apretar o rechinar los dientes da lugar a un desgaste regular, mientras que vomitar provoca daños más irregulares y con socavones.

Por su parte, el reflujo gástrico que se produce por la noche ocasiona desgaste en la cara interna del diente, mientras que la bulimia acaba provocando daños en toda la superficie dental.

Recuperar la salud bucodental
En ambos trastornos de la conducta alimentaria, es de suma importancia el tratamiento de las causas que conducen a la anorexia y a la bulimia, así como las complicaciones dentales que resulten de las mismas. Los odontólogos pueden ayudar a corregir los problemas dentales derivados de esta enfermedad, pero no tratar el trastorno de alimentación real.

“En los casos de graves deterioros del esmalte, se requieren tratamientos rehabilitadores con carillas, coronas y fundas que pueden ser de distintos materiales. Si se han producido pérdidas de piezas dentales, podemos colocar implantes dentales, y en los casos de sensibilidad dental, procederemos a realizar tratamientos desensibilizadores, con el fin de bloquear la transmisión del estímulo a la pulpa. En cualquier caso, el cuidar el estado bucal y hacer tratamientos en estos pacientes, además de procurarles una mejora evidente de su cavidad oral, favorecemos una mejora de su autoimagen, y de su autoestima, que es uno de los factores que están alterados, en la base patogénica de estas enfermedades, por tanto realizar tratamientos que mejoren la estética dental de estos pacientes también es un factor de añadido para mejorar el estado de salud de estos pacientes”, explica el doctor Guarro.