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6 consejos para cuidar de las personas mayores en verano

La salud de las personas mayores puede verse más afectada por las altas temperaturas y se debe evitar que puedan sufrir insolaciones o enfermedades derivadas de la exposición al sol. Pero no solo eso, según un estudio del IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), el 11,4% de los ancianos se sienten solos en su día a día por lo que cuidar de la salud mental de los mayores también es fundamental en estos meses. Este dato, con la llegada del verano, suele incrementarse debido a los viajes de familiares y allegados que abandonan el entorno durante unos días. A esta problemática, además, se debe sumar la actual crisis sanitaria actual y el miedo al contagio en encuentros sociales.

La crisis sanitaria y las restricciones han provocado que los mayores pasen más tiempo solos y sin actividades grupales en las que poder relacionarse. Como consecuencia, sus allegados son las personas que más pueden ayudar a generarles un sentimiento de pertenencia y seguridad y cuando éstas, se van de vacaciones, la soledad puede incrementarse. Aún así, existen familiares que sienten la falta de habilidades u orientación para actuar correctamente frente a ello. Por eso, la importancia de contar con cuidadores especializados y profesionales es mayor para garantizar un acompañamiento de calidad y especialmente en verano donde hay que tener especial precaución con su salud.

Con todo esto, la salud física también es una prioridad para los cuidadores que deben garantizar el bienestar del anciano y hacer que el calor y la exposición solar no les afecten. Desde Cuidum ofrecen consejos para cuidar la salud física de las personas mayores en estos meses donde el calor puede jugar malas pasadas:

  • Una buena hidratación. El cuerpo pierde mucha agua con el calor por lo que mantenerse hidratados es fundamental. Incentivar su consumo por parte del cuidador será vital para el bienestar del mayor en los meses estivales.
  • Usar ropa ligera. Las personas mayores deben usar prendas cómodas y transpirables con las que poder sentirse a gusto. Algodón o lino son los tejidos más adecuados.
  • Evitar el consumo de alcohol o cafeína. Este tipo de bebidas favorecen la deshidratación y estimulan las alteraciones nerviosas de las personas mayores.
  • No exponerse a las horas de máximo calor. Evitar salir a pasear entre las 12:00 y las 17:00 horas ya que son las horas más cruciales. Aún así, es recomendable, sea la hora que sea, vigilar que el anciano lleve siempre gorra y caminar a la sombra con él.
  • Climatizar de forma adecuada el hogar. Se debe mantener una temperatura adecuada de la casa, entre 22 y 24 grados, para evitar posibles sofocos y que la persona cuidada se encuentre bien.
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras. Este tipo de alimentos tiene una gran cantidad de agua que aporta una hidratación extra a la dieta. Ensaladas o gazpachos son buenas opciones para el menú semanal.

Desde Cuidum aclaran que “es vital proporcionar a las personas mayores y dependientes el mayor grado de estabilidad y contar con un buen cuidador que los cuide de forma segura y profesional. Además, debemos entre todos ayudar a paliar la soledad no deseada de muchas personas de la tercera edad que en estas fechas se encuentran más desprotegidos”.

Cuidados de la piel a los 40

Aunque el comportamiento de la piel es diferente en cada persona, existen unas pautas generales según la edad de cada uno, fruto del envejecimiento orgánico. Es verdad que nuestros hábitos serán determinantes en el proceso de envejecimiento. Por ejemplo, la exposición solar es el factor más importante de cara al mismo; si bien hay hábitos como el tabaquismo que incrementan el envejecimiento de la piel, además de que puede provocar enfermedades muy graves. También nos afectarán sustancialmente otros factores, como el índice de masa corporal o la alimentación.

No obstante, los cuidados requeridos no serán siempre los mismos, deberemos tener presente el factor edad en cada una de las diferentes etapas de la vida que atravesamos.

A partir, de los 30 años, se produce el inicio del descenso de la piel de los párpados superiores y los pliegues mesolabiales se profundizan. Después de los 40, comienzan a aparecer arrugas en la frente, líneas horizontales en la piel de los cantus laterales y comienza a notarse la ondulación de la línea mandibular. Llegados los 50, el cantus lateral empieza a inclinarse hacia abajo, la punta nasal comienza a descender, aparecen arrugas en la región peioral y en el cuello. También, se produce una reabsorción de tejido adiposo del área temporal y de las mejillas.

A los 60, se acentúa la sensación de ojo reducido, se adelgaza la piel y se produce la reabsorción de la grasa bucal y temporal. A partir de los 70, se produce una reabsorción progresiva de la grasa subcutánea.

La piel a los 40
Tal y como nos explica la farmacéutica Rocío Escalante, titular de Arbosana Farmacia y experta en dermofarmacia, a partir de los 40 además de las líneas de expresión y las arrugas, la piel del rostro presente manchas, más o menos visibles, según cómo te hayas protegido del sol. También es habitual que la piel empiece a mostrar los primeros signos de la flacidez, por la pérdida cada vez más acentuada del colágeno y la elastina. Además, hay otros problemas que también preocupan a partir de los 40, como la pérdida de la luminosidad, e imperfecciones como el poro dilatado o una textura irregular. Y, aunque según la experta «lo ideal es personalizar siempre los cuidados, teniendo en cuenta el estado de la piel», podemos seguir unas rutinas básicas para su cuidado:

  • Limpieza facial mañana y noche: es importante limpiar la piel por la mañana para eliminar los restos de los tratamientos aplicados por la noche, así como el sudor y toxinas que acumula piel. Y por la noche, para eliminar el maquillaje, la contaminación y los restos de cosméticos como los protectores solares. Hay que elegir productos adecuados para cada tipo de piel: grasa, mixta, con acné, sensible… Acabar la limpieza con un tónico es también esencial, sobre todo, en pieles muy sensibles, para equilibrar.
  • Exfoliación: al menos una vez a la semana, con la ayuda de cepillos de limpieza o productos especiales. La limpieza y la exfoliación son dos pasos muy importantes a cualquier edad, pero más a partir de los 40, porque nos ayudarán a recuperar la luminosidad, mantener el poro limpio y visiblemente más cerrado, etc.
  • Sérums: aunque no son indispensables, son muy recomendables. Los sueros tienen una mayor concentración de activos y por eso ayudarán a cuidar las pieles maduras, retrasando su envejecimiento. Aconsejamos utilizar un sérum antioxidante por la mañana, para que nos proteja de los radicales libres, que provocan la oxidación y por lo tanto el envejecimiento de la piel. Además, según el tipo de piel, se pueden añadir otros sueros, bien por la mañana, bien por la noche. Un despigmentante, en caso de manchas, uno hidrante para aumentar la hidratación en las pieles secas, etc.
  • Protección solar: necesaria siempre si queremos evitar las manchas, que tanto envejecen. La protección solar es esencial a diario, en invierno también. Podemos adaptarla a cada momento. Si estamos en el exterior, es mejor elegir cremas solares con protección solar alta y reaplicar cada dos horas. Si estamos en el interior, podemos usar fotomaquillaje o una crema con filtro solar.
  • Tratamientos nocturnos: hay que elegir los mejores activos según la necesidad de nuestra piel. Mientras dormimos la piel se regenera, pero la renovación celular se ralentiza con la edad. Por eso es importante elegir cremas y productos con activos renovadores. Es el momento de utilizar retinol, ácido glicólico y otros alfa hidroxiácidos.

Cuidado con el sol

La prevención es la mejor arma contra el envejecimiento, y con el sol nunca debemos bajar la guardia, a cualquier edad. Pero especial atención debemos poner con la llegada de la primavera, porque hay más horas de luz y tendemos a pasar más tiempo expuestos a los rayos solares. El uso de fotoprotectores será la herramienta más importante, pero no debemos olvidarnos de complementos como las gafas de sol y los sombreros, que nos facilitarán la protección de zonas sensibles, como párpados u orejas.

Por otra parte, además de las rutinas recomendadas por la farmacéutica, también debemos cuidar la hidratación de la piel con la llegada del buen tiempo. No solo el sol sino las altas temperaturas perjudican la epidermis. Para ayudar a mantenerla siempre hidratada, así como regenerar posibles daños, es importante que utilices soluciones hidratantes. Lo más aconsejable es que el producto esté adaptado a las características de tu piel, y contenga principios activos antienvejecimiento y renovadores, como pueda ser la vitamina C, por ejemplo. Hay que hidratarla a diario, fundamentalmente después de la ducha y, en verano, es recomendable hidratarla dos veces al día.

Por último, para lucir una piel sana y bonita el cuidado desde el interior también es muy importante. En este sentido, lo fundamental es que mantengas una alimentación rica y variada, donde predomine el consumo de frutas y verduras. Aprovecha el aumento de las temperaturas para recurrir más habitualmente a las ensaladas y zumos de frutas naturales.

Por el contrario, evita en la medida de lo posible las comidas rápidas, el exceso de grasas y carbohidratos, así como las cervecitas, el picoteo… busca alternativas más saludables, porque las hay.

Falsos mitos del cuidado del cabello

Existen numerosas rutinas, usos y costumbres sobre el cuidado y tratamiento del cabello para evitar su caída, pero muchas son erróneas, y no solo no mejoran su salud, sino que pueden empeorarla. Para resolver algunos de estos falsos mitos y leyendas, el doctor Pastor Espinoza, médico de Insparya Madrid, nos desvela la verdad sobre los más extendidos:

  • Frotar mucho el cabello durante el lavado
    Generalmente se considera que es necesario frotar con intensidad el cabello para acabar con toda la suciedad. Sin embargo, el hecho de frotar puede provocar que se activen las glándulas sebáceas, causantes de la grasa. Para conseguir un lavado del cabello efectivo es suficiente con masajear pelo y cuero cabelludo, sin necesidad de realizar mucha presión.
  • Dejar secar el pelo al aire en verano
    La realidad es justo la contraria. Estudios han demostrado que dejar secar el pelo al aire hace que la humedad dañe la membrana celular del cabello. De esta forma nuestro pelo pierde fuerza, elasticidad y cohesión. Para secar el cabello lo ideal es hacerlo con un secador a 15 cm de la cabeza con una exposición no demasiado prolongada y sin calor.
  • Llevar casco/gorra muy a menudo acelera la caída
    La realidad es que no influye en el ciclo del crecimiento capilar, por lo que su caída no se va a acelerar. Aunque sí es cierto, que si el cuero cabelludo no transpira durante mucho tiempo puede afectar a la salud de nuestro pelo.
  • Lavar pelo con vinagre para que tenga más brillo
    No hay evidencia científica de que esto sea cierto. Además, sí se sabe que puede aumentar el riesgo de infecciones en el cuero cabelludo, por lo que la mejor práctica para lavar el cabello es utilizar un champú adecuado a las necesidades, dependiendo de si es seco, graso, más débil, etc.
  • El uso de gomina/laca puede provocar la caída del cabelloLa realidad es este tipo de productos normalmente no provocan caída capilar, pero si el producto no tiene la suficiente calidad puede hacer que se dañe la estructura del pelo y el cuero cabelludo. Además, será importante lavarse bien el cabello tras su utilización para evitar cualquier tipo de residuos.
  • El agua fría hace que el pelo brille más
    No es del todo cierto. La realidad es que el agua caliente irrita el cuero cabelludo y disuelve los lípidos que recubren las cutículas, haciendo que el pelo quede más áspero y mate, lo que no sucede con el agua fría. Pero también hay que tener en cuenta que es menos efectiva que el agua tibia a la hora de eliminar la grasa.
  • Lavarse todos los días el pelo hará que se te caiga
    Lavarse el cabello todos los días no es dañino. Para los casos de cabello graso es recomendable lavarlo a diario, ya que el sebo puede obstruir el poro y fomentar la caída del folículo. Hay que tener en cuenta que el pelo que se cae durante el lavado suele ser el cabello muerto, es decir, el cabello que debe caerse en el día.
  • Si te rasuras la cabeza, el pelo sale más grueso
    La realidad es que el diámetro del pelo es más grueso cuanto más cerca del cuero cabelludo se encuentra, así como en las puntas su diámetro se reduce. Por este motivo al rasurarse el pelo da un efecto óptico que da la sensación de mayor densidad.

5 consejos para cuidar el cabello mientras #yomequedoencasa

No salir de casa puede suponer el enfrentarse a otro tipo de agresiones para el cabello. No lo descuides, te traemos 5 consejos para cuidar el cabello mientras #yomequedoencasa

En estos momentos se está viviendo un estado excepcional a nivel mundial. Con la declaración del estado de alerta en España, no se puede salir de casa, y no disponemos de servicios como peluquerías o centros en los que nos cuidan el cabello. El no someter al cabello a las agresiones externas (contaminación, sol, etc.) no quiere decir que en estas circunstancias no sufra otro tipo de agentes que pueden debilitarlo o incluso provocar su caída.

El Dr. Javier Pedraz, director médico de Insparya Madrid, resuelve algunas de las dudas que pueden surgir a la hora de tratar o cuidar el cabello durante estas semanas.

  1. ¿Todo el mundo debe de lavarse el pelo todos los días?
    En términos generales, es aconsejable lavar el pelo a diario, ya que al igual que cualquier otra parte del cuerpo, se ensucia día a día. Este lavado diario es especialmente recomendado a quienes tengan tendencia al sebo en el cabello. Sin embargo, aquellas personas que tengan un cabello más seco pueden optar por lavarse el pelo en días alternos, o establecer una rutina de lavado dos o tres veces por semana.
  2. ¿Es recomendable peinarse a diario?
    Al igual que psicólogos recomiendan vestirse y quitarse la ropa de dormir, a nivel psicológico es necesario también peinarse a diario. En lo que respecta a la salud capilar, esto es recomendable especialmente para las personas que tengan el pelo largo. Pero es necesario peinarse correctamente para no dañar al cabello. Es aconsejable utilizar peines de púas gruesas, y el cepillado debe tomar como punto de partida la raíz del pelo y finalizando en las puntas, sin incidir un gran número de veces en la mima zona (entre 10 o 20 pasadas) y siempre antes de acostarse. En aquellos casos en los que el pelo esté enredado, es recomendable proceder a desenredarlo antes de entrar a la ducha, ya que si se procede a ello posteriormente, el resultado es un pelo más enredado si cabe, y que por tanto sufrirá en ese desenredado.
  3. ¿Es aconsejable cortarse el pelo o teñirse en casa?
    En un principio no es lo más recomendable, ya que es preferible acudir a un especialista. En el caso de la aplicación de tintes capilares, si no existe otra alternativa, es aconsejable buscar tintes vegetales que tengan el menor número de productos químicos para que el daño en el cuero cabelludo sea el menor posible.
  4. ¿Es igual de nociva la luz artificial para el cabello, como lo es para la piel?
    Los efectos que pueda producir la luz artificial en el cabello dependerán en gran medida del número de horas que una persona permanezca delante de la pantalla de un ordenador o cerca de una luz artificial. Del mismo modo que este tipo de luz produce un cambio en el aspecto de la piel, adoptando un color amarillento conocido como piel centrina, también el cuero cabelludo puede llegar a reflejar un aspecto más deslustrado de lo habitual. Por eso puede ser necesario en estos casos la aplicación de aceites, principalmente para los cabellos deslustrados o secos por estar tanto tiempo expuesto a la luz artificial. Sin embargo, el cambio de champú no es del todo aconsejable, porque si bien es verdad que los ciclos del pelo van cambiando a lo largo del tiempo, no hay pruebas de que dicho cambio sea por el champú utilizado hasta ese momento. Aunque se utilice el mismo, hay épocas en las que el pelo adoptará un aspecto más seco o graso, y eso no significa que tengamos que cambiar necesariamente el tipo de champú.
  5. ¿El dulce es nocivo para el cabello?
    Algo muy habitual en estas situaciones son los llamados “asaltos a la nevera”. Es más fácil caer en la tentación de los dulces o comida poco sana. Hay que tener en cuenta que el exceso de dulce es nocivo tanto para la salud como para el cabello, ya que el azúcar produce andrógenos, que pueden provocar la caída del cabello. Es importante crear un hábito de comida saludable, teniendo en cuenta que los alimentos más adecuados son todos los que contengan proteínas de origen animal o vegetal (huevos, carnes…) que aportarán al organismo y por ende al cabello nutrientes esenciales para su fortalecimiento como la vitamina B12, el magnesio o el zinc.

Prepara tu piel para el invierno

Recomendaciones para cuidar la piel y prepararla para el invierno.

El otoño es la estación del año perfecta para ayudar a nuestra piel a renovarse tras todos los excesos sufridos durante los meses de calor y adaptarse a una etapa diferente: el frío. Durante los meses de octubre y noviembre las temperaturas moderadas permiten que la piel no se sienta tan agredida, pero adaptarse a los nuevos horarios, con menos horas de descanso y el cambio anímico experimentado por la vuelta al trabajo o a los estudios, son factores que pasan factura al cuerpo.

Por eso Reme Navarro, farmacéutica y cofundadora de Mifarma, ha elaborado una lista con las cinco recomendaciones que no pueden faltar en la rutina diaria del cuidado de la piel.  Además, estos consejos pueden ayudarnos a mantener durante más tiempo el bronceado conseguido durante el verano.

1.            Cambiar el limpiador facial. Durante los meses de otoño la piel ya no suda tanto como en verano, por lo que se puede recurrir a un tónico con menos sustancias químicas y más remedios naturales. Las aguas micelares pueden ser una buena opción, ya que se sienten ligeras sobre la piel. Reme Navarro también recomienda “exfoliar la piel antes de añadir algún cosmético para eliminar de la cara las pieles muertas que se han acumulado en el rostro como consecuencia de tomar el sol”. Aprovechando que la piel está menos grasa, es el momento perfecto para usar serums, aceites y cosméticos con probióticos que ayuden a conservar la luminosidad de la piel y dotan al rostro de un efecto radiante.

2.            Duchas cortas y sin exceso de jabón. Permanecer mucho tiempo bajo el agua caliente puede resultar relajante, pero perjudica a nuestra piel, ya que pierde la capa protectora y hace que luzca un aspecto deshidratado. “Las duchas deben ser cortas y con agua templada, y aplicarse el jabón solo en zonas íntimas y las axilas, sin abusar demasiado para que no se resientan”, asegura Reme Navarro. También es recomendable la aplicación de una crema hidratante cuando la piel todavía está húmeda, insistiendo en brazos y piernas, las zonas más expuestas al frío.

3.            Exfoliar el cuerpo con regularidad. Los agentes externos como el clima producen la acumulación de células muertas en la piel, que no ayudan si queremos mantener la piel sana y cuidada. Es necesaria una rutina de exfoliación corporal al menos una vez por semana, con un exfoliante suave que no irrite la piel. “Debe contener ingredientes nutritivos, como el aceite de oliva o la vitamina E, y tener una textura preferiblemente cremosa y suave que se transforme en líquida al contacto con el agua”, recomienda Reme. 

4.            Hidratación adecuada. Además del cuidado a nivel externo, es fundamental beber mucha agua para mantener la piel hidratada. La cantidad recomendada es de 8 vasos de agua al día, aunque se puede combinar con infusiones herbales como el té verde, la manzanilla o el té blanco. Así mismo, es aconsejable evitar el consumo de cafeína y alcohol, ya que pueden tener un efecto deshidratante.

5.            Protección contra el viento, el frío y rayos UV. El sol, el viento y el frío son factores que pueden provocar piel seca. Los rayos solares son nocivos durante todo el año, por lo que al pasear o practicar deporte al aire libre quedamos expuestos a su radiación. La farmacéutica recomienda “una crema hidratante facial con un factor de protección solar adecuada para cada tipo de piel, así como prendas de ropa adecuadas que protejan del frío y el viento”.

Todos estos cuidados deben ser acompañados de una alimentación sana, que ayude a mantener la energía durante todo el otoño, afrontar la rutina y prepararnos para el frío.

Claves para cuidar la vista

Decálogo para cuidar la visión, de la mano de Clínica Baviera.

“Los ojos son nuestra principal ventana al mundo y son nuestra mayor fuente de recepción de información, un 80% de los datos que recibe el cerebro son visuales”, explica el director médico de Clínica Baviera Madrid, Dr. Fernando Llovet. Por este motivo desde Clínica Baviera ofrecen una serie de consejos para cuidar la visión:

 1.           Realizar revisiones oftalmológicas periódicas. Estos chequeos deben incluir un examen de fondo de ojo, especialmente a partir de los 50 años, ya que muchas enfermedades visuales pueden prevenirse o tratarse precozmente si son detectadas a tiempo.

2.            Evitar el consumo de tabaco. Los componentes de los cigarrillos pueden provocar o agravar múltiples enfermedades oculares, como las cataratas, el glaucoma o la DMAE.

3.            Moderar el consumo de alcohol. Diferentes investigaciones señalan que la retina es capaz de metabolizar el alcohol y un consumo excesivo podría causar daños importantes en la visión.

4.            Llevar una alimentación saludablemente. Llevar una dieta sana y equilibrada, rica en nutrientes con alto contenido en vitaminas A y C y minerales como el magnesio, ayuda al buen funcionamiento de las células del sentido de la vista. Además, se puede prevenir la aparición de problemas metabólicos como el colesterol, la hipertensión o la diabetes que pueden dañar la retina.

5.            Practicar deporte. El ejercicio físico moderado y, preferiblemente al aire libre, nos ayuda a ejercitar la visión dinámica y periférica y a mejorar la circulación sanguínea, lo que contribuye a mejorar nuestra salud general y también la visual.

6.            Buena iluminación, descansos habituales e hidratación. A la hora de leer, en formato digital o papel, o trabajar frente al ordenador es necesario realizar descansos de la vista al menos cada hora; además la luz que empleemos debe ser preferiblemente natural y directa evitando los reflejos.  Por último, si es necesario se deben utilizar lágrimas artificiales que mantengan los ojos hidratados y/o lubricados y eviten la sensación de ojo seco.

7.            Proteger los ojos de la luz solar. La exposición repetida a la radiación ultravioleta puede provocar que las cataratas aparezcan antes de lo habitual y puede contribuir a la aparición de la DMAE. A la hora de comprar unas gafas de sol es recomendable contar con el asesoramiento de un óptico.

8.            Hacer un buen uso del maquillaje. Es importante desmaquillarse correctamente todos los días usando productos suaves que no dañen a los ojos. Además, se debe extremar la higiene y evitar compartir el maquillaje para evitar la aparición de conjuntivitis e irritaciones oculares.

9.            Prestar especial atención a la salud visual si se padece otras enfermedades. La diabetes, la hipercolesterolemia o la hipertensión arterial son patologías que pueden afectar a los ojos (sobre todo a la retina) por lo que es necesario informar de estas dolencias en las visitas al oftalmólogo.

10.          Llevar las gafas o lentillas correctamente graduadas. No llevar una graduación correcta puede afectar a la visión. Además, si se utilizan lentes de contacto se tienen que mantener las medidas de higiene adecuadas y cumplir con los plazos indicados para renovarlas.

El bronceado saludable y otros mitos sobre la piel

“El bronceado saludable no existe y las lámparas de rayos UVA también provocan cáncer de piel”, explica la dermatóloga Lorea Bagazgoitia, que analiza en su obra Lo que dice la ciencia sobre el cuidado de la piel, algunos de los mitos más comunes que circulan sobre el órgano más extenso del cuerpo humano. Esta doctora, que también escribe en el Blog de dermatología, desmonta bulos y creencias muy arraigadas en la sociedad que pueden tener riesgos para los pacientes, con contenido basado en la evidencia científica más actual. “Una de las ideas más comunes es que ‘lo natural’ siempre significa bueno para la piel, pero no es así, del mismo modo que ‘lo sintético’ no es sinónimo de agresivo o tóxico”, comenta la doctora Bagazgoitia.

“No toda la información existente es rigurosa y confiable desde un punto de vista científico y es el dermatólogo el profesional que mejor puede asesorar sobre cómo cuidar y mejorar tanto la piel como el pelo y las uñas”, indica la autora en referencia a la información que circula por las redes sociales.

Lo que dice la ciencia sobre el cuidado de la piel no es un libro técnico sobre medicina, sino “un texto del que los públicos pueden extraer algún aprendizaje sobre cómo cuidar nuestra piel y la de nuestra familia”, comenta el doctor Sergio Vañó, presidente de la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES), durante la presentación de la obra, en la que los participantes destacaron la importancia de una adecuada comunicación en materia de consejos de salud así como la necesidad de identificar las fuentes de información fiables para evitar los bulos, los mitos y las falsas creencias en las aspectos relacionados con la piel. En palabras de la doctora Bagazgoitia, este es un libro “basado en la evidencia científica disponible para mantener un buen cuidado de la piel y escrito con detalle”.

El libro repasa temáticas tan diversas sobre el tejido epidérmico como su función, la influencia de la alimentación en la piel, los efectos del sol sobre ella, por qué aparecen las arrugas o los riesgos de los cosméticos, entre muchos otros.

Pies listos para el verano

Con la llegada del buen tiempo llegan las sandalias y los zapatos abiertos, es el momento de guardar las botas, el calzado de invierno y prepararte para lucirlos este verano con la moda que más te guste. También es el momento de repasar el estado de los mismos y prestar atención a los problemas que puedas arrastrar.

Para ayudarte a conseguir este propósito, te explicamos las principales dolencias, que puedes combatir fácilmente con la ayuda de tu farmacéutico:

  • Pies agrietados. El frío, el roce con el calzado y algunos tejidos, así como la falta de hidratación, provocan sequedad en la piel que puede llegar a convertirse en incómodas grietas.
  • Uñas frágiles. El abuso en el uso de esmaltes, excesiva humedad o fricción con el calzado pueden llegar a lesionar la placa ungueal y afectar a la producción de queratina debilitando las uñas y deteriorando su salud y aspecto.
  • Hongos. La onicomicosis y el pie de atleta son dos de los problemas más comunes de los pies. Uno de los principales motivos de su aparición es el exceso de humedad, y su aparición suele ser muy frecuente debido a la práctica de algunos deportes. Los hongos son difíciles de eliminar debido a que la placa ungueal formada por queratina es dura y dificulta la penetración de los activos antifúngicos.
  • Verrugas plantares. Son también muy comunes en las consultas podológicas y difíciles de eliminar debido a que esa zona soporta el peso de todo el cuerpo, lo que provoca un endurecimiento de la piel sobre la verruga dificultando su tratamiento.
  • Los callos y durezas de los pies son formas de hiperqueratosis o engrosamiento de la piel que se producen en zonas que sufren una presión excesiva, resultando muy molestas e incluso dolorosas. Un cuidado constante de los pies, así como la correcta elección de calzado, ayuda a evitar su aparición.
  • Ampollas. La falta de hidratación, el uso de un calzado distinto al que se está acostumbrado, tener los pies más hinchados por el calor o la excesiva fricción en una zona del pie por un momento de sobresfuerzo son algunas de las causas de las ampollas.
    Para el final dejamos una de las lesiones más dolorosas y frecuentes de los pies: la onicocriptosis, comúnmente conocida como uñas encarnadas, cuyo origen puede ser un corte incorrecto, una fricción continuada con el calzado u otros traumatismos. Para tratarlas necesitarás la ayuda de un profesional, por lo que es fundamental visitar a un podólogo, y el primer paso para evitarlas es recordar que el cortado de la uña debe hacerse recto y con tijeras.

Presume de piel

“Esta época del año es una de las preferidas para planificar tratamientos de estética, faciales y corporales, ya que los nuevos tratamientos permiten recuperaciones muy rápidas”, comenta el doctor Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral (IDEI), quien nos ofrece un decálogo para poner a punto nuestra piel de cara al verano.

  1. El consejo más importante es preparar nuestra piel para los primeros rayos solares. “Acudir al dermatólogo puede ayudar a elegir la crema protectora más eficaz, además de resolver dudas relacionadas con los efectos del sol en su piel”, afirma el Dr. Sánchez Viera. Y es que un buen fotoprotector con un SPF 50 puede ayudarnos a prevenir el cáncer de piel y a prevenir arrugas y manchas “el sol es principal factor de envejecimiento después del paso del tiempo” aclara. Hay que aplicarlo bien, homogéneamente, con una capa gruesa y media hora antes de exponernos a los rayos solares, y no olvidar reaplicarlo con frecuencia o tras salir de darse un baño. Si llevas una crema de tratamiento, el protector solar deberá ser aplicado después de esta. “De otro modo, los principios activos de la antiarrugas, la regeneradora o la hidratante no penetrarán bien en la piel”.
  2. Regeneración de la piel: es importante eliminar las capas más superficiales de la piel para que los tratamientos penetren mejor. En este caso, podemos exfoliar la piel en casa con cierta frecuencia, una vez a la semana. Para ello usaremos scrubs adecuados a nuestro tipo de piel y los aplicaremos con cuidado, sin frotar con fuerza para no dañar la piel. Otra forma de regeneración es mediante la microdermoabrasión, que se realiza en cabina o en consulta, que permite eliminar suavemente las capas más superficiales de la piel sin agredirla. Esta técnica produce una regeneración celular y un incremento en la producción de colágeno, además de facilitar la penetración de principios activos que se aplican inmediatamente después.
  3. La hidratación es otro de los puntos esenciales a cuidar para mantener la firmeza y elasticidad de la piel. También aquí te puede ayudar el dermatólogo, que además de recomendarte una dieta rica en agua, frutas y verduras, podrá decirte qué crema te conviene más en cada caso. Ten en cuenta que, durante el día, la piel está sometida a multitud de agresiones externas como los rayos UVA/B, los radicales libres, la polución, ambientes secos, humo de tabaco, etc. Las cremas de día tienen como misión principal protegernos de estas agresiones y evitar un envejecimiento prematuro.
  4. Si lo que quieres es rejuvenecer tu cutis, tonificarlo, lo más adecuado es acudir a un tratamiento facial. “Por ejemplo, la mesoterapia con vitaminas, ácido hialurónico y otros activos se ha convertido en uno de los tratamientos de referencia. La piel mejora visiblemente, aumentando su luminosidad y tersura”, señala el Dr. Sánchez Viera.
  5. Si tienes acné, habrás oído que la exposición al sol lo mejora. Pero cuidado, hay casos en los que empeora, es el caso del acné estival. “La causa es que el sol además del efecto seborregulador también provoca un engrosamiento de la piel por lo que el sebo puede quedar retenido provocando un empeoramiento”, explica el experto. Los fotoprotectores tendrán que ser fórmulas hipoalergénicas y no comedogénicas que carezcan de aceites, fragancias y sustancias irritantes. Además, se han producido avances importantes que permiten tratar el acné incluso en los meses de verano. Tratamientos como la terapia biofotónica, aprovechan la fluorescencia emitida por un gel y un láser suave, que reduce el acné y sus marcas. Es un tratamiento indoloro que se realiza en consulta durante cualquier época del año.
  6. Los primeros meses antes del verano también son interesantes para planificar correctamente los tratamientos que te ayuden a deshacerte de la celulitis, esa acumulación de tejido adiposo que forma hoyos que dan el aspecto conocido como “piel de naranja” y se localiza en caderas, muslos, nalgas y abdomen. Esta se puede combatir de diferentes formas. Algunas de las más utilizadas, y no quirúrgicas, son las microinyecciones (mesoterapia) con sustancias denominadas activadores de la circulación; el drenaje linfático y la presoterapia. Y entre las últimas novedades destacan tratamiento como las ondas de choque, “que actúan directamente sobre las células grasas, responsables de la piel de naranja, disminuyendo su tamaño y volumen”, señala el Dr. Sánchez Viera, quien agrega la necesidad de hacer un estudio pormenorizado de cada caso individual para determinar el procedimiento más eficaz.
  7. Los problemas de grasa localizada tienen hoy en técnicas mínimamente invasivas que permiten una recuperación inmediata su mejor aliado. En este caso, además de la práctica de ejercicio aeróbico y una dieta saludable y rica en frutas y verduras, que nos ayude luego a mantener los resultados obtenidos, tenemos a nuestro alcance algunas herramientas como la radiofrecuencia y los ultrasonidos. ¿Cómo funcionan? Actuando en dos planos de profundidad diferente. Por un lado, su objetivo son las capas más profundas de grasa para provocar un calentamiento térmico profundo localizado y así disminuir el volumen de las células grasas (adipocitos). Y, al mismo tiempo, actúa enfriando la superficie dérmica para regular la temperatura y proteger las delicadas estructuras de la piel.
  8. Con las estrías, lo mejor es la prevención, ya que después no desaparecen completamente. Los masajes con productos hidratantes, y mejor aún con centella asiática, son la base de esta prevención. Además, la aplicación de ácido retinoico y algunos láseres disminuyen la extensión de las estrías.
  9. Por supuesto, nada de esto sirve si no se lleva una buena dieta y se incorpora el ejercicio físico diario a nuestra rutina. Por cierto, la actividad física al aire libre nos ayuda a oxigenar la piel. Pero, si lo que necesitas es perder peso, también es imprescindible ponerse en manos de profesionales, ya que hay dietas que pueden ser peligrosas para la salud. “Para asegurar que la dieta que se va a seguir es la más adecuada se llevan a cabo distintas pruebas funcionales que definen qué tratamiento se va a prescribir”, afirma el director de IDEI.
  10. Para acabar, no se nos puede olvidar la depilación, donde el láser se perfila como la mejor opción. En este caso, tal y como señala el experto, se debe tener cuidado si la piel se ha expuesto al sol, ya que en este caso la energía de ataque del láser deberá ser más baja para no dañar la piel, por lo que se necesitarán más sesiones. “De ahí la necesidad de que estos tratamientos depilatorios sean supervisados por un médico”.

Doctor Sánchez Viera
Licenciado en medicina y cirugía, es especialista en dermatología médico-quirúrgica en Madrid. Actualmente es director del Instituto de Dermatología Integral (IDEI), y colabora con diferentes centros hospitalarios.

Cómo cuidar del culito del bebé

Muchos factores son susceptibles de ser causantes de las irritaciones del culito de nuestro bebé, desde productos limpiadores o cosméticos, pero, sobre todo, los efectos secundarios de utilizar el pañal. Es la conocida como dermatitis del pañal. Otra causa destacada sería el comienzo de la dentición, si bien no hay pruebas científicas de dicha relación, más allá de la coincidencia en el tiempo entre la dentición y la aparición de irritaciones en el culito.
Sea cual fuere la causa del malestar para nuestro peque, podemos seguir unos consejos muy básicos para aliviar irritaciones en esa parte tan sensible de su cuerpo. A saber:

  • Lavarse las manos antes de cambiarle el pañal. Es importante no sólo mantener una correcta higiene del bebé, sino de nosotros mismos al tocarle para no transmitirle gérmenes.
  • Cambio frecuente del pañal. Para mantener esa correcta higiene es importante que su pañal esté siempre limpio y seco. Incluso es recomendable cambiar el pañal al cabo de unas horas, especialmente si hace calor, aunque no lo haya manchado, para evitar el sudor acumulado.
  • El pañal, cuanto más absorbente, mejor. Evitar la humedad es fundamental para que no aparezcan irritaciones o, incluso, infecciones en la zona genital. Por ello es importante que el pañal cumpla su función lo mejor posible.
  • Limpiarle el culito con agua en vez de con una toallita. Estas suelen llevar jabón y, por tanto, irritar más la piel.
  • Secar bien todos los pliegues de los muslos, la tripa y los genitales con una toallita suave, a ser posible, de algodón. Esto debemos hacerlo tanto tras el baño como cuando le cambiamos el pañal.
  • Dejarle de vez en cuando con el culito al aire, tanto para prevenir irritaciones, como para curar las que puedan haber aparecido.
  • Usar una crema protectora de forma habitual. Tienen que ser cremas específicas para bebés, cuya composición esté libre de medicamentos y productos irritantes.
  • No usar polvos de talco, porque estos se pueden mezclar con las heces o la orina y formar costras que dificultan la transpiración.

¿Qué ocurre si aun siguiendo todos estos consejos aparecen irritaciones o no desaparecen las que ya tenía? En casos persistentes debemos pedir consejo a nuestro pediatra, especialmente si las irritaciones se extienden a otras partes del cuerpo o la dermatitis se recrudece. En estos casos el pediatra puede recomendarte productos específicos o cremas que contengan algún medicamento, como corticoides, por ejemplo.

Qué crema elegir
La crema protectora es una de las mejores herramientas que tendrás tanto para prevenir como para combatir las irritaciones de su culito. Pero, ¿qué crema elegir? Si bien nuestro farmacéutico nos ayudará a escoger el mejor producto, te ofrecemos algunas recomendaciones básicas de lo que debe ser la crema de tu elección:
Las cremas deben ser específicas para su uso en bebé y tener una función protectora y reparadora de la piel delicada. El principio activo por excelencia de estos productos es el óxido de zinc, que protege y alivia, al que se suman otros complementarios para asilarle de la humedad o los agentes irritantes, como la vaselina o la lanolina. Además, para rematar la eficacia se añaden productos con capacidad emoliente y reparadora, siendo los más habituales la caléndula, rosa mosqueta, Vitamina E o el aceite de karité, entre muchas otras opciones.
Por último, cabe destacar lo que no debe contener una crema para el culito de nuestro bebé, y ahí incluiremos los medicamentos, perfumes ni cualquier otro tipo de sustancia irritante. Aclarar que los que contienen medicamentos como fungicidas o corticoides, sólo deben emplearse bajo la recomendación de un profesional sanitario.