Archivo de la etiqueta: ansiedad

Cómo evitar la ansiedad estas vacaciones

Aunque ya hemos dejado atrás lo peor de la pandemia, todavía tardaremos en saber cómo ha impactado no sólo en quienes han perdido a seres allegados o se han encontrado en primera línea, sino a toda la población en general. Tal como explica la directora técnica de Clínicas Origen, la psicóloga Pilar Conde, ya se están tratando en los centros especializados problemas asociados al encierro prolongado y, como no, al miedo al contagio y a la enfermedad. El estrés postraumático puede aflorar en una persona al poco tiempo, aclara, de vivir o ser testigo de un acontecimiento dramático, pero también puede tardar tiempo en aparecer. Asimismo, se atienden casos de trastornos obsesivos compulsivos, el llamado TOC, que consiste en realizar comprobaciones mediante las que el individuo cree garantizar así el control del entorno que le rodea. Tras lo vivido, señala Conde, “es normal, por otro lado que, sin llegar a necesitar ayuda profesional, seamos presas de la incertidumbre y que el tener que tomar ciertas decisiones nos genere inquietud y ansiedad”.

Una de las más importantes a las que nos enfrentamos cada año por estas fechas es la organización de las vacaciones, decisión que va a estar muy condicionada este año por el coronavirus. El miedo al contagio nos podría llevar a buscar lugares apartados, pequeños hoteles aislados, donde no nos podamos contagiar fácilmente, pero también a abandonar todo intento de salir de casa. Para Pilar Conde no es buena decisión. Hay que intentarlo: “Si nos mantenemos confinados cuando ya no sea necesario, aumentaremos el miedo y la ansiedad hacia las salidas”.

La solución, pues, no es quedarse en casa, sino tratar de cambiar el punto de vista y trabajar con pensamientos positivos, no sólo por nuestro interés, sino también por el de los que nos rodean. Se trata de salir, siempre de forma responsable y adecuada a las medidas que estén vigentes en cada momento con respecto al virus, pero tratando de controlar la ansiedad. Pensar en que nuestra familia merece un descanso es un buen estímulo para pelear contra el miedo. En caso de que en esa familia haya niños será importante explicarles, desde la normalidad y la calma, “que estas vacaciones van a tener ciertas peculiaridad, pero que vamos a poder seguir disfrutando y jugando. Es fundamental que tengan claro lo que sí pueden hacer, lo que no, y los aspectos que van a cambiar con respecto a otros años. El hecho de que nos vayamos de vacaciones, ya en sí, les va a ayudar a normalizar la situación y disminuir el temor, dado que les demostramos que ya podemos ir realizando vida normalizada”.

Para ayudarnos a afrontar estas vacaciones, la psicóloga nos ofrece los siguientes consejos para toda la familia:

•             Tener claras las medidas de seguridad para todos los miembros de la familia.

•             Haber normalizado previamente las salidas en el entorno natural en el que nos movemos habitualmente, y haber integrado las medidas para evitar masificaciones y contagios.

•             Avisar a los niños antes de viajar de que algunas excursiones habituales a lo mejor no se pueden hacer por las nuevas normas. Es importante que lo tengan claro.

 •            Ofrecer a los más pequeños alternativas para esas actividades ahora no permitidas. Es bueno que sean ellos quienes den las ideas.

 •            Organizar en grupo las actividades a realizar en familia en cuanto al tiempo de ejecución y las medidas de protección.

 •            Elegir lugares adaptados a las necesidades del grupo, con prioridad para las de los más pequeños.

Un 22,35% de los asmáticos sufren o han sufrido alguna vez ansiedad

Un estudio de la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (AIFICC) describe el control de las personas con asma y su relación con la ansiedad.

Un 60% de la muestra estudiada eran hombres, en cambio de las personas asmáticas con ansiedad, el 63.13% eran mujeres y un 36.87% hombres. De hecho, los resultados muestran que un 17.65% de los asmático están sufriendo ansiedad en el momento actual del estudio, mientras que la cifra asciende al 22.35% si se analizan los que sufren ansiedad en el momento actual más los que la han sufrido alguna vez en su vida.

El estudio analizó la medición del flujo espiratorio máximo (FEM) -que consiste en medir el aire que sale de los pulmones-, y se observó que un 61.9% de los pacientes con registro del FEM tenían valores por debajo de lo que les tocaba, y cuando se trataba de pacientes asmáticos con ansiedad, los valores bajos llegaban hasta el 72.73%. «Nos sorprendió observar también que sólo un 49.41% de los asmáticos tienen registrada esta prueba de la función pulmonar; cuando se trata de un registro que se hace con una herramienta fácil de usar en la consulta de las enfermeras», explica la investigadora, enfermera y socia de AIFiCC, Gemma Amat.

Igualmente, se comprobó que si bien el 60% de los pacientes con asma se les había puesto en algún momento de su vida la vacuna antigripal, como destaca Gemma Amat «en la pasada campaña antigripal, sólo un 31.76% se la pusieron. Y éste es un registro muy bajo, si tenemos en cuenta que los asmáticos tienen indicada la vacuna antigripal».

Respecto al grado de enfermedad, se observó que a peor clasificación de la enfermedad de asma, más prevalencia de ansiedad.

Igualmente, un 45.88% de los asmáticos utiliza medicamentos, mayoritariamente (71.79%) terapia combinada. Ahora bien, este 45.88% de los asmáticos que toma medicamentos, asciende a 57.88% cuando se trata de asmáticos con ansiedad. Este dato pone de manifiesto que cuando hay ansiedad existe un mayor uso de los tratamientos para el control del asma.

Finalmente, respecto al tabaco, un 16.47% de los asmáticos son fumadores activos, mientras que entre los asmáticos con ansiedad el porcentaje asciende al doble (un 36.84%).

Gemma Amat, autora del estudio y enfermera de AIFiCC concluye que «los resultados del estudio nos muestran que existe una relación directa entre el mal control de la enfermedad y la ansiedad, y que a mayor ansiedad, peores valores de la función pulmonar, mayor uso farmacológico, más tabaquismo y mayor grado de la enfermedad asmática».