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Cinco consejos para evitar la dermatitis del pañal en verano

El verano ha llegado y factores como el calor, el sol y la humedad pueden hacer que afecciones como la dermatitis del pañal pueda adquirir cierto protagonismo en esta época del año. Por ello, desde WaterWipes —marca de toallitas con solo dos ingredientes, agua purificada y una gota de extracto de fruta—, han elaborado una serie de tips a tener en cuenta para tratar para evitar esta afección, que es leve, pero puede llegar a resultar muy molesta para los más pequeños de la casa.

La dermatitis del pañal es una lesión cutánea caracterizada por la presencia de un enrojecimiento en las zonas de la piel ocluidas por el pañal. En general, llegado el verano el aumento de transpiración hace que esta afección suela intensificarse un poco más y tengamos que prestarle especial atención.

Tips para evitar la dermatitis del pañal en verano

  • Cambia los pañales con regularidad. La llegada del buen tiempo hace que no pasemos tanto tiempo en casa y que, por ello, los cambios del pañal sean menos frecuentes. Sin embargo, para evitar la dermatitis del pañal es esencial que las necesidades del niño no permanezcan mucho tiempo en contacto con su piel, ya que tanto la suciedad como la humedad pueden empeorar la dolencia. Lo más práctico en estos casos es que vayamos donde vayamos, tengamos una bolsa preparada con todo lo necesario para limpiar, refrescar y cambiar a nuestro bebé. También es esencial dejar seca la piel, para evitar la maceración antes de colocar el siguiente pañal, así como utilizar pañales desechables extra-absorbentes “contienen un material gel dentro del núcleo de celulosa, que absorbe varias veces su propio peso de orina”, puntualiza Ribó.
  • Deja la zona al aire libre. El verano es un buen momento para dejar esa zona al aire libre y dejar al bebé sin pañal durante algunos intervalos de tiempo. De esta forma se mantendrá seca y será más difícil que surjan afecciones como la dermatitis. “Es importante no abrigar demasiado, intentar usar ropa 100% algodón y no muy ajustada para que pueda transpirar y en los meses de más calor, se puede refrescar a los bebés con el baño diario y utilizar cremas hidratantes ligeras”, sostiene la alergóloga Paula Ribó. Por supuesto, si decides optar por esta opción es esencial que utilices crema solar con un SPF +50 también para esa zona que rara vez tiene contacto con el sol.
  • Utiliza toallitas sin perfume ni alcohol. Una buena praxis a la hora de ir a comprar productos para nuestro bebé es fijarnos en el etiquetado. Por ello, lavar la zona con agua y jabón siempre que se pueda, es lo más indicado para evitar esta afección. Por otro lado, el exceso de ingredientes y fragancias no es un buen indicativo, ya que muchas veces pueden afectar la barrera de la piel del bebé. Waterwipes son las toallitas contra la dermatitis del pañal, según el estudio BaSICS (Baby Skin Integrity Comparison Survey)1,
  • Aplica alguna crema o ungüento que proteja la piel. También puede ser muy útil aplicar alguna crema protectora que aísle la piel del contacto con el pañal, como por ejemplo las pastas de agua con óxido de zinc para protegerla y aliviar la irritación. Durante los meses más calurosos lo más recomendable es aplicar una fina capa de alguna crema específica y ligera, para que nuestro bebé esté cómodo. Ante la duda, lo mejor es decantarnos por productos naturales que huyan de petrolatos y parabenos y, si aún así no lo tenemos muy claro siempre podemos recurrir a nuestro pediatra.
  • Cuidado con los cítricos. En efecto, la dieta también puede influir en esta afección de los bebés y, aunque el verano sea una buena época para consumir frutas al ser nutritivas, fácilmente transportables y refrescantes, hay que prestar especial atención a las cítricas: fresas, naranjas, tomates, etcétera, ya que las grandes cantidades de ácido cítrico pueden provocar o agravar la dermatitis del pañal.

“En verano es esencial prestar especial atención a la dermatitis del pañal ya que, las condiciones climáticas y el ritmo de vida que llevamos en estos meses pueden empeorar o generar esta afección”, señala Sofia Guimarães, Brand Manager ‑ EMEA de WaterWipes. “Desde WaterWipes nos sentimos orgullosos de ser las toallitas número 1 contra la dermatitis del pañal, según el estudio BaSICS y de poder aportar nuestro granito de arena para ayudar a padres y bebés a sobrellevar esta incómoda lesión a través del agua y una gota de extracto de pomelo”.

1 Price AD et al., El estudio BaSICS (Baby Skin Integrity Comparison Survey): Un estudio experimental prospectivo que, a través de la observación, informa sobre el efecto de las toallitas húmedas para bebés en la incidencia de dermatitis de pañal, desde el nacimiento hasta las ocho semanas de edad, Pediatría y Neonatología.

Los pediatras apuestan por las papillas de cereales

Esta es una de las principales conclusiones del Estudio sobre el papel de los cereales en la nutrición infantil del Observatorio Blevit. Por una Nutrición Saludable, impulsado por Laboratorios Ordesa. De esta manera, el 96% de los pediatras recomiendan su consumo y el 87% de las familias afirma incluirlas en la dieta de sus pequeños, convirtiendo a los cereales infantiles en el alimento más consumido al inicio de la alimentación complementaria de los bebés. 

Las papillas de cereales son el primer alimento semisólido y no lácteo que consumen los bebés, y de las familias que las incluyen en la dieta de sus hijos, el 66% lo hace de forma habitual y un 34% en momentos puntuales, cuando están de viaje o fuera de casa, o no tienen tiempo.

Entre los principales motivos que destacan los pediatras para recomendar los cereales infantiles se encuentran su función en el desarrollo y crecimiento; como fuente importante de nutrientes (hierro, calcio, fibra); por su aporte de energía y vitalidad para cubrir las necesidades diarias del bebé y porque ayudan al bebé al inicio de la alimentación semisólida y la diversificación alimentaria.

Primer alimento semisólido no lácteo
Madres y padres expresan como principales razones para dar papillas de cereales a sus hijos que ayudan al desarrollo y crecimiento del bebé, que se las recomendó el pediatra, que son una fuente importante de nutrientes, que aportan energía y vitalidad, y que son un buen inicio de la alimentación semisólida. En este sentido destaca que la principal fuente de recomendación y consulta para las familias a la hora de tomar decisiones es el pediatra (52%), y en segundo lugar también buscan el consejo de un amigo, conocido o familiar (27%), de la enfermera de pediatría (17%) o del farmacéutico (8,6%).

Los pediatras recomiendan de forma mayoritaria (73%) la introducción de los cereales infantiles a los cinco meses y mantenerlos hasta que el bebé lo prefiera. Entre los cuatro y cinco meses, la mayoría sugiere que no contengan gluten, un nutriente que se empieza a introducir a partir del sexto mes. Atendiendo a los datos obtenidos de las encuestas a las familias se puede ver que un 60% inicia la alimentación complementaria a los 6 meses, y dan papillas de cereales hasta los 25 meses de media.

En cuanto a los hábitos de consumo, tanto las familias como los pediatras coinciden en señalar que los bebes ingieran entre una y dos papillas diarias, que principalmente suele ser en el desayuno y/o en la cena. En cuanto al mejor modo de introducir las papillas en la alimentación los pediatras recomiendan comenzar con el biberón y continuar poco a poco con la cuchara.

Nuevas tendencias
Una de las tendencias crecientes en la introducción de la alimentación complementaria es el llamado Baby Led Weaning (BLW) o alimentación regulada por el bebé, que consiste en darle alimentos en trocitos, en lugar de triturados, con el tamaño y forma adecuadas para que sea el propio bebé quien los coja con sus manos y los lleve a la boca en función de su apetito.

Según el estudio, el 74% de las familias dicen conocer esta técnica y de ellas el 36% afirman aplicarlo en la alimentación complementaria de sus bebés. En cuanto a los pediatras, un 70% recomiendan el BLW según las necesidades del bebé, y de ellos un 85% apuesta por combinarlo con la toma de papillas de cereales.

Respecto a los cereales infantiles, actualmente se elaboran sin azúcares añadidos, ni azúcares producidos, aquellos que se generan a través del propio proceso de dextrinación y que se eliminan para reducir el contenido en azúcares.  Asimismo, se emplea grano completo o cereales integrales, que aportan más fibra, sin afectar a la digestibilidad de las papillas. Por otro lado, la cantidad de hierro que aportan los cereales infantiles son fundamentales para alcanzar las necesidades diarias de este nutriente que cumple una función importante en el desarrollo psicomotor del lactante. Además con la recomendación actual de ofrecer menor cantidad de alimentos proteicos, no se aporta suficiente cantidad de hierro en la alimentación del bebé.


Observatorio Blevit
El Observatorio Blevit. Por una Nutrición Saludable es una entidad científico-divulgativa formada por un equipo multidisciplinar formado por el Dr. Isidro Vitoria Miñana, jefe de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías del Hospital La Fe de Valencia; Ana María López Sobaler, doctora en Farmacia y Catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad Complutense de Madrid; la modelo y presentadora Helen Lindes, como madre de dos hijos, y el periodista y divulgador especializado en Salud Javier Granda.

Este observatorio busca aportar su conocimiento y experiencia para informar, concienciar y proporcionar a las familias herramientas útiles para ayudarles en la nutrición de sus hijos.

El papel de la alimentación infantil en la microbiota y su influencia en el sistema inmunológico

Hasta hace no mucho la microbiota, el conjunto de microorganismos vivos que se encuentran en nuestro intestino, era una gran desconocida. Sin embargo, cada vez se sabe más sobre su importancia para la salud. Existen numerosas evidencias de su influencia en el desarrollo de sistemas tan importantes como el inmunológico o el Sistema Nervioso Central. Y la alimentación en las primeras etapas de la vida puede jugar un papel determinante en la configuración de esta microbiota. Esta es una de las principales novedades tratadas durante las VII Jornadas Científicas Internacionales organizadas por la Cátedra de Ordesa en Nutrición Infantil .

Una vez más los especialistas reunidos presentaron estudios científicos que muestran evidencias sobre como la salud y la nutrición durante los primeros meses de vida puede tener influencias a lo largo de toda la vida. Esto abre un campo inmenso de “actuación para poder hacer tratamientos más individualizados y generar un desarrollo óptimo en las primeras etapas de la vida” como ha señalado la profesora Cristina Campoy, directora de la Cátedra Ordesa de Nutrición Infantil.

La microbiota y su relación con el sistema inmunológico
Los primeros momentos de la vida son fundamentales a la hora de la colonización de nuestro intestino por parte de los microorganismos que luego nos acompañarán el resto de nuestra existencia. En su desarrollo existen ventanas críticas, siendo una de ellas los primeros mil días. Así, el profesor John F. Cryan, jefe del Departamento de Anatomía y Neurociencia de la Universidad de Cork (Irlanda), muestra los diferentes factores que pueden modular la microbiota tanto de la madre como del bebé. Factores ambientales, genética del huésped, alimentación, modo de parto, exposición a los antibióticos o composición de la microbiota prenatal son algunos de ellos, pero Cryan señala el papel fundamental de la alimentación tanto en la programación perinatal como en la modulación de la microbiota desde el nacimiento y a lo largo de toda la vida.

¿Se puede entonces mejorar el sistema inmunológico controlando la microbiota a través de la alimentación? Diferentes estudios presentados en el simposio sí parecen justificarlo. La Dra. Cristina Campoy explica como los nutrientes funcionales afectan positivamente la inmunidad del huésped mediante la modificación del microbioma intestinal, ayudando a reducir las infecciones en la primera infancia. En un estudio dirigido por ella se han comparado tres grupos de bebés. Uno de ellos alimentado con fórmulas enriquecidas con nutrientes funcionales bioactivos, otro con una fórmula estándar y una tercera de bebés alimentados con leche materna. El estudio demostró que los primeros presentaron menor incidencia de episodios infecciosos que las otras dos. En concreto, comparada con la cohorte de la fórmula estándar, la reducción fue muy significativa en infecciones respiratorias y gastrointestinales (un 30,2% menos en las primeras y un 32,5% en las segundas).

Pero la alimentación en las primeras etapas de vida también tiene un impacto en el sistema inmunológico ayudando a su desarrollo. Se sabe que la lactancia materna promueve su maduración y protege de la aparición de infecciones y alergias alimentarias que pueden ser producidas por un desequilibrio entre los componentes inmunitarios. La leche materna tiene una serie de componentes importantes como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), presentes también en la membrana de las células del sistema inmunológico como explica el profesor Philip Calder, profesor de Inmunología Nutricional de la Universidad de Southampton (Reino Unido) en las Jornadas.

Sabiendo esto se ha querido evaluar si la adición de estos ácidos en la alimentación de los bebes, para crear un producto más similar a la leche materna, podía tener un impacto beneficioso. Los resultados obtenidos así lo han demostrado, según muestra el profesor Calder ya que los bebés alimentados con fórmulas que incluían estos ácidos tenía un riesgo menor de desarrollar una enfermedad alérgica o asma que aquellos que se alimentaban con fórmulas que no las incluían.

Alimentación y obesidad infantil
Otro de los temas más innovadores que se incluyen en las VII Jornadas Científicas Internacionales de la Cátedra Ordesa de Nutrición Infantil es el impacto que la dieta temprana puede tener en el desarrollo de la obesidad infantil, una de las grandes preocupaciones de los pediatras y nutricionistas en los últimos años debido al aumento considerable de esta condición, sobre todo en niños de países más desarrollados, donde ha empezado a hablarse incluso de una pandemia invisible.

El profesor Berthold Koletzo, catedrático de Pediatría en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich (Alemania) presentó los trabajos de su equipo de investigación en los que se ha buscado comprobar si existía alguna relación entre el momento en el que se introducía la alimentación complementaria con la obesidad infantil. Para ello se realizó un estudio en el que participaron padres de más de 7.500 niños de seis países europeos, conocido como estudio Toy-Box. Aunque se pudo observar una asociación positiva entre el momento de la introducción de alimentos sólidos y la lactancia materna, así como en relación con el nivel socioeconómico de las familias, no se pudo observar un riesgo significativo de obesidad cuando esta introducción se hacía de forma precoz entre 1 y 3 meses o cuando era algo más tarde, entre los 4 y 6 meses. De esta forma su estudio no fue capaz de hallar ninguna asociación entre la obesidad y el momento de la introducción de la alimentación sólida.

Nace ROOTS Mindfoodness, la nueva era de la alimentación infantil

ROOTS Mindfoodness, startup española que transforma la alimentación infantil en los mil primeros días de vida de los niños, ha presentado la nueva propuesta de alimentación infantil para que las futuras generaciones crezcan fuertes y sanas, mientras ahorran tiempo a madres y padres en la elaboración de recetas.
La empresa ha llegado al mercado para facilitar a las familias una alimentación de calidad, ecológica y con los nutrientes necesarios para los primeros mil días, desde el embarazo hasta los 2 años aproximadamente, pues se trata de un período clave para el correcto desarrollo de los niños y niñas del futuro.
En el evento de presentación, Marta Galarreta, directora general de ROOTS Mindfoodness, presentó la compañía, sus objetivos y previsiones: “Nacemos con un concepto pionero en España con el que queremos que las familias cuenten más tiempo para disfrutar de sus hijos, dejando en manos de Roots Mindfoodness la alimentación de sus hijos y hijas.” Además han explicado que todas las recetas de ROOTS Mindfoodness están avaladas por nutricionistas especialistas en alimentación infantil para garantizar que cada una de ellas contiene los nutrientes necesarios para el correcto crecimiento de los más pequeños.
Por su parte, Elena Toledano, nutricionista y dietista de ROOTS Mindfoodness, también ha explicado en el evento la importancia de la alimentación en este período y el tipo de alimentación que ROOTS Mindfoodness ofrecerá a las futuras generaciones. Para Elena, el mayor desconocimiento en cuanto a este tema se debe a la falta de educación nutricional en materia de alimentación infantil y familiar. Sumado a la publicidad engañosa y a los conflictos de interés alrededor de los productos infantiles, resulta difícil para las familias saber qué deben comer realmente sus bebés. Esto genera más desinformación y miedo si cabe, lo que conlleva a realizar peores elecciones. La mayoría de los productos destinados a consumo infantil no siguen recomendaciones nutricionales e incluso son perjudiciales para la salud de los niños. Por una parte, necesitamos acciones de sensibilización sobre la importancia de la alimentación durante los 1000 primeros días de vida y, por otra, una mejora de las propuestas de alimentación infantil al alcance de las familias.

Las tres líneas de producto de ROOTS Mindfoodness
Las recetas de ROOTS Mindfoodness se dividen en tres líneas. Smommys está diseñada para la etapa de embarazo, lactancia y postparto debido a que las recetas contienen la combinación de frutas, verduras y semillas perfecta con los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del bebé.
Por otro lado, la línea Papis está pensada para el período entre los 6 a 12 meses de vida, ya que son recetas para alimentar al bebé con ingredientes ecológicos, para tomar como papillas o para iniciarse en la técnica BLW.
Por último, la línea Alphys es para consumir a partir del año de vida, pues son recetas solidas con ingredientes de alto valor nutritivo especialmente diseñados para su correcto crecimiento.
Actualmente ROOTS Mindfoodness ha habilitado una preventa mediante Whatsapp. Además la compañía cuenta con el Teach Me Point, espacio dónde las familias podrán resolver todas las dudas acerca de alimentación infantil y el uso del producto.
Y en las próximas semanas ROOTS Mindfoodness lanzará su página web, desde la que crearan una nueva metodología de compra de alimentación infantil totalmente diferente e innovadora. A través de su web, aportando algunos datos tales como el nombre, fecha de nacimiento y posibles intolerancias del bebé, elaborarán un plan de alimentación adaptado a cada necesidad y, posteriormente, mandarán el menú elegido a casa.
Además, con la suscripción a la web, enviarán un menú semanal con el producto que más se adecúe a la etapa y necesidades de la madre y/o el bebé. Esta suscripción se puede cancelar o pausar en cualquier momento.

El diagnóstico de la anafilaxia en lactantes se pasa por alto por la confusión con los síntomas

La confusión en la identificación de los síntomas dificulta el diagnóstico de la anafilaxia en lactantes y, por tanto, puede retrasar la aplicación del tratamiento más efectivo, los autoinyectores de adrenalina. Así lo concluyen los expertos reunidos en el XLV Congreso que la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) celebra estos días de forma virtual. La anafilaxia tiene distintos patrones de síntomas en función de la edad, siendo más comunes en lactantes los que aparecen a nivel cutáneo y los vómitos, también muy frecuentes en esta etapa en lactantes sanos. En los últimos años su prevalencia en esta franja de edad ha experimentado un aumento exponencial (de 0,3 a 5,1%) por lo que es importante hacer hincapié en mejorar el reconocimiento de esta entidad para hacer un tratamiento adecuado y precoz.

Un trabajo reciente publicado en la revista Current Allergy and Asthma Reports concluye que el diagnóstico de anafilaxia en lactantes no se reconoce y a menudo se pasa por alto, lo que lleva a un tratamiento inadecuado. “Los lactantes no son capaces de verbalizar los síntomas habituales de las reacciones anafilácticas como el picor o el dolor abdominal. Además, tenemos la particularidad de que en esta etapa son muy frecuentes el llanto, las regurgitaciones o la tendencia al sueño después de la ingesta por lo que, aunque pueden orientar, también pueden confundir”, advierte el doctor José Domingo Moure González, coordinador del Grupo de Trabajo de Anafilaxia de la SEICAP y moderador de la mesa Peculiaridades de la anafilaxia en el lactante y alergia no IgE mediada.

Los pediatras alergólogos consideran fundamental contar con una historia clínica detallada para no cometer errores en el diagnóstico. Por ejemplo, las lesiones de urticaria aparecen con frecuencia como consecuencia de un exantema viral y, junto con síntomas respiratorios, podrían llevar a una malinterpretación por afectación de dos órganos, algo propio de la anafilaxia.

La causa más frecuente de anafilaxia en lactantes es la alergia alimentaria y su tratamiento es el mismo que para los niños mayores y adultos, la adrenalina. “No existe ninguna contraindicación para su uso en esta etapa, debe administrarse vía intramuscular, en la cara antelolateral del muslo. Lo fundamental es que sea administrada sin demora tras el inicio de los síntomas para asegurar un mejor pronóstico”, afirma el doctor Moure. Sin embargo, según la citada revisión y también reflejado en la última guía de anafilaxia de la World Allergy Organization (WAO), una vez realizado el diagnóstico, la adrenalina sigue infrautilizándose. “Debemos concienciar a los pacientes, a sus familiares y también a los profesionales sanitarios en el uso rápido de la adrenalina intramuscular, que en nuestro medio se administra de un modo fácil y seguro con el uso de los autoinyectores que la mayoría de estos pacientes ya diagnosticados deberían llevar consigo”, comenta.

A pesar de la tendencia al aumento de la anafilaxia en lactantes, las reacciones suelen ser menos graves que en niños más mayores, por eso, los pediatras alergólogos consideran que el primer año de vida resulta clave para interferir en la evolución de la alergia alimentaria, tanto a nivel preventivo como terapéutico. “De ahí la importancia de la introducción precoz de alimentos para que en el primer año ya estén presentes en la dieta la mayoría de alérgenos alimentarios”, señala el doctor Moure. En cuanto al tratamiento, los estudios existentes hasta el momento con inmunoterapia oral a alimentos en lactantes y preescolares arrojan una esperanza futura para los niños alérgicos. “Espero que quede menos para que se incluya como un tratamiento estandarizado y consensuado en las distintas guías de alergia alimentaria. Con esta terapia podemos conseguir normalizar la calidad de vida y disminuir el impacto que supone la alergia alimentaria persistente”, concluye.

Anafilaxia por fármacos
Desde un punto de vista pediátrico, los fármacos más implicados en reacciones de anafilaxia son los AINEs, aunque los que causan reacciones inmediatas con mayor frecuencia son en primer lugar los antibióticos (principalmente los betalactámicos), seguidos por los AINE (dipirona, ibuprofeno). “Las reacciones por fármacos representan la cuarta causa más común de consulta por reacciones alérgicas en la población pediátrica, después de la rinoconjuntivitis, el asma y la alergia alimentaria”, comenta el doctor Luis Moral, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma y moderador de la mesa EAACI Una mirada distinta sobre la hipersensibilidad a medicamentos en pediatría.

Las consultas por reacciones sospechosas a medicamentos son frecuentes, por ello, los pediatras alergólogos advierten de las implicaciones que esas sospechas pueden tener para la salud de los niños. “Hasta que se confirma el diagnóstico de alergia a medicamentos, se les suele prescribir otros fármacos que no son de primera línea y, por tanto, son menos efectivos, pudiendo ser más tóxicos y costosos. A veces, incluso no existe un medicamento alternativo”, afirma el doctor Moral. Sin embargo, cuando se completa el estudio cerca del 90-95% de sospechas no se confirman. “Por tanto, es importante llevar a cabo un estudio exhaustivo que nos ayude a quitar la etiqueta de alérgico a determinados medicamentos, para permitir el uso de aquellos que pueden ser útiles para la vida del niño y, por tanto, mejorar su calidad de vida”, concluye.

Protección ocular de los pequeños

Con la llegada de la primavera, el buen tiempo y el alargamiento de los días conviene recordar que debemos prestar especial atención al cuidado de los ojos de los más pequeños de la casa. Y es que al haber más intensidad solar y horas de luz, también debemos aumentar la protección de los ojos. En este sentido, los expertos recomiendan el uso de gafas de sol como el mejor sistema.

Los ojos son la parte que más sufre las consecuencias de los efectos de los rayos ultravioleta, y si bien los adultos estamos acostumbrados al uso de gafas de sol, ya sea como opción estética, comodidad visual o salud ocular, solemos olvidar que los niños también corren los mismos riesgos que los adultos, sobre todo al incrementarse su exposición al sol al realizar más actividades al aire libre al llegar la primavera.

Gafas de sol
Según datos del Consejo General de Colegios de Ópticos- Optometristas, una de cada tres gafas de sol no están homologadas o no podría superar los controles de seguridad de las autoridades sanitarias. Y eso también incluye a las lentes utilizadas por los niños. Por lo tanto, hay que vigilar a la hora de comprar lentes solares, ya que una mala protección podría ocasionar futuras enfermedades oculares. Los ojos de los pequeños son más sensibles que los de los mayores y muchas patologías como, por ejemplo, alteraciones en la superficie córnea o lesiones degenerativas en la retina,  están relacionadas con la radiación recibida durante los primeros cinco años de vida. El problema se agrava también porque la capacidad de filtrar la luz UVA del cristalino, es menor en los primeros años de vida. Y aunque parezca inofensivo o resulte tentador colocar a los hijos unas gafas de juguete u otras reales para evitar el sol, si no cumplen con las medidas básicas de seguridad es mejor no hacerlo. La razón es muy sencilla. Por el simple hecho de  tapar los ojos con cristales oscuros, la pupila ya se dilata y, si las lentes no cumplen la normativa, los rayos ultravioletas entran sin filtro y sus efectos pueden ser más dañinos, llegando incluso a deteriorar los ojos.

Una mala protección de los ojos frente a la radiación ultravioleta podría desembocar en problemas como irritaciones, inflamaciones, fotofobia o lagrimeo excesivo. O peor aún, si se reincide en este descuido, a largo plazo aumenta el riesgo de sufrir alteraciones oculares graves como conjuntivitis, queratitis, pingüécula, pterigión, catarata o retinopatía.

Por este motivo, tal y como nos explican desde Óptica & Audiología Universitaria, siempre debemos recurrir a gafas homologadas como protección ocular del sol. Una lente homologada significa una garantía de que bloquea la totalidad de los rayos UVA y UVB. Proporcionan la máxima protección posible y esa propiedad es indiferente del color del cristal, pues al contrario de lo que mucha gente cree, depende de un elemento químico invisible que introducen los fabricantes. La mejor forma para saber si una gafa está homologada consiste en comprobar que lleven el sello de calidad de la Unión Europea, que certifica su calidad. Lo más aconsejable es solicitar asesoramiento en los puntos de ventas autorizados.

Otra consideración importante a tener en cuenta son las revisiones periódicas, tal y como recomiendan en Óptica & Audiología Universitaria. Las revisiones oculares son muy importantes para el cuidado de los ojos. Por este motivo, deberían programarse al menos una vez al año y no esperar a hacerlas cuando el niño presenta alguna molestia.

En primavera aumentan las probabilidades de concebir un bebé

Con la llegada de la primavera, no solo empiezan las alergias, sino también empiezan a alargarse los días, empezamos a disfrutar de más horas de luz, nos apetece pasar más tiempo fuera de casa, hacer planes con la pareja, amigos… en definitiva, empezamos a cambiar nuestros hábitos invernales y comenzamos a disfrutar de esta época del año.
La primavera además tiene otras ventajas a parte de ponernos de buen humor, y es que también puede llegar a favorecer la fertilidad tanto en hombres como mujeres.

Desde Fertilab Barcelona, clínica de fertilidad y de reproducción asistida, explican las razones por las que es más fácil concebir un bebé durante esta estación del año:

La luz solar favorece la fertilidad
Cuando empieza la primavera, nos apetece pasar más tiempo fuera de casa por lo tanto nos exponemos mucho más al sol, y como consecuencia nuestro cuerpo absorbe más Vitamina D y mejora sus niveles.

Según un estudio presentado en el Congreso Mundial de Fertilidad y Esterilización de Munich, en Alemania, la Vitamina D es esencial para la correcta absorción de calcio, protección en los huesos y además también es una vitamina que ayuda a generar un mayor nivel de testosterona por lo que aumenta el deseo de tener relaciones sexuales.

Además, en el estudio titulado Systems Biology in Reproductive Medicine, realizado en Turquía en 2016, se asegura que la movilidad y la morfología de los espermas mejoran durante la primavera, ya que los niveles altos de vitamina D en sangre se relacionan con las mejores muestras espermáticas.

En el caso de las mujeres, la primavera ayuda a estimular la hormona sexual femenina llamada estradiol, aumentando la capacidad de secreción de ésta.

Según la Dra. Marta Antich, fundadora y bióloga de Fertilab Barcelona: “El aumento de horas de sol también afecta positivamente a nuestro estado de ánimo, con lo que también estamos más predispuestos al contacto social e íntimo”.

Mejora del estado anímico
Estrechamente relacionado con la información anterior, la vitamina D también ayuda a incrementar la felicidad y el estado de ánimo de las personas y, por lo tanto, también aumenta el deseo sexual, tanto para los hombres como para las mujeres.

Esta felicidad durante esta época del año se debe a que la vitamina D ayuda a regular hormonas que están estrechamente relacionadas con este estado anímico, y son, por un lado, la hormona del cortisol, que se ocupa de reducir el estrés, por otro lado, la hormona TSH la cual se ocupa de aumentar el metabolismo; por último, la hormona de la serotonina se ocupa de aumentar nuestro bienestar.

Aumento del deseo sexual
Ligadamente con el estado anímico, el aumento del deseo sexual también se produce en esta época del año porque, con el buen tiempo, las parejas pasan más tiempo juntos, les apetece salir más, realizan más viajes… Por lo tanto, si a todo esto le sumamos un estado anímico más positivo, el deseo de tener más relaciones sexuales se ve incrementado.

Además, en relación con la Vitamina D aportada por el sol, también se ve afectada otra hormona llamada oxitocina, la cual se encarga de despertar el deseo sexual.

La época del año puede influir en el género del bebé
Según un estudio llevado a cabo por Angelo Cagnacci, profesor de ginecología en la Universidad de Módena (Italia), está convencido que la primavera no solo puede intervenir en la fertilidad, sino también puede llegar a influir en el género del bebé. Este estudio concluyó que en las épocas más cálidas del año se tiene una mayor probabilidad de concebir a un niño que a una niña. Y esto se debe al mecanismo de compensación de la naturaleza, que les ofrece a los varones una mayor oportunidad de sobrevivir durante los meses más cálidos.

Además, también asegura que la estación del año también puede condicionar de alguna manera la edad de inicio del climaterio afirmando que, “nuestros descubrimientos nos indican que las mujeres que nacen en otoño desarrollan durante su vida embrionaria mayor número de óvulos que las nacidas en primavera”.

Consenso de asma pediátrico

El asma, cuya prevalencia en la edad pediátrica en España se estima del 10%, es una de las enfermedades crónicas más prevalentes en la infancia, y provoca una merma importante en su calidad de vida, así como un elevado coste económico para los individuos y para la sociedad, según destaca el documento Asma en Pediatría. Consenso regAp. Esta obra es fruto del consenso de los grupos de trabajo de asma de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP), la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP) y la Asociación Española de Enfermería Pediátrica (AEEP) que han formado el grupo regAp, red española de grupos de trabajo de asma en pediatría. “Aunque existen guías nacionales e internacionales sobre el asma es difícil que la mayoría de los pediatras puedan mantener sus conocimientos actualizados, además de que es necesario establecer unos criterios diagnósticos y terapéuticos que a menudo resultan controvertidos. Por este motivo, los representantes de las principales sociedades pediátricas relacionadas con el cuidado de los niños asmáticos han acordado elaborar un documento que actualiza los conocimientos fundamentales sobre el asma en niños y adolescentes», destaca el doctor Luis Moral, responsable del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP, que ha coordinado el trabajo.

Este nuevo consenso, que actualiza el realizado por cinco sociedades en 2007, “integra el concepto actual de manejo holístico del asma, en el que es básico el abordaje de esta enfermedad tan frecuente desde los distintos puntos de vista de atención primaria, urgencias, neumología y alergia pediátricas, y por supuesto teniendo en cuenta la perspectiva de la enfermería pediátrica”, señala la doctora Laura Valdesoiro, de la SENP.

La guía también cuenta con la participación de sociedades de pediatras de Atención Primaria, como la SEPEAP y la AEPap. “La Atención Primaria (AP) es la puerta de entrada al sistema sanitario y el primer escalón para abordar el asma, pues el pediatra de AP es quien mejor conoce al niño y su entorno desde el nacimiento y con quien la familia tiene una relación más estrecha. Debe existir un consenso y coordinación entre AP y hospital para optimizar los recursos y controlar la enfermedad de estos niños con asma”, subraya la doctora Cristina Ortega Casanueva, miembro del Grupo de Trabajo de Asma y Alergia de SEPEAP.

Gracias a este nuevo consenso, no sólo los pediatras, sino otros profesionales de otras especialidades y de enfermería que atienden a niños y adolescentes, estudiantes universitarios y especialistas en formación, tendrán una orientación para el manejo de esta patología. El consenso ayuda a identificar tanto una sospecha de asma para facilitar su diagnóstico como las exacerbaciones, cuyo tratamiento inmediato es primordial. “Para ello hemos priorizado la elaboración de tablas, figuras y algoritmos, lo más sencillos y esquemáticos posibles para la identificación de criterios diagnósticos, síntomas o pautas de tratamiento, entre otros”, indica la doctora Carmen Rosa Rodríguez, del Grupo de Trabajo de Vías Respiratorias de AEPap.

Apartado Covid
Los pediatras han dedicado un apartado especial de su guía a la Covid-19 causada por el virus SARS-CoV-2. “Con la información disponible en este momento podemos decir que los niños y adolescentes suelen pasar la infección por coronavirus sin síntomas o con síntomas leves, y el asma no parece comportarse como un factor de riesgo. Sin embargo, debemos seguir recomendando las medidas generales para evitar la transmisión del virus entre la población e insistir en la adherencia al tratamiento de mantenimiento de los niños asmáticos que lo precisen, para prevenir las reagudizaciones”, comenta la doctora Natalia Paniagua, portavoz de SEUP.

Otro aspecto importante en el abordaje del asma infantil es el de la educación terapéutica, ya que está demostrado que los pacientes con buenos conocimientos, técnica, autocuidado y cumplimiento sufren menos exacerbaciones y tienen una mejor calidad de vida. Aunque es fundamental que todos los profesionales que traten a niños asmáticos se impliquen en la intervención educativa y se formen para ser educadores en asma, cabe destacar el papel de la enfermería pediátrica y escolar en este sentido y en la reducción del absentismo escolar. “Es importante que las familias dispongan de recursos y adquieran conocimientos y habilidades en las técnicas de inhalación indicadas, en la evitación de desencadenantes inespecíficos (tabaquismo activo y pasivo, contaminación, aire frío y seco, infecciones víricas) y específicos (alérgenos)”, subraya Inmaculada Pérez García, enfermera especialista en pediatría y vocal por Castilla y León de la AEEP.

Claves para identificar problemas de visión

El desconocimiento sobre el funcionamiento de la visión de los niños al nacer es una realidad generalizada entre los padres. Si pueden vernos con claridad, qué cuidados requieren los ojos o cuándo les debemos llevar al oftalmólogo son dudas que muchos se plantean con la llegada del bebé. Aunque a veces no se le da importancia hasta que cumplen unos años, tener claras estas cuestiones nos podrían ayudar a anticipar problemas visuales. Por ello, con la ayuda de Lucía Mi Pediatra, médico especialista en pediatría y escritora, y el Dr. Carlos Laria, director de la Unidad Oftalmología Pediátrica y Estrabismo de Clínica Baviera, te brindamos 6 claves para identificar si los pequeños sufren problemas de visión:

1.            Cuándo empiezan a ver los bebés. Una de las dudas que más tienen los padres primerizos es cuándo empiezan a ver los bebés y cómo es esa visión. A este respecto, Lucía Mi Pediatra aclara que, a diferencia de otros sentidos, el proceso de desarrollo de la visión es progresivo. Al principio los bebés solo perciben bultos, luces y sombras; a los dos meses son capaces de reconocer la cara de los padres si están muy cerca e incluso sonreír (lo que se denomina sonrisa social); a los tres meses ya pueden realizar un seguimiento visual de 180º y seguirnos con los ojos si nos movemos cerca de ellos; no es hasta los seis o siete meses de vida cuando el niño comienza a percibir con calidad los colores y la profundidad. No obstante, la maduración visual no se alcanza hasta los seis u ocho años de vida.

2.            El color de los ojos de los bebés. Se trata de una de las primeras cosas a las que prestan atención los padres nada más nacer el niño. No hay una regla generalizada sobre cuándo el bebé adquiere su color de ojos definitivo, sino que es un proceso individual, como el ritmo al que les crece el pelo. El Dr. Laria aclara que “algunos adquieren a los seis meses el color que tendrán durante el resto de su vida, mientras que en otros puede tardar más de un año en definirse”.

3.            Cómo actuar si al bebé le lagrimea un ojo. Es bastante frecuente que, durante los primeros meses de vida del bebé, sus ojos lagrimeen. Esto se debe a que muchos niños, al nacer, tienen el conducto lacrimal que comunica con la nariz obstruido. De esta manera, la lágrima que producen los ojos se acumula y puede suponer un foco de infecciones, legañas y de lagrimeo continuo. Durante los primeros 6 meses de vida este problema puede tratarse mediante lavados y masajes sobre el conducto lacrimal varias veces al día. Si no se resolviera, el oftalmólogo puede realizar una sencilla operación quirúrgica llamada sondaje para permeabilizar el conducto y evitar las infecciones recurrentes.

4.            Legañas y ojos pegados. Otro problema muy frecuente al que se enfrentan muchos padres es que los niños se pueden levantar un día con los ojos pegados y llenos de legañas. No obstante, Lucía Mi Pediatra insiste en que “las conjuntivitis, a pesar de ser muy molestas, no suelen suponer ninguna repercusión importante ni consecuencia grave para la vista. Ante esta situación, se debe lavar el ojo con suero fisiológico y gasas estériles y huir de tratamientos caseros, como la manzanilla, y acudir al pediatra para que lo valore e indique un tratamiento antibiótico adecuado, si fuera necesario”.

5.            Cuando el bebé tuerce un ojo. Tener la impresión de que los recién nacidos bizquean es algo muy habitual, y suele ser motivo de alarma entre los padres. En los primeros 2-3 meses de vida el sistema visual es muy inmaduro y a los bebés les cuesta mucho enfocar. Además, al tener la nariz tan pequeña puede dar la impresión de un falso estrabismo. Una vez pasados esos tres meses, cualquier sospecha de desviación ocular debe ser consultada con el especialista, al igual que si la desviación es muy evidente o fija.

6.            Primera revisión oftalmológica. Siempre es recomendable realizarla durante el primer año de vida. “Si no hacemos un correcto seguimiento de la vista de los niños, puede ocurrir que no detectemos alguna patología grave, como una catarata congénita o un tumor ocular que deben ser intervenidos de inmediato”, advierte el Dr. Laria. Además de estas enfermedades poco habituales, existen otros problemas que sí son frecuentes y que es imprescindible comenzar a tratar en los primeros meses o años de vida, cuando hay una mayor plasticidad cerebral, como el ojo vago, el estrabismo o los problemas refractivos.

Lucía Mi Pediatra, médico especialista en pediatría y escritora, y el Dr. Carlos Laria,
director de la Unidad Oftalmología Pediátrica y Estrabismo de Clínica Baviera.

Según explican los especialistas, actualmente existen métodos de diagnóstico adaptados a la edad del bebé y de los niños para poder conocer cómo es el estado de su visión en las distintas edades de su desarrollo, sin necesidad de que el niño hable o colabore. 

Bocas sanas en los peques

Según un estudio internacional llevado a cabo por GSK, España es el país del sur de Europa con mayor incidencia de problemas en salud bucodental; el 85% de los españoles reconoce que padece al menos alguna dolencia como la placa bacteriana (36%), la caries (33%), el sangrado de las encías (32%) o la sensibilidad dental (32%). La caries o las enfermedades de las encías están muy extendidas, pero son, en gran medida, prevenibles. Unos cuidados personales adecuados, junto con revisiones odontológicas periódicas y la gestión de los factores de riesgo, son indispensables para lograr una buena salud bucodental. De esta manera, la mejor herramienta de prevención es tener un buen hábito de higiene bucal, que debe iniciarse desde pequeños. Por ello, Unilever ha elaborado un decálogo de buenas prácticas dirigidas a los niños, que les ayudarán a prevenir:

1.      Cuándo hay que iniciar el hábito

El cuidado bucodental de un bebé debe comenzar en los días posteriores al nacimiento, lavando las encías con una gasa o paño limpio húmedo, sobre todo después de las tomas o al acostarlo por la noche. Empieza a lavarle los dientes tan pronto como asome el primer diente.

 2.     La hora del cepillado

Los niños deben cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos para reducir el riesgo de caries y enfermedades de las encías. El cepillado debe realizarse con movimientos circulares, después del desayuno y antes de irse a la cama por la noche.

 3.     Como un grano de arroz

Con niños menores de tres años, unta en el cepillo de dientes una pequeña cantidad de dentífrico del tamaño de un grano de arroz. A partir de los tres años, la cantidad se debe incrementar al tamaño de un guisante.

 4.     Mejor con flúor

Los niños deben lavarse los dientes con un dentífrico con flúor. Tu odontólogo o profesional sanitario de referencia te podrá recomendar la concentración de flúor que debe contener la pasta de dientes.

 5.     No enjuagues

Los niños no deben enjuagarse la boca justo después de lavarse los dientes, y tan solo deberán escupir el exceso de pasta. De este modo no se elimina o diluye el flúor, y se potencia su efecto preventivo.

 6.     Cambia de cepillo

Para garantizar el mejor cuidado bucodental, el cepillo de dientes de los niños deberá cambiarse cada tres meses, o cuando las cerdas estén dobladas, se caigan o se vean gastadas.

 7.     El chupete influye

El uso prolongado del chupete o chuparse el dedo afecta al desarrollo de la boca y los dientes del niño. No utilices el chupete más allá de los dos años y medio, y nunca lo untes con azúcar ni miel. Ayuda a tu hijo a dejar de chuparse el dedo y a abandonar el chupete pronto.

 8.     Cuidado con el azúcar

Utiliza el biberón únicamente para la leche (materna o en polvo) y el agua. No añadas ningún tipo de azúcar a la leche del biberón, no utilices el biberón para ningún tipo de bebida como el agua con azúcar, los zumos de frutas o los refrescos y anima a tu hijo a beber en vaso a partir del año.

 9.     Protégeles en los deportes

Cuando se produzca contacto físico, objetos en movimiento o caídas frecuentes, puede ser recomendable que tu hijo lleve una férula dental. Estas fundas hechas a la medida de los dientes y las encías les protegen contra roturas, desplazamientos y pérdidas.

 10.  Revisiones periódicas

Lleva a tus hijos a revisiones dentales periódicas. Tu dentista te aconsejará con qué frecuencia deben realizarse, dependiendo de sus necesidades concretas. Al igual que sucede en cualquier otra enfermedad, la prevención, la detección temprana y el tratamiento son clave a la hora de garantizar los mejores resultados.