“Me gusta comer sano y de forma natural, no hay esfuerzo en mi dieta”

Entrevistamos a la actriz Blanca Oteyza

Fotografía de Javier Mantrana.

Blanca Oteyza arrasó hace unos años con uno de los grandes éxitos teatrales de España, El diario de Adán y Eva, vista por casi millón y medio de espectadores. Hoy en día dirige e interpreta Cuidados intensivos, una comedia dramática que vuelve tras un año de gira nacional al Teatro Amaya de Madrid. Una obra donde “la risa limpia, el drama une y la esencia femenina no excluye”, tal y como explica Blanca Oteyza, actriz, directora y coproductora de esta obra de teatro. Una pieza escrita por Yolanda García Serrano, ganadora de un Goya como guionista y Premio Nacional de Literatura dramática 2018, y Laura León.

¿Cómo empezaste a hacer teatro? ¿Nos podrías hacer un breve repaso a tu experiencia como actriz?
Como todo adolescente que tiene y siente la vocación de la interpretación, me tiraba mucho más el cine que el teatro. El amor por el teatro lo descubrí los años que viví en Argentina. Pero el punto de inflexión, el momento en el que supe que esto formaría parte de mi vida fue en el Teatro Cervantes de Buenos Aires, cuando estrené La gran ilusión. Ahí empecé a ser “víctima de ese veneno” que me da la vida y que cada vez va a más. De hecho, lo he hecho mi modo de vida.

Siempre he pensado, y eso se lo transmito a mis alumnos, que la base actoral está en el teatro. Tantos años subida a las tablas de un escenario es algo de lo que ya no me puedo alejar. A partir de ese estreno, descubrí la solidez que me ha dado el teatro.

¿Cómo ha influenciado el teatro en tu vida?
360 grados, las 24 horas del día. He dejado muchas cosas por el camino. Sentimentalmente ha sido un tener que elegir, y por el momento siempre ha salido ganando el teatro. No es algo elegido, lo llevo en el ADN. Hace poco un buen amigo periodista me dijo: “Blanca, tú no amas el escenario, tú eres escenario”.

Cuidados intensivos presenta a tres mujeres en escena, Blanca Oteyza, Ángeles Martín y Paloma Montero. ¿Cómo siendo el trabajo en común en esta aventura teatral?
Maravilloso, muy fácil, agradable, disfrutable. Cada función la vivimos como una fiesta, lo disfrutamos muchísimos. Somos realmente tres hermanas. De hecho, las críticas siempre han puesto el punto de atención en la complicidad que se respira entre las tres actrices. Y esto justamente, como directora, fue una de las cosas en las que más énfasis puse, crear en nosotras tres este vínculo. Si no lo hiciéramos así, sería difícil trasladarlo al público desde la verdad, que al fin y al cabo es como se debe actuar ante el público.

Fotografía de Javier Mantrana.

¿Qué es lo que destacarías de esta obra?
Sin duda alguna, el sentido del humor y la ternura.

Las nuevas generaciones parecen consolidar el peso de las mujeres en la escena. El número de actrices que terminan la carrera de arte dramático supera el número de actores varones. ¿Qué es lo que aporta el género femenino a la escena teatral?
En mi opinión, sobre un escenario no hay hombres o mujeres. No es una cuestión de género, es el amor por lo que haces y cómo lo haces. Y en ese punto, da lo mismo de qué color te vistas.

El teatro es un arte efímero que adquiere su plenitud ante un público. La pandemia y sus medidas de confinamiento han afectado de manera directa en las artes escénicas. ¿Cómo estás viviendo esta situación y cómo ha afectado a tu trabajo?
No puedo decir que no haya afectado esta situación, mentiría si lo dijese. Ha afectado mucho, de hecho, estábamos a punto de estrenar Tiza en el Teatro Alcázar de Madrid y unos días antes del confinamiento se tuvo que cancelar. Pero es cierto que tengo la gran suerte de tener una naturaleza optimista. De tener una buena salud, así como los que me rodean. Por otro lado, la pandemia, y ese parar a fuerza, me ha dado la oportunidad de seguir creando. Intentando reciclarme, luchar y tomarme esto de la mejor forma hasta que pase; porque todo pasa. Como verás, intento ver el vaso medio lleno y, de esta forma, me siento una privilegiada por estar bien en estos momentos y poder sacar a mis hijas adelante.

¿Cómo puede ayudar Cuidados intensivos en este tiempo de pandemia?
No lo digo yo, lo dice el público que ha visto la obra y en esta respuesta hablaré por ellos. Pasarán un rato de mucho humor, además, es un claro homenaje a nuestros sanitarios. Será un momento para hacer pensar, para que se emocionen, pero sobre todo, es un plan para compartir. Y ahora, tal vez más que nunca, debemos compartir. Cuidados intensivos nos devuelve a nuestras raíces, nos devuelve al amor, al afecto, la generosidad, al hecho de que todos intentamos hacer las cosas lo mejor posible. Es una función muy vital, muy del día a día, que te invita a reflexionar sobre cómo vivimos, sobre cómo lo estamos haciendo, y si estamos perdiéndonos cosas importantes.

Algunas iniciativas como la de promocionar ópera a través de vídeos han llevado a proponer el visionado de artes escénicas en casa. Muchos creadores han optado por comenzar a producir material en redes sociales y existen producciones que directamente se han lanzado en línea, ¿cuál es tu opinión sobre el mix de tecnología y teatro?
Esta mezcla ha sido buena, yo la veo positiva. Ya que ha sido creada por una necesidad, tanto por parte de los que somos creadores de historias como del público, porque seguimos necesitando seguir consumiendo cultura. De hecho, en las escuelas de teatro que dirijo, la tecnología ha ayudado mucho. Vemos que la gente joven que no consumía teatro, ahora sí lo hace y, por ello, ha aumentado el consumo en este nicho gracias a la tecnología. De todas formas, el teatro se tiene que ver en el teatro.

Fotografía de Javier Mantrana.

A esta altura de tu carrera teatral, ¿qué sientes que has logrado y que crees que te falta por realizar?
He logrado un sueño que ha sido llegar a vivir de la interpretación, transmitir toda mi experiencia de vida como actriz, como directora. Me encanta compartirlo. He creado funciones que están en el recuerdo del espectador. He crecido con la actuación, como productora, como directora, y con uno de mis últimos proyectos, la Joven compañía Oteyza. Me queda mucho por aprender, sobre todo seguir mejorando a nivel profesional y personal. Aunque creo que este camino nunca se termina de recorrer.

¿De qué forma cuidas la alimentación?
La cuido mucho, he aprendido con el tiempo a intentar escuchar a mi cuerpo, y eso es lo que me parece más importante y más difícil.  Soy muy de fruta, verdura, todo a la plancha, poca carne. No como en exceso. No me cuesta comer bien, porque no muero por la comida. Me siento en eso una privilegiada. Me gusta comer sano, de forma natural, no hay esfuerzo en mi dieta. Me gusta el sabor de los alimentos sin intentar condimentarlos.

¿Qué deportes practicas?
Camino mucho y el gimnasio, desde siempre.

¿Qué tiempo de la semana dedicas a la actividad física?
Por lo menos tres o cuatro veces a la semana.

¿Cuáles son tus cuidados de belleza?
No me obsesiono con este tema. Mis básicos son eso, básicos. Crema hidratante corporal, limpiarme la cara todas las noches, ponerme crema solar. Quienes me cuidan últimamente son los profesionales del Instituto de belleza Sandra Duque, en Majadahonda. En ellos, me abandono.

Acerca de Marisa Sardina 285 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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