Los españoles engordan con la pandemia

Como es lógico, todo el centro de atención informativa se pone en el daño directo de la pandemia, tanto desde una perspectiva médica como socio económica. El perjuicio generalizado es amplio y grave, pero tampoco debemos descuidar otros aspectos, fruto de la situación que nos ha tocado vivir. En este sentido, el impacto negativo también se ha notado en el cambio de costumbres que nos impone el rigor de las normas para combatir los contagios. Variación en nuestros hábitos alimenticios, práctica de ejercicio o vicios que se han acentuado. En este sentido, la consulta Ipsos ha realizado un estudio que nos permite conocer cómo ha impactado la pandemia, desvelando que hemos engordado de forma generalizada en todos los países, si bien esto no es consuelo para nadie.

El estudio se realizó en 30 países y concluyó que la consecuencia más común es la subida de peso. Un 31% de todos los encuestados a nivel mundial ha visto cómo ganaba kilos desde que la pandemia entró en sus vidas, con una media de 6,1 kilos más. No obstante, un 10% ha conseguido perder peso. La ganancia de peso puede ser el motivo de que 3 de cada 10 ciudadanos haya hecho más ejercicio durante los últimos meses, aunque un 23% afirma haber dejado de hacerlo.

En España superamos la media mundial en cuanto a ciudadanos que reconocen haber engordado desde marzo del año pasado, llegando a un 38% de la población, lo que no sitúa en el sexto lugar del ranking mundial y a la cabeza de Europa, seguidos por Italia con un 35%, y Gran Bretaña con 32%. No obstante, el incremento medio de kilos ha sido de 5,7 kilos, lo que nos sitúa en la parte media – baja del ranking, de lo que se concluye que, aunque España haya sido uno de los países que más ha engordado durante la pandemia, los kilos ganados han sido menos que en muchos países. En contraposición, también estamos por encima de la media global y entre los primeros países europeos donde más gente ha perdido peso, un 21% de los españoles así lo afirma, solo por detrás de Gran Bretaña con un 24%.

En cuanto al ejercicio físico, y quizá empujados por ese auge que se vivió durante el confinamiento de hacer deporte indoor con apoyo de las clases online, un 24% reconoce que ha aumentado su actividad física. Sin embargo, son más lo que se han dejado vencer por la pereza o las dificultades para realizar deporte al aire libre, y un 27% reconoce que se mueve menos que antes de la llegada del virus. No obstante, hay que destacar que los españoles están entre los europeos que más se han ejercitado durante estos meses, sólo superados por los ingleses.

Otro de los temas que se han comentado mucho ha sido el consumo de alcohol durante esta pandemia. Ya en la primera ola vimos cómo, tras el primer momento donde la población se abasteció de productos básicos, hubo un incremento de la adquisición de alcohol para consumo doméstico. España ocupa el puesto 16 en el ranking de países que han incrementado el consumo de alcohol y es de los países europeos con menos consumo, sólo por detrás de Francia (6%) e Italia (9%). En cuanto al tabaquismo, un 4% admite que ha dejado este hábito, el mismo porcentaje que ha caído en él durante la pandemia, lo que nos sitúa entre los 6 primeros países que más ciudadanos han empezado a fumar.

Cambiar la tendencia
A pesar de los malos hábitos, la mitad de los españoles encuestados está intentando perder peso y al igual que a nivel global para el 57% lo que más los ayudará a bajar esos kilos de más será tener unos hábitos de alimentación más saludables, seguido de una actividad física más intensa y frecuente (50%). Aunque para cada 4 de cada 10 españoles lo mejor es hacer dieta y reducir la cantidad de alimentos ingeridos; para un 31% tomar menos bebidas azucaradas es determinante y para 2 de cada 10 beber menos alcohol también ayuda bastante a bajar peso.

Para los que apuestan por llevar una alimentación más saludable para adelgazar lo engordado en estos meses, el 62% de los ciudadanos a nivel global apuestan por reducir el azúcar de su dieta, seguido de las calorías (41%), los carbohidratos (39%), la comida procesada (31%) y las grasas saturadas (28%). Los españoles comparten la importancia de la reducción del azúcar en la dieta para conseguir bajar de peso (65%), pero en segundo lugar sitúan la eliminación de comida procesada (46%), siendo los ciudadanos a nivel mundial que más importancia le dan a este factor. Le siguen la reducción de la ingesta de calorías (38%), los carbohidratos (25%) y las grasas saturadas (37%).

De cara a lograr una alimentación más saludable en la población, Ipsos también ha querido conocer la opinión de los consumidores sobre si los Gobiernos y la propia industria de la podrían hacer algo para ayudarles a perder peso. Para los españoles, la principal medida para ayudar a perder peso sería abaratar los precios de la comida saludable (44%), seguido de habilitar espacios verdes para practicar deporte (18%), conseguir que las tablas nutricionales de los productos y alimentos sean más claras (16%) y en cuarto lugar, incluir ingredientes más saludables en los alimentos procesados (13%).

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