Lazartigue muestra las claves para ralentizar la caída capilar

Al igual que la piel, el cabello funciona por ciclos durante los cuales se cae y después se re- genera. La pérdida fisiológica normal de cabello se estima entre 100 y 200 cabellos al día. Sin embargo, la pérdida excesiva de cabello es el resultado de un desequilibrio y es posible combatirlo. Cambios estacionales, estrés emocional, falta de hierro, dietas drásticas, embarazo…. son algunos de los factores que desencadenan en alopecia o en pérdida de densidad, factores a los que ahora hay que sumar la crisis sanitaria y económica de la COVID-19.

Y es que la situación mundial no está siendo fácil para nadie, y tampoco para nuestro cabello. Cada vez son más las personas que recurren a especialistas con este problema, una consecuencia que creen que está relacionado con la pandemia, y que afecta tanto a las personas que tuvieron el virus como a las que nunca han enfermado, debido principalmente a una experiencia estresante o un trauma emocional. También hay que tener en cuenta otras alteraciones producidas por las medidas para luchar contra la pandemia, como la reducción de los niveles de vitamina D asociada a estar más en casa, y la ansiedad provocada por los múltiples efectos que ha desencadenado la enfermedad, no sólo sanitarios, sino también emocionales, económicos y sociales, que nos afectan a todos en mayor o menor medida.

La caída del cabello por COVID puede resultar severa, especialmente 2 o 3 meses después de la infección, pero tiene la parte positiva de que es limitada en el tiempo y es reversible. Podemos ayudar en este proceso de recuperación trabajando desde la raíz para reforzarla y acelerar así el crecimiento del nuevo cabello.

En el caso del coronavirus, además de la infección y la inflamación derivada del proceso en sí mismo, los fármacos que se emplean en su tratamiento tienen abundantes efectos adversos a nivel dermatológico, hepático, etc., por lo que pueden agravar el proceso de caída del cabello.

“En los ciclos de pelo sano, la mayoría de los cabellos se encuentran en una fase de crecimiento, un pequeño porcentaje está en una breve fase de reposo y sólo un diez por ciento está en fase muda o fase telógena. Sin embargo, con el efluvio telógeno, alteración provocada tras la enfermedad o un episodio de estrés, a las personas se les cae más pelo del que les crece, y hasta el 50 por ciento del cabello puede pasar a la fase de desprendimiento. Y esto suele producirse tiempo después, incluso varios meses, de la experiencia estresante. Pero son reversibles, ya que tras la enfermedad y dejar atrás esa inflamación, el cabello debería volver a la normalidad. La raíz funciona si la cuidamos y le damos nutrientes, vitaminas y estimuladores necesarios y ese cabello se puede recuperar”, aclara la doctora Gutiérrez.

“Y aunque no se sabe exactamente la razón por la que el estrés desencadena esta caída, que afecta tanto a mujeres como a hombres, la causa podría estar relacionada con el aumento de los niveles de cortisol, hormona del estrés, o con los efectos en el flujo sanguíneo”, concluye. Por eso, es importante reforzar la renovación del cabello con:

• Lavado frecuente con champús fortificantes, para ayudar a que todo el cabello que está en fase de caída se desprenda, y a fortalecer los nuevos.

• Suplementos vitamínicos y nutricionales, para ayudar a recuperar los depósitos de oli- goelementos (zinc, vitaminas, etc.).

• Sérums fortificantes y redensificantes, para mejorar la fortaleza del cabello y acelerar su crecimiento.

• Complejos de ingredientes activos que producen un acortamiento de la fase telógena y un aumento de folículos en etapa anágena.

Aportando a nuestro cabello nutrientes y productos fortificantes y que estimulen la microcirculación, como los que propone Lazartigue, el cabello estará más fuerte y resistente día tras día.

Ralentiza la caída del cabello +86% y gana densidad con Lazartigue

Lazartigue, marca capilar botánica y vegana, ofrece una gama completa de productos para frenar la caída del cabello, 100% green-clean sin siliconas, sulfatos, colorantes artificiales ni aceites minerales, y con un 95% de ingredientes de origen natural. Además, su envase es 100% reciclado, reciclable y biodegradable.

La firma ha creado el primer complejo botánico enriquecido con CapixylTM para combatir la caída del cabello progresiva y NeutrazenTM para la temporal. Un complejo único y exclusivo de ingredientes activos, que se puede encontrar en sus dos serums (Thicker y Stronger), y que actúa sobre las células madre del folículo piloso y sobre la actividad celular del cabello. Ayuda a agrandar el folículo capilar para anclar mejor la fibra y estimular la vitalidad del cabello. También mejora el ciclo de crecimiento y revierte las condiciones responsables de la caída capilar. Además, la firma capilar, propone un champú fortalecedor y un complemento alimenticio con extractos botánicos, vitaminas y minerales que activa su crecimiento desde el interior.

Para paliar la caída pero también recuperar la densidad del cabello, una de las mayores consultas que Daniela Gutiérrez Mendoza recibe por parte de mujeres, recomienda añadir siempre a la rutina un champú que fortifique el cabello, un sérum que, al aplicarlo sobre el cuero cabelludo, ayude a evitar esa caída, redensifique el cabello y contraste los efectos de oxidación y envejecimiento capilar sin irritar la piel y finalmente un aporte de nutrientes esenciales para preservar la fuerza y la vitalidad del cabello.

Acerca de Marisa Sardina 282 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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