Navidad, sana Navidad

Recomendaciones para pasar una Navidad saludable.

Al tradicional “Navidad dulce Navidad” ya va siendo hora que antepongamos una “Navidad, sana Navidad”. Y es que el período navideño se ha convertido en un auténtico festín de excesos culinarios, con numerosas comidas copiosas, ricas en grasas, acompañadas de alcohol. Y de postre, todo tipo de delicias, basadas normalmente en azúcares refinados como base principal. Pero ahí no acaba la cosa, a la “dulce” Navidad, solemos acompañarla de más salidas nocturnas y fiestas de lo habitual, así como otros hábitos y excesos poco recomendables para nuestra salud.

En general, los principales excesos son la comida, la bebida y el tabaco, generando no pocos empachos, digestiones pesadas, estreñimiento, acidez de estómago, diarreas y dolor de cabeza. Estos son los problemas leves de salud más comunes por los que acudimos a la farmacia en esta época del año. Para prevenirlos debemos intentar mantener una alimentación lo más equilibrada posible, teniendo en cuenta no solo los alimentos que tomamos, sino también las cantidades de los mismos. Además, es importante comer despacio para evitar los “atracones”, no abusar de las carnes rojas y las grasas, consumir verduras y alimentos ricos en fibra y evitar, en la medida de lo posible, la cafeína y las bebidas con gas.

Respecto al consumo de bebidas alcohólicas, que siempre aumenta durante las fiestas navideñas, convierte a la resaca en uno de los trastornos más habituales por Navidad. Puede presentarse con síntomas como dolor de cabeza, mareos, acidez de estómago y náuseas. Para prevenirla, los expertos recomiendan un consumo moderado, si bien la ingesta de alcohol no está indicada por los médicos bajo ninguna circunstancia. Si aun así nos pasamos con la bebida o caemos en cualquiera de las otras tentaciones navideñas, podemos contrarrestar los efectos negativos con el consumo de alimentos suaves como patatas, zanahorias, verduras, frutas y yogures, además de rehidratarnos mediante zumos ricos en vitamina C y, por supuesto, agua. El farmacéutico también puede sernos de gran ayuda, pues nos aconsejará el mejor producto de autocuidado para aliviar los síntomas que padezcamos, como antiácidos, sueros o analgésicos, por ejemplo.

Consejos para Navidad
Pero sí nos tomamos en serio lo de pasar una Navidad saludable, os ofrecemos una serie de consejos sencillos y compatibles con pasarlo bien en esta época:

  1. No saltarse las comidas. Es un error saltarse comidas para compensar excesos, lo importante es mantener las rutinas y hacerlas correctamente: alimentación variada rica en frutas y verduras.
  2. Mantener la actividad física. Si hacemos deporte habitualmente no interrumpir nuestras sesiones. Y si no haces deporte con regularidad, al menos aumenta tu actividad física (camina más, sube escaleras, etc.). Un truco es cambiar las largas sobremesas típicas de las comidas en familia, por un paseo, que también puede ser en familia.
  3. Evita pasar hambre. Uno de los motivos que nos llevan al empacho es ir con apetito excesivo a las comidas o cenas. Lo mejor es tomar algo saludable entre horas para calmar el hambre. Frutas como la manzana, por su capacidad saciadora, serán una gran aliada.
  4. No hacer dietas. Las dietas solo son recomendables cuando las recomienda y supervisa un profesional sanitario. No hagas dietas por tu cuenta y, mucho menos, dietas restrictivas. Estas tienen un efecto rebote que echará por tierra todos tus esfuerzos, además de los problemas de salud que pueden ocasionar por la falta de ingesta de nutrientes básicos.
  5. El alcohol, cuanto menos, mejor. Lo ideal es evitarlo, pero si no queremos perdernos el placer de disfrutar de un buen vino, no debemos superar una copa por comida. Recuerda, si tienes sed, lo recomendable es beber agua. Reserva esa copa de vino para disfrutar su sabor, no para saciar la sed durante la comida.
  6. Modera las cantidades de comida, así como evita repetir si no quieres caer en el empacho o pasarte de peso. Si no te sientes saciado recurre a la fruta de postre, antes que a los dulces navideños.

Recomendaciones nutricionales

  • Las comidas copiosas y saladas sobrecargan significativamente el riñón en las fiestas navideñas. Por ello, interesa empezar a proteger el riñón unas tres semanas antes, disminuyendo el sodio de la dieta. Además de limitar la sal de mesa, deben evitarse los alimentos congelados, los quesos y los precocinados.
  • Otros órganos que tendrán que trabajar el doble son el hígado y la vesícula biliar, encargados de absorber y metabolizar las grasas saturadas que se ingieren en gran cantidad en esta época. A las grasas saturadas se suma el alcohol, gran protagonista en fin de año y que también es metabolizado por el hígado. Para combatir los excesos, conviene evitar la grasa visible de los productos de origen animal y las mantequillas. La bollería, elaborada con grasas saturadas, forma parte también de la lista de alimentos a evitar.
  • La sangre es el principal transportador de nutrientes y tóxicos del cuerpo humano. En estas fiestas, el ácido úrico causado por carnes de caza, pescado azul y mariscos es muy alto. Si no lo controlamos, la probabilidad de sufrir hiperuricemia o gota es elevada. Es recomendable controlar la ingesta de estos alimentos para reducir el ácido úrico en sangre, así como asegurarse una hidratación de 1,5 litros de agua para ayudar a su eliminación.
  • Otro viejo conocido de la Navidad es el colesterol, presente en todos los productos animales (desde el cordero a los langostinos que llenarán nuestras mesas). Puesto que los fitoesteroles ayudan a reducir la concentración de colesterol en sangres, es recomendable tomar alimentos como la soja, el maíz, las margarinas o la cerveza sin alcohol, para obtenerlos de forma natural.
  • Por último, los resfriados, la gripe y las infecciones típicas de esta época pueden arruinarnos las fiestas. Diversos estudios han demostrado la importancia del zinc para el buen funcionamiento del sistema inmune, por lo que una buena opción para asegurar la ingesta diaria recomendada de este oligoelemento so los frutos secos, ya sea en ensaladas, aderezos, salsas o como parte del desayuno.
Acerca de Adriana de la Torre 15 Articles
Colaboradora de la revista Estar Vital, revista editada también por el Grupo TPI, y Vivesaludable.

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