Navidad en tiempos de pandemia

Consejos para celebrar las fiestas y no formar parte de una tercera ola de Covid-19.

Nos acecha una tercera ola de la pandemia, y no cabe ninguna duda que ese peligro está marcando las fiestas navideñas. Una Navidad en tiempos de pandemia donde el principal objetivo será mantener nuestras tradiciones y evitar la temida recaída. Porque si bien el reencuentro con familia y amigos es importante, más lo será no provocar otra embestida de la enfermedad, que ya se ha cobrado más de 46.000 vidas, según datos oficiales del Gobierno al cierre de esta edición. Todas las preocupaciones están puestas en este sentido, sobre todo tras la amarga experiencia sufrida con la llegada del otoño.

Con el proceso de desescalada nos las creímos muy felices y, a pesar de estar en vigor las mismas medidas de prevención de la enfermedad, bajamos la guardia. El resultado fue que prácticamente antes de terminar el verano ya estábamos sufriendo la llamada segunda ola de la pandemia. Una nueva propagación de la enfermedad que, por generar menos ruido mediático que la anterior, no ha sido menos dañina. Con más recursos, más información y medidas más eficaces, nos está costando mucho doblegar la denominada curva de contagios, hasta conseguir niveles que no pongan en riesgo a toda la población y amenacen con colapsar el sistema sanitario. De esta manera, todas las Comunidades Autónomas pretenden llegar a Navidad con la pandemia bajo control. Para ello, mientras esperamos la vacuna o un tratamiento definitivo, los planes pasan por evitar lo que se llama transmisión comunitaria, el nivel más alto de propagación, que se caracteriza por la incapacidad de los sistemas sanitarios de poder controlar a todos los infectados por el virus. Es la última fase de una escala creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que dividió las fases de contagio en período de precontagios, aparición de casos aislados, aparición de grupos identificados y controlados, y, definitivamente, la transmisión comunitaria.

Indicadores del riesgo
Para facilitar el control, el Gobierno estableció un indicador de contagios, con cuatro niveles de riesgo. Cada nivel tiene diferentes parámetros agrupados en indicadores de transmisión y capacidad asistencial. Para establecer cada nivel, deben darse, al menos, dos parámetros del primer grupo y uno del segundo. Un sistema de “semáforo” similar al utilizado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), que aplica un protocolo común para todos los países de la Unión Europea. Este sistema de la ECDC es más sencillo, pues solo utiliza el criterio de nuevos contagios por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y porcentaje de test positivos, o el número de nuevos casos notificados por cada 100.000 habitantes, para establecer un mapa de colores que van del verde al rojo, marcando diferentes intensidades. No obstante, hay tres bloques de referencia: el rojo, para aquellos territorios que superen los 50.000 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y el porcentaje de test positivos supere el 4% o más de 150 casos notificados por 100.000 habitantes; el naranja, para menos de 50 casos cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y el porcentaje de positivos sea igual o mayor del 4% o los casos notificados estén entre 25 y 150 cada 100.000 habitantes con un índice de positivos menor del 4%; y el verde, cuando tenemos menos de 25 casos  por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y el porcentaje de test positivos está por debajo del 4%.

Al cierre de esta edición, España está en rojo, y ninguna CC.AA. estaría en verde. Si bien los datos de contagio van mejorando en las últimas semanas, lo cierto es que estamos lejos del objetivo declarado por el ministro Illa, de estar en la zona verde, por debajo de ese 4% de positivos y menos de 25 casos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas. Un estándar que se enmarcaría como riesgo bajo, según el “semáforo español”. Aunque la situación es muy desigual, según el territorio donde nos encontremos, sólo Canarias está por debajo de los 100 casos (lejos aún de esos 25), lo que le otorga la mejor posición. El resto ni siquiera está por debajo de los 200 casos por cien mil habitantes. De ahí, la preocupación de las autoridades y las medidas tan restrictivas que se han tomado para celebrar estas fiestas.

Nuevas restricciones
En este sentido, tras la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, el Gobierno anunció las medidas acordadas para las celebraciones navideñas, comunes para toda España y de obligado cumplimiento. Estas medidas están amparadas en el actual Estado de Alarma y cada CCAA tiene la capacidad para ampliar y adecuarlas a la situación en la que se encuentre en cada momento. Pero con carácter general, entre el 23 de diciembre y el 6 de enero del año que viene, se establecen las siguientes medidas:

– Limitación a la movilidad

Se prohíbe el desplazamiento fuera de las CCAA, según lo dispuesto en el artículo 6.1 del Real Decreto 926/2020, de 25 de octubre, por el que se decretaba el nuevo Estado de Alarma. Pero de forma más benévola, pues se permitirán “aquellos desplazamientos, adecuadamente justificados, que se produzcan por alguno de los motivos previstos, así como para acudir a los lugares de residencia habitual de familiares o allegados”. En caso de desplazamiento durante esas fechas, debemos recordar consultar las normas, tanto de nuestra región como de la Comunidad de destino, ya que pueden variar en cualquier momento en función de la situación epidemiológica.

Estas restricciones no afectan a Canarias y Baleares, que pueden establecer las medidas que estimen oportunas.

– Reuniones

Independientemente de las restricciones ya existentes al número de personas que se pueden reunir, durante los días 24, 25 y 31 de diciembre y 1 de enero no se podrá el máximo de diez personas, salvo que se trate de convivientes.

– Toque de queda

Las noches del 24 al 25 de diciembre y del 31 de diciembre al 1 de enero las se hará efectiva la limitación de la libertad de circulación de las personas en horario nocturno prevista en el artículo 5 del Real Decreto 926/2020, de 25 de octubre, pudiendo determinar que la hora de comienzo de esta limitación comience, como muy tarde, a la 1:30 horas y únicamente para regresar a casa.

– Eventos

De cara a los eventos de gran afluencia de público, queda restringida su celebración, salvo que se garantice el cumplimiento de lo establecido en el documento de Recomendaciones para eventos y actividades multitudinarias en el contexto de nueva normalidad por COVID-19 en España. De esta manera, campanadas o cabalgatas deberán sustituirse por alternativas viables o replantearse hacia actividades virtuales. En cualquier caso, eventos de carácter presencial deberán ser evaluados por las autoridades sanitarias.

Por otro lado, quedan prohibidos los grandes eventos deportivos. Los eventos de tipo cultural celebrados en teatros y salas acondicionadas al efecto, deberán guiarse por las limitaciones actualmente existentes para estas actividades y tipos de salas. Lo mismo ocurre con los eventos religiosos, si bien se hacen nuevas recomendaciones como evitar los cánticos. Además, la tradicional Misa del Gallo tendrá que ajustarse al toque de queda.

– Hostelería y comercio

No se aplican nuevas medidas, simplemente se insiste en el cumplimiento de las ya existentes en cada Comunidad y se hacen recomendaciones a las autoridades locales para facilitar el tránsito sin aglomeraciones. Asimismo, se insta a los ayuntamientos para que faciliten la vida en la vía pública, en contraposición a los espacios cerrados, pero manteniendo las prevenciones comentadas en el punto anterior. Destacar que se prohíbe comer y beber en la vía pública a excepción de los espacios acondicionados para ello.

– Residencias de mayores

Se permite la salida de los residentes, pero se recomienda que “queden restringidas a un único domicilio y se mantenga una burbuja de convivencia estable”. También se recomienda una prueba diagnóstica a su regreso y extremar las medias de vigilancia y prevención.

Y a nivel particular…
Independientemente de las restricciones y otras medidas preventivas, tanto las autoridades como los profesionales sanitarios insisten en que lo más importante es la responsabilidad individual. ¿Y qué debemos hacer cada uno de nosotros en estas fechas?

A continuación enumeramos las principales recomendaciones de carácter preventivo consensuadas por las autoridades sanitarias:

– Usar la mascarilla todo el tiempo posible, tanto en interior como en la calle. Además, debe utilizarse mascarillas homologadas con marcado CE.

– Lavarse las manos con frecuencia, con agua y jabón. El gel hidroalcohólico solo está recomendado como alternativa cuando no hay acceso al agua con jabón.

– Cualquier actividad, preferiblemente al aire libre, especialmente si es compartida con personas no convivientes, aunque sean familiares o amigos.

– Mantener la distancia de seguridad de dos metros, incluso con mascarilla puesta y al aire libre.

– Ventilación frecuente de los espacios cerrados, ya sea de forma natural o artificial. En este último caso, es importante que la instalación de ventilación mecanizada sea correcta y funcione adecuadamente para que el nivel de CO2 en el ambiente sea equiparable al de respirar aire limpio. La recomendación del Gobierno es que estos equipos de ventilación renueven el aire un mínimo de 12,5 litros por segundo.

– Reducir el número de contactos, especialmente diez días antes de hacer una reunión familiar. Lo ideal es relacionarse siempre con la misma “burbuja”.

– En caso de tener síntomas no salir de casa hasta que podamos descartar el contagio.

Además, de cara a las cenas y comidas de Navidad y fin de año, también puedes seguir los siguientes consejos:

– No cantar, pues liberamos más aerosoles (diminutas partículas capaces de permanecer en suspensión en el aire) y está demostrado que pueden contagiar en altas concentraciones.

– En caso de compartir mesa con personas no convivientes, lo ideal es hacerlo uno al lado de otro. De frente es preferible tener personas de la misma unidad conviviente.

– Evita el contacto. Nada de besos, abrazos o apretones de mano.

– No compartas comida, lo recomendable es que los platos sean individuales, sin fuentes para compartir.

– Que una persona sea la encargada de servir, de esa manera se evita el movimiento de los demás comensales facilitando el mantenimiento de las distancias y el contacto de los platos por diferentes personas.

Pero, sobre todo, sé prudente. Recuerda que ninguna de las medidas garantiza al cien por cien tu seguridad ni la de los tuyos, por lo que debes extremar las precauciones para disfrutar de la Navidad sin que la pandemia te arruine su recuerdo.

Indicador de alerta Covid-19 del Gobierno de España

RiesgoNivel de alertaIncidencia acumulada 14 días*Incidencia acumulada 7 días*PositividadCamasUCI
Extremo4+250+125+15%+20%+25%
Alto3150-25075-2510-15%10-20%15-25%
Medio250-15025-755-10%5-10%10-15%
Bajo120-5010-254-5%2-5%5-10%
*Por cada 100.000 habitantes.
Acerca de José Henríquez 273 Articles
Director de Vive Saludable y la revista Estar Vital. También es director de información del Grupo TPI, empresa editora de ViveSaludable.es.

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