La gripe vuelve por Navidad

La gripe, una enfermedad que causa en torno a 650.000 muertes en el mundo.

Se acerca la Navidad, la temporada para encender el fuego de la hospitalidad del hogar. Tras los cristales, el frío más intenso y, con ello, el aumento de los casos de gripe. Una enfermedad infecciosa causada por un virus que suele provocar fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y musculares, congestión nasal, molestias de garganta y tos seca. Síntomas bien conocidos de una enfermedad que conlleva también muchas preguntas. 

Transmisión por vía aérea
La transmisión se produce fundamentalmente por vía aérea mediante gotitas que son originadas al hablar, toser o estornudar. El virus entra en la nariz, garganta o pulmones y comienza a multiplicarse causando los síntomas de la gripe. También puede transmitirse, con mucha menos frecuencia, por contacto directo, por ejemplo, cuando una persona toca una superficie que contiene virus de la gripe —por ejemplo, la mano de un enfermo— y posteriormente se toca su nariz o boca.

Cada año millones de personas en el mundo se contagian de gripe, lo que supone, a menudo, un grave problema de salud. Se estima que esta enfermedad causa cada año mil millones de casos leves, de 3 a 5 millones de casos graves y en torno a 650.000 muertes en todo el mundo. A pesar de estas escalofriantes cifras, y cuando ya han pasado más de 2.000 años desde que fueran identificados sus síntomas, la ciencia no ha logrado encontrar la forma de «vencer» al virus que la causa. La vacuna universal de la gripe es uno de los grandes retos de los virólogos y la medicina preventiva porque no hay una gripe, sino muchas. Según explica el doctor Raúl Ortiz de Lejarazu, exdirector del Centro Nacional de Gripe de Valladolid y actual director emérito del mismo, “no se puede hablar de erradicación y es muy difícil avanzar en las mutaciones del virus de la gripe. Las cepas que prevalecen en una temporada a menudo se reemplazan por otras cepas con diferentes estructuras en la siguiente. Como resultado, las vacunas contra la gripe estacional proporcionan una protección incompleta y temporal”.

¿Por qué hay que vacunarse cada año?
Actualmente existen vacunas antigripales con una alta efectividad y seguridad para controlar la gripe, pero debido a esta alta capacidad de los virus gripales de variar año tras año, la vacuna debe actualizarse cada nueva temporada y administrarse anualmente.Según señala el doctor Ortiz de Lejarazu, “estamos en el camino de encontrar una las vacunas de la gripe de protección ampliada, que puedan servir para cinco años o más. La Organización Mundial de la Salud las ha denominado NGIV, Next Generation Influenza Vaccines, o Vacunas de Gripe de Próxima Generación”. Y añade que “se trata de formulaciones que confieran una protección más extensa y duradera, así como el incremento de coberturas vacunales”.

¿Quién se debe vacunar frente a la gripe?
La vacunación se recomienda fundamentalmente en las personas con alto riesgo de sufrir complicaciones en caso de padecer la gripe. Ortiz de Lejarazu destaca como un grupo clave de riesgo a las mujeres embarazadas, “que deben ser vacunadas en cualquier trimestre de la gestación. De esta forma, se protege a la madre y al bebe a través del pasaje de anticuerpos por la placenta”. En este sentido, advierte de que “el embarazo aumenta ocho veces el riesgo de hospitalización por infección grave de gripe, siempre comparando la tasa de hospitalización con gripe confirmada en este grupo con la tasa en aquellas no embarazadas”. Otros grupos de riesgo, detalla, “son los ancianos y las personas de cualquier edad con patologías crónicas (cardiovasculares o pulmonares, metabólicas…). Tampoco deben ser vacunados los niños menores de seis meses y, en el caso de las personas con una enfermedad aguda con fiebre alta, deben esperarse hasta que esta situación remita”.

¿Es efectiva la vacuna de la gripe?
“La vacuna no te garantiza que no contraigas la gripe”, así se expresa el doctor, quien detalla que “algunas personas pueden infectarse con un virus incluido en la vacuna, pese a haberse vacunado”. La capacidad protectora de la vacuna puede variar ampliamente y depende fundamentalmente de dos factores: la edad y el estado de salud de la persona vacunada, así como la similitud de los virus circulantes y los contenidos en la vacuna.En general, la vacuna contra la gripe tiene mayor efecto en adultos jóvenes y niños más grandes sanos. Además, algunas personas mayores e individuos con ciertas enfermedades crónicas podrían desarrollar menos inmunidad después de la vacunación.
La capacidad protectora de la vacuna depende también de la similitud de los virus circulantes y los contenidos en la vacuna. Cuando la coincidencia entre estos es alta, la vacuna previene entre el 70 y el 90 % de la gripe en sujetos sanos menores de 65 años. En personas mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas, es efectiva en la prevención de complicaciones derivadas de la gripe. Se pueden evitar un 50 a 60 % de hospitalizaciones y el 80 % de fallecimientos derivados de estas complicaciones. En estos grupos, la eficacia para prevenir la enfermedad es de un 30-40 %, pero es importante tener en cuenta que, aunque se pueda adquirir la infección, la enfermedad será con mucha probabilidad menos grave si ha habido vacunación anterior.

¿Se puede contraer la gripe con la vacuna?
La vacuna contra la gripe es la medida más adecuada para prevenir la morbilidad y mortalidad asociada a las epidemias anuales de gripe. Ante la pregunta muchas veces cuestionada de si se puede contraer la gripe cuando se recibe la vacuna, Ortiz de Lejarazu se muestra categórico al negar esta posibilidad y explica con un símil: “Si tú te pones el cinturón de seguridad en el coche y tienes un accidente, el riesgo de sufrir un traumatismo o muerte es menor, pero el cinturón en sí no te va a hacer ningún daño, sino todo lo contrario”. A pesar de toda la evidencia a disposición, mucha gente continúa convencida de que las vacunas pueden causar influenza. La explicación de los casos de gripe que se producen tras la vacuna puede estar en varios factores, entre ellos, que la inmunidad contra el virus toma dos semanas en desarrollarse, así que se puede presentar el caso de contraer la influenza justo antes o después de ponerse la inyección. En cualquier, caso, la protección es más baja para quienes tienen más de 65 años de edad, pero las consecuencias de contraer la enfermedad pueden ser más severas, de ahí que se le ponga énfasis a vacunar a los ancianos.

Nuevos tratamientos
Aunque la vacunación contra la gripe sigue siendo la mejor manera de prevenir la enfermedad y la muerte causada por el virus, los medicamentos antivirales pueden ayudar a aliviar los síntomas y acortar la duración de la misma. En este sentido, numerosas investigaciones trabajan para desarrollar el fármaco más efectico para curar esta patología. Al igual que ocurre con los resfriados, la gripe está causada por un virus, lo que impide el tratamiento con antibióticos, que solo son eficaces para tratar enfermedades provocadas por bacterias. Según el doctor, “se acaba de desarrollado ya una molécula el Baloxavir, un fármaco aún no comercializado en España que “ofrece nuevas esperanzas en la lucha contra la gripe”. Se trata de una píldora, “que ofrece la ventaja de cubrir el espectro de siete y ocho días, con lo que se evita el problema de una potencial resistencia que podría aparecer si no completas una terapia”.

Un reto sanitario
A pesar de la existencia de vacunas eficaces para prevenir la gripe, las ratios de vacunación en poblaciones de riesgo siguen siendo un reto sanitario en nuestro país. Esta ha sido una de las principales conclusiones de la “Jornada de concienciación sobre la vacunación”, celebrada recientemente en el Congreso de los Diputados, coincidiendo con el inicio de la campaña anual de vacunación contra esta enfermedad infecciosa de las vías. Es precisamente por ello por lo que la sesión, que ha contado con la participación activa de miembros de la Asociación Española de Vacunología (AEV) con el apoyo de Sanofi Pasteur, ha puesto en especial relieve la necesidad de incrementar la labor de concienciación sobre la importancia de la vacunación antigripal.

En palabras de Amos José García Rojas, presidente de la AEV: “Este año, el Ministerio de Sanidad ha fijado la tasa de cobertura vacunal para mayores de 65 años en el 65%, pero si tenemos en cuenta los datos de las campañas anteriores, los resultados reales están lejos de alcanzar este objetivo”. El año pasado, la tasa de cobertura en personas mayores de 65 años alcanzó únicamente el 54,2 %. En cuanto a las embarazadas y el personal sanitario, el Ministerio ha fijado la tasa recomendada en el 40 %, habiendo sido en 2018-19 del 38,5 % y el 33,9 %, respectivamente. “Son resultados mejorables y tenemos mucho trabajo por delante para conseguirlo”, ha afirmado García Rojas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los países “lograr el máximo nivel posible de prevención y tratamiento de la gripe, así como de preparación para la misma, con el fin de proteger la salud de todas las personas”. Algo que el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia y senior adviser de la Oficina Europea de la OMS, el doctor José María Martín Moreno, ha remarcado: “está en manos de todos escuchar a los expertos y seguir las recomendaciones para evitar una pandemia global de consecuencias potencialmente severas”. En este sentido, ha instado a “empezar por nuestro propio país, ahora mismo, e incrementar la labor de concienciación sobre la importancia de la vacunación contra la gripe”. Pues, en su opinión, “las autoridades políticas sanitarias juegan un papel fundamental en la labor de concienciación debido a su fuerte compromiso con la mejora de la salud pública y con la salvaguarda del bienestar de los ciudadanos”.

Acerca de Marisa Sardina 263 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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