Los fisioterapeutas en contra del IVA a sus servicios

Las filtraciones aparecidas en los medios sobre la imposición del 21% de IVA a los servicios médicos privados, a hecho reaccionar a los fisioterapeutas en cotra del IVA a sus servios.

El Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España-CGCFE se opone frontalmente a una posible implantación del IVA a sus servicios. Durante estos días se ha filtrado en diferentes medios de comunicación que el Gobierno de España está planificando una reforma fiscal por la que se subiría el IVA a determinados servicios médicos y se implantaría a los de fisioterapia, que actualmente están excentos de IVA. El CGCFE, haciéndose eco de estas noticias, han lanzado un comunicado expresando su preocupación ante esta posibilidad y mostrando su oposición frontal a la misma, entre otras cosas, porque «supondría la ruina del sector».

Independientemente de las consideraciones económicas que esta medida pueda tener en los servicios de estos profesionales de la salud, lo cierto es que subir o gravar el IVA en servicios médicos no parece lo más adecuado en medio de una pandemia. Máxime, si tenemos en cuenta que la mayoría de estos servicios se prestan por el sector privado, ya que la sanidad pública sólo prescribe tratamientos de fisioterapia en determinadas circunstancias. En cambio, no debemos olvidar que la fisioterapia es un tratamiento muy extendido entre la población para paliar dolencias leves o moderadas muy comunes, sobre todo derivadas de la actividad deportiva.

Según las filtraciones publicadas en prensa, los servicios de fisioterapia pasarían de estar exentos de IVA a tener un tipo de gravamen del 21%, el más alto de este impuesto indirecto, al igual que le pasaría al resto de la sanidad privada en España. Una medida poco recomendable también si tenemos presente el contexto en el que estamos, donde la sanidad pública está en sus límites por culpa de la pandemia. Esta posible medida impositiva podría ser beneficiosa para las arcas del Estado, al menos en el corto plazo, pero también generaría un desplazamiento de usuarios de la sanidad privada que ya no podrían afrontar su coste, hacia los servicios públicos, sobrecargándolos aún más si cabe. Y esto, sin tener en cuenta el daño que se hace a la propia población, ya que además de la crisis sanitaria, los ciudadanos están padeciendo una durísima crisis económica por culpa de las restricciones motivadas por la pandemia.
Por tanto, no parece que lo más adecuado sea sobrecargar de costes a aquellos que necesitan a recurrir a servicios sanitarios privados como los fisioterapéuticos.

En esta línea, tampoco los fisioterapeutas ven la medida con buenos ojos, pues entienden que «esa modificación es una medida totalmente negativa y desafortunada, tanto en el ámbito económico, como social, sanitario e incluso político. Es por ello que, manifestamos nuestra oposición frontal al mismo», afirma el comunicado del CGCFE, aportando una serie de argumentos para sostener su postura .
Entre esos argumentos destaca el impacto que tendría en el gasto sanitario porque un porcentaje nada despreciable de asegurados privados no podría seguir sufragando su seguro, lo que acabaría por suponer «tres veces más gasto sanitario para el Estado que lo que se pretende ingresar con esta medida», calculan desde el Consejo General. En este sentido, la propia AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal), organismo que hace recomendaciones al Gobierno en materia fiscal, reconoce que la recaudación para las arcas públicas que provocará la subida del IVA va a ser muy inferior al incremento de coste que va a suponer. Es por ello, que para CGCFE «es una acción sin sentido económico». Además, el Consejo de fisioterapeutas remarca que en el resto de Europa es una realidad sobradamente conocida y por eso «todos los países de la eurozona mantienen la exención de los servicios sanitarios privados».

El Consejo General termina su comunicado expresando su decepción con el Gobierno ante el planteamiento del nuevo gravamen a sus servicios: «No entendemos como el Gobierno, en una situación como la actual, en donde los profesionales sanitarios hemos demostrado, demostramos y seguiremos demostrando nuestra dedicación al sistema sanitario y a nuestros ciudadanos, como un sector esencial para la esperanza de vida de nuestros ciudadanos y nuestro estado de bienestar, es puesto en peligro sin ninguna motivación económica, tal y como se demuestra en las argumentaciones anteriores, o motivación de índole social».

José Henríquez
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Director de Vive Saludable y la revista Estar Vital. También es director de información del Grupo TPI, empresa editora de ViveSaludable.es.

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