Vuelta al cole: piojos y Covid-19

Si la vuelta al cole solía ser complicada, este año mucho más por culpa de la pandemia.

Tras las vacaciones, siempre toca hacer los preparativos para el nuevo curso escolar: uniformes, libros, rutas, vacunas, horarios…, un engorro para los padres que, además de los costes económicos y complicaciones de todo tipo que conlleva, este año deben hacer frente a nuevos retos. Y es que, si tradicionalmente la vuelta al cole también significaba el regreso de los temidos piojos, ahora hay que sumar una nueva epidemia, la del Covid-19, cuyas repercusiones indudablemente son mucho más peligrosas. 

Aunque los piojos no son un parásito estacional, pues pueden aparecer en cualquier momento del año, las reincorporaciones escolares favorecen su propagación y, con ello, la reaparición de infestaciones. De ahí que los centros de enseñanza se esfuercen en concienciar a los padres para que estén alerta ante los habituales signos de contagio. Pero este año pasará a un segundo plano, no porque el riesgo haya desparecido, sino porque la pandemia de coronavirus protagonizará la preocupación de toda la comunidad educativa, y con razón, habida cuenta de las consecuencias. Pero no hay que desesperar. A priori, las medidas de prevención generales contra el coronavirus favorecen la protección frente a la pediculosis, porque el distanciamiento social evita el contacto de las cabezas entre los más pequeños, la principal forma de propagación de los piojos. En este sentido, la cuestión es cómo evitar que los más pequeños se junten en el colegio, sobre todo en el patio durante los recreos. Este es el gran hándicap que afrontará la comunidad educativa en unos días, y el reto que toda la sociedad tendrá que superar en los próximos meses para contener la propagación de la pandemia.

Para ello se han establecido protocolos que imponen orden y limitaciones dentro de los centros de enseñanza, facilitando así el cumplimiento del distanciamiento interpersonal en todo momento. Además, también se han bajado las ratios de alumnos por aula y creados sistemas de grupos de convivencia, lo que favorece la ejecución de las medidas de prevención de la Covid-19 y, de rebote, evitar aglomeraciones de personas y la propagación de la pediculosis. Pero no será fácil. Nadie ha dicho que lo vaya a ser, porque el principal problema, generalizado en los colegios, es la disposición de espacio suficiente para dar debido cumplimiento a las exigencias que requiere la coyuntura actual.

No obstante, las últimas semanas todo el país está preparándose para la vuelta al cole de la manera más segura posible para los niños, profesores y personal no docente, aplicando las mejoras físicas necesarias y protocolos de actuación en los centros. Por tanto, conviene repasar las principales medidas de prevención, así como recordar las que previenen de infestación por piojos, consiguiendo así, entre todos, una verdadera vuelta segura al cole.

Medidas frente a la pediculosis

Aunque es un clásico que se repite regularmente a lo largo del año, nunca está de más repasar las principales recomendaciones de los especialistas para prevenir los contagios de piojos:

– Evitar el contacto entre cabezas

El contacto directo del pelo entre diferentes cabezas es la principal forma de propagación de la pediculosis. Los piojos no vuelan ni saltan, solo corren velozmente por el pelo y es por contacto la única manera en la que pueden viajar. Por tanto, evitar este contacto es fundamental. Para ello hay que concienciar a los niños de mantener la distancia interpersonal. Una recomendación difícil de cumplir, especialmente en los de más corta edad, por lo que es importante recordárselo habitualmente, sobre todo las primeras semanas de colegio.

– Cuidado con dormir fuera de casa

Evite dormir en casa de otros niños si estos tienen o han tenido piojos, hasta que no pasen dos días tras realizar un tratamiento de limpieza, o ya no se observen liendres (los huevos de los piojos).

Tampoco debe dormir fuera de casa si hay un brote en el colegio hasta que este haya pasado.

–  No compartir utensilios del pelo

Debe educar y concienciar a los niños de no prestar o compartir utensilios para el pelo, como cepillos o diademas, ni prendas que se usen sobre la cabeza como gorras o toallas.

En caso de que ocurra, desinféctelos sumergiéndolos en agua caliente durante 10 minutos.

– Limpieza en el hogar

La higiene personal o en el hogar no afectan a la pediculosis, pero sí es recomendable lavar fundas de almohada, cojines o cualquier otro elemento que haya estado en contacto con la cabeza del niño si este tiene piojos o cree que puede tenerlos.

El parásito puede sobrevivir muy poco tiempo fuera de la cabeza, pero las liendres sí tienen mayor resistencia, y estas pueden ser foco de contagio.

– Higiene personal

Si bien la higiene personal es muy importante en todos los aspectos, incluido en la educación del niño, lo cierto es que no parece afectar a los piojos. No obstante, se recomienda peinar con regularidad y mantener el pelo liso, corto o bien recogido, ya que un pelo enmarañado facilita el contacto casual y dificulta la detección visual de piojos o liendres.

Y ¿qué hacemos en caso de contagio? Si a pesar de todas las precauciones no podemos evitar el contagio, debemos tratarlo lo antes posible para evitar su propagación a otros miembros de la familia. Existen muchas opciones pediculicidas en el mercado, y nuestro farmacéutico nos ayudará a seleccionar la mejor opción en nuestro caso. Además, hasta que no nos hayamos asegurado de que la cabeza del peque está desinfectada no deberemos enviarle al cole.

Es lo mismo que pasa con la pandemia de coronavirus, ante el contagio o la sospecha de que puede estar contagiado, no debemos llevar al niño al cole para evitar seguir propagando el problema.

Coles seguros frente a la Covid-19

La ministra de Educación y Formación Profesional,
Isabel Celaá, durante la presentación de las
medidas acordadas con las CC.AA..

Tras muchos rumores, escenarios posibles y planteamientos de protocolos, el Gobierno acordó con las Comunidades Autónomas (CC.AA.) una serie de actuaciones coordinadas para los centros de enseñanza. Concretamente, 23 medidas y cinco recomendaciones para su aplicación por las administraciones competentes. El objetivo fundamental era garantizar la actividad lectiva y que esta fuera principalmente presencial. De esta manera, Gobierno y CC.AA. acordaron que, con carácter general, la actividad lectiva será presencial para todos los niveles y etapas del sistema educativo, priorizándola para el alumnado de menor edad, al menos hasta el segundo curso de la ESO. Para los más grandes, las CC.AA. podrán adoptar sistemas semipresenciales que faciliten la descongestión de las aulas.

Además, los centros se mantendrán abiertos durante todo el curso escolar asegurando los servicios de comedor, así como el apoyo educativo a menores con necesidades especiales o de familias socialmente vulnerables, siempre y cuando la situación epidemiológica lo permita. Por otro lado, se dispondrá en todos los centros de un coordinador Covid, que actuará como interlocutor ante las autoridades sanitarias.

El paquete de medidas acordado se puede recopilar en medidas de carácter preventivo e higiénicas. En cuanto a medias preventivas concretas, estas se resumen en el mantenimiento de una distancia interpersonal de al menos 1,5 metros. En educación infantil y en primer ciclo de educación primaria, el alumnado se organizará en grupos de convivencia estable para que los niños y niñas puedan socializar y jugar entre sí. En estos casos, no se aplicarán los criterios de limitación de distancia. Por otro lado, la Declaración de actuaciones coordinadas establece el uso de la mascarilla obligatorio a partir de 6 años de edad con independencia del mantenimiento de la distancia interpersonal.

Respecto a las medidas higiénicas, se realizará una higiene de manos de forma frecuente y meticulosa, al menos cinco veces al día. Además, el alumnado recibirá educación para la salud. Se intensificará la limpieza de los centros, en especial en los baños y de lugares de mayor uso. Asimismo, se ventilarán con frecuencia las instalaciones, al menos durante 10-15 minutos.

Otros ámbitos tratados de forma específica en el paquete de medidas son los comedores y el transporte escolar. Los primeros deberán permitir el cumplimiento del distanciamiento interpersonal, salvo en el caso de pertenecientes a un mismo grupo de convivencia estable, y se asignarán puestos fijos durante todo el año para el alumnado. En el transporte escolar será obligatorio el uso de la mascarilla a partir de 6 años y recomendable en niñas y niños de 3 a 5 años.

En cuanto al acceso al propio centro, se tomará la temperatura corporal a todo el alumnado y al personal de forma previa al inicio de la jornada. En caso de que la toma de temperatura se realice en el centro educativo, éste dispondrá la forma de llevarlo a cabo evitando en todo caso aglomeraciones y asegurando el mantenimiento de la distancia mínima interpersonal.

Por último, las personas que tengan síntomas compatibles con la Covid-19 no acudirán al centro, ya sean parte del alumnado, profesorado u otro personal.

¿Y qué pasa si aparece algún contagio?

Las medidas establecidas frente a la pandemia no solo tratan de prevenir el contagio, sino de controlar los que pudiera acontecer. Para ello se ha establecido una guía que establece como ejes de actuación evitar la asistencia al centro de personas sintomáticas; el aislamiento precoz y referencia al sistema sanitario de personas con síntomas; el mantenimiento de la actividad lectiva extremando precauciones hasta los resultados de las pruebas diagnósticas; y la cuarentena de los contactos estrechos.

Todas estas medidas son un conjunto de mínimos, ya que en cada CC.AA., en virtud de su competencia en materia de educación, puede aplicar más normas o disponer de protocolos de actuación diferentes, que en todo caso aplicarán lo anteriormente referenciado. A esto hay que añadir que cada centro educativo se adaptará según sus circunstancias y particularidades.

Si bien el fin último de todas las medidas expuestas es acabar con el coronavirus, no podemos olvidar que vivimos en un contexto cambiante, donde tanto las autoridades sanitarias como educativas deberán tomar medidas según evolucione la pandemia. Por ello, los padres, además de seguir las indicaciones generales, así como las facilitadas por los centros educativos, tienen que ser conscientes de que son la pieza principal para prevenir la enfermedad. Acabar con la pandemia es cosa de todos y que la vuelta al cole sea segura también dependerá de nosotros.

José Henríquez
Acerca de José Henríquez 268 Articles
Director de Vive Saludable y la revista Estar Vital. También es director de información del Grupo TPI, empresa editora de ViveSaludable.es.

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