5 de abril

Hoy sí que el Gobierno ha hablado abiertamente de los respiradores retenidos en Turquía, afirmando que no han podido recuperarlos. Y ya está, se quedan tan anchos. Pero al final de la tarde la noticia es que los turcos dejarán que nos llevemos nuestros respiradores. Todavía tendremos que darles las gracias. Pero lo que más me indigna de todo esto no es que nos pase. Entra dentro de lo posible en la actual situación mundial. Lo duro es seguir viendo como el Gobierno ha manipulado y manipula la información, como si eso ayudara en algo contra la pandemia. El ejemplo de los respiradores ha sido de escándalo. Que después de intentar que nadie supiera de ello, nos dicen que es el mercado, que se ha vuelto muy agresivo. Y lo escenifican con un montón de ejemplos a otros países.

Es verdad que el mercado de este tipo de productos sanitarios se ha vuelto tremendamente agresivo. El otro día ya me comentaron lo que pasaba en Hong Kong, punto de salida para muchos países de toda suerte de productos médicos para combatir la pandemia. Pero, ojo, una cosa es un mercado agresivo (donde se hacen contraofertas a pie de avión) y otra cosa es robar (el caso turco). Lo de Turquía no fue una acción mercantil agresiva. No hubo contraoferta al proveedor, ni nada parecido. Hubo una decisión gubernamental de quitarlos lo que ya teníamos comprado. Un robo perpetrado por un estado. Ahí es nada. Y las autoridades lo enmascaran en una maraña de datos y noticias como si fuera lo normal ahora. Pero, ¿qué podemos esperar de quienes han hecho de la censura previa un mecanismo informativo? Pues eso, lo que estamos viendo todos los días.

Parece que finalmente se resolverá el tema. Me alegro, por partida doble, porque otra novedad de última hora es que el Gobierno rectifica la forma de preguntar en las ruedas de prensa y elimina ese sistema de censura previa que tenía montado. Y digo censura con razón, porque muchas preguntas de periodistas se obviaban. Tan censor fue el tema que varios medios anunciaron que dejarían de dar cobertura a las ruedas de prensa. Medios como El Mundo, por ejemplo. De ahí la rectificación. Ahora han anunciado que las ruedas de prensa permitirán las preguntas por videoconferencia.

Pero las malas noticias no paran nunca. Y por mucho que callen el Gobierno no consigue pararlas. ¿Cómo es posible que no se pidieran respiradores al único fabricante nacional desde el inicio del estado de alarma? Una vez más, se demuestra una falta de previsión escandalosa en la gestión de la pandemia. De esa falta de previsión proviene gran parte de las tensiones que ha sufrido nuestro sistema sanitario.

José
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Diario de una pandemia es el relato de la experiencia informativa durante una pandemia, desde una perspectiva muy personal. Este texto no refleja las opiniones de ViveSaludable ni es un trabajo informativo del medio, solo son las reflexiones y opiniones del autor durante esta situación de emergencia.

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