2 de abril

Hoy ha sido un día triste. No es que los demás hayan estado siendo una fiesta precisamente, pero este lo ha sido más de lo normal. Sobrepasar los diez mil muertos no sólo es una tragedia de dimensiones desconocidas para la mayoría de las generaciones que habitamos la piel de toro; también representa un mazazo psicológico descomunal. Y no por menos que supiéramos que iba a llegar (era evidente estos días al ritmo que evoluciona la maldita pandemia), ha sido menos impactante escucharlo en los informativos de todas las cadenas, emisoras y digitales.

La matraca informativa, que en las últimas semanas ha sido monotemática, nos machaca la moral con las cifras. Pero por si no fuera suficiente la brutal mortalidad (en solo un mes el coronavirus se ha convertido en la primera causa de muerte en España), también nos despertamos con otra estadística apabullante: más de 800.000 nuevos parados. Esto, en un mes en el que habitualmente crecía el empleo por la llegada de la Semana Santa. Cifra aderezada con el récord histórico de más altas en un mes en el desempleo.
Obviamente, el desempleo no es comparable al fallecimiento de personas, ni de refilón. Pero no deja de ser otra tragedia, otra más, que se suma en el haber del Covid-19.

Este panorama ha ensombrecido los nuevos intentos gubernamentales por hacernos ver que las cosas ya no están tan mal, que la dichosa tendencia se está estabilizando, y que esto es positivo y bla, bla, bla… No digo yo que no. No tengo ni idea, pero la verdad es que hoy no puedo ni pensar qué de positivo se puede encontrar en las estadísticas, siendo el país del mundo con más muertes diarias por el coronavirus.

Un puñetero récord que no se lo desearía a nadie, pero ciertamente preferiría mil veces que lo ostentara otro.

José
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Diario de una pandemia es el relato de la experiencia informativa durante una pandemia, desde una perspectiva muy personal. Este texto no refleja las opiniones de ViveSaludable ni es un trabajo informativo del medio, solo son las reflexiones y opiniones del autor durante esta situación de emergencia.

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