30 de marzo

30 de marzo
Hoy entraba en vigor el nuevo Real Decreto-Ley del Gobierno endureciendo el confinamiento general, al restringir las actividades permitidas a una lista de las oficialmente esenciales. Una necesidad que casi todo el mundo apoya, pero que para muchos llega tarde, para otros es demasiado restrictiva y, para los que menos, un desprop√≥sito por su unilateralidad. En fin, hay opiniones para todos los gustos, m√°s fruto del cainismo pol√≠tico imperante en Espa√Īa que de un criterio con fundamento. Porque lo objetivamente real, es que los expertos asi√°ticos le llevan pidiendo tiempo a Occidente que sea m√°s exigente con el confinamiento. Los italianos lo han ido siendo poco a poco, y los espa√Īoles vamos repitiendo sus pasos, m√°s o menos, a medida que se nos van poniendo las cosas m√°s feas.

Pero m√°s all√° de las guerras ideol√≥gicas que van inundando el panorama medi√°tico, hay que reconocer que el Gobierno parece empe√Īado en hacer las cosas, cuanto menos, de manera extra√Īa. Primero anuncias el decreto que no tienes, luego lo apruebas y despu√©s lo redactas, con tantos problemas, que llegas a publicarlo en el BOE (como es preceptivo) en el tiempo de descuento para que sea el mismo d√≠a que el Consejo de Ministros lo aprob√≥. Y como si no pareciera suficiente foll√≥n, pues el mismo d√≠a que entra en vigor apruebas una pr√≥rroga de 24 horas para que las empresas se adapten al decreto. En fin. Cosa rara esa de aprobar textos legales que no est√°n siquiera redactados, pero m√°s extra√Īo me parece a√ļn aprobarlos cuando ni siquiera est√°n todos de acuerdo. La l√≥gica me lleva a pensar que el camino deber√≠a haber sido exactamente al rev√©s. Es decir, primero discutes, luego redactas, despu√©s apruebas y finalmente anuncias. En cualquier caso, as√≠ est√°n las cosas. Con ello, las cr√≠ticas no se han hecho esperar, cada vez hay m√°s reproches, pero sobre todo, veo m√°s inquietud. Inquietud en la poblaci√≥n.

Puede que sea por el hast√≠o provocado por el confinamiento, por el des√°nimo que provoca el vertiginoso aumento de los fallecidos, m√°s de 7.000 ya (¬°qu√© barbaridad! qui√©n se lo iba a creer hace tan solo tres semanas), por la dial√©ctica pol√≠tica, o por el panorama econ√≥mico que se est√° quedando; vete t√ļ a saber. Pero la inquietud y el miedo al futuro incierto que tenemos por delante cada vez es m√°s palpable. El miedo es el peor de los sentimientos que podr√≠an anidar en la gente, porque con el miedo metido en el cuerpo los pueblos no suelen tomar las mejores decisiones para su futuro.

Y a esto tambi√©n contribuye que haya ca√≠do contagiado el propio Fernando Sim√≥n, la cara visible en la lucha contra el Covid-19 en Espa√Īa, o las noticias que reflejan que lejos de estar ante el fin de la pandemia, estamos en pleno desarrollo de la mismo: Estados Unidos va camino de liderar el drama de las cifras; los pa√≠ses latinoamericanos van escalando tambi√©n el n√ļmero de contagios, si bien sus estad√≠sticas son menos fiables todav√≠a que las nuestras; en √Āfrica ya se empiezan a reportar muertos, los primeros, si bien tampoco se sabe a ciencia cierta c√≥mo va la cosa por sus deficitarios sistemas sanitarios y de todo; y hasta Rusia, la que parec√≠a impenetrable (yo m√°s bien creo que lo impenetrable era la transparencia gubernamental) se prepara para la llegada de la pandemia con dureza. Esto √ļltimo me ha parecido muy curioso, porque si la ten√≠an tan controlada parece extra√Īo que ahora empiecen a construir hospitales de campa√Īa y todo. En cualquier caso, muchos de los nuevos pa√≠ses que se unen al dram√°tico club de los estados confinados est√°n tomando medidas antes de lo que lo hicimos algunos pa√≠ses europeos. Y eso es bueno para parar esta pesadilla.

Esto me recuerda al art√≠culo que he le√≠do hoy en The Guardian donde ponen a caer de un burro al Gobierno espa√Īol por su mala gesti√≥n de la crisis, sobre todo por la falta de previsi√≥n. Estos cabritos nunca han desaprovechado la oportunidad de poner a parir a Espa√Īa por cualquier cosa, y ahora que tienen argumentos de sobra se han cebado. Le han dado S√°nchez y su equipo por todas partes. Art√≠culo duro. No ha sido el √ļnico en estos d√≠as, antes le precedieron el New York Times o el Washington Post, por ejemplo, pero ninguno tan fiero como los hijos de la Gran Breta√Īa.

José
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Diario de una pandemia es el relato de la experiencia informativa durante una pandemia, desde una perspectiva muy personal. Este texto no refleja las opiniones de ViveSaludable ni es un trabajo informativo del medio, solo son las reflexiones y opiniones del autor durante esta situación de emergencia.

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