El cólico del lactante: cómo ayudar a aliviar sus síntomas

Pasan los años y la historia se repite. Llega el bebé a casa y durante sus tres primeros meses de vida su llanto no cesa. El pequeño está sano, pero tiene diferentes períodos a la semana de inquietud, llanto agudo y dificultad para que lo tranquilicen. No hay que asustarse, probablemente se trate una afección común conocida como «cólico del lactante».
“Uno de cada cinco lactantes menores de tres meses desarrolla cólico del lactante (CL). Sin embargo, los tratamientos a día de hoy son insatisfactorios. Se precisa una intervención eficaz, segura y práctica”. Así lo ha explicado el doctor Juan Leonardo Odriozola Sánchez, pediatra del Consultorio Moraleja de Enmedio, durante su intervención en un taller organizado por Ferrer en Madrid, en el que el Dr. José Francisco Albaladejo Rico, responsable digestivo del departamento médico de Ferrer, ha presentado una de las últimas novedades terapéuticas para tratar el meteorismo y los cólicos flatulentos en lactantes y niños, Aprotecol. Se trata de un producto sanitario formulado a base de xiloglucano, un polisacárido proveniente del árbol tamarindus indica, que presenta propiedades mucoprotectoras, y los microorganismos saludables tindalizados lactobacillus reuteri y bifidobacterium breve, que contribuyen a prevenir la invasión bacteriana patógena.

Causas
Durante este encuentro, que tuvo lugar el pasado 6 de junio, el Dr. Odriozola analizó los aspectos más relevantes asociados a este trastorno. En relación a su etiología explicó que “es multifactorial, pudiendo estar implicados tanto factores de naturaleza biológica, como psicológica”.
Entre los factores biológicos se encuentran la inmadurez del sistema nervioso o digestivo, pues la madurez de la microbiota intestinal neonatal es un proceso que se ve influenciado por diversos factores como el tipo de nacimiento o la dieta de la madre. Por otro lado, la prematuridad del bebé y los antecedentes familiares, como son la tensión, la edad o el hábito tabáquico de la madre, forman parte de los agentes psicológicos que pueden condicionar la aparición de estos cólicos.
Según Odriozola, el cólico del lactante es un “trastorno gastrointestinal funcional, que se traduce en episodios recurrentes y prolongados de llanto, angustia e irritabilidad en el bebé, que es más frecuente en aquellos alimentados con fórmulas infantiles, que en los que reciben lactancia materna”. Además, ha afirmado que, “aunque se trata de un proceso autolimitado en el tiempo, pues desaparece de forma espontánea entre el 4º y 6º mes de vida, genera un deterioro severo en la calidad de vida de toda la familia”.
A pesar de la alta prevalencia de este trastorno que afecta a muchos recién nacidos, la patogenia del cólico del lactante sigue siendo parcialmente desconocida y esta se resume en un aumento de bacterias productoras de gas, inflamación intestinal y reducción de bacterias saludables.

Cómo tratar el cólico del lactante
A pesar de la evolución benigna del cólico, la mayoría de los padres necesita y solicita ayuda médica. Los enfoques terapéuticos son variados según la causa a la que se atribuye.
No hay ningún tratamiento que, aplicado de forma aislada, se haya demostrado que haga remitir con un éxito del cien por cien los cólicos del lactante. Sin embargo, hay formas de hacer que la vida sea más fácil, tanto para los padres como para el bebé.

Ensayos clínicos aleatorizados han manifestado una reducción en la frecuencia en el cólico del lactante al eliminar productos lácteos, huevo, cereal de trigo y nuez de la dieta de las madres que lactan.

Asimismo, la adición de probióticos a las fórmulas lácteas ha demostrado ser eficaz en el tratamiento del cólico del lactante. Dicho fundamento se basa en la presencia de prebióticos y probióticos en la leche humana.

El papel que desarrollan los padres en la detección y manejo del cólico es muy importante, ya que el llanto continuo de sus hijos puede desencadenar estrés en la familia y suspender la leche materna, lo que no se recomienda. Existen estudios que reportan mejoría en el sueño y disminución de los episodios de cólico en lactantes alimentados al seno materno. El Dr. Juan Leonardo Odriozola Sánchez coincide con esta idea al señalar que el cólico del lactante “se produce con más frecuencia en lactantes alimentados con fórmula infantil que en aquellos alimentados con leche materna”.


Decálogo para padres


  1. Tomar al bebé en brazos para reconfortarlo, buscando una posición en la que se encuentre más cómodo y transmitirle tranquilidad
  2. Darle un suave masaje en la espalda o en el abdomen
  3. Un baño tibio durante un episodio puede distraer y relajar al bebé
  4. El llanto en ocasiones se puede calmar columpiando al bebe en una hamaca. También se aconseja mecerle suavemente o darle un paseo en su cochecito o en el automóvil
  5. Cambiar de ambiente para que pueda encontrar nuevos estímulos que le ayuden a relajarse
  6. Comprobar que no ha tragado mucho aire en la toma y ayudarle a eliminar los gases sujetándolo unos minutos en posición vertical para que pueda expulsarlos eructando
  7. Utilizar aplicaciones que emitan sonidos parecidos a los que el bebé oía estando en el vientre materno o sonidos propios de la naturaleza
  8. Probar ruidos monótonos y continuos que puedan clamar al bebé, como la secadora, el aspirador o la campana extractora de la cocina
  9. Consultar con pediatra o farmacéutico porque podrán ofrecer recomendaciones para reducir los síntomas de los cólicos
  10. Si el bebé se alimenta de leche materna, la madre debería intentar eliminar de la dieta, mientras duren los cólicos, alimentos como lácteos, cafeína, harina de trigo, huevos, frutos secos, cebolla o repollo
Marisa Sardina
Acerca de Marisa Sardina 172 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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