“Soy mejor persona y artista desde que soy madre”

Entrevistamos a la actriz Laia Alemany.

La joven actriz Laia Alemany, que todos recordamos por Amar en tiempos revueltos, se estrena en la nueva serie diaria de TVE Derecho a soñar, donde interpreta a Isabel, una abogada con una vida compleja.

Vitalista, positiva y soñadora así es la actriz Laia Alemany, una niña que proyectó que quería ser actriz y su sueño se hizo realidad. No tiene miedo a nada y todo lo afronta desde el “yo puedo”, solo tiene que soñarlo. Su secreto: no parar de formarse, de aprender, de observar y de creer en ella.


Fotógrafo: Moi Fernández Acosta
Maquillaje Dori Jerez
Estilismo: Lolitas&L

¿Cómo llega el gusanillo de la actuación a tu vida?
A los 9 años ya escribí en mi diario “de mayor quiero ser actriz”, lo tuve siempre muy claro.

¿Fue un camino difícil para llegar a donde has llegado?
Esta profesión es tan bella cómo difícil. Creo que hay una cara de esta profesión de la que la gente no es tan consciente, es la del trabajo continuo del actor. Tengamos trabajo o no, nosotros tenemos que estar entrenados, tenemos que estar en forma, nuestro instrumento, que somos nosotros, tiene que estar bien afinado para cuando llega el trabajo. Yo siempre estoy intentando mejorar en todo, siempre hay algo que completar, ahora mismo los idiomas, estoy con el C2 de inglés en la Escuela Oficial de Idiomas… A veces somos nosotros mismos los impulsores de proyectos. Y, además, cuanto más tiempo llevo en esta profesión, más consciente soy de que no hay un sitio al que llegar.

Comentas en algunas entrevistas que vivías encima de un videoclub y eso condicionó de alguna manera tu vocación.
Sí, crecí sobre un videoclub. Desde los 7 años era la encargada de alquilar una película todos los viernes, para mí era muy emocionante, recuerdo perfectamente hasta el olor de ese lugar. Creo que de alguna manera me contagió la magia del cine. Y estaba totalmente al día del trabajo de los actores.

Cómo fue tu infancia, qué recuerdas y que te ha ayudado en tu vida cómo actriz.
Gran parte de mi infancia transcurrió, junto a mi hermano y mis primos, en el patio trasero de la tienda de mis abuelos. Tuve una infancia tremendamente feliz, libre y muy creativa. El patio era grande, con un mandarinero y una fuente con peces en el centro, y dos almacenes. Cada día nos inventábamos alguna historia, y podíamos usar cajas, botellas y latas para crear lo que quisiéramos. Desde luego contribuyó, y mucho, a desarrollar mi imaginación. Más tarde estudiando en ‘Corazza’ pude evocar ese sitio como mi lugar de vivencias maravillosas. Ese patio lo llevo en mi corazón.

Ahora estás embarcada en la serie Derecho a soñar, háblanos del personaje que interpretas y cómo llegas a conectar con él.
Isabel Fuentes es una abogada que pertenece a un bufete contrario del protagonista. Es decir, que mis socios, Fernando Ramallo, Rafa Reaño y yo, estamos continuamente enfrentándonos a Ana Risueño, Jon Arias and company. Una gran experiencia y, sobretodo, ¡muy divertido!
Yo crecí viendo muchas series de abogados, incluso empecé a estudiar derecho. Así que conecté con Isabel casi desde el primer momento. Es una mujer muy profesional, una abogada dura y beligerante, con un pasado en común con Carlota, el personaje que interpreta Ana Risueño. Ha sido un placer interpretar a Isabel y trabajar con estos compañeros.


Fotógrafo: Moi Fernández Acosta
Maquillaje Dori Jerez
Estilismo: Lolitas&L

¿Qué otros proyectos estás simultaneando?
Pues ahora mismo estamos empezando el periplo por festivales con el cortometraje Karma, en el que comparto cartel con Unax Ugalde, Alejandra Lorente y Fernando Ramallo. Es el primer cortometraje que hemos hecho con la productora y estamos muy emocionados por las primeras selecciones, incluso nominaciones y premios que ya está cosechando.

Series, cine, teatro, y también productora… ¿Qué faceta es la más que te atrae de todas ellas, o son complementarias, se retroalimentan?
Cada una de estas disciplinas tiene algo que la hace única. En el caso del teatro es el contacto con el público, la posibilidad de crear un personaje de principio a fin todos los días, cada día es distinto y cada día estás ante un público diferente. Creo que es necesario volver al teatro de vez en cuando.
Cuando haces cine tienes un guion cerrado y un equipo que se va a dedicar en cuerpo y alma, por un periodo cerrado de tiempo, a que esa historia se cuente de la mejor manera posible. Normalmente hay tiempo para hacerlo con mimo, y eso es un privilegio.
La televisión te da popularidad, porque te permite entrar en muchos hogares, y es un muy buen entrenamiento, puesto que no hay mucho margen para el error, al menos en una serie diaria. La televisión en este país está cambiando mucho, ganando calidad y mostrando personajes cada vez más complejos e interesantes.

¿Trabajar conjuntamente con tu pareja y compartir profesión es una bendición?
Pues no sé si una bendición, pero a nosotros nos funciona muy bien. Supongo que al final Dios los cría y ellos se juntan. Armando y yo tenemos una visión muy parecida en muchos aspectos y nos complementamos en muchos otros. Lo más importante es que los dos queremos y creemos en aportar proyectos, somos muy pro activos. Sinceramente, formamos un buen equipo.

Has sido madre, ¿crees que eso cambia la perspectiva de la vida?
No sólo nos la cambia si no que nos la amplia, creo que es importante ese matiz. Recuerdo que antes de ser madre, la frase: la maternidad te cambia la vida, me daba un poco de miedo… La maternidad hace que todos tus sentidos se agranden, y que tu percepción de la realidad sea mucho más amplia. Yo soy mejor persona y artista desde que soy madre, y mucho más feliz, aunque vaya más cansadita por la vida, que todo hay que decirlo.

¿Qué papeles de los que has desarrollado han marcado tu vida?
Roberta, de la función Danny y Roberta, de John Patrick Shanley. Empezamos los ensayos a los cuatro meses de tener a mi hija Alma, y fue todo muy revelador. Nos dirigía Mariano de Paco, con el que es un placer trabajar e interpretábamos Armando y yo. Fue un regalo de personaje, de texto y de momento vital sobre las tablas. Nunca lo olvidaré.

Ser actriz es una profesión complicada por la falta de estabilidad, ¿cómo te enfrentas a esos momentos en los que no te llaman para interpretar un papel?
Pues manteniéndome activa, entrenada y confiando, todo lo que se puede, claro está. Recuerdo una entrevista en la que me preguntaban qué es lo más difícil de actuar, y mi respuesta fue precisamente las épocas en las que no estamos actuando. Los actores sólo queremos actuar, para nosotros es la parte fácil.

Pero a la vez esta profesión tiene un lado muy glamuroso, de alfombra roja… ¿cómo haces para no ser deslumbrada?
Entenderla como parte del trabajo, es la promoción, te ayuda a tener más visibilidad, forma parte del oficio. El truco está en saber que es otra parte del trabajo. Y saber disfrutarlo desde ahí, porque tiene un lado muy disfrutón: vestir prendas preciosas y lucir peinados y joyas, que de no ser por esos momentos no te podrías poner. Creo que en esta profesión tenemos que tener siempre los pies en la tierra, desde aquí se puede volar más alto.

También has participado en una serie web, ¿cuéntanos esa experiencia?
Pues sí, Muñecas, de Carlota Sayos e Inma Olmos. Las series web son un mercado que se está creando ahora, y es muy emocionante saber que puede acabar en cualquier plataforma o llegar a gente de todo el mundo, sin que en un principio sepas el alcance que puede llegar a tener el proyecto. Con Muñecas conseguimos estar en la web de Antena 3, Flooxer, en la segunda temporada. De hecho, ahora estamos haciendo un piloto para un proyecto de las mismas creadoras llamado Amazonas.

Ahora hay demasiada exposición con las redes sociales, todo el mundo en todo momento sabe lo que haces, ¿no te dan miedo, o cómo las utilizas para que no se vuelvan en tu contra y no sean adictivas?
Trato de no subir mucha información personal, y tratar de entenderlas, en parte, como otra herramienta de trabajo. El tema con las redes sociales, como en todo, es el equilibrio. Tenemos que tratar controlarlas nosotros y no a la inversa.

¿Y cómo te cuidas en tu día a día para sentirte bien. Haces deporte, o practicas algún ejercicio, al aire libre, gimnasio…?
Pues me alimento muy bien, me viene de familia, y cada vez soy más consciente del poder de una buena alimentación. También practico mucho deporte. De adolescente fui nadadora, y cuando practicas un deporte de élite a esas edades hay algo de él que se te queda en el ADN, y forma parte de ti para siempre. El equilibrio que me proporciona el deporte en mi vida va mucho más allá del plano físico.

¿Y cuál es tu mejor refugio?, ¿cuándo el mundo se desmorona, con quien o dónde te gusta escapar?
Con mi marido y mi hija a nuestra casita de madera en la montaña. Allí es donde nos casamos y es nuestro pequeño paraíso.

Proyectos y deseos futuros, recientes. O proyectos que tienes ganas de hacer y aún están en tu cabeza.
Tengo muchos proyectos por montar, alguno ya lo estoy escribiendo. Muchos directores con los que trabajar, aquí y en el extranjero. Cada vez hay proyectos más interesantes y los países están cada vez más conectados. Me encantaría unir mis pasiones, que son la interpretación, la creación y los viajes. Y trabajar por todo el mundo viajando con mi familia.
Yo cada día me levanto soñando y creyendo que todo se puede hacer y que todo puede ser.

Acerca de Teresa Ortega 40 Articles
Teresa Ortega es colaboradora de la revista Estar Vital, editada también por el Grupo TPI, entrevistando los personajes de portada de la revista, que también replicamos en Vivesaludable.

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