¡Ojito con la gripe!

Con la llega de los primeros fríos, la vacunación vuelve a estar en el centro de la estrategia frente a la gripe.

A finales del pasado mes de octubre arrancó la campaña de concienciación de vacunación frente al virus de la gripe. Una campaña habitual fruto de la estrategia de organismos públicos sanitarios, como el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés), para paliar los daños que por estas fechas ocasiona la gripe. Y es que con la llegada de los primeros fríos el virus reaparece con fuerza atacando a los grupos de riesgo, principalmente las personas más débiles desde un punto de vista inmunitario como son los niños, personas mayores y enfermos.
El objetivo de estas campañas es aumentar la conciencia sobre la importancia de la vacunación para la salud y el bienestar de las personas, aumentando con ello la aceptación de la vacunación contra la gripe estacional, también conocida como influenza, en personas con factores de riesgo subyacentes.

Síntomas
La gripe estacional se caracteriza por el inicio súbito de fiebre, tos generalmente seca, dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta, intenso malestar y abundante secreción nasal, entre los más comunes. Si bien esta sintomatología suele durar una semana sin necesidad de medicación, la tos puede ser más intensa y durar algo más.
Pero la cosa cambia en personas de riesgo, ya que la gripe puede convertirse en una enfermedad grave o mortal para ellas si no se toman las medidas adecuadas.
Considerada por la Organización Mundial de Salud (OMS) como una enfermedad epidemiológica, el ECDC estima que hasta 50 millones de personas cada año tienen influenza sintomática en los países europeos y, como consecuencia, se estima que entre 15.000 y 70.000 mueren por causas asociadas a la influenza. A nivel mundial la cosa es más grave, ya que la estimación de muertes asciende a la horquilla de entre 300.000 y 650.000 personas, siendo entre tres y cinco millones los considerados como casos graves anualmente.

Personas de riesgo
Los mayores son los más afectados en países occidentales como el nuestro. Además de los ancianos, en los grupos de riesgo también se encuentran las mujeres embarazadas, los niños pequeños y las personas con afecciones de salud subyacentes.
Por otro lado, también habría que incluir a los profesionales sanitarios, por estar más expuestos a diferentes virus a diario, incluido el virus de la gripe. A todos ellos, desde pacientes a profesionales, los organismos sanitarios europeos recomiendan vacunarse para protegerse.
Independientemente del grave riesgo para este tipo de perfiles, la influenza es una enfermedad con altos costos sociales y económicos, además de ser muy molesta por su sintomatología para los que la padecen. Por tanto, la vacunación es la mejor manera de prevenir la enfermedad. A medida que cambian los virus de la influenza, se necesita vacunarse contra la influenza cada año para mantenerse al día con los virus circulantes. En el hemisferio norte, la circulación estacional se observa entre noviembre y mayo, por lo que octubre es el momento óptimo para recibir una vacuna contra la gripe.

Informe epidemiológico anual
Según los datos del Informe epidemiológico anual sobre enfermedades transmisibles en Europa, para el período actual (año 2017-2018), la actividad de influenza es más virulenta entre los meses de diciembre y febrero, dependiendo de la zona de Europa donde nos encontremos. El pico de actividad fue a principios de enero de este año en el suroeste de Europa y a mediados de febrero en el norte de Europa. En algunos países de Europa del Este, la actividad de la influenza no alcanzó su punto máximo hasta finales de marzo.
Dado el patrón de ciclos anteriores, los expertos estiman que el ciclo que se inició este octubre (año 2018-2019) seguirá el mismo patrón, por lo que a partir de mediados de diciembre se espera el pico del azote del virus.
La mayoría de los virus de influenza detectados fueron de tipo B, lo que representa un mayor nivel de circulación de virus de influenza B en comparación con las temporadas recientes. También lo hicieron durante más tiempo que lo detectado en las últimas temporadas y puede haber contribuido a la severidad de la temporada 2017/18.  Respecto a los casos graves, en general, la mayoría de los casos se debieron a la infección por el virus de la influenza tipo B, en personas de 40 años de edad o más. Los pacientes en unidades de cuidados intensivos fueron en su mayoría infectados por el virus de la influenza tipo A.
Según los datos del informe del ECDC, en general, la mayoría de los 21 países informantes durante la temporada de influenza notificó el exceso de mortalidad por todas las causas y se observó principalmente en personas de 65 años o más.

Efectividad de la vacunación
Si bien la efectividad de la vacunación es variable, los estudios más recientes demuestran una reducción del riesgo de contraer la enfermedad que oscila entre el 40% y 60% entre la población general. Según la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), la eficacia está condicionada por el nivel de correspondencia que se haya podido alcanzar entre la vacuna y las cepas del virus circulante. Para la SEMPSPH, incluso cuando la correspondencia es baja se ha demostrado que la vacunación reduce el riesgo de gripe confirmada por laboratorio y de hospitalización y muerte relacionadas. El año pasado, la eficacia global ajustada de la vacuna contra los virus A y B fue del 47%.
De un reciente informe del Centro Nacional de Epidemiología, que evaluaba la efectividad de la vacunación para la temporada 2017-2018, en sus estimaciones preliminares, los datos sugieren una protección moderada en todos los casos de infección leve por gripe, el virus B que es el más extendido. El 52% de efectividad. En personas de 15 a 61 años es del 51%; mucho mayor menor para niños menores de 15 años (83%); y una estimación menor en los grupos recomendados de vacunación (38%). En pacientes mayores de 64 años muestra un valor bastante bajo (15%).
En casos graves, los pacientes mayores de 64 años hospitalizados la vacuna tiene una efectividad del 22%, según las estimaciones del citado informe. Valores muy similares también para los grupos de 65 a 74 años y mayores, siendo en todos los casos para el virus de gripe B. Para otros tipos, la efectividad en los casos graves es superior.
También de forma preliminar, un reciente estudio publicado en EuroSurveillance informa de la efectividad vacunal en la presente temporada gripal, a partir de los datos provenientes de 5 estudios llevados a cabo en 9 países europeos, entre los que se encuentra España. Según el mismo, los datos arrojan una efectividad de entre el 25-52% para todas los grupos de edad, del 36-40% para los grupos de riesgo y del 35% para los mayores de 65 años hospitalizados.

 


Niños y adolescentes
El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría recomienda la vacunación antigripal, en la infancia y la adolescencia, al menos en los siguientes casos:

– Grupos de riesgo: niños a partir de los 6 meses de edad y adolescentes en determinadas situaciones o con enfermedades de base.

– Niños sanos a partir de los 6 meses de edad, adolescentes y adultos sanos que convivan con pacientes de riesgo.

– Miembros del entorno familiar cuando existan lactantes menores de 6 meses de edad con factores de riesgo, ya que estos no pueden recibir la vacuna antigripal.

– Embarazadas.

– Todos los profesionales sanitarios.

José Henríquez
Acerca de José Henríquez 262 Articles
Director de Vive Saludable y la revista Estar Vital. También es director de información del Grupo TPI, empresa editora de ViveSaludable.es.

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