Colágeno con magnesio, ¿pareja ideal?

La moda de suplementos de colágeno con magnesio, el último grito en complementos nutricionales

Los denominados nutrientes básicos, como las vitaminas o las proteínas, son fundamentales para que las células de nuestro cuerpo puedan ejercer su papel, siendo capaces de reproducirse o regenerarse en caso necesario, por si mismas. Dichos nutrientes debemos obtenerlos a través de una alimentación sana, es decir, rica, equilibrada y variada. Pero esto no siempre es posible, hay multitud de circunstancias a lo largo de nuestra vida en la que podemos requerir de un refuerzo alimenticio que nos aporte los nutrientes que necesitamos, ya sea por causas fisiológicas o patológicas. Desde un mero cambio estacional hasta un catarro pueden hacernos sentir más débiles o decaídos, debido a la carencia de algunos nutrientes esenciales, haciendo necesaria aumentar o reforzar su ingesta.
No obstante, las tendencias y hábitos que se están imponiendo socialmente en el ámbito alimentario están llevando a gran parte de la población a consumir suplementos alimenticios de todo tipo, sin control ni recomendación profesional alguna. La evidencia científica demuestra que sólo con la mencionada alimentación sana somos capaces de cubrir todos nuestros requerimientos nutricionales. Y salvo excepciones, no es necesario recurrir a suplementos. Pero el imaginario colectivo lleva a los consumidores a creer necesitar esto o aquello, como si de productos milagrosos se tratara para solucionar problemas, que en muchos casos incluso son autodiagnosticados. Un despropósito que, en el mejor de los casos, sólo nos conduce a gastarnos dinero inútilmente en productos que no nos aportan absolutamente nada.
Los complementos más demandados son los vitamínicos, que se consumen sin ton ni son para resolver supuestas deficiencias. Y en esta línea están de moda los complementos a base de colágeno.
Si bien los complementos vitamínicos no son malos per sé, conviene recordar que estos, al igual que los demás complementos nutricionales, están para reforzar estados carenciales. No deben sustituir alimento alguno, ni tampoco conviene tomarlos a la ligera. Lo recomendable es consultar a nuestro médico o farmacéutico.

La moda del colágeno
El colágeno es un conjunto de proteínas muy abundante en nuestro organismo, fundamental para la creación de tejidos como la piel o los tendones. Entre sus responsabilidades está la de fortalecer y aportar elasticidad a estos tejidos, por lo que se ha despertado el interés entre deportistas y personas que empiezan a padecer problemas en las articulaciones, principalmente. En el caso de los deportistas es obvio el interés, y en el resto de la población, especialmente las personas mayores, el interés aparece por el debilitamiento de la restitución del colágeno, lo que nos ocasiona con el paso de los años problemas articulares, entre otros.
Si bien el colágeno lo genera nuestro organismo de forma natural, con la edad pueden surgir carencias. De esta manera han proliferado los complementos nutricionales de colágeno, haciéndose muy populares porque aseguran la restitución o refuerzo de colágeno en los tejidos. Pero esto no es verdad.
Aunque existen estudios por parte de algunos fabricantes que aseguran su efecto positivo en el organismo, no existe evidencia científica suficiente, por eso la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no permite hacer menciones o atribuir propiedades saludables a dichos suplementos.
El problema es que el colágeno, aunque se ingiera y llegue a nuestro organismo, nunca se absorbe íntegramente. Es decir, nuestro cuerpo no aprovechará las propiedades del suplemento, porque nuestro sistema digestivo procesa el colágeno, y evita que las proteínas lleguen en su forma original, descomponiéndolas en sus componentes esenciales. Estos componentes esenciales sí son utilizados, pero no necesariamente como nos gustaría, sino en nuevas proteínas. Por ello se pone en entredicho la eficacia de consumir suplementos alimenticios de colágeno.

¿Y el magnesio?
Por el contrario, el magnesio sí cuenta con propiedades saludables aprobadas por la EFSA, al igual que ocurre con algunas vitaminas y minerales. Esto favorece que los suplementos de colágeno integren alguno de ellos, siendo el magnesio el más popular.
La evidencia científica existente no ha convencido a las autoridades sanitarias para utilizar argumentos positivos del consumo de suplementos de colágeno, pero la cosa cambia al combinarlos con minerales o vitaminas. Aquí se pueden encontrar resultados positivos, si bien estos vendrían aportados precisamente por esos “añadidos” al colágeno, no por el colágeno en sí mismo. Que el magnesio sea la pareja preferida para el colágeno está más relacionado con el público objetivo, que en la eficacia médica. A saber.
Las personas mayores, por ejemplo, presentan deficiencias musculares y articulares, al igual que pueden presentarlas los deportistas. También mujeres con trastornos menstruales, embarazadas con calambres o en edad menopáusica con determinadas sintomatologías que pueden asociarse a la falta de colágeno. En todos estos casos, el magnesio puede ayudar. Es más, la EFSA aprueba declaraciones como que el magnesio contribuye “al funcionamiento normal de los músculos”, “a la síntesis proteica normal”, “al mantenimiento de los huesos en condiciones normales” o al “metabolismo energético normal”. Declaraciones muy convenientes para incluir en un suplemento de colágeno, pero en estos casos, el verdadero beneficio provendría del magnesio.
La carencia de magnesio se traduce en cansancio físico principalmente, así como en problemas de tipo psíquico, como falta de memoria o generación de estados de ansiedad. Los estados carenciales de este mineral esencial son muy frecuentes en gran parte de la población, pero especialmente en personas que hacen un gran esfuerzo físico, ya sea por motivos laborales o deportivos, así como personas mayores, embarazadas, enfermos o con deficiencias nutricionales.
Como está presente en todas las células y en diversos procesos metabólicos aporta numerosos beneficios, de manera que, en estos estados carenciales, la suplementación puede ayudar de verdad a mejorar la salud. En este sentido, es necesario en todas las etapas de la vida, ayudando a mantener la vitalidad y energía en términos generales.

 


Cuando usar suplementación
En determinadas circunstancias puede ser necesaria la suplementación nutricional, algo que debemos consultar con nuestro médico o farmacéutico. Algunos ejemplos de dichas situaciones pueden ser las siguientes:

  • Cuando padecemos situaciones de estrés intenso. En estos casos puede aumentar la necesidad de algunas vitaminas como el magnesio, B, C o E.
  • Durante el embarazo. La gestación de un bebé no sólo produce fuertes desajustes hormonales en la mujer, sino necesidades nutricionales superiores para el correcto desarrollo del bebé y el bienestar de la mamá. No es comer por dos, es comer mejor, haciendo especial hincapié en nutrientes como el hierro, ácido fólico, calcio, vitaminas C, D y B12 o los ácidos grasos Omega 3.
  • La menopausia. Esta nueva etapa de la mujer lleva consigo no sólo el cese de la menstruación, sino una serie de cambios orgánicos que requieren poner especial atención en nutrientes como el calcio, fósforo, magnesio y vitaminas D y E.
  • Enfermedades como el tabaquismo o el alcoholismo requieren de mayor consumo de vitamina C, B1 y B5 o magnesio, ya que provocan la necesidad de los mismos ante la agresión que suponen tanto el alcohol como el tabaco en el organismo. No obstante, no evitas el daño o enfermedades que ambos productos puedan causar.
  • Las enfermedades comunes también pueden producir estados carenciales de determinados nutrientes, o bien el refuerzo de los mismos pueden ayudarnos a reforzar las defensas de nuestro organismo o suavizar los efectos de la enfermedad en cuestión.
José Henríquez
Acerca de José Henríquez 239 Articles
Director de Vive Saludable y la revista Estar Vital. También es director de información del Grupo TPI, empresa editora de ViveSaludable.es.

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