Sequedad nasal, una molestia de narices

Cómo me pica la nariz, decía la popular canción de aquellos famosos payasos Gabi, Fofo y Miliky… y sus grandes narices rojas parecían explicar la razón. Desde entonces ha llovido mucho, pero hoy en día muchos son los factores que pueden hacer que nuestra nariz nos incomode y no cumpla con sus funciones de forma eficiente.
Respirar por la nariz es importante para la salud, ya que el vello y las mucosas de las fosas nasales tienen como función filtrar el aire y atrapar las partículas de polvo, los gérmenes y los irritantes. Este órgano del olfato y entrada al sistema respiratorio nos ayuda también a regular la humedad y la temperatura del aire que penetra en nuestros pulmones a una temperatura más o menos uniforme, que oscila entre 33 y 35º C. Cuando existe un problema en la nariz, todo el cuerpo se resiente porque aparecen las dificultades para respirar, se descansa peor y el bienestar del organismo se ve afectado.
Falta de humedad, cambios frecuentes y bruscos de temperatura, humo, polvo, polución o el cloro de las piscinas son factores clave determinantes que pueden desembocar en una nariz reseca, lo que a su vez puede producir irritaciones de las membranas mucosas y vías respiratorias. El uso muy frecuente de pañuelos de tela o celulosa durante procesos catarrales y ciertos medicamentos son también posibles desencadenantes de la sequedad. Rascarse o hurgarse a nariz para clamar la molestia parecería la solución instintiva más rápida y efectiva; sin embargo, se trata de un remedio momentáneo que, si se realiza con frecuencia, puede desembocar en heridas, costras y sangrado en la nariz, e incluso en algunos casos, en obstrucción nasal.

Espráis adecuados
Por este motivo resulta conveniente reducir la irritación y el roce con medidas alternativas. Una buena hidratación y limpieza nasal es el primer paso para protegernos de las agresiones externas del día a día. Es importante no tratar de aliviar las molestias con cremas o sustancias no específicas para esta zona. En general, la vaselina es inocua. Sin embargo, en casos poco frecuentes, inhalar sustancias a base de grasa (lipoides), como la vaselina o el aceite mineral, durante períodos prolongados puede provocar problemas pulmonares.
Por el contrario, el uso de espráis adecuados puede ayudar a restablecer la función fisiológica protectora y descongestiva de la mucosa nasal, evitando de este modo las molestias de la denominada “nariz seca”.

El humificador como aliado
Si tenemos en cuenta que una de las causas principales de sequedad de la nariz es la falta de humedad, el uso de un humidificador integrado en la habitación puede ayudar a resolver el problema, reduciendo de forma sustancial el ambiente seco.

Hidratación y limpieza
La hidratación de nuestro organismo y la limpieza de las fosas nasales son importantes mecanismos de defensa externos. Respecto al primero es aconsejable beber agua con frecuencia durante el transcurso del día, mientras que la limpieza de la nariz debe realizarse de forma delicada, procurando no sonarse con excesiva fuerza, para evitar así sinusitis o daño a los oídos.

Consultar con el especialista
La sequedad nasal no es una patología grave pero sí que produce bastante incomodidad. Si la molestia persiste, se recomienda consultar con el especialista para identificar la causa del problema, que puede ir desde la desviación del tabique nasal hasta una rinitis alérgica, tensión alta o problemas del tejido conjuntivo, entre otros.


Consejos para proteger la nariz

  • Eliminar factores contaminantes e irritantes, como el cigarrillo.
  • Evitar el uso excesivo de aire acondicionado o de calefacción.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • No aplicar cremas humectantes ni otras sustancias que no hayan sido diseñadas para la mucosa nasal porque pueden causar irritación.
  • Consultar si la molestia no cede porque puede tratarse de un problema mayor que requiere un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Marisa Sardina
Acerca de Marisa Sardina 136 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta