“Creo en lo esencial, en sacar lo positivo de las cosas, en luchar por lo verdaderamente importante”

Entrevistamos a la actriz Itziar Miranda

Fotografías de Javier de Agustín.

La actriz Itziar Miranda inicia una nueva temporada de “Amar es para siempre”, en Televisión Española. La Manolita que ha cautivado a millones de espectadores.

Una actriz de los pies a la cabeza que ya desde pequeña apuntaba maneras. Su familia le metió el gusanillo en el cuerpo y creció entre música y teatro. Su carrera ha sido constante, lleva más de catorce años en pantalla con una serie que nos ha mostrado la historia reciente de nuestro país. Interpreta a un personaje con coraje y carismático que nos transmite valores positivos para enfrentar la vida. Una Manolita que se ha colado en nuestros corazones. Pero Itziar no solo nos enamora en la pequeña pantalla, sino en todas sus facetas, en el cine, encima de un escenario y como escritora rescatando a todas las mujeres olvidadas de la historia.

¿Cómo se siente al haber formado parte de una de las series más emblemáticas y más longevas de este país?
Me siento afortunada, es una suerte en todos los aspectos, primero por tener un trabajo continuo que pueda desarrollar a través de los años, y con un personaje como el de Manolita. Y segundo porque me ha dado la oportunidad de trabajar con casi toda la profesión que ha pasado por la serie.

¿Qué le debe a Manolita y qué ha aprendido con ella y de ella?
Soy muy parecida a ella y llevo tantos años interpretándola que nos hemos contagiado mutuamente. Manolita es una luchadora en unos tiempos muy revueltos. Y de ella he aprendido a valorar lo que tenemos y el momento en el que estamos, a ser una persona mucho más positiva, y a quedarme con lo esencial. También coincidimos en que para ella la familia es lo más importante, como para mí, la familia y los amigos. Y sí, creo en lo esencial, en sacar lo positivo de las cosas, en luchar por lo verdaderamente importante y en tomarme la vida con más sentido del humor.

¿Cómo se compagina la serie con ser mamá?
La productora y el equipo de producción me lo ha puesto muy fácil, los años de lactancia, y los primeros años de las niñas, me las he podido traer al rodaje, contaba con un espacio perfecto para darles el pecho y poder estar con ellas. Ahora van al colegio y, además, tengo un buen horario. Cuando ellas salen del colegio, yo estoy saliendo de la serie, también madrugo mucho más. Pero es posible teniendo mucho apoyo en casa, y mucha ayuda de mi marido.

¿El hecho de formar parte de una serie diaria te aleja de los escenarios, o se puede compaginar?
No, no, de hecho no he parado de hacer teatro en estos 14 años, y también cine. En una serie diaria la organización es mucho mayor que en una semanal. Nosotros grabamos de ocho de la mañana a seis de la tarde, con recogida a las 06.00 de la mañana, con lo cual a las seis de la tarde yo ya estoy libre. Y mientras he hecho la serie he estado haciendo teatro sin parar, solo paré cuando fui mamá, porque quería estar con las niñas. Y ahora acabo de venir de Mérida de interpretar con Raúl Arévalo la obra de teatro “Nerón”.

¿Y cómo se despertó en usted la vocación de ser actriz?
En mi casa se vivía un ambiente muy cultural e intelectual. Mi madre es escritora y dirigía una compañía de teatro. Y desde niña he hecho teatro. Y en mi familia hay alguna actriz, hay muchos músicos… Se dio de una manera bastante natural.

¿Entonces su familia la apoyo desde el primer momento?
Sí, sin duda, no les quedaba otra, eran ellos los que me habían metido el gusanillo en el cuerpo, llevándome tanto al teatro y haciéndome leer tanto.

¿Y ha sido difícil el camino hasta llegar hasta aquí?
No ha sido difícil, pero tienes que tener mucha disciplina y mucha capacidad de trabajo, porque esto es una carrera de fondo. Mis referentes son Julieta Serrano, una gran actriz, que ha sido una hormiguita, y que no ha parado de trabajar con los más grandes en el cine, la televisión y el teatro, o un Miguel Reyan. Es una carrera de fondo, hay que estar entrenándose cada día. Y sin estar trabajando tienes que apuntarte a cursos, estar en la escuela, formarte, aprender idiomas, leer mucho… cuantas más cosas sepas mejor. Al final es un trabajo que te tienes que hacer tú, y yo he sido bastante afortunada y he tenido mucha suerte a la hora de ir enlazando un trabajo con otro, ya más de veinte años.

¿Y qué recuerda de su infancia y de su adolescencia en Huesca, de su tierra, le confiere un carácter especial el hecho de ser de allí?
Sí, sin duda, yo, a veces, necesito subir a la montaña y escuchar esos ríos y ese fresquito que te da en el cuerpo, y ponerte una manta y ver esos paisajes. Reconozco que echo mucho de menos la montaña, pero tengo la suerte de que puedo ir, y me gusta mucho que mis hijas la disfruten. No sé si es un carácter especial, pero sí que me gusta mucho estar allí.

Y de hecho viene de familia de músicos, y sus padres se preocuparon de que estudiará música, ¿cómo desarrolla esta faceta, le parece importante inculcar a sus hijas la música como sus padres lo hicieron con usted?
Sí sí, creo que educar en la música es educar en el amor, es el lenguaje universal que todo el mundo entiende, y a mí me ha ido muy bien. Más que de dónde naces, une mucho la gente que nos hemos educado en la música. Y mis hijas van a clase de piano desde los tres años, porque creo que es importante, aunque luego no te dediques a ello, porque es algo que se queda, que te hace vivir mejor.

También es amante de la comida, aunque viviendo con un gran cocinero tiene que ser difícil hacerse con los fogones, ¿comparten en familia esta pasión?
Claro, mis hijas cocinan ya con lo pequeñitas que son. Nacho no nos deja acercarnos mucho a la cocina, pero él cocina tan bien y es una delicia verle cocinar y un disfrute comer lo que él hace. Yo hago más comida de batalla, y cuando él no está, él es siempre el que nos deja los tuppers preparados en la cocina. Y me encanta levantarme en casa, porque me recuerda a mi infancia, siempre huele a comida, siempre hay alguien que está cocinando, que está haciendo el sofrito y las verduritas para el arroz de después. Ahora se cocina muy rápido, y en mi casa se sigue cocinando a fuego lento.

Fotografías de Javier de Agustín.

¿La experiencia de la maternidad le cambia a uno las prioridades?
Fíjate yo creo que cuando uno decide ser madre es que ya le han cambiado las prioridades. Es al revés, uno llega a un lugar en el que le cambia la prioridad y le apetecen otro tipo de cosas, y decides ser madre. Y para mí siempre lo más importante ha sido mi familia, y lo sigue siendo, no hay nada que se pueda anteponer, y con hijos esto se acentúa más.

Y es importarse alimentarse bien para estar sano, ¿cómo te cuidas para llevar una vida saludable y estar en forma?
Sin duda, en mi casa lo más importante es la alimentación, y no sólo porque a Nacho le fascine el mundo de la nutrición, o la alimentación. Intentamos ser consecuentes con la comida, y que los niños desde pequeños aprendan a comer bien. Hay que comer de todo, y de buena calidad, y con esto no me refiero a gastarte un dineral, sino a hacer una criba. En mi casa intentamos que todos los productos sean ecológicos, que la poca carne que comamos sea de pasto, de vacas y terneras que están pastando por el bosque, aunque la carne es más dura, porque es mucho más musculada, pero es una carne más sana, de un animal que ha sido feliz, y que el pescado sea salvaje. También se puede hacer en la medida de lo posible y dependiendo de los bolsillos, aunque el comer sano tendría que ser accesible a todo el mundo. Tengo la suerte de tener en casa a una persona que es muy aficionada a la nutrición, que es mi marido, y que nos ha inculcado a todos, el buen comer, el hacer deporte, el estar activo y andar. Por ejemplo, ahora nosotros nos hemos subido andando a la quinta planta de los camerinos de Amar, y es una manera de estar activos, el tener que subir y bajar las escaleras hace que estemos cada día más en forma y no tengamos una vida tan sedentaria. Así que creo que hay que moverse, dejar más el coche e ir más en bicicleta y andar. Hay que subir al monte cuando se pueda, nadar, jugar… Con las niñas es muy fácil, porque están todo el día corriendo, saltando y yendo al monte, y esto me parece fundamental, de hecho, con la colección de cuentos tenemos un libro del monte, del campo y otro de cocina.

Esto también te lo quería comentar, has desarrollado tu faceta de escritora con una colección de cuentos infantiles que rescatas la historia de mujeres importantes en las que mirarse al espejo, ¿por qué eligió a estas mujeres y por qué es importante rescatarlas?
Es importante porque no tenemos referentes femeninos, nadie sabe nada de mujeres, en los libros de texto la presencia femenina es muy baja, no llega al ocho por ciento. Y esto no tiene que ver con los editores, esto lo marca la ley, es un problema muy grave porque si las niñas no tienen referentes en los que inspirarse es muy difícil que quieran llegar a ser. Para los chicos es más fácil, ellos están rodeados de muchísimos modelos a los que quieren parecerse, tanto en el cine, como en la literatura, como en los periódicos, siempre está el superhéroe, o el gran pintor o el científico. En el colegio nos hablan de Einstein, de Newton, de Copérnico, de Galileo, pero no nos hablan de Hildegarda de Bingen, que es una de las mujeres más importantes del ámbito científico, fue la primera que dijo que la Tierra no era plana, quinientos años antes que Galileo. Es una castración que no sepamos quién es, y es terrible también que no sepamos nada sobre la vida de Maríe Curie, o de Valentina Tereshkova, entre muchas otras.

¿Y cómo podemos cambiarlo?
Hay que ponerlas en su lugar, porque han sido muy importantes en la historia, como Dorothy Hodking, que gracias a ella tenemos antibióticos. Por ejemplo, se habla del Dr. Fleming que descubrió la penicilina, pero si no llega a ser por los estudios de esta química nunca hubiéramos tenido antibióticos. No es que no haya tantas mujeres importantes y por eso no se estudien, es que hay un problema con el sistema patriarcal en el que los niños y las niñas no saben nada de mujeres, y por eso hay que ponerlas en relieve. Y por este motivo mi hermano y yo estamos haciendo este trabajo, no sólo en las librerías, sino también en los colegios en los que damos charlas a profesores y a alumnos. Queremos intentar entre todos, hombres y mujeres, que nuestras hijas puedan vivir un feminismo real.

En definitiva, escribes los libros que te gustaría que leyeran tus hijas.
De hecho, empezamos a escribirlos solo para que lo leyeran nuestros hijos y nuestros sobrinos, y creció tanto el proyecto, que un día llamé a Edelvives para que los publicaran. Y ahora tenemos la suerte de tener 13 libros, que están traducidos a cinco idiomas y que se venden en casi todo el mundo. Seguimos escribiendo, y no nos creemos lo que está pasando con la colección. También ha sucedido en un momento en el que hombres y mujeres estamos en el camino del feminismo, de querer que todos seamos iguales, que tengamos las mismas opciones sociales, y para ello se necesitan tener referentes femeninos, sin ellos es imposible. Para nosotras, las mujeres que no nos inspiramos desde pequeñas, y para ellos, que no lo han estudiado y que no saben que esas mujeres existen, les resulta muy difícil vernos en lugares de dirección. Es importante para los hombres también vernos en esos puestos, esto tiene que ver con que hay una parte muy importante de la sociedad en la que todavía existe una desigualdad gigante, y a la vista está con el maltrato a las mujeres, y con el juicio de la manada, en el que se ha juzgado a la víctima, y esto tiene que ver con la educación machista, de hombres y mujeres, y esto hay que cambiarlo.

Y como nos has comentado es importante para ti estar rodeado de los tuyos, de tus amigos y de tu familia… ¿Ellos son los que te ponen los pies en la tierra o ya los tienes?
Tengo los pies en la tierra, y mis amigos y mi familia son fundamentales en mi vida, los prioritarios son ellos, y cuanto más te acercas a tu gente, más cerca estás de lo que tú eres y de tus orígenes. Por supuesto que todo el mundo está en evolución, y dependiendo de las experiencias que tengas te llevan a un lugar u a otro, pero eso solo tiene un sentido cuando vas de la mano de tu familia y de tu gente.

¿Y qué sorpresa se va a encontrar el espectador en la nueva temporada?
La primera sorpresa es que pasan cinco años, y en ese tiempo han ocurrido muchas cosas y numerosos cambios en el barrio, a nivel familiar, estético… España está cambiando, estamos hablando del año 1975, está a punto de morir Franco, y qué va a suceder cuando esto ocurra. Además, hay un elenco de actores impresionantes, y unos guiones que no dejan de mejorar con los años. De esta temporada, a día de hoy, rescataría el guion, va a enganchar muchísimo y el espectador no va a poder dejar de ver la serie.

¿Y proyectos actuales o de un futuro inminente en el que estés trabajando?
Ahora empezamos con la gira de “Nerón” por toda España, y también estaremos en Madrid. Y estamos escribiendo tres cuentos más, y alguna cosita más que no te puedo contar.

Acerca de Teresa Ortega 36 Articles
Teresa Ortega es colaboradora de la revista Estar Vital, editada también por el Grupo TPI, entrevistando los personajes de portada de la revista, que también replicamos en Vivesaludable.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta