Una de cada cuatro mujeres padece pérdidas de orina en algún momento de su vida

La incontinencia urinaria es un motivo frecuente de consulta ginecológica. Aunque puede afectar a la población general, es un trastorno más frecuente en mujeres. Puede condicionar seriamente la calidad de vida de la mujer y alterar su rutina diaria. Limita su actividad física, influye en el descanso y la calidad del sueño, disminuye la autoestima y puede llegar a dificultar las relaciones personales. Se calcula que la incontinencia urinaria afecta a una de cada cuatro mujeres, y su incidencia aumenta con la edad especialmente a partir de los 60 años. Experimentar pérdidas de orina al estornudar, reír, realizar algún esfuerzo o ejercicio físico puede ser una señal de la existencia de algún problema en el funcionamiento del sistema urinario.

DONNAplus, la línea de complementos alimenticios para la mujer de Laboratorios Ordesa, quiere ayudarte a seguir algunas pautas para prevenir este tipo de trastornos.

  • Infecciones, alteraciones hormonales o un aumento de peso pueden ser algunas de las causas. A lo largo de la vida de la mujer se dan diferentes situaciones fisiológicas que pueden afectar al normal funcionamiento del sistema urinario. Entre las principales molestias asociadas a esta situación se encuentra el debilitamiento de la musculatura de la vejiga urinaria y la reducción del control de los esfínteres, que pueden favorecer las pérdidas de orina involuntarias.
  • Fortalecer el suelo pélvico reduce las molestias. Aquellas medidas que ayuden a reforzar la musculatura de la zona, como ejercicio físico moderado y, en especial, realizar abdominales hipopresivos o los llamados ejercicios de Kegel, ayudan a reducir las pérdidas.
  • Hay que cuidar la hidratación, pero controlar la ingesta excesiva de líquidos. Reducir el consumo de bebidas por la tarde o antes de ir a dormir ayuda a controlar las pérdidas. Conviene también reducir el consumo de aquellos alimentos que sean más diuréticos. Además, es recomendable eliminar el alcohol o la cafeína, que pueden interferir en las señales nerviosas y provocar incontinencia.
  • Seguir una alimentación equilibrada puede ayudar. Controlar el aumento de peso contribuye a disminuir la presión sobre la vejiga y tomar más fibra evitará el estreñimiento, un factor que provoca la distensión de la musculatura del suelo pélvico.
  • Tomar algún complemento alimenticio puede ayudar al normal funcionamiento del sistema urinario. Algunas especies vegetales como las semillas de calabaza pueden ayudar al funcionamiento normal del sistema urinario.
  • La detección precoz es clave. Se trata de un trastorno que en las primeras fases puede ser tratado para evitar su evolución y, en algunos casos, incluso corregible y transitorio. Además, si dejamos pasar el tiempo tiende a incrementarse con la edad y su tratamiento puede ser más complicado a medida que aumente el grado de incontinencia. Si crees que puedes tener este problema consulta con un especialista.
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