Dieta en niños y adolescentes

España es uno de los países europeos con mayores tasas de sobrepeso y obesidad. Pero el problema no acaba ahí, según datos de la Fundación Española de Nutrición (FEN), aproximadamente uno de cada cinco niños de edades comprendidas entre los 8 y los 18 años tienen niveles de colesterol elevado y un 10 % presenta cifras de tensión arterial elevada o en el límite de la normalidad. Además, la diabetes va en aumento y aparece cada vez en edades más tempranas.

Si hablamos de alergias, las relacionadas con la alimentación han aumentado notablemente en los países desarrollados (se sitúa ahora entre un 3% y un 7%) y aunque tienden a desaparecer con la edad (las más frecuentes son las alergias al huevo y la leche de vaca, en especial en los menores de 5 años), plantean un problema de salud importante y empeora la calidad de vida de los niños. Los estudios muestran que dichas alergias están relacionadas con errores de la dieta en la infancia.

Adaptación de la dieta a cada etapa

La alimentación del niño hasta los 3 años es clave para su salud nutricional. Es la etapa en la cual se empiezan a establecer los hábitos alimentarios que mantendrá durante su edad adulta y, además, debe garantizar un crecimiento y desarrollo adecuados. La dieta en estos años deber ser equilibrada e individualizada, según el ritmo de crecimiento y los cambios corporales de cada niño.

La lactancia materna debe ser la base de su dieta por sus beneficios a nivel nutricional pero también inmunológico y psicológico. Se recomienda alargarla más allá del primer año, siempre que sea posible.

A medida que el niño crece, se debe ir complementando con el resto de nutrientes y adaptándose a sus necesidades. La comida debe ser una experiencia grata para el niño, por lo que se deben proponer menús atractivos, intentando recuperar la cocina tradicional saludable.

La familia y el entorno escolar deben favorecer esta conducta alimentaria para promover hábitos saludables desde edades tempranas y fomentar la educación en alimentación. Sin embargo, numerosas encuestas de salud recientemente realizadas en España ponen de manifiesto que los niños y adolescentes no comen bien (no comen fruta y verdura a diario, no desayunan, etc…), por ello sigue siendo necesario educación en la familia y también el colegio.

Siguiendo las recomendaciones de la pirámide alimenticia, una dieta equilibrada debe incluir la toma diaria de cereales, verduras, frutas, productos lácteos, aceite de oliva y 1-2 litros del agua al día. Los productos cárnicos (ave o carnes rojas) y pescado, dos o tres veces a la semana. Todo ello, constituye un pilar básico para garantizar los aportes suficientes de nutrientes. Además, es recomendable la realización de ejercicio físico diario durante 30 minutos al aire libre.

Una alimentación no adecuada en la infancia y adolescencia lleva a una falta de aportes de nutrientes esenciales como son las vitaminas del grupo, oligoelementos con cinc, selenio, calcio o fósforo, que junto con un aporte excesivo de proteínas, calorías y ácidos grasos saturados podrían llevar a un desequilibrio nutricional favoreciendo enfermedades como la obesidad y la diabetes, entre otras. Otros síntomas del déficit de vitaminas son cansancio, falta de apetito, uñas y cabello quebradizos, etc.

10 claves en la alimentación infantil

  • Realizar 5 comidas al día
  • Disminuir el tamaño de las raciones.
  • El desayuno es la principal comida del día, debe ser variado y equilibrado incluyendo lácteos, cereales y fruta o zumos de fruta fresca, también se puede complementar con proteínas como huevos o jamón.
  • Incrementar el consumo de frutas y verduras a 5 raciones al día.
  • Aumentar el consumo de cereales integrales para conseguir un aporte adecuado de fibra.
  • Comer más pescado y menos carne.
  • Ordenar horarios y evitar picar entre horas. Si tienen hambre entre horas mejor una pieza de fruta que otro tipo de snacks.
  • Limitar el consumo de alimentos precocinados y bollería industrial, ricos en calorías y no saludables.
  • Priorizar métodos de cocinado saludables como vapor, plancha y horno, utilizando el aceite de oliva como grasa principal.
  • Reducir el consumo de bebidas azucaradas. El agua debe ser la bebida principal.

10 principales errores en la alimentación infantil

  • Demasiadas calorías, la mayoría procedentes de grasas saturadas.
  • Consumo excesivo de proteínas de origen animal, carnes grasas y embutidos.
  • Excesiva ingesta de alimentos muy energéticos y de azúcares simples.
  • Consumo alto de alimentos manufacturados, comida rápida o bollería.
  • Tomar demasiada sal.
  • Pocos cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, pescados y lácteos bajos en grasas.
  • Deficiente aporte de fibra, calcio, vitamina D, hierro, selenio, zinc.
  • Beber poca agua frente a un alto consumo de bebidas azucaradas.
  • Desayuno insuficiente.
  • Tamaño excesivo de las raciones.

Dieta en niños y adolescentes

Las vitaminas y los minerales son elementos muy importantes y deben consumirse en las cantidades adecuadas que garanticen el crecimiento y desarrollo de los niños.

Si los niños siguen una dieta equilibrada y saludable NO son necesarios dichos suplementos.

No obstante, en numerosas ocasiones la dieta no cumple esos requisitos y, por ello, SI es recomendable un suplemento de la dieta. Los suplementos comercializados contienen las dosis adecuadas que garantizan cubrir dichas necesidades, sin riesgo de sobredosificación.

Arkopharma Multivit Azinc

Deliciosos caramelos de goma que contienen hasta nueve vitaminas. Las gominolas vitaminadas Arkovital se adaptan especialmente a las necesidades y al ritmo de vida imparable de los niños: vuelta al cole, exámenes, deporte y actividades culturales. Gracias a su textura blanda y a su sabor afrutado (fresa, naranja, limón o cola), ofrecen una solución fácil y rápida que pueden tomar por las mañanas para mantenerse en forma y llenos de energía durante todo el día.

Las vitaminas B3, B6, B9 y B12 contribuyen a reducir la sensación de fatiga.

Las vitaminas A, B6, C y D contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmunitario.

La vitamina B5 ayuda a mantener el rendimiento intelectual.

La vitamina D es necesaria para que el crecimiento y el correcto desarrollo de los huesos de los niños.

Marisa Sardina
Acerca de Marisa Sardina 126 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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