“Lo fundamental a la hora de comprar unas gafas de sol es comprobar que aparezca la leyenda UV 400”

Hablamos con Jesús Echarri, óptico-optometrista y técnico responsable de gafas Loring, sobre la indispensable protección ocular en verano.

Desde las míticas gafas de sol de Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes a aquellas futuristas sin patillas de Morpheo en Matrix o las intergalácticas del Doctor Emmett en Regreso al Futuro, pasando por las románticas en forma de corazón de Sue Lyon, en el papel de Lolita, en la famosa película homónima de Stanley Kubrick, una miríada de estilos de estos accesorios han sido protagonistas a la hora de magnificar ese halo de misterio reservado no solo a la fama. Icónicas, hípster, vintage, sofisticadas, casual, atemporales… Más allá de estilos y modas para lucir más atractivos o, simplemente, evitar el deslumbramiento por la luz del sol, las gafas son un complemento que debe cumplir la vital función de proteger nuestros ojos de las radiaciones nocivas, evitando así conjuntivitis, degeneración retiniana o aceleración de cataratas, entre otros problemas.

Y es que este astro rey, que nos posibilita ver el mundo a nuestro alrededor, cae en la paradoja de no dejarse mirar… Ni de permitir una exposición prolongada (y no tan prolongada) a sus rayos sin el referido riesgo para nuestra visión. Es por ello que los especialistas aconsejan el uso de cristales testados por una autoridad sanitaria, con adecuados filtros para protegernos de las radiaciones infrarrojas (IR) y ultravioletas (UV). Jesús Echarri, óptico-optometrista y técnico responsable de gafas Loring, advierte sobre la importancia de “utilizar gafas de protección solar de alta calidad, adquiridas en establecimientos de garantía”, ya que muchas de las que se venden en mercadillos “no poseen filtros y solo son lentes coloreadas que evitan la molestia del sol, pero en ningún caso llevan protección”.

Sabemos cuáles son los riesgos para la piel de una exposición a la radiación UV sin protección, pero ¿qué riesgos implica para los ojos?
La radiación UV, y sobre todo los rayos UVA A y UVA B, son los principales responsables de los daños ocasionados en las estructuras oculares. En principio, cuando los rayos inciden a través de la córnea, empiezan a atravesar distintas partes del ojo, y aunque algunas partes de ojo, como el cristalino, absorben un porcentaje de estas radiaciones, la mayor cantidad de radiación penetra hacia la retina, provocando quemaduras, dañándola en mayor o menor medida, y llegando a ser causa aceleradora de la aparición de cataratas, por ejemplo.

¿Hay usuarios que tienen mayor riesgo si se exponen a sol?
Efectivamente. Por ejemplo, un grupo de riesgo son los niños. Estos poseen estructuras oculares en proceso madurativo y una exposición permanente de sus ojos al sol puede provocar daños en la edad adulta. Otro ejemplo puede darse en los operados de miopía, que tienen adelgazada su córnea y, por tanto, pueden ser más sensibles a la radiación UV. Por el contrario, el tipo de pelo o el color de ojos no afecta, si bien es cierto que puede resultarles más incómoda la claridad, pero a efectos de riesgo, es igual.

¿A qué edad del niño deberíamos comprarle unas gafas de sol?
Como acabo de señalar, los niños son un grupo de riesgo, dado que sus ojos están prácticamente en desarrollo. Además, al pasar más horas al aire libre, están muy expuestos a las radiaciones solares. Por este motivo, existen opciones como gafas de sol para bebés, que protegen sus ojos desde los primeros meses.

¿Por qué es tan importante proteger los ojos de la radiación UV?
Es muy importante utilizar gafas de protección solar de alta calidad, adquirida en un establecimiento de garantía, como la farmacia o la óptica, donde un personal cualificado nos atenderá con conocimientos profesionales. Las gafas adquiridas con estos criterios absorben la mayor parte de la radiación nociva y nuestras estructuras oculares permanecerán intactas, evitando así daños.

¿Cuáles son las radiaciones más perjudiciales?
Las radiaciones más nocivas para la piel son las UVA , UVB e IR-A. En el caso de los ojos, las peores son las UVA, que son las que causan las lesiones en tejidos profundos.

¿Qué requisitos debemos tener en cuenta a la hora de elegir una gafa de sol de adulto? ¿Y de niño?
En primer lugar, debemos tener claro qué uso vamos a hacer de las gafas. No es lo mismo practicar deportes al aire libre y en condiciones de extrema exposición que llevar una vida más urbana o una exposición más limitada. En el primer caso utilizaremos gafas más curvadas, e incluso, con una categoría de filtro más oscuro. En el segundo caso, unas con un filtro de menor oscuridad y que además sean cómodas y ligeras. En cualquier caso, lo fundamental a la hora de comprar unas gafas de sol es comprobar que aparezca la leyenda UV 400. Con ello nos aseguramos de que no nos llegan las radiaciones nocivas. De ahí la importancia de recalcar el mensaje de adquirir las gafas en un establecimiento de garantía, ya que muchas que de las que se venden en mercadillos no poseen filtros y solo son lentes coloreadas que evitan la molestia del sol, pero en ningún caso llevan protección.
En el caso de los niños, hay que exigir lo mismo: lentes con protección UV 400 y, además, elegir modelos muy resistentes y cómodos, para garantizar que no abandonen el hábito de utilizarlas.

¿Cómo funcionan las lentes a la hora de filtrar la radiación UV?
La luz está compuesta por muchas radiaciones de diferente longitud de onda, desde el ultravioleta, al visible y el infrarrojo. Cuando un haz de luz atraviesa una lente sin filtro, todas las radiaciones luminosas pasan intactas al otro extremo de la lente. Las radiaciones más dañinas, como son las UV, dañarían todas las estructuras oculares que atravesaran. Si antes de recibir la radiación colocamos un filtro, este va a absorber todas las longitudes de onda inferiores a 400 nm, que son las que se corresponden con las UV nocivas.

¿Qué diferencia hay entre una lente polarizada y otra que no lo es?
Las lentes polarizadas, cuando el haz de luz atraviesa las mismas, dispersan la luz en los colores que componen el arco iris, el efecto que provoca esto es que la visión es mucho más nítida, con una percepción menor de los incómodos brillos y deslumbramientos.
Una curiosidad sobre las lentes polarizadas es que están prohibidas en competiciones deportivas de pesca, ya que otorgan una clara ventaja al que las lleva.

¿Las personas que no pueden tener acceso a gafas que hayan sido sometidas al control sanitario es mejor que lleven unas gafas de mercadillo con sello “ultravioleta” o no llevarlas?
Sin duda alguna, no llevarlas. Muchas de las gafas que se comercializan en estos lugares no llevan filtro solar, solo son lentes coloreadas. El sol nos va a molestar mucho menos, pero va a ejercer un efecto más nocivo que si no las lleváramos, ya que la pupila se encontrará dilatada debido al ambiente de oscuridad, y la radiación UV nociva entrará con una mayor intensidad, provocando mayor daño.

¿Cómo podemos saber si una gafa lleva cristal polarizado?
De una forma muy sencilla, las lentes polarizadas distorsionan un poco los colores y las pantallas de los móviles o tabletas se ven mucho peor, simplemente mirando al móvil, podemos saber si la gafa es o no polarizada.

¿En qué medida es importante el tamaño del cristal o la curvatura?
A mayor tamaño de lente, el campo de visión es más grande, pero el peso del conjunto también. La curvatura nos va a proteger del sol, por los laterales, pero si la gafa es demasiado curva, ejercerá un efecto prismático, pudiendo distorsionar las formas de los objetos, o causar cefaleas. Por ello, en el término medio está la virtud.

Marisa Sardina
Acerca de Marisa Sardina 120 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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