“En 2045 la muerte será opcional y el envejecimiento será una enfermedad curable”

Entrevistamos al investigador José Luis Cordeiro

Un mundo de individuos inmortales, comunicación por medio de la telepatía, curación del cáncer, máquinas que se fusionan con humanos… es el escenario a futuro que configura el discurso del investigador venezolano José Luis Cordeiro.

Down and out in the Magic Kingdom, de Cory Doctorow, es una novela ambientada en el siglo XXII, época en que la humanidad ha alcanzado tal grado de desarrollo científico y tecnológico que el hombre es inmortal. Pero ese mundo que vislumbró este autor canadiense de ciencia ficción parece tener ya una fecha, el año 2045. Así lo afirma José Luis Cordeiro, ingeniero mecánico por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Cambridge, Máster en Administración de Empresas por Insead en Francia, formación en Economía Internacional y Política Comparada en la Universidad de Georgetown en Washington, director del Millennium Project, profesor fundador de la Singularity University en Silicon Valley, director ejecutivo de la Red Iberoamericana de Prospectiva (RIBER), miembro de la World Academy of Art and Science (WAAS) y coautor del Best-seller “La muerte de la muerte”.

Usted ha afirmado que en veinte o treinta años seremos inmortales, ¿en qué evidencias científicas basa esta afirmación?
En 2045 la muerte será opcional y el envejecimiento será una enfermedad curable. Esta fecha ya la dio mi amigo y colega Ray Kurzweil, cofundador de la Singularity University. Otros científicos que trabajan con nosotros dicen que incluso podría ser antes. Ya se está alargando la vida de los animales. Se han hecho experimentos que han conseguido casi duplicar la vida de los ratones, multiplicar por cuatro la de unos mosquitos y por diez la de ciertos gusanos. La idea es eventualmente replicar estos experimentos en humanos. Elizabeth Parrish es conocida como la “paciente cero” pues en la actualidad está experimentando en su cuerpo dos tratamientos de rejuvenecimiento. Comenzó hace dos años y, aparentemente, ya hay una parte de su cuerpo que ha rejuvenecido. Uno de los tratamientos son inyecciones de telomerasa para hacer crecer los telómeros. Estos tratamientos son arriesgados porque podrían producir cáncer y actualmente están prohibidos en Estados Unidos. Por eso Parrish se fue a Colombia a iniciar la primera fase del ensayo.

¿Cómo es posible que las células se vuelvan inmortales?
Sabemos que hay células que no envejecen, como las células madre, las germinales y las cancerígenas. El cáncer es biológicamente inmortal. Esto se descubrió en 1951, año en el que falleció de cáncer Henrietta Lacks. Las células de parte de su tumor fueron conservadas, pues se descubrió que podían cultivarse en el laboratorio indefinidamente, y hoy siguen vivas. También hay organismos que son potencialmente inmortales, como las hidras y algunos tipos de corales y medusas. Las bacterias que se dividen simétricamente también son consideradas biológicamente inmortales.

Si se consigue que el ser humano sea inmortal, ¿habría que hablar también de una explosión demográfica, ¿no? ¿Quizá para entonces ya habremos colonizado otros lugares del espacio?
La colonización del planeta Marte se va a iniciar en una década. Esto lo dice tanto la NASA como la European Space Agency y empresarios como Elon Musk, responsable de la compañía SpaceX, quien planea construir una ciudad autosostenible en Marte. De todas formas, no va a haber un problema de sobrepoblación porque la población del mundo está empezando a estabilizarse y quizás declinar. Tendremos muchas más oportunidades en el mundo porque vamos a vivir más y mejor. Hace más de dos siglos, Maltus dijo que el mundo estaba sobrepoblado y que Inglaterra estaba al borde del colapso, ya que había alcanzado los diez millones de habitantes. Afortunadamente, Maltus estaba equivocado, como los neo-maltusianos hoy.

Usted ha afirmado que el cáncer será curable. ¿Qué futuro vislumbra para tecnologías como la radioterapia y la quimioterapia?
Sí vamos a llegar a curar el cáncer. Microsoft, por ejemplo, ha anunciado que en diez años va a curar el cáncer. Este gigante busca crear nanocomputadores moleculares basados en ADN, que puedan detectar, interactuar, e incluso controlar y destruir las células tumorales. El objetivo es evitar que estas puedan mantener un crecimiento descontrolado y acaben formando grandes masas cancerígenas.
La quimioterapia y la radioterapia son procedimientos “barbáricos” que dentro de algunos años no se van a utilizar. Algún día echaremos la vista atrás y percibiremos esta realidad. La quimioterapia es como matar un mosquito a cañonazos. Me recuerda a las sangrías, una de las prácticas de medicina más aterradoras que se popularizaron durante la Edad Media, antes de que los médicos y sus pacientes conocieran otras alternativas realmente eficientes.

Usted también pronostica que devolveremos la vida a alguien que ha sido criopreservado
Yo lo resumo en dos plantes: Plan A y Plan B. Mi best seller, La muerte de la muerte, está dedicado a la cura del envejecimiento y vivir para siempre joven. Este es el Plan A, la inmortalidad, y nosotros calculamos que esto va a ocurrir dentro de 30 años, esperemos que antes. Sin embargo, como las personas hasta entonces van a seguir muriendo, tenemos el Plan B, que es la criopreservación, algo que era imposible hace medio siglo. Sin embargo, ahora se criopreservan muchos tejidos, órganos, óvulos, embriones, espermatozoides… Hay millones de niños que han estado criopreservados como embriones. En mi libro explicamos también de que a mediados de este siglo se van a poder leer los cerebros criopreservados y subir todas las memorias y el conocimiento de la persona a otro cuerpo, subestrato o nubes informáticas.

 ¿Qué apoyo tiene de la comunidad científica? ¿Qué tipos de apoyos o críticas ha recibido?
Todas las revoluciones pasan por diferentes etapas. A Galileo casi le queman y a Darwin los británicos le tacharon de loco. Hay gente que se opone a nuevas ideas y ha criticado mi libro, pero yo soy tan solo el mensajero de una información que manejan grandes científicos a la vanguardia de estas investigaciones. Podría destacar ejemplos como George Church, profesor de genética en la Escuela Médica de Harvard, quien describe un futuro cercano en el que los humanos modificarán sus genes para ser inmunes a las enfermedades. Otro ejemplo es la compañía Google, que creó una filial llamada Calico, encargada de llevar adelante el proyecto de conseguir la inmortalidad. Su misión es aprovechar los avances tecnológicos para controlar la biología humana. Los fundadores de Google, Sergey Brin y Larry Page, han asegurado que se va a poder curar el envejecimiento en dos o tres décadas. También Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, y su esposa Priscilla Chan, doctora médica que estudió biología en Harvard, han anunciado que van a donar su fortuna para curar todas las enfermedades, incluido el envejecimiento. Ya han dado un adelanto de dos mil millones de dólares y parte de esta donación ha sido destinada a crear un nuevo centro de biotecnología en San Francisco.

También ha asegurado que llegaremos a comunicarnos de forma telepática ¿Vislumbra usted alguna capacidad espontanea o inducida?
Ya se está trabajando con el equivalente a un encefalograma que captura lo que está sucediendo en el cerebro. El objetivo es llegar a analizar las señales electroquímicas del cerebro para llevarlas de un cerebro a otro o de un cerebro a un ordenador.
Elon Musk, cofundador de PayPal, Tesla Motors y SpaceX, entre otras, ha creado también la compañía Neuralink con el objetivo de establecer interfaces que ayuden a conectar el cerebro a un ordenador. Esto nos permitiría comunicarnos eventualmente por wifi de cerebro a cerebro.

¿Cree que en un futuro próximo, gracias a la secuenciación de los genomas, podremos “diseñar” a nuestros descendientes a nuestro gusto y evitar diferentes trastornos o enfermedades?
Sí, nosotros somos la última generación que no ha estado diseñada. En el futuro vamos a poder diseñar a nuestros descendientes para que puedan contar con diferentes características o habilidades, tanto de los dos padres, como de uno solo o de un número ilimitado de estos. Podremos elegir, incluso, características de algunos animales, de las que nosotros carecemos. Algún día podremos hacer, por ejemplo, que los humanos tengan alas o agallas para poder volar o respirar bajo el agua.

¿Cuáles son sus referentes dentro del universo científico?
Darwin, Newton o Galileo Galilei, entre otros. Pero actualmente existen grandes científicos, como George Church, de quien hablaba antes; Ray Kurzweil, cofundador de Singularity University, quien ha vaticinado que en 2045 un software podría llegar a sobrepasar la sofisticación del cerebro humano y así provocar “la muerte de la muerte”; Aubrey de Grey, gerontólogo biomédico inglés, quien trabaja en una estrategia de reparación de tejidos que rejuvenecería el cuerpo humano. Ellos y muchos otros que menciono en mi libro “La muerte de la muerte”.

Marisa Sardina
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Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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