“Mi mujer, mi hijo, mi familia y mis amigos de toda la vida son los que me recuerdan que soy Antonio”

Entrevistamos al cantante Pitingo

El artista de fama internacional Pitingo se sube de nuevo al escenario con Mestizo y Fronterizo, un disco redondo y magistral que es su seña de identidad, su raíz.

Nació entre dos pueblos, en la frontera de Portugal, y eso le otorgó una mirada abierta, especial, tolerante y reflexiva. Sus antepasados le legaron la belleza del alma y el ser presumido, de ahí su nombre, Pitingo, que lleva a cualquier rincón del mundo con orgullo. Empezó desde abajo, trabajó en el aeropuerto, de heladero y en una imprenta, pero nunca dejó de luchar por su sueño. Su pasión, esfuerzo y trabajo duro le han llevado a lo más alto. Pero para él tocar el cielo es disfrutar de los suyos, de su mujer, de su hijo, de su familia y de sus amigos, ellos le recuerdan quién es y quién quiere ser.

Háblame de tu último trabajo, ¿por qué mestizo y fronterizo?
Mestizo porque lo soy, hijo de madre gitana y de padre no gitano, y fronterizo porque nací en el último pueblo de Huelva, Ayamonte, una tierra maravillosa y pesquera que hace frontera con Portugal. Mi bisabuela era portuguesa y Ayamonte es un lugar donde viven muchos portugueses. Mestizo y Fronterizo es un resumen de mi vida.

¿Cómo ha sido el proceso de creación de este disco?
Llevamos muchos meses trabajando, casi un año, creando este disco. Hay muchas canciones inéditas y la selección de los temas conocidos significan mucho para mí. Por supuesto, he cumplido mi sueño, cantar con Sam Moore, que es una leyenda viva del soul, uno de los pocos que quedan vivos, junto con Aretha Franklin. He podido cantar con él su gran éxito Soul Man, con esa voz maravillosa que tiene a sus 82 años.

¿Habrá sido una experiencia única cantar con él?
He pasado mucho tiempo con él, sigo manteniendo relación con él y hablamos de vez en cuando, pues es un artista mundialmente conocido con una humildad que no te puedes imaginar. Creo que eso lo hace más grande todavía. Gracias a dios he conocido a muchas grandes estrellas, mundialmente conocidas, y son gente muy humilde. Siempre digo que los artistas cuanto más grandes más humildes son, y luego están los artistas que son de medio pelo, eso son diferentes, los artistas fugaces que los llamo yo. Estos miran por encima del hombro, vuelan, y hay que tener los pies siempre en la tierra. Pero los grandes artistas son maravillosos. A mí me dice (Sam Moore) que soy su hijo, con eso te lo digo todo, su hijo español, gitano…, tengo una relación muy bonita con él.

¿Cuáles son tus fuentes musicales, el flamenco, el soul, el jazz…?
Sí, desde muy pequeño me corre por las venas el flamenco, lo he vivido siempre. El soul empecé a escucharlo a los 10 años, con Aretha Franklin, Same Moore, Ottis Redding, Marvin Gaye, Ray Charles y, también, escuchaba jazz y blues. Todo lo que es la música negra siempre me ha llamado la atención. Aunque musicalmente no tienen nada que ver el flamenco y la música negra, sí lo tiene en la forma de vivir, porque somos dos pueblos que hemos sufrido mucho y eso se plasma en la música. Una soleá en el flamenco no es muy diferente de un blues. Antiguamente, el blues contaba lo que le ocurría a la gente negra, y lo duro que fue para ellos, igual que nosotros los gitanos contábamos lo que nos pasó en la posguerra, antes de la guerra y mucho antes también. Lo contamos en las canciones porque nos lo han contado nuestros abuelos y bisabuelos, y viene de generaciones atrás.
Gracias a Dios el racismo esta extinguido, sigue habiendo un poquito, abrimos fronteras y en el mestizaje está el avance. Por eso el mestizo es fronterizo.

¿Y por este motivo en esta disco defiendes la interculturalidad, como bandera para luchar contra el racismo?
Completamente. Sobretodo estoy a favor de aprender unos de los otros, la convivencia es muy importante, el acercarnos y el conocer la cultura del otro, el involucrarnos y el respetarnos. La interculturalidad lo que significa es eso, el respetarnos con nuestra cultura y con nuestras religiones y aprender unos de los otros. Es la única manera en avanzar.

¿En alguna ocasión te has sentido en tierra de nadie, al formar parte de ambos mundos te has sentido discriminado por alguna de las partes o por ambas partes?
Hubo un momento que sí fue así, el gitano no me consideraba gitano, y la persona no gitana me consideraba gitano. Nunca se ha escrito un libro de cómo nos sentimos los mestizos y los tarantos, y creo que sería un buen libro. Además, tenemos que escuchar hablar mal a los unos de los otros, estamos en medio y es nos duele. Cuando veo la tele y dicen: una reyerta de una familia gitana en no sé dónde; ¿por qué tiene que utilizar la palabra gitana?, ¿por qué tiene que mencionar la raza? La noticia debía ser unas personas se han peleado, y da igual la raza.

¿Qué significa este trabajo en toda tu trayectoria profesional, si miras hacia atrás?
Significa un avance, un escalón más. Voy cumpliendo años, personal y profesionalmente, y deseo aportar algo al público, no sólo música, sino transmitir un mensaje, siempre bueno. Personalmente, con los años quiero mejorar, y profesionalmente busco, no la perfección, porque eso no existe, pero sí mejorar y avanzar, conseguir ese sonido que llevo buscando tantos años, que es el de la música negra y la música flamenca. Cada vez va quedando mejor plasmado y voy consiguiendo lo que buscaba.

¿Eres muy exigente contigo mismo?
Muchísimo, exigente en lo personal y en lo profesional. Intento aprender de los errores y mejorar, por eso no me escuchó, porque si me escucho no avanzo. Tengo que escuchar a los demás, los demás son los que te hacen avanzar. Hay que aprender de otros artistas, de otros músicos y dejarte llevar. También aprendo de las críticas, siempre y cuando sean con respeto. La crítica tiene que ser constructiva, uno no se lo tiene que tomar a mal, hay que avanzar hacia adelante, caminar.

¿Cuando miras hacia atrás te crees todo lo que te ha ocurrido o piensas esto es un sueño?
Cuando miro hacia atrás, sí me creo lo que ha ocurrido. Pero si te soy sincero, el principio de mi carrera parecía un sueño. Luego, cuando vas avanzando, te das cuenta de que todo no es tan bonito. Lo más bonito del mundo de la música, sin duda, es el público. Subirte a un escenario, el aplauso y el cariño de la gente, y lo demás que rodea al artista es plástico. De todo eso me retiro, me aferro a mi familia, a mis raíces; porque todo el mundo te dice lo bueno que eres, te abraza, y se te acerca no por cómo eres, sino por quién eres, y hay que tener mucho cuidado.
Pero una vez que me subo al escenario soy Pitingo, y adoro a mi público, porque les tengo que agradecer que me da de comer, a mi familia, a mis músicos y a mí, pero la industria me da un poquito más igual, porque todo eso es mentira, y te das cuenta con los años. Eso no significa que esté decepcionado, que no lo estoy, simplemente es algo que no me gusta.
Tengo a mi mujer, que llevo 21 años con ella, a mi hijo, a mi familia y a mis amigos de toda la vida, y ellos son los que me recuerdan que soy Antonio.

Tú tierra son ellos, ¿te hace poner los pies en la tierra?
Siempre, siempre y siempre. Y siempre será así. Me voy de viaje y me voy con ellos; me voy de gira y me voy con ellos, menos mi hijo, que con el colegio tiene que tener una rutina, pero cuando llega el verano, se vienen de gira conmigo por todo el mundo; y soy feliz. Porque es muy fácil volar, y enseguida nos pueden manejar, y hay que tener la cabeza muy bien amueblada.
A los nuevos artistas les digo que tengan cuidado, porque esto es la selva, y uno tiene que sobrevivir y ser inteligente. Saber quién se te arrima con buenas intenciones y quién con malas.

¿El hecho de que empezaras desde abajo, que tus inicios fueran muy humildes y no hayas desistido hasta que has conseguido tu sueño, eso te hace tener otra mirada?
Completamente. He trabajado en el aeropuerto, en una imprenta, de heladero, he hecho de todo en la vida y sé lo que cuesta ganarse el pan. Y no se me caerían los anillos si algún día tuviera que volver a trabajar en ello.
Lo importante para mí es la salud de mi familia, subirme al escenario y estar con el público, que me encanta y los adoro.

¿El hecho de haber sido padre te ha cambiado las prioridades en la vida?
Muchísimo. El hecho de haber sido padre me ha cambiado todo, porque ya solo vivo para mi hijo, para mi familia y para protegerlo. Mi hijo canta y quiere ser artista también, aunque yo no quiero. Pero si el día de mañana quiere ser artista, le apoyaré, y le aconsejaré que tenga mucho cuidado, porque hay mucho lobo, y los artistas somos corderitos.

¿Y cómo te cuidas por dentro y por fuera?
Durmiendo mucho y descansando. También me gusta pasear con mi bicicleta todos los días que puedo. Como lo justo y sano. Me gusta mucho utilizar cremas y, también, me hecho colonia hasta para dormir. Por eso me llamo Pitingo, significa presumido.

Y tienes algún ritual para cuando sales al escenario, o cómo te cuidas en los días previos a los conciertos, giras….
Sobre todo estoy en silencio, descanso y duermo mucho. También evitó estar en sitios con mucho ruido, y beber mucha agua. El cantar, la tensión y el escenario te deja los músculos del cuello bastante mal y esto afecta a la garganta. Por eso tengo que estar continuamente con masajes y calentando muy bien el cuello antes de salir, para evitar quedarme ronco. Además, he hecho foniatría para aguantar muchos días seguidos cantando.
Yo soy el que menos disfruta de la gira, porque cuando termino de cantar me voy al hotel, en cambio, los músicos se van a cenar, hablan, charlan, se toman una copa, pero yo soy muy responsable y me voy porque me gusta estar al cien por cien.

Y ya empiezas una gira..
Hemos empezado el 24 de mayo, y el 1 de junio estaré en el Teatro de la Luz Philips de Gran Vía. A partir de ahí, todos los conciertos lo vamos a ir anunciando en mi página web y en mis redes sociales. Será una gira por España, Latinoamérica y Estados Unidos.

Acerca de Teresa Ortega 35 Articles
Teresa Ortega es colaboradora de la revista Estar Vital, editada también por el Grupo TPI, entrevistando los personajes de portada de la revista, que también replicamos en Vivesaludable.

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