Principales cuidados para la mamá

La experiencia de la maternidad requiere que la mamá también se cuide, pero debe hacerlo desde el embarazo.

El cuidado de una madre comienza desde el embarazo. Durante los nueve meses de gestación, las mujeres sufren una serie de cambios que pueden originar problemas en su cuerpo, pero pueden seguir una serie de pautas para conseguir que el embarazo, parto y postparto sean lo más saludables posibles. En este sentido, uno de los aspectos clave a tener en cuenta en los cuidados de la mamá son los pechos. Además, de la transformación que va a sufrir durante el embarazo, después será la fuente de alimentación del pequeño, con el consiguiente “castigo” físico para el mismo. Para evitar que sufra lo más posible, tanto en el embarazo como la lactancia, y, con ello que tampoco sufra la madre, es importante llevar a cabo algunos cuidados:

  • Aplicar desde el embarazo cremas ricas en vitamina E y aceite de rosa mosqueta para prevenir la aparición de estrías.
  • Ejercitar durante el embarazo y tras el parto los músculos pectorales con natación, yoga, pilates o ejercicios en casa que fortalezcan esta zona.
  • Utilizar un sujetador adecuado a la talla real del pecho. Si se utilizan discos absorbentes, es recomendable cambiarlos con frecuencia para evitar que se macere la piel con la humedad.
  • Limpiar los senos sólo con agua y finalizar las duchas tonificando los senos con un chorro de agua fresca. Durante la lactancia hay que evitar eliminar la grasa segregada por las glándulas areolares, que ayudan a proteger el pezón por sus propiedades antibacterianas y lubricantes.
  • Desde el momento del parto hay que ofrecerle el pecho al bebé, para facilitar la subida de leche, y ayudarle a que se coloque bien al succionar para evitar grietas o mastitis.
  • Es recomendable emplear cremas ricas en lanolina si los pezones están lastimados o para prevenir la aparición de grietas. Gracias a sus propiedades hidratantes y emolientes ayudan a cicatrizar y prevenir la aparición de estas grietas.
  • Una vez finalizada la toma es aconsejable utilizar un poco de la leche secretada sobre los pezones y la areola, pues es rica en componentes antiinfecciosos y antiinflamatorios.
  • Es importante alternar los senos en cada toma para evitar que se colapse el pecho. También es aconsejable utilizar un sacaleches y reservar la leche extraída.
  • Antes de retirar al bebé del pecho es importante interrumpir la succión para evitar que el bebé tire con sus encías y lastimar el pezón. Se puede introducir el dedo meñique por las comisuras de los labios del bebé para romper el vacío oral que el bebé realiza al mamar.
  • Los pezones deben estar bien ventilados y nunca exponerlos al sol de forma directa y prolongada. Si utilizamos discos de lactancia es conveniente que su transpirabilidad sea máxima.

Otros cuidados importantes

Al aumentar el abdomen por el crecimiento del bebé es normal que la espalda sufra, los órganos se desplazan y recolocan para dejar hueco, y la zona lumbar modifica su curvatura. Por ello, estas dos zonas son las más afectadas durante la gestación. Con un cuidado adecuado podemos evitar sufrir los típicos achaques de las embarazadas.

Atarse los zapatos, poner una lavadora, coger cosas del suelo, aprender a tumbarse y levantarse de la cama, supone un movimiento de flexión en los músculos abdominales y del tronco, que si no se hace correctamente puede suponer una serie de lesiones muy comunes durante la gestación como la lumbalgia, diástasis o problemas de suelo pélvico.

  • Dolor en la parte más baja de la espalda, en la zona lumbar, provocada por movimientos inadecuados y por el crecimiento uterino. Mantener una postura correcta en todos estos movimientos ayuda a prevenir futuros problemas, no solo relacionadas con lesiones lumbares, si no también pérdidas de orina y alteraciones digestivas. Para evitar estos problemas debemos seguir las pautas de fisioterapeutas especializados y realizar ejercicios.
  • Diástasis. Es un problema desconocido pero muy común en las mamás, se produce una separación natural de los rectos abdominales que provoca un aumento del volumen del abdomen, hernias umbilicales, molestias de espalda y debilidad de suelo pélvico como incontinencia, así como problemas digestivos. Dependerá del volumen cogido durante la gestación y de los ejercicios perjudiciales que hayamos realizado, el que tengamos mayor o menor diástasis tras dar a luz.
  • Suelo pélvico. Durante el embarazo crece el útero para permitir el crecimiento del bebé, en este sentido los órganos internos reciben presión y se pueden presentar pérdidas de orina o molestias, es importante después del parto pasar consulta con un fisioterapeuta que revise la musculatura o aconseje sobre lo más indicado en el cuidado de la mujer.
Acerca de Adriana de la Torre 13 Articles
Colaboradora de la revista Estar Vital, revista editada también por el Grupo TPI, y Vivesaludable.

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