Boris Izaguirre: “El amor salva y el mío tiene nombre y apellido”

Boris Izaguirre regresa con una novela autobiográfica, Tiempo de Tormentas, que con su impecable prosa, nos revela muchos aspectos desconocidos y sorprendentes de su vida que te harán enamorarte más, si cabe, de él.

Creció entre cultura y belleza de movimiento, un padre crítico de cine y su madre una famosa bailarina. Un niño original y diferente que intentó sobrevivir en una sociedad convencional, aunque contaba con el oasis de su familia en la que refugiarse. Una infancia marcada por su dislexia, pero a la vez con unas ganas tremendas de aprender a leer y a escribir a pesar de la dificultad. Su adolescencia fue marcada por un hecho trágico del que tardó mucho en recuperarse, y su salvación fue la escritura. Precoz columnista en un periódico, y posterior creador de telenovelas, acabó marchándose de Venezuela, ante la situación política que se vivía en este país en el año 92. Dejó atrás el sol de Caracas por la lluvia constante de una Galicia que acoge con cariño. Y se enamoró al instante del amor que salva, y que tiene nombre, Rubén. De Santiago da el salto a Madrid y esta ciudad cae rendida a su inteligencia y humor. Rodeado de amigos escritores como Leopoldo Alas y Terenci Moix, se estrena en Crónicas marcianas, donde permanece diez años, programa que marcará un antes y un después en su carrera profesional. Siempre perseguido por la palabra consigue ser Finalista del Premio Planeta en el año 2007 con Villa Diamante. Pero esto realmente es el comienzo de una vida que continúa, Londres, su reencuentro con Venezuela tras la muerte de su madre, y Miami. Un tiempo de Tormentas que le marca, que le conduce, que le atrapa, y que nos atrapa.

¿Qué le ha supuesto escribir Tiempo de Tormentas?
Un gran esfuerzo, pero lo bueno de los grandes esfuerzos es que las recompensas son iguales.

¿Indagar en el pasado le ha revuelto?, ¿cómo ha sido el proceso de creación cuando se trata de uno mismo?
Ha sido bastante interesante, aunque en este momento estoy muy agotado por el proceso, pero se lo recomendaría prácticamente a todo el mundo que conozco.

En esta novela nos cuenta hechos duros de su pasado que no había compartido antes, ¿era tabú ser diferente en una sociedad convencional?
Sí, y sigue siéndolo, absolutamente, porque la sociedad sigue siendo convencional.

¿Le salvó tener una familia como la suya, una madre que desde el primer momento le apoyó y entendió su forma de ser y su modo de ver el mundo?
Nos salvamos todos, porque ellos también tuvieron que enfrentarse a críticas, a molestias, a intromisiones, a que los señalaran; y por eso creo que fue una labor en equipo.

Fue precoz como columnista, a pesar de que tardó en aprender a leer y a escribir por su dislexia, ¿cómo lo consiguió?
Porque era una de las cosas que más me molestaba de mi condición, de mi dislexia, que no me permitiera hacer lo que yo quería hacer, leer y escribir.

Empezó haciendo culebrones, ¿consiguió cambiar el contenido de los guiones y hacer algo más transgresor?
No, y por eso dejé de escribirlos.

¿Qué recuerda de su infancia y adolescencia en Venezuela que haya marcado su vida?
La violencia, Venezuela siempre ha sido violenta, hoy en día Caracas es la ciudad más violenta del mundo. Pero en mi crecimiento, y en el tiempo que viví allí, ya se veía venir que iba a tener ese liderazgo.

¿Una madre bailarina y un padre crítico de cine han hecho que su mirada del mundo sea distinta?
También podía no haberlos seguido, lo que ocurre que ellos me encantaron desde el principio y me pareció que era una oportunidad extraordinaria aprender desde ellos.

¿Siente haberse tenido que ir de su país por motivos políticos?
Lo que me molesta es que ha creado en mí un enorme conflicto. De los pocos conflictos que tengo, mi país es el mayor de todos, porque ha generado una relación de amor odio que no me hace nada bien, y tampoco creo que le haga nada bien al país.

¿Cómo vive la situación actual de su país?
Me parece que la respuesta está en Tiempo de Tormentas.

Aterriza en España, concretamente en Galicia, y todo cambia… ¿Cómo fue el inicio de esta aventura de venir a España?
Con muchísima lluvia, nunca lo olvidaré, yo venía del sol de Caracas y aterricé en la Bacoya, el 92 fue el año que más llovió en Santiago de su historia.

Además se enamora en nuestro país. ¿El amor salva?
Totalmente, y el mío tiene nombre y apellido Rubén Nogueira.

Crónicas marcianas marcaron su paso por España. ¿Qué supuso este programa en su carrera profesional?
Realmente si mi propuesta era volver a España 500 años después a devolver la visita, pues creo que la devolví bastante bien.

Usted llegó a una España tradicional que ha cambiado en estos 20 años, ¿cómo ha vivido la transformación de nuestro país?
En primera fila, y me encanta que así sea y por eso creo que es uno de los momentos más interesantes de Tiempo de tormentas: la narración, descripción y observación de ese tiempo extraordinario de cambio.

¿Cómo ha conseguido mantener el equilibrio entre el entretenimiento y el reconocimiento literario?
Porque me gustaban mucho los equilibristas, era lo que más me encantaba ver en el circo y me hubiera gustado hacer equilibrio en la cuerda floja. Y, después, me di cuenta de que esa distancia entre la cultura de masas y la élite es una cuerda floja que merece la pena ser vivida como un equilibrista.

Finalista del Premio Planeta, ¿no se ha planteado optar al Premio, o no es una asignatura pendiente?
No, porque realmente el ser finalista me dio una enorme libertad para escribir.

A día de hoy vive en Miami, ¿por qué dejó España?
Porque me ofrecieron un trabajo de una cadena de la televisión en español, en Estados Unidos, y pensé que era interesante explorar ese mercado.

¿Cómo se cuida, cuerpo y mente?
Pues una de las razones por las que soy muy feliz en Miami es porque voy una vez a la semana al océano y me sumerjo más de veinte minutos en él, que es cuando los yodos y las sales empiezan a hacer su efecto maravilloso.

¿Y hace algún tipo de ejercicio o deporte?
Utilizo mucho la bicicleta, ya cuando vivía en Londres lo hacía cada rato, de hecho me compré una bicicleta que mis vecinos se empeñaron en desmantelar, porque así, a veces, son los vecinos. En Miami también voy mucho en bicicleta y cruzo la bahía en ella. Es un gran ejercicio que para mí solo comparable a la natación; que también lo practico en el océano.

¿Cómo es su día a día?
Mi día empieza muy temprano, con un buen desayuno, y un zumo verde, bueno cuando está Rubén hay zumo verde, cuando no está Rubén, nada; es mejor que el zumo lo haga él, yo podría envenenarme. Voy a trabajar hasta las 16.00, después regreso a casa a escribir un poco y luego voy al gimnasio, me meto en la playa al atardecer, voy al cine, ceno con mis amigos y si tengo que ir a una fiesta voy. Pero tengo que estar siempre muy temprano de vuelta en casa, porque en Miami la gente cena a las 17.00 de la tarde y se va a dormir a las 20.30, es una de las cosas más asombrosas del mundo.

¿Y qué significa para usted Tiempo de Tormentas?, ¿ya ha pasado?, ¿en qué momento se encuentra ahora?
Me encuentro precisamente en el Tiempo de Tormentas, que es entre una tormenta y otra.

Acerca de Teresa Ortega 33 Articles
Teresa Ortega es colaboradora de la revista Estar Vital, editada también por el Grupo TPI, entrevistando los personajes de portada de la revista, que también replicamos en Vivesaludable.

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