Patricia Pérez: “La alimentación es el arma más poderosa para ser feliz y tener salud”

Entrevistamos a la presentadora Patricia Pérez.

© Fotografía: Nacho Acaso.

Todos conocimos a Patricia Pérez como presentadora de televisión, y lo continúa siendo, pero de programas de Alimentación y nutrición. Actualmente lleva su propia consulta como naturópata, tiene su propio canal de YouTube, cuenta con tres libros publicados, y el cuarto en camino, y un blog Yosíkekomo, que nos enseña cómo comer y cómo cuidarnos.
Su vida cambió cuando se comió una galleta y estuvo a punto de morirse, un taxista le salvó la vida y ella nunca lo olvidará. A raíz de ahí su interés por conocer su cuerpo, qué comemos y por qué reaccionamos de determinada manera le llevó a estudiar y a formarse en Alimentación y nutrición, compaginándolo con su carrera como presentadora de televisión. Hoy ayuda a numerosas personas desde su centro, y su desarrollo profesional como naturópata se ha convertido en su verdadera pasión.

¿Cómo empezó tu interés por la nutrición, creo que te llevaste un susto bastante grande?
Y tanto… Sufrí una anafilaxia , un shock multiorgánico que casi me lleva al otro barrio. Estoy aquí gracias a Antonio Luján, un taxista que me recogió inconsciente y totalmente desfigurada de la calle, cerca de mi casa. Al salir del hospital el alergólogo me dijo que no comiera nunca sola, nada crudo, ni en restaurantes, ni esto, ni lo otro, que estaba muy delicada y era hiperreactiva. Así que imagínate.

¿A raíz de ahí empezaste a informarte y a formarte por una cuestión de salud y por entender qué estaba ocurriendo, o por más motivos?
Sí, al principio fue por obligación. Me acuerdo que, por aquel entonces, como vivía sola, me daba miedo hasta meterme un chicle en la boca. Por eso empecé a informarme sobre qué era exactamente lo que me había pasado y porqué. Empecé leyendo revistas que tocaban el tema, luego revistas especializadas, después libros, y cada vez me maravillaba más el organismo. Por eso decidí matricularme y empezar a estudiar. Nunca pretendí, por aquel entonces, que se convirtiera en mi profesión, estudiaba por que me apasionaba. Al trabajar en la tele haciendo programas de entretenimiento tenía tiempo libre, y lo empleaba ahí. Fue con los años y de una manera natural, cuando se convirtió en mi profesión. Empecé trabajando en dos centros médicos, uno especializado en dermatología y el otro en linfedemas y lipedemas. Fue luego cuando decidí independizarme y abrir mi propio Centro de Naturopatía, un Centro de Cuidado Integral y Personalizado.

¿Podríamos decir que el episodio de tu vida, ese susto, cambió tu vida o tu carrera profesional o simplemente la redirigió en otro sentido?
Cambió mi vida. Cuando tu tienes un problema con algo tan básico como comer te condiciona en todo, en tus relaciones personales, en tus viajes, en tu salud, en todo. El simple hecho de hacer la compra se convierte en una odisea. Pero yo nunca me sentí enferma. Al contrario, siempre estuve muy agradecida a Antonio, ahora mismo podría estar con mis abuelas y mi hermano en el cielo, y estoy tan feliz aquí hablando contigo. Pero si, es duro. Porque la gente no lo entiende y tienes que estar dando explicaciones todo el rato. Cuando era mas joven cedía un poco, pero ya hace unos años que no. Y a día de hoy también con mi carrera profesional, pero no solo porque me fascina lo que hago, sino porque la gente que viene al Centro y cambia sus hábitos mejoran su calidad de vida. Da igual lo que te pase o el problema que tengas, la alimentación es el arma mas poderosa para ser feliz y tener salud.

© Fotografía: Nacho Acaso.

¿Qué está sucediendo, que cada vez hay más personas con intolerancias alimentarias, crees que existe alguna relación con la mala alimentación? ¿El haber abandonado el cómo comíamos antes ha podido influir en este aumento?
Por supuesto. Pero no solo en lo que comemos, sino en cómo lo comemos. No masticamos, comemos hablando, viendo el teléfono, a la hora que cuadre, y cada vez cocinamos menos. A eso hay que añadir que la calidad de la comida es peor, y no nos importa, seguimos comprando productos como si fueran alimentos. Nuestros niños tienen obesidad infantil, en un país que tiene como modelo de alimentación una de las dietas mas sanas que hay. Pero hoy en día lo de la dieta mediterránea es ya casi un espejismo.

¿Hay que comer cómo comíamos con nuestras abuelas?
Sí, absolutamente. Si tú a mi abuela le dices que vas a ir a alguien a que te enseñe a comer, le daría la risa. Antiguamente no había tantas enfermedades metabólicas. Mis abuelas se murieron muy mayores, siendo mujeres felices y sin enfermedades comunes hoy en día. Nuestros abuelos respetaban la temporada de los alimentos, comían menos cantidad, y dos o tres veces al día. Muchas verduras, legumbres y huevos. Hoy en día estamos todo el día masticando. Incluso se habla de que comer cinco veces es lo mejor para el metabolismo. Yo estoy en contra totalmente.

De hecho, como has mencionado antes, los índices de obesidad infantil se han disparado, ¿cómo habría que educar para adquirir unos buenos hábitos alimenticios?
De primeras eliminar las maquinas expendedoras de comida rápida, pero no solo de los colegios. Los niños comen lo que se les da. Hoy en día le damos de merendar productos que ves por la tele que te dicen que son muy buenos, y nos olvidamos que la publicidad no puede mentir, pero tampoco tiene que contar toda la verdad. Hay que darles desayunos con productos de panadería, de la de toda la vida. El zumo házselo, no se lo compres hecho, no le des chuches, ni repostería Industrial, ni picos, ni lácteos con azúcar añadido… No le des para merendar productos envasados, ni patatas fritas de bolsa a diario. Pero para educar a los niños, primero lo tienes que asumir tú, y hoy en día no se le da importancia. Muchos padres dicen que no tienen tiempo, que sus niños no comen si no les ponen este producto o ese otro en la mesa, pero el azúcar no se lo quitan, es un sin sentido. Estamos haciendo a nuestro hijos adictos a la comida y les estamos restando calidad de vida y salud. Perdona que me ponga tan seria, pero es que estoy viendo casos que me impactan. Y me da mucha pena.

¿Qué sorpresas te llevaste mientras ibas informándote a raíz de lo que te pasó, qué descubriste que hizo que te llevará a preocuparte?
Bueno, yo llevo muchos años, hoy en día no pienso lo mismo que hace 20 años. Además, al estudiar cosas diferentes, pues, al principio, surgen contradicciones. Por ejemplo, cuando hice el Máster en Nutrición, y estudias Medicina China a la vez, pues no dicen las mismas cosas. Pero yo me quedo con la segunda. Por eso me considero por encima de todo naturópata. Y el estudiar y entender como funciona el cuerpo, en lugar de preocuparme, me ha hecho quererme más, ser más feliz. Me ha ayudado a tenerme en cuenta.

© Fotografía: Nacho Acaso.

No has dejado de estudiar e investigar sobre alimentación, ¿crees que nos alimentamos mal?
Sí, nos alimentamos muy mal. Pero creo que es por dejadez. Es decir, cuando te vas a comprar un coche pruebas muchos, ves si te conviene más la gasolina o el diésel, lo mismo cuando nos compramos un pantalón, hasta que no encuentras él que te gusta no lo compras. Sin embargo, quién lee la procedencia de los alimentos, cuándo ha sido envasado, o los ingredientes que tiene, pues muy poca gente. Pues tú te comes los ingredientes, no el nombre del producto.

¿Cuál es la experiencia que has adquirido?
Mi experiencia como naturópata en mi Centro de Cuidado Integral y Personalizado es que todos, absolutamente todos, mejoramos si le damos al cuerpo lo que necesita. Da igual lo que te pase, por muy severo que sea lo que tengas, los buenos hábitos siempre mejoran tu calidad de vida. Siempre. Y antes de lo que te puedas llegar a imaginar.

¿En qué consiste tu trabajo como naturópata ?
Estoy especializada en nutrición orthomolecular, energética y emocional. Mi trabajo consiste en saber qué es lo que necesitas, teniendo en cuenta como funciona tu organismo y como es tu carácter. Sin olvidar a que te dedicas, y numerosas cosas más. Es decir, hay que adaptar la comida a la persona. No la persona a la comida, porque si se le complica la existencia, al final abandona. Y lo importante es que vaya implantando pequeños cambios en el día a día. Y al final dará un giro de 360 grados sin esfuerzo.

¿Alimentación y emociones están relacionadas? ¿Por qué?
Claro. Porque depende de los que comas así se nutren tus órganos. Dependiendo de cómo estén tus órganos, así estarás tú. No se puede separar. Tenemos que asumir que somos algo físico, emocional y energético. ¿O no te influye la música, las estaciones, o los colores? Pues los alimentos, además, tienen un color, una textura, un sabor, una estación determinada de siembra y recogida. Todo eso y mucho más influye en tu ADN.

También te has embarcado en la escritura de algunos libros “Yo sí que como”, “Yo sí que cocino”, “Yo sí que me cuido”, entre otros, ¿cuéntanos cómo surgió esta aventura y cómo llegó a ti?
Por mi blog “ Yosikekomo”. Se pusieron en contacto conmigo y acepté.

¿Qué podemos encontrar en cada uno de ellos y en qué nos pueden ayudar en nuestro día a día?
En el primero “Yo si que como” hablo de mi experiencia personal. Y de cómo funciona la digestión. Qué quiere decir “ comer “, qué hacen los dientes además de triturar los alimentos, qué hace la saliva. Creo que cuando entiendes el funcionamiento de algo, te resulta mas fácil utilizarlo. Ahora está muy de moda hablar de los nutrientes, pero yo pienso que eso da igual si eres arquitecto o cajera. Tú lo que tienes que saber es que tienes que variar de alimentos, que tienes que masticar, que tienes que comer tranquilo, que si no mezclas demasiados nutrientes tus digestiones serán mejores. Una cosa son los alimentos y otra los nutrientes.

De hecho hay un título de uno de tus libros que es muy gráfico, “Para adelgazar hay que comer”, cuando pensamos que para adelgazar hay que dejar de comer?
Sí, si alguien te dice algo muchas veces, al final te lo crees.

¿Estás embarcada en otro libro?
Sí será el cuarto. Y la continuidad del primero.

© Fotografía: Nacho Acaso.

También escribes un blog Yosikekomo que cuenta con numerosos seguidores, ¿cómo nace este blog y por qué?
Por la presión de mis amigos y mi marido. Cada vez que me reunía con mis amigos al final acabábamos hablando de alimentación, de hecho, me sigue pasando hoy en día. Como yo creo en cosas que no se suelen decir, como que cenar hidratos nos ayuda a adelgazar, pues todos me decían que tenía que compartir lo que pensaba y así fue.

A raíz del blog y tu experiencia profesional con que te has encontrado, ¿qué te cuentan los lectores?
Lo que me encuentro es que nadie, o muy poca gente, se encuentra bien. Que mucha gente lo quiere hacer pero no sabe como. Cosa que me parece normal porque hay mucha información y , además, contradictoria. Por eso la clave está en la personalización. Lo que me va a mí, no tiene porqué irte a ti.

Todos los espectadores te recuerdan en programas de televisión como presentadora, ¿echas de menos este tipo de programas y esa etapa?
No. No hago tele porque me gusta mi vida actual, y tengo que dar gracias porque me va muy bien. Es más dura, pero no cambiaría por nada del mundo lo que tengo a día de hoy. Mi Centro es mi vida. Además tengo mi programa en Fox, este año se ha emitido la segunda temporada, así que sigo delante de la cámara.

Y ahora estás embarcada en una maravillosa aventura con tu pareja, “Los hygge, una pareja muy natural”, en la Sexta, ¿nos explicas en qué consiste esta tendencia? 
En disfrutar de tu familia, del tiempo libre, de estar en casa y no hacer nada, de los productos de temporada. En fin, de vivir tranquilo.

¿Y cómo se cuida Patricia, en la alimentación, en la salud, para estar guapa y radiante, en la espiritualidad…?
En la alimentación no saltándome lo que es bueno para mí, respetando la manera de preparar los alimentos, los horarios de comida y el descanso. Agradezco todos los días lo que tengo, quiero a los míos y me alegro por lo de los demás. Tampoco hay que hacer grandes cosas, pero hay que hacerlas para que se conviertan en hábitos.

¿Cómo es tu día a día?
Me despierto a las 6.45 horas. Desayuno con mis perros. Luego me voy al gimnasio. A las 11: 00 abro el centro y estoy hasta las 20.30. Después me voy a casa, o a cenar con mis amigos, depende del día. Los fines de semana son para descansar. Y procuro no llevarme trabajo a casa. Antes lo hacia, pero al final no descansas.

Haces deporte también, ¿es importante combinar una buena alimentación con un buen ejercicio físico?
El movimiento es imprescindible para el organismo. Pero no hago mucho. Tengo 45 años y me importa la belleza también (se ríe). Demasiado deporte envejece. Antes hacia muchas clases seguidas en el gimnasio, ahora hago una, y como mucho, y no siempre, dos. También me exfolio la piel a diario, y me doy baños turcos o saunas.

Acerca de Teresa Ortega 33 Articles
Teresa Ortega es colaboradora de la revista Estar Vital, editada también por el Grupo TPI, entrevistando los personajes de portada de la revista, que también replicamos en Vivesaludable.

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