¿Llega el frío y te duelen los dientes? El 30% de la población podría sufrir sensibilidad dental sin saberlo

Acabamos de despedir una ola de frío y, no tardaremos en recibir la siguiente en las próximas semanas. Ahora sí que sí, el invierno es una realidad: lluvia, viento, nieve y, sobre todo, frío. Las condiciones climatológicas no afectan a todo el mundo por igual, de hecho, ¿sabías que hay personas que experimentan dolor o molestias en sus dientes al respirar el aire frío? Posiblemente seas una de ellas y ni te hayas planteado que puedes padecer sensibilidad dental.

¿Qué es la sensibilidad dental?
También conocida como “hipersensibilidad dentinaria”, se caracteriza por producir a quien la sufre, dolores intensos puntuales en una o varias piezas dentales. Para entender por qué la padecemos, conviene aclarar que el diente consta de tres capas: la más externa es el esmalte, y la interna (donde están las terminaciones nerviosas) la pulpa. Entre ellas convive la dentina, atravesada por pequeños conductos que comunican las otras dos capas.

“La sensibilidad dental se produce cuando una parte de la dentina queda al descubierto y las terminaciones nerviosas responden de manera exagerada a estímulos externos aparentemente inofensivos como alimentos o bebidas frías, calientes, ácidas, dulces; presión táctil e incluso el contacto con el aire frío”, explica Gustavo Camañas, miembro de la Comisión Médica de Vitaldent.

¿Quiénes son más propicios a padecerla?
Según indica Gustavo Camañas, “la sensibilidad dental afecta en torno al 25% – 30% de la población, si bien es más prevalente en individuos con enfermedad periodontal y fumadores”. Por lógica, se podría suponer que la sensibilidad dental aumenta con la edad, ya que el desgaste del esmalte y retracción gingival son mayores,  “sin embargo, se observa que el mayor número de casos se da en la población entre 30 y 40 años y es más predominante en mujeres. Esto se debe a que al aumentar la edad disminuyen la permeabilidad de la dentina y la sensibilidad de los nervios”, aclara el doctor Camañas de Vitaldent.

¿Cómo reconocer un caso de sensibilidad dental?
Por lo general, el síntoma que suelen presentar los pacientes con sensibilidad dental es un dolor incisivo ante un estímulo leve (por ejemplo, al beber bebidas frías), limitado al tiempo que dura el estímulo y de fácil localización.
Es especialmente relevante reconocer esta afectación cuanto antes, ya que ésta tiene la capacidad de provocar y esconder algunas patologías bucales más peligrosas como pueden ser: caries, gingivitis, periodontitis o problemas de movilidad dental.

Principales causas de sensibilidad dental

·        Higiene bucal deficiente

·        Dietas y bebidas ácidas

·        Bruxismo

·        Enfermedades generales

Consejos para combatir la sensibilidad dental
Este tipo de afectación varía en intensidad, puede ser desde moderada hasta extremadamente dolorosa según quien la padece. En algunas personas es tolerable mientras que en otras es un problema que afecta seriamente a su calidad de vida, sus hábitos de higiene oral e incluso su nutrición. Por ello, el doctor Camañas comparte una serie de consejos para evitar la sensibilidad dental:

·        Las pastas dentales desensibilizantes han mostrado máxima efectividad en el tratamiento de pacientes con alta sensibilidad al frío. Son de uso diario en casa y aseguran una continua remineralización, lo que ayuda a cerrar aquellas zonas descubiertas y paliar las molestias derivadas de la hipersensibilidad.

·        Si a pesar del uso de pastas dentales, la sensibilidad continúa, el paciente debe asistir al dentista para que le aplique un barniz desensibilizante que libera, a través de la saliva, flúor, calcio y fosfatos. Lo que permitirá taponar las zonas expuestas erradicando totalmente las molestias al frío.

·        Por tanto, la sensibilidad dental es una dolencia que tiene solución y que es recomendable tratar diariamente con productos adecuados que te ayudan a recuperar la normalidad en dientes y encías.

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