La flotación como terapia para reducir el estrés

La exposición a determinados escenarios estresantes es un problema que afecta a miles de personas casi a diario. El estilo de vida occidental en el que estamos inmersos produce niveles de estrés cada vez más elevados. Su incidencia en la población mundial ha aumentado en los últimos años, de hecho, la OMS ha llegado a definir esta situación la como una “epidemia mundial”.

Según un estudio de la Universidad de California, someterse a un fuerte estrés durante un corto período de tiempo, podría ser suficiente para destruir varias de las conexiones entre neuronas en zonas específicas del cerebro.

Estado de relajación físico y mental
Generar hábitos de vida saludable son algunas de las medidas para evitar que el estrés afecte a la salud. Entre las recomendaciones que sugieren los expertos se encuentra la de flotar en el agua. La flotación es una efectiva terapia debido al estado de ingravidez y de ausencia de estímulos sensoriales que consigue el paciente, lo que conlleva un profundo estado de relajación, tanto físico como mental.

El nivel de las hormonas que provoca el estrés decrece durante y después de la flotación, mientras que la producción de prolactina, que es una hormona energetizante, se dispara en el cuerpo humano y es producida en cantidades importantes.

Además del estrés, la flotación reduce la tensión muscular, el ritmo cardiaco y respiratorio, la ansiedad, la fatiga o los dolores crónicos. Asimismo refuerza el sistema inmunológico y acelera la recuperación física después de hacer deporte, aumentando la sensación general de bienestar.

Recomendado también para embarazadas
Flotar en el agua es una terapia recomendada también en mujeres embarazadas, ya que minimiza las molestias físicas (hinchazón de las extremidades), y ayuda a aliviar la presión sobre el nervio ciático, aumentar el flujo sanguíneo al útero y reducir la tensión arterial.

Un lugar para perderse
El Palacio del Agua del Balneario de Mondariz es un conocido spa que apuesta por la flotación como uno de los remedios naturales contra el estrés y los dolores crónicos. Gracias a sus diferentes espacios, piscina libre y zona de contracorriente, donde el cuerpo se abandona al ritmo del agua, así como a la importante cantidad de sales minerales de la composición de su agua. Las sales de magnesio aumentan la densidad del agua, favoreciendo así la flotación.

El entorno natural donde está enclavado esta villa termal se convierte en un lugar idóneo para recuperarse de lesiones o cansancio generalizado. Al sumergirse en este baño, el cuerpo consigue una profunda relajación física y mental gracias a la eliminación de estímulos externos como la gravedad, la luz, el sonido y el tacto.

 

Acerca de Marisa Sardina 278 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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