El ictus: prevenir mejor que curar

De izquierda a derecha, Rafael Martínez, vicepresidente de Feasan; Dra. Almudena Castro, coordinadora de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital La Paz (Madrid); la actriz y modelo Laura Sánchez; y Carmen Aleix, presidenta de la FEI.

Si hablamos de ictus, las cifras resultan alarmantes. Según datos de la Fundación Ictus, esta patología es la segunda causa de muerte en el mundo. Estamos ante un episodio que afecta a cerca de 17 millones de personas. En nuestro país, en concreto, la padecen cada año unas 130.000 personas, de las cuales 80.000 fallecen o quedan con alguna discapacidad. Desde el punto de vista económico, el ictus supone entre el 7 y el 10 por ciento del gasto sanitario.

Uno de cada seis españoles va a sufrir un ictus a lo largo de su vida, pero, a pesar de la alta incidencia, muchos son los que no saben qué es y cómo se puede prevenir. Ante este escenario, Boehringer Ingelheim, con la colaboración de la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Anticoagulados (FEASAN), la Federación Española del Ictus (FEI) y Mimocardio, puso en marcha el pasado mes de septiembre el Reto #GeneraciónINVICTUS, una acción digital, de un mes de duración, encaminada a encontrar el Top5 de ejercicios cardiosaludables que ayuden a prevenir el ictus. Por cada tuit o post de los usuarios proponiendo sus ejercicios, Boehringer Ingelheim ha colaborado con Feasan, FEI y Mimocardio en la investigación de esta patología.

El Reto #GeneraciónINVICTUS ha contado también con la participación de la modelo Laura Sánchez, quien no solo ha apostado por concienciar a la población sobre la prevención del ictus, sino que, además, participa en esta acción proponiendo su videoconsejo de ejercicio cardiosaludable. Según la modelo, “los datos escabrosos que tienen que ver con el ictus y la cercanía que he tenido con esta enfermedad me han llevado a contribuir con este granito de arena en la campaña, y concienciar así sobre la prevención”. Asegura que su objetivo es “servir de pequeño altavoz para recomendar un estilo de vida saludable. El beneficio que la actividad física cotidiana puede aportar es evidente. En mi caso, todos los días saco al menos treinta minutos para el ejercicio. El yoga que me ayuda física y mentalmente a llevar este ritmo de vida, pero me gustan casi todos los deportes”.

Practicar ejercicio físico
El ejercicio físico de intensidad moderada no requiere una valoración adicional y debe ser una parte más de nuestra actividad diaria por ser un componente clave en la prevención de las enfermedades vasculares. El Reto #GeneraciónInvictus apuesta por concienciar a la sociedad sobre la importancia de llevar unos hábitos de vida cardiosaludables para prevenir un ictus. Por este motivo, y siguiendo las directrices de la OMS3, que recomienda realizar treinta minutos de ejercicio diario para prevenir el ictus, entre los consejos y ejercicios aportados por los participantes bajo el hashtag #GeneraciónINVICTUS, cada semana se ha elegido el más adecuado según un comité de expertos. Este ha estado formado por la Dra. Almudena Castro, coordinadora de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital La Paz (Madrid), expresidenta de la sección de Cardiología Preventiva y Rehabilitación Cardiaca de la SEC (Sociedad Española de Cardiología) y directora de Mimocardio; Luciano Arochena, presidente de Feasan; y responsables de FEI y del Departamento Médico de Boehringer Ingelheim, para conseguir los cinco mejores ejercicios cardiosaludables para prevenir el ictus.

Tipos de Ictus
Un ictus es una enfermedad ocasionada por una alteración repentina de la circulación de la sangre en el cerebro. Existen dos grandes categorías: el isquémico y el hemorrágico. En cualquiera de ellas, el flujo cerebral de sangre a un área determinada del cerebro queda interrumpido y las células cerebrales, al no recibir el oxígeno necesario para vivir, empiezan a morir, lo que da lugar al daño cerebral. El primer tipo representa alrededor del 80-85 % del total de ictus y se produce cuando una arteria se obstruye por la presencia de un coágulo de sangre. A menudo, este trombo se origina en el corazón y se desplaza hasta el cerebro, donde interrumpe el flujo sanguíneo. Por su parte, el hemorrágico o derrame cerebral se produce por la rotura de una arteria o vena. Las hemorragias cerebrales se relacionan fundamentalmente con la hipertensión arterial, que es el principal factor de riesgo pero no el único.

Controlar factores de riesgo
Los consejos de voces expertas sobre el ictus resultan fundamentales para sensibilizar sobre la envergadura de este problema médico, sanitario y social, que sufrirán una de cada seis personas en el mundo a lo largo de su vida. Sin embargo, tal y como destaca la Dra. Almudena Castro, “si se controlan los factores de riesgo, se podrían evitar hasta el 80 % de los casos”. El mejor abordaje terapéutico del ictus sigue siendo la prevención. Como factores de riesgo modificables, destaca la doctora “el tabaco, el colesterol alto, la hipertensión, la vida sedentaria, la nutrición deficiente y la diabetes”. Y como no modificables, “la genética y la edad avanzada”.

En este sentido, el Observatorio del Ictus, plataforma multidisciplinar que reúne a expertos de diferentes ámbitos relacionados con el ictus, confirma que este trastorno tiene mayor prevalencia a edades más avanzadas y destaca que “el 75 % de los ictus ocurren en personas de más de 65 años”. Pero la Dra. Almudena precisa que, según algunos estudios publicados, “en el caso de personas que tienen mayor riesgo cardiovascular, si modifican su estilo de vida, prestando atención a la dieta, el ejercicio y el hábito de no fumar, pueden minorar este riesgo”. Asimismo, la doctora ha incidido en el estrés como factor desencadenante, ya que “este produce una serie de cambios en el organismo, como la secreción de catecolaminas, el aumento de tensión, de frecuencia cardiaca…”.

Identificar la patología
Hay algunos signos básicos que pueden ayudar a identificar un ictus: la afectación brusca de la visión en uno o en los dos ojos; la pérdida repentina de la fuerza en un brazo, una pierna o ambos; la aparición inminente de problemas para hablar y/o entender lo que nos dicen; la aparición brusca de desequilibrio, inestabilidad o dolor de cabeza. Actuar rápidamente es imprescindible para minimizar o eliminar las secuelas.

Consecuencias del ictus
Cuando se sufre un ictus, el daño cerebral puede ser irreparable y, dependiendo del área lesionada, dejar secuelas graves que pueden repercutir de forma notable en la calidad de vida de los afectados: dificultades para mover un lado del cuerpo, mantener el equilibrio, hablar, pensar o sentir. Después de un ictus, solo un tercio de los pacientes se recupera totalmente, otro tercio queda con secuelas y otro tercio fallece

Proyectos divulgativos y educativos

En los últimos años se registra una tendencia a la baja en la mortalidad gracias a los trabajos de prevención, detección precoz y mejora de la atención neurológica especializada hospitalaria. A ello ha contribuido el mayor acceso a la información. En este sentido, cabe destacar la labor de la Federación Española del Ictus, y su empeño en difundir el alcance de esta enfermedad, así como las medidas de prevención como aspectos clave para reducir el riesgo, además de participar como usuarios y financiadores en las políticas sanitarias. Carmen Aleix, presidenta de la Federación Española del Ictus considera que “España necesita más unidades de Ictus y una rehabilitación más completa, teniendo en cuenta que hay cincuenta unidades, pero no están ubicadas en todas las provincias. En concreto en Andalucía hay solo cuatro, cuando son ocho provincias. Debería haber al menos una en cada provincia de España”. Y ha añadido que “desde la asociación estamos reivindicando más unidades de ictus porque no son tan caras y el beneficio es muchísimo. Un tratamiento adecuado puede evitar la invalidez. Necesitamos unas políticas sanitarias que puedan dar una mayor solución a esta enfermedad, que requiere ser divulgada con intensidad entre la población”.
Con esta opinión coincide el vicepresidente de la Federación Española de las Asociaciones de Anticoagulados, Feasan, Rafael Martínez, quien ha destacado que el gran reto de los pacientes anticoagulados es su formación. A este respecto precisa que “un paciente formado en su enfermedad tiene un mejor manejo y control de su día a día”. Por este motivo añade que “desde la Federación hacemos especial hincapié en apoyar a los pacientes en proyectos educativos para empoderarles en la toma de decisiones en todo lo relativo a la gestión de su enfermedad”.

TOP 5 de ejercicios para prevenir el ictus:

  • NATACIÓN: “La natación es un buen entrenamiento cardiovascular, porque sube el pulso y la tensión de manera progresiva, a la vez que trabaja un gran número de grupos musculares a la vez”, explica la Dra. Almudena Castro. Y subraya que “al trabajar en el agua se reduce el impacto en las articulaciones”. Los estilos de natación más adecuados son braza, crol y espalda, recomendando la mariposa únicamente para expertos y personas con alta resistencia cardiovascular. 
  • YOGA: es un tipo de ejercicio que combina práctica física, espiritual y mental y, por ello, ayuda a controlar el peso, la presión sanguínea y los niveles de colesterol. Los beneficios cardiovasculares del yoga pueden deberse a la reducción del estrés, ya que por ejemplo entre las mujeres es uno de los mayores riesgos de ictus. Además, es un tipo de ejercicio de bajo o nulo impacto aeróbico, que las personas mayores o con enfermedades cardíacas previas pueden realizar sin riesgo. 
  • ESTIRAMIENTOS: los estiramientos son un tipo de ejercicio físico de actividad moderada que permiten mantener el cuerpo activo y mejoraran la circulación de la sangre. Del mismo modo, los estiramientos regalan minutos que ayudan a centrarse en uno mismo y rebajar los niveles de estrés. 
  • CAMINAR: es el ejercicio más sencillo y natural. En caso de llevar una vida sedentaria y necesitar un cambio de hábitos para llevar una vida más cardiosaludable, caminar es la mejor opción para empezar a incluir el ejercicio en la rutina diaria. Activa el flujo sanguíneo y se puede ir adaptando el ritmo según las necesidades. 
  • BICICLETA: el hecho de ir en bicicleta no sólo aporta beneficios físicos, sino también mentales. A nivel físico, es una actividad de impacto cardíaco que activa la circulación, reduce el colesterol y ayuda a mejorar la movilidad de las articulaciones. A nivel mental, suele ser una actividad que nos permite estar al aire libre, por lo que puede contribuir a reducir el estrés y también puede realizarse en compañía de amigos y familiares, aunque también puede realizarse en centros deportivos. Basta con pedalear de 5 a 10 minutos al día.

 

 

Marisa Sardina
Acerca de Marisa Sardina 160 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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