Alternativas a la leche materna

Milk Formula

La lactancia materna es la alimentación ideal para el bebé hasta los seis meses. Cuando esta no es posible o debe complementarse, debemos utilizar las fórmulas adaptadas que encontramos en el mercado.
La lactancia materna es la manera ideal de proveer el alimento que el recién nacido necesita para un crecimiento y desarrollo saludables. Pero existen circunstancias en que no es posible amamantar al bebé y, en este caso, las fórmulas infantiles representan una alternativa inocua y nutricionalmente adecuada. El Dr. José Manuel Moreno Villares, coordinador del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, explica que el motivo por el que una madre no dé el pecho a su hijo puede ser “simplemente por el deseo de no hacerlo”, pero también “la imposibilidad de conseguir que sea compatible con sus obligaciones, considerarlo una carga mayor de lo que puede soportar o también el padecer una enfermedad grave”. Y en este sentido destaca, como ejemplos, la “galactosemia, alguna enfermedad infecciosa como el HIV, algunas enfermedades psiquiátricas (es una contraindicación relativa) y alguna infecciosa (por ejemplo madre con varicela), y algunos –pocos- fármacos“.
Diversos organismos internacionales se han encargado de realizar las recomendaciones y normativas que deben cumplirse en la elaboración de dichos productos, que utilizan como materia prima, sobre todo, la leche de vaca, a la que se aplican diversas modificaciones. Se puede afirmar que, hoy día, no existen diferencias significativas en el crecimiento y desarrollo de los lactantes alimentados a base de fórmulas infantiles con el de los lactantes alimentados con leche materna.
En cuanto a su composición, así como a la procedencia de la materia prima, el Dr. José Manuel Moreno indica que “está determinada por legislación común a toda la Unión Europea y, por tanto, de obligado cumplimiento (Preparados para lactantes y de continuación (Real Decreto 867/2008): destinados a lactantes sanos desde su nacimiento hasta la introducción de la alimentación complementaria. Modificado por Real Decreto 165/2014, de 14 de marzo, por el que se cambia el Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y de los preparados de continuación). La mayoría de ellos se obtiene a partir de leche de vaca, pero existen también fórmulas infantiles elaboradas a partir de leche de cabra”.

Baby bottle

Nuevos ingredientes
En los últimos años se han producido diversos avances en el campo de las fórmulas infantiles con el desarrollo de nuevos ingredientes que buscan el acercamiento al modelo de la leche materna. Marisa Vidal Guevara, Scientific Communication Manager de Hero España, señala que “la incorporación de compuestos bioactivos presentes en la fracción grasa de la leche materna puede considerarse un aspecto innovador e interesante de reciente introducción. Estas leches son capaces de proporcionar un patrón de crecimiento similar al de los lactantes alimentados con leche materna y desempeñan interesantes funciones relacionadas con el desarrollo cognitivo y del sistema inmunitario, de acuerdo con los resultados obtenidos en ensayo clínico”. Y destaca que “en el área de las leches especiales, recientes estudios apuntan a la posibilidad de que las grasas estructuradas desempeñen un papel interesante frente al cólico del lactante, lo que puede suponer un importante avance en esta categoría de productos”.

Valores nutricionales similares
Los diferentes ingredientes que pueden utilizarse en el diseño de leches infantiles toman como referencia la composición de la leche humana y buscan también imitar su funcionalidad. En este sentido la experta señala que “el uso de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga busca apoyar, principalmente, el desarrollo cognitivo y visual del lactante, especialmente, en los primeros meses de vida; el uso de prebióticos busca imitar el papel de los oligosacáridos de la leche materna que están relacionados, entre otras cosas, con el desarrollo de una microflora beneficiosa para el lactante, etc. Con estos ingredientes, es posible ofrecer unos productos que pueden asegurar la alimentación del lactante en los casos en los que no es posible la alimentación a pecho”.

Modificación de las fórmulas
La modificación de las proporciones de las proteínas del suero y las adiciones de nucleótidos, oligosacáridos/prebióticos y ácidos grasos de cadena larga son un conjunto de prácticas bastante habituales en el diseño de leches de fórmula infantiles. Y tal y como explica Vidal Guevara, con esto “se busca asemejar su funcionalidad a la leche materna, en relación con la inmunidad, la promoción de una microflora saludable y el desarrollo visual, entre otros efectos. La adición de aminoácidos, elementos constituyentes de las proteínas, es una práctica que se usa en los casos en que es necesario asegurar la calidad de la proteína de una fórmula infantil. Con respecto a los factores de crecimiento, su adición no está autorizada y es una práctica que no se lleva a cabo”.

Leches especiales
Actualmente hay diversas fórmulas destinadas a resolver problemas digestivos menores, modificadas a partir de fórmulas adaptadas y en las que se han realizado algunos cambios en su composición para darles una utilidad determinada: anticólico, saciante, bienestar,  antiestreñimiento, etc. Están destinadas a resolver problemas digestivos menores, pero todas se encuentran incluidas por su composición dentro de las fórmulas adaptadas. La indicación del uso de estas fórmulas debe hacerla el pediatra conociendo la composición, el motivo y la utilidad real.

Formulas hidrolizadas
Estas leches de fórmula llamadas hipoalergénicas ayudarán al menos al 90 por ciento de los bebés que tienen alergias a los alimentos, las cuales pueden causar síntomas como la urticaria, secreción nasal y problemas intestinales. Indicadas en casos de alergia a la proteína de la vaca. Esta suele desaparecer al realizar una dieta sin leche ni derivados, ya que el organismo tiene tendencia a perder la memoria de esa alergia.

Fórmulas sin lactosa
Hay que distinguir entre la alergia a la leche y la intolerancia a la lactosa, ya que esta última surge por la incapacidad para digerir y asimilar la lactosa en el intestino, habitualmente por déficit de lactasa, la enzima encargada de digerir la lactosa.  Algunos bebés tienen breves períodos en los que no pueden digerir la lactosa, particularmente después de ataques de diarrea, que pueden dañar las enzimas digestivas en la pared del intestino. Pero normalmente, esto solo es un problema temporal y no requiere un cambio en la dieta. En otros casos se produce la llamada intolerancia primaria, que consiste en una baja concentración de lactasa al nacer o incluso carecer de ella, con lo que se produce una intolerancia completa. Derivan de la leche de vaca, pero en ellas se ha sustituido la lactosa por dextrinomaltosa o por polímeros de glucosa.

Fórmulas de soja
A base de aislado proteico de soja que sustituye a la proteína de la leche. No contienen ni lactosa ni sacarosa, siendo la dextrinomaltosa o los polímeros de glucosa los hidratos de carbono que están presentes. Deben ser suplementadas con carnitina y metionina además de cobre, hierro, zinc y calcio. Su uso está recomendado para lactantes con galactosemia, intolerancia a la lactosa, e hijos de padres vegetarianos que no quieren dar proteínas animales a sus hijos.

Fórmulas antiregurgitación
La regurgitación es un proceso normal del bebé siempre que no sea una cantidad excesiva. Una de las causas es la menor consistencia de las fórmulas infantiles respecto a la leche materna. Para evitar este problema existen las fórmulas que contienen sustancias espesantes con el objetivo de aumentar su viscosidad y favorecer la retención en el estómago.

Fórmulas anticólico
El cólico del lactante suele aparecer a partir de las dos semanas de edad. Se trata de un trastorno benigno y que desaparece espontáneamente antes de los cuatro meses de edad. En estas fórmulas, las proteínas están parcialmente hidrolizadas para facilitar su digestión. Además, algunas contienen menor cantidad de lactosa, que es sustituida por maltodextrina para reducir el exceso de gas abdominal producido por la fermentación colónica de la lactosa no absorbida en tramos altos intestinales.

Fórmulas para prematuros
Indicadas para recién nacidos con poco peso o que demandan cuidados especiales. Según la Asociación Española de Pediatría, esta leche se debe mantener hasta que el bebé supere aproximadamente los dos kilos y medio o alcance la edad corregida de las 38 semanas de peso.

Fórmulas saciantes
Combinan hidratos de carbono de absorción lenta, lo que provoca que haya una cantidad de glucosa en sangre constante y regular. Se evitan así las hipoglucemias, responsables de la sensación de hambre del lactante, logrando un perfil de lípidos que favorece la sensación de saciedad después de cada toma.

Marisa Sardina
Acerca de Marisa Sardina 120 Articles
Redactora y Responsable de cierre de edición de Vive Saludable.

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