BRONQUIOLITIS, Cuando el bebé no respira bien

Todos los años aparece en forma de epidemia en los meses más fríos. Llena consultas y hospitales de miles de pequeños –lactantes y menores de dos años– con tos, mocos, pitidos al respirar y, a veces, fiebre. Explicamos con detalle qué es y cómo se manifiesta la bronquiolitis y, sobre todo, a detectar su gravedad para consultar de urgencia.

EBB-SALUD-BRONQUIOLITISAunque la mayoría de las veces la bronquiolitis es una enfermedad leve, que se resuelve espontáneamente sin tratamiento, otras veces es grave y requiere hospitalización”, precisa el doctor Juan Casado Flores, jefe del Servicio de Pediatría y del Área de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid.

Es una infección vírica

El causante de esta infección es el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), también llamado el ‘virus de los bebés’. Hasta un 90% de los casos de bronquiolitis son debidos a este virus, que provoca la infección de los bronquiolos, unos tubitos delgados por donde circula el aire en la parte más profunda de los pulmones.

Los bronquiolos transportan el aire hasta los alvéolos, que son el único lugar de intercambio de los gases en el pulmón. Para que el aire llegue a los alvéolos, los conductos que suministran este aire       –los bronquiolos– tienen que estar permeables y abiertos. La infección produce hinchazón de los bronquiolos que, al estar infl amados, hace que el aire entre con difi cultad en los pulmones y, sobre todo, le cueste salir. Como la expulsión del aire es cada vez más difícil, el pulmón se va llenando de aire y el tórax se distiende.

El virus se transmite rápidamente a través de la tos, el estornudo o el moco de los enfermos, pero también a través de objetos o las manos de los cuidadores. El periodo de incubación es de tres a cinco días y no produce inmunidad, por lo que un niño puede tener varios episodios de infección por este mismo germen.

Bebés y prematuros, más riesgo

“Esta enfermedad afecta solo a bebés y niños de menos de dos años, que son los que tienen los bronquiolos tan pequeños que una pequeña inflamación en sus paredes obstruye total o parcialmente el paso del aire por ellos. Por eso la bronquiolitis es tanto más grave cuanto más pequeños son los niños. Los bebés prematuros, los niños nacidos con cardiopatías o enfermedad pulmonar crónica son pacientes de riesgo. De todos ellos, los prematuros son los más vulnerables por las características de sus vías respiratorias, menos desarrolladas y sin anticuerpos”, explica Casado.

La bronquiolitis es más frecuente entre los tres y seis meses de edad. Los niños mayores tienen unos bronquios lo suficientemente gruesos como para no afectarles; como mucho les produciría catarro, neumonía o bronquitis.

LA MAYORÍA DE LAS BRONQUIOLITIS SON LEVES Y NO SUELEN PRECISAR HOSPITALIZACIÓN, CURÁNDOSE EN CASA EN SIETE O DIEZ DÍAS

Atención a los síntomas

Comienzan con un catarro de las vías respiratorias altas. En los siguientes dos o tres días, la respiración se hace más rápida y puede aparecer fiebre, sibilantes o pitidos al respirar y dificultad al coger o echar el aire. En estos casos, las costillas se hunden, el niño se ayuda del abdomen para respirar y, a veces, los labios se ponen de color azulado o morado. La fiebre no suele ser alta y la tos es seca, continuada, progresiva, sin tiempo para tomar el aire.

“Cuando la dolencia es más grave, el niño deja de comer o come poco y con dificultad, ya que bastante tiene con respirar. A veces tiene pausas de apnea, que son cortos momentos en que parece olvidársele respirar, y otras hace un quejido al echar el aire”, asegura el doctor.

Cómo hay que actuar

Con mucha tranquilidad, excepto si el niño tiene difi cultad al respirar. “Aunque algunas bronquiolitis son graves, la mayoría son leves o muy leves, por lo que estos niños no suelen precisar tratamiento ni hospitalización, curándose espontáneamente en siete o diez días”, señala el doctor. Conviene seguir estos pasos:

  1. Durante los primeros dos o tres días, hasta ver cómo evolucionan los síntomas, hay que alimentar con frecuencia al niño, con pecho, biberón o su alimento habitual. Si no quiere, darle a menudo agua o una solución de rehidratación oral, porque la respiración rápida y la fi ebre, junto con el rechazo a comer y a beber, predisponen a la deshidratación.
  2. Un poco antes de cada comida hay que limpiarle las fosas nasales con suero salino fi siológico, ya que la obstrucción nasal difi culta la respiración.
  3. Colocarle semisentado, porque en esta posición respirará mejor.
  4. Evitar la fiebre administrándole paracetamol o ibuprofeno en las dosis que recomiende el médico y que dependen siempre del peso del niño, no de su edad.
  5. Si tiene fiebre, bajar la temperatura de la habitación.
  6.  Vigilar su respiración (evolución de la frecuencia respiratoria, aparición de quejido, hundimiento de las costillas, movimientos de las aletas de la nariz…).
  7. Evitar el aire contaminado, especialmente el humo del tabaco.

No hay tratamiento

“Únicamente la administración de oxígeno, cuando la bronquiolitis es grave, ha demostrado ser útil. Los antibióticos no son eficaces, tampoco los corticoides, por eso no deben emplearse. Puede probarse la inhalación de medicamentos para dilatar los bronquiolos”.

En pocas ocasiones los niños deben ser hospitalizados, bien para ser vigilados, bien para administrarles oxígeno o para recibir adrenalina inhalada. Muy raramente estos niños precisan ser ayudados con un respirador.

¿Se puede prevenir?

La bronquiolitis no tiene vacuna, pero puede prevenirse evitando el contacto con niños afectados o adultos con catarro o resfriados. Evita que tu hijo esté en lugares con mucha gente. La lactancia materna tiene un efecto protector, mientras que el humo del tabaco predispone a una enfermedad grave.

“Para los grupos de riesgo –prematuros o bebés con cardiopatías– existe un medicamento que, administrado por vía intramuscular los meses más fríos, previene las formas graves. Se trata de un anticuerpo frente al VRS, pero es muy caro, por lo que su indicación está muy restringida”, concluye el doctor Casado.

EBB-SALUD-BRONQUIOLITIS-2Cuando preocuparse e ir a urgencias

En algunos casos, la bronquiolitis puede ser grave. No esperes a la visita programada, consulta de urgencia, si tu hijo:

  • Nació a término y tiene menos de seis semanas de edad o si fue prematuro y tiene menos de cuatro meses.
  • Padece una enfermedad del corazón, cualquier otra enfermedad crónica o está malnutrido.
  • Apenas se mueve, permanece quieto, sin fuerza, concentrado solo en respirar.
  • Respira muy deprisa, más de sesenta veces cada minuto.
  • Tiene pausas respiratorias, momentos en los que no respira.
  • El color de sus labios es morado o azulado.
  • La tos es continua, sin tiempo para coger aire.
  • Se queja al respirar, al echar el aire.
  • Respira con el abdomen, metiendo y sacando la tripa.
  • Se le hunden las costillas y mueve las aletas de la nariz con cada respiración.
  • No come, rechaza los biberones, incluso el agua.
  • Está muy irritable o, por el contrario, muy dormido.

Redacción
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