Un estudio descubre cómo eliminar la intolerancia de los bebés a la leche de vaca

Los bebés con alergia a la proteína de la leche de vaca ( APLV) superaron su alergia más rápidamente tras alimentarse con una fórmula con probiótico Lactobacillus Rhamnosus GG (LGG) en comparación con aquellos que fueron alimentados con una fórmula sin probiótico, según un estudio publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology  y presentado en el Congreso de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica que se está celebrando estos días en Ginebra.

En el estudio, la fórmula que incorporaba el probiótico LGG añadido ayudó significativamente a más bebés a adquirir la tolerancia a la proteína de la leche de vaca  (PLV) en el primer año de alimentación en comparación con la misma fórmula sin LGG. De los bebés alimentados con Nutramigen con LGG, el 59% adquirió la tolerancia en un plazo de seis meses desde el comienzo de la toma y  el 81% lo logró en doce meses.  Por contraposición y dentro del mismo estudio, sólo el 21% de los bebés que recibió Nutramigen sin LGG adquirió la tolerancia a los seis meses y el 54% a los doce.

“Este hallazgo apunta al papel crítico que desempeñan las fórmulas infantiles especializadas como Nutramigen® con LGG® en la rápida resolución de las alergias a la proteína de la leche de vaca para el 3-5% de bebés que la padecen”, señaló  la doctora Carol Lynn Berseth, directora de asuntos médicos en Mead Johnson Nutrition. “La alergia a la leche de vaca dificulta a los bebés que absorban los nutrientes que necesitan, lo que obliga a solucionar dicha alergia lo más rápido posible. En este sentido, Mead Johnson continúa estudiando formas en que las fórmulas especializadas pueden acelerar el proceso de tolerancia a la leche de vaca con el fin de que los niños puedan recuperar un crecimiento y un desarrollo normales”., añade la doctora.

Aproximadamente el 70 % de las alergias a la leche de vaca son solventadas hasta el tercer año de vida del niño, dependiendo de factores como la gravedad de la alergia y la respuesta individual del sistema inmune.  Sin embargo, existen cada vez más pruebas de que esta patología alérgica que hoy es la tercera causa de alergia alimentaria en la infancia y que con frecuencia se manifiesta antes del primer mes de vida del  bebé,  persiste durante más tiempo en muchos niños, lo que sugiere que se necesita la suplementación con complementos nutricionales a edades más tempranas.

Si la alergia a la leche de vaca persiste, la introducción de alimentos sólidos en la dieta del bebé se restringe al no poder tomar derivados lácteos que contengan leche de vaca, con la consiguiente merma en la calidad de vida que esto conlleva tanto para el niño como los padres.

Nutramigen con LGG y Nutramigen ayudan al sistema inmune a reconocer la proteína de la leche como algo inofensivo.

La alergia a la leche de vaca se produce cuando el sistema inmune del bebé identifica las proteínas de la leche de vaca como algo peligroso. Para superar esta patología, el sistema inmune debe reconocer las proteínas de la leche de vaca como algo inofensivo.

Las fórmulas de proteínas extensamente hidrolizadas como Nutramigen con LGG y Nutramigen actúan exponiendo a los bebés a proteínas de la leche de vaca que han sido fragmentadas  en partes más pequeñas para ser digeridas fácilmente , lo que permite al sistema inmune ir poco a poco desarrollando la tolerancia.  

Asimismo,  se cree que añadir el probiótico LGG acelera la adquisición de tolerancia a PLV actuando a diferentes niveles: fortaleciendo y reparando la función de la barrera intestinal de gran importancia para el funcionamiento correcto de nuestro organismo al ser la primera protección contra alérgenos alimentarios, inhibiendo la acción de bacterias nocivas y mejorando las defensas naturales del cuerpo.

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