¡Experimenta la matronatación!

La matronatación es una práctica cada vez más común, aunque pocos conocen realmente los beneficios que aporta a los bebés esta actividad. Desde sus primeros meses de vida, la matronatación está muy recomendada para evitar posibles lesiones físicas y ayudar al bebé a desarrollar los músculos. Esta actividad, de estimulación acuática, permite desarrollar la  motricidad del bebé, a la vez que ayuda a fortalecer la relación con sus papás. Según los especialistas, la edad recomendada para empezar es a partir de los seis meses, cuando el sistema inmunológico del bebé se encuentra más desarrollado.

Es imprescindible que la mamá o el papá estén con el bebé continuamente y le ayuden a realizar los ejercicios adecuados dentro del agua. Lo primero es una preparación previa, el agua de la piscina está más fría que la temperatura ambiente, así que para evitar que le coja miedo al agua debemos sentarlo en el borde e ir mojándole poco a poco los pies, las manos y la cabecita. Después se coge por debajo de las axilas, de forma que sus piececitos toquen el agua, vamos levantándolo y sumergiéndole de forma suave hasta que el cuerpo está totalmente introducido en el agua. 

Una vez dentro del agua, son varios los ejercicios que podemos prácticar, en función de la confianza que el bebé tenga con el agua. Aunque ya se sabe que a los niños les apasiona estar dentro de una piscina, gusto que los papás pueden aprovechar para ir ejercitando físicamente a su hijo. Si lo sostenemos por debajo de los brazos, siempre por delante manteniendo el contacto visual para que  no se asuste, y lo tumbamos en el agua podrá chapotear con las piernas y pies. También podemos acunarlo con los brazos y pasearlo por el agua o apoyar su cabeza en el hombro de la mamá, mientras que con una mano le sujetamos el culete y la otra la ponemos encima de su barriguita, consiguiendo que se siente y dejándole las piernas libres para que pueda chapotear.

Asímismo, podemos ponerle algunos retos como colocar un juguete en el agua y alejarlo ante su mirada, así le animamos a que vaya detrás a atraparlo. A medida que vaya cogiendo confianza, se pueden alejar cada vez un poco más. Igualmente, si disponemos de una tabla o colchoneta, podemos colocarlos encima, ya sea sentado o en posición de gateo, y ofrecerle juguetes para que se entretenga con ellos.

En definitiva, la práctica de la matronatación es aconsejable para evitar posibles lesiones físicas y para fomentar la relación del niño con los papás. Recientemente, tuvimos la ocasión de ver al nadador profesional David Meca en una campaña promovida por Babykini de Dodot, animando a todas las mamás a prácticar los ejercicios acuáticos con sus hijos. Nos confesó que él mismo de pequeño le tenía miedo al agua pero "gracias" un problema físico le recomendaron la natación y ha llegado a convertirse en uno de los mejores del mundo en larga distancia. Defiende esta práctica, no solo por los beneficios que conlleva para el cuerpo sino también por el reducido riesgo de lesiones físicas que implica, al contrario que los deportes practicados en la calle. 

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