“Soy muy hormiguita, mis padres me lo han inculcado siempre, el trabajar, trabajar y trabajar”

Entrevistamos a la actriz Elisa Mouliaá

Fotografía: Adolfo Gosálvez.

La actriz  Elisa Mouliaá inunda la pantalla este mes de mayo, es la comisaria Lola Ramos en Servir y proteger y tiene una sección muy divertida en el nuevo programa All you need is love… o no, que se emite todos los lunes en Telecinco.
Su padre desde muy pequeña compartió con ella su gran pasión, el teatro, le contagió su entusiasmo por el oficio y le salvó de la timidez. Sus juegos de niña se convirtieron en obras de teatro, y su curiosidad fue creciendo hasta que decidió formarse en su destino. Compaginaba la serie de Águila Roja con su formación en Corazza y esos diez años de escuela la han hecho ser quien es encima de las tablas. Su estilo aventurero no le hace renunciar a nada, se atreve con todo: presentadora, actriz y protagonista en algunos vídeos musicales. No tiene miedo a nada sino a quedarse vacía de proyectos, cosa que no va a ocurrir porque sus padres le inculcaron el trabajo al margen del resultado. Trabajadora, constante, disciplinada y valiente lo encara todo, solo necesita nuevos retos y nuevas aventuras.

Se ha estrenado recientemente la serie de televisión Servir y proteger, ¿con nervios de qué ocurrirá con en esta lucha de audiencias, y de cómo aceptará el espectador la serie?
Tanto Plano a Plano, como Televisión Española han depositado muchísima confianza en la serie, se está haciendo muchísima promoción desde hace un mes y es muy original y actual, donde se cuenta la vida diaria de una comisaría de barrio, de la que están al frente dos mujeres. Es un contenido muy distinto, acostumbrados a las series de época, esto rompe de alguna manera con lo establecido, y creo que va a funcionar muy bien.

¿Cómo ha sido el rodaje de la serie y los nuevos compañeros en la misma?
Muy bien, llevamos grabando desde principio de marzo, es diferente a una serie semanal, porque el ritmo es muy rápido, estamos grabando unas nueve secuencias al día con doble unidad, lo que significa que las dos protagonistas, tanto Andrea del Río como Luisa Martín, tienen que estudiar unas ochenta secuencias cada fin de semana. Nosotros, el resto del equipo, Juan José Ballesta, Juanjo Artero, Fernando Guillén y yo tenemos menos, vamos a trabajar unos tres ó cuatro días a la semana, y es mucho más relajado. La serie es teatral, se basa en el actor, secuencias de cuatro páginas sostenidas en el conflicto del texto, y así el actor sostiene el peso de todo, por lo tanto es un trabajo muy agradecido para nosotros.

Interpretas a la agente Lola Ramos, ¿cómo ha sido la experiencia de meterte en el papel de una agente de policía, y cómo has preparado el personaje?
Cuando tienes que desarrollar un personaje que tiene que ver con una profesión tan dura, sacrificada y compleja como ser policía, bombero o guardia civil, un funcionario del Estado, tienes una doble carga de responsabilidad, porque tienes que hacerlo muy bien. Y, sí, he tenido conversaciones con varios amigos policías, he estado en varias comisarías y he recibido clases de tiro. También tenemos a Jota, de la Policía Nacional, que nos está asesorando constantemente con la jerga, con cuáles son los rangos, con cómo se tiene que dirigir un comisario a un inspector… Hay mucho trabajo de campo.

Vas a compaginar el estreno de la serie con ser presentadora del programa All you need is love… o no, ¿cómo se compagina ser actriz con ser presentadora?, ¿te gusta el reto?
Estoy en una edad que me gusta probar todo y tengo la fuerza y las ganas para afrontar este tipo de retos, me apetece mucho. Es completamente llevadero, el programa lo grabo una vez a la semana, y la serie son todas las tardes. Además, en el programa soy una colaboradora especial y tengo una sección muy divertida de unos 30/40 minutos. De momento, sí que se puede compaginar, y no me está cerrando campos, sino que me está abriendo puertas. Es una rama más de la expresión artística. Y no considero que una actividad se pelee con la otra, de he hecho hay actores y actrices que también han presentado, no soy la primera, y siempre es bueno trabajar.

Fotografía: Adolfo Gosálvez.

Empezaste muy jovencita en esta profesión con 8 años, por influencia paterna, en una compañía de teatro, ¿Por qué te influyó tu padre en esta decisión? ¿Estos inicios siendo tan joven de alguna manera hicieron que tu niñez fuera diferente?
A mi padre le encanta el teatro, tenía un grupo de teatro aficionado, yo era una niña muy tímida con mucha imaginación, pero muy tímida. Así que mi padre y yo nos metimos juntos en una compañía de teatro del barrio y estuvimos haciendo obras hasta que yo tuve trece o catorce años. Él me inculcó el teatro, sin querer, de manera sutil. Y nunca lo dejé, porque cuando acabé en la compañía, le pedí a mi padre que me apuntara a clases de teatro los fines de semana, y no lo dejé hasta que ya con 16 ó 17 años me apunté en una agencia; me cogieron para presentar Disney Chanel y mi madre no me dejo y me piqué, y me presenté a un montón de castings. Después empecé a estudiar arte dramático.

¿El hecho de que estudiaras en el colegio Estudio, donde se enfatiza el arte, el deporte y la naturaleza, influyó en tu manera de sentir y ver el mundo?
Sí, completamente, mi colegio ha influido muchísimo, la inversión que han hecho mis padres para que estuviéramos en este colegio los tres hermanos ha sido enorme y yo se los agradezco mucho. Es una educación muy alternativa que no se da en casi ningún colegio, y que abre enormemente  la sensibilidad del niño. El alumno se desarrolla a través del deporte, de la naturaleza, de las artes plásticas y de la literatura, nosotros recitábamos a Rafael Alberti con 12 años, y esto quieras o no me ha influido muchísimo.

¿Que recuerdos tienes más presentes de tu infancia, y que ya definieran quién eres a día de hoy?
Que pregunta más difícil… Tengo muchísimos recuerdos, recuerdo estar en casa con mi prima y mis amigas inventándonos obras de teatro y disfrazándonos para hacer lecturas a los padres. También recuerdo estar jugando con mis amigas a que éramos espías y nos íbamos por el Retiro a buscar crímenes. Son muchos los juegos de la infancia en mi cabeza. He tenido una infancia muy bonita.

También tienes pasión por la música y has participado en algunos vídeos musicales, ¿cómo ha sido esta aventura?
Siempre he sido un poco melómana, me gustan los cantautores, la música, los conciertos, desde el rock hasta el indie, pasando por el rock inglés. Iván Ferreira me lo propuso, Izal también. Tengo muchos amigos de la música, conoces gente, te conocen, les gusta tú trabajo, te gustan ellos y surge. No es que hiciera un casting, simplemente me lo propusieron ellos y fue surgiendo solo, fluyó.

Has sabido mantener un equilibrio en una profesión inestable, ¿cómo lo has conseguido?
Soy muy hormiguita, mis padres me lo han inculcado siempre, el trabajar, trabajar y trabajar al margen del resultado, hay que aspirar a la continuidad y estar siempre con algún proyecto que te ilusione, y el resto va viniendo solo. Si tú te lo vas trabajando poquito a poco a lo mejor un día llega un proyecto que es tu golpe de suerte, o no. Pero lo importante es seguir haciendo. Como decía Picasso: a mí dame un pincel y te pinto en un lienzo, dame un lápiz y te pinto en una servilleta, méteme en la cárcel y te pinto en la pared con un escupitajo. Se trata de hacer, no hay que esperar a que te llamen.

También has estudiado psicología, ¿es tu plan B o un complemento de tu trabajo para indagar y conocer mejor a los personajes que interpretas?
Siempre lo han descrito como que era mi plan B, pero siempre lo he vivido como algo complementario, que me ha llevado al autoconocimiento de mí misma y del ser humano. Nunca he querido dedicarme a ello, lo que a mí me gusta es jugar y divertirme.

Has denunciado el uso que se hace de las mujeres en determinadas publicaciones que tienen una actitud machista y deplorable con el cuerpo de las actrices, ¿crees que las cosas no han cambiado tanto como creemos?
Creo que el cuerpo de la mujer siempre va a ser cuestionado, el simple hecho de que publiquen una foto y que la gente piense “ha engordado dos kilos y tiene celulitis”, y las revistas te señalen poniendo onomatopeyas como si tu cuerpo fuera malo es muy gráfico. De esta manera las niñas piensan que tener ese cuerpo es malo, y estoy totalmente en contra de eso. Estoy a favor de que cada una haga lo que quiera con su cuerpo, si lo quieres enseñar, que lo enseñe, pero que no se esté cuestionando constantemente el cuerpo de la mujer, esto tiene que acabar ya de una vez.

¿Crees que en tu profesión se sigue buscando el estereotipo de mujer joven y guapa y no hay tantos papeles para mujeres reales y maduras? ¿Es un problema para envejecer en esta profesión?
Cada vez menos, cada vez hay más productores que quieren acabar con estos valores y por ejemplo en Servir y Proteger hay dos mujeres al frente y una de ellas, Luisa Martín, tiene 57 años. Y como dice ella, “estoy totalmente agradecida que se me haya dado un papel de comisaria y no de madre”, o Andrea del Río o yo, muchas de las mujeres que estamos en la comisaría trabajando y nuestras tramas no están alrededor de los hombres.

Fotografía: Adolfo Gosálvez.

Respecto a la salud y bienestar, ¿que haces para cuidarte? Alimentación, ejercicio…
A mí me gusta comer bien y sano, pero comer de todo, proteínas, verduras, fruta, aunque con la fruta tengo que comer más. Y también hacer ejercicio, pues me gusta mucho patinar, ahora que hace buen tiempo; caminar, hacer senderismo o montaña… intento siempre hacer ejercicio. Vivo en el centro de Madrid y me gusta ir andando a todos lados y trato de tener una vida activa. También  estoy apuntada al gimnasio y trato de ir siempre que puedo. Hago pilates, yoga, zumba o cualquier actividad en grupo.

¿Cómo es Elisa en su vida diaria y cómo es Elisa realmente?
Una chica joven, normal, con amigos, que tiene mucho ocio, que le gusta ir a conciertos, a festivales de música, al campo…

¿Qué otras pasiones forman parte de tu vida?
Me gusta la música, ir al teatro, me gusta cantar, aunque no canto en público, y pintar, me relajo mucho pintando, y las flores me encantan…

Otra de sus facetas es ser voluntaria en países y proyectos que necesitan de tu ayuda, ¿nos puedes contar en qué proyectos has participado y cómo ha sido esta experiencia?
Estuve trabajando en Ecuador, durante un mes, con mujeres maltratadas. Fue una experiencia muy bonita, pero muy dura, porque si aquí la violencia de género es dura, imagínate en Latinoamérica donde todavía los valores están en el pasado. En África he estado en enero en un proyecto con un orfanato y huérfanos que no tenían nada, ni agua, ni donde dormir. El orfanato era una casa muy chiquitita de barro y toda ayuda era bienvenida, porque no tienen nada. Ahora les hemos hecho unas camisetas para el colegio, les trajimos material escolar y vamos a hacer un crowdfunding para recaudar 2.000 euros para construir un depósito de agua y servicios sanitarios, y que las mujeres no tengan que caminar más de 3 kilómetros al día para recoger agua.

Y proyectos y sueños futuros
Me gustaría muchísimo hacer teatro otra vez, porque lo último que hice fue en el María Guerrero, en septiembre, y ya tengo mono. Me quiero presentar a la Compañía Nacional de Teatro Clásico y a ver si me cogen, si me eligen son dos años de trabajo. Si no, pues a seguir haciendo casting, de momento tengo trabajo hasta finales de noviembre.

Acerca de Teresa Ortega 26 Articles
Teresa Ortega es colaboradora de la revista Estar Vital, editada también por el Grupo TPI, entrevistando los personajes de portada de la revista, que también replicamos en Vivesaludable.

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