Terapia con células madre para el ictus

Por Prof. Dr. Jaime Pérez de Oteyza

El ictus es una de las principales causas de muerte y de discapacidad entre la población adulta.

Se estima que entre una cuarta parte y la mitad de las personas que sobreviven a un ictus quedan con secuelas funcionales significativas.
No hay tratamientos medicamentosos específicos que permitan restaurar las funciones encefálicas dañadas en la actualidad. Sin embargo, desde hace más de una década se viene planteando la posibilidad de emplear células madre para regenerar el tejido nervioso y favorecer la recuperación del paciente.
Numerosos estudios “in vitro” han puesto de manifiesto que las células madre pueden contribuir a la regeneración del tejido nervioso cuando los experimentos se realizan en condiciones idóneas de laboratorio o en animales de experimentación. No obstante, trasladar estos resultados a escala clínica no resulta fácil y algunos de los ensayos realizados con pacientes humanos no han conseguido sus objetivos.

La causa se debe a que son muchas las incógnitas todavía no resueltas acerca de cómo emplear las células madre en estos pacientes. La primera de ellas sería qué tipo de células madre son las idóneas, ya que es posible emplear células embrionarias, células pluripotenciales inducidas, células madre de médula ósea, células mesenquimales estromales o células del cordón umbilical, por ejemplo. Asimismo, tampoco está definido el número de células que deberían administrarse para tener éxito, cuál es la mejor vía de administración (intravenosa, intraarterial, intracerebral, meníngea) o en cuántas horas o días administrarse tras haberse producido el ictus.

Existen trabajos que han mostrado la utilidad de las células del cordón umbilical en el ictus. Estas células conservan algunas propiedades del potencial regenerativo de las embrionarias sin el riesgo potencial de producir tumores, como ocurre en el empleo de células madre embrionarias y de células pluripotenciales inducidas, es decir, manipuladas genéticamente. También cabe la posibilidad del empleo de células madre adultas como las de la médula ósea, sin embargo, los estudios publicados hasta el momento en los que se ha realizado una inyección intravenosa o intraarteral de células madre autólogas de la médula ósea en pacientes con ictus no han tenido resultados muy alentadores.

Las células de cordón umbilical se presentan como una alternativa que puede ser de utilidad. Se han llevado a cabo trabajos que han expuesto la utilidad de estas células en el ictus, realizados en modelos de experimentación animal. Así, por ejemplo, Liang y colaboradores comprobaron en un modelo murino, que la administración de células madre del cordón umbilical mejoraba la disfunción de la vejiga urinaria producida por un ictus (1). Estos resultados todavía deben ser reproducidos en la clínica humana.

Por el momento las células madre de la sangre del cordón umbilical son las más jóvenes que cualquier persona puede conservar. En su mayoría están exentas de virus y bacterias y pueden almacenarse durante décadas, manteniendo toda su vitalidad. La investigación avanza poco a poco, pero el potencial va creciendo incesantemente.


Prof. Dr. Jaime Pérez de Oteyza

Director Médico de SECUVITA. Director Departamento de Hematología y Oncohematología Hospital Universitario Madrid Sanchinarro. Centro Integral Oncológico Clara Campal. Universidad CEU San Pablo

 

 


1- Ching-Chung Liang , Tsong-Hai Lee, Shuenn-Dhy Chang. Effect of umbilical cord blood stem cells transplantation on bladder dysfunction induced by cerebral ischemia in rats. Taiwanese Journal of Obstetrics & Gynecology 55 (2016) 672e679
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