Consejos para cuidar tu salud en invierno

Aunque se acerca la primavera no hay que olvidar que todavía estamos en invierno, época en que somos más vulnerables a determinadas enfermedades, lo que nos obliga a tomar medidas preventivas.

Es cierto que nuestro cuerpo es fuerte y que tenemos un sistema de defensa muy diligente, pero en algunas épocas del año, como el invierno, el organismo se resiente y se debilita, dejándonos más desprotegidos frente a virus y enfermedades. Sin embargo, el frío no es el único responsable de esa bajada de defensas. Una dieta incompleta o excesiva durante las celebraciones navideñas, el estrés o la falta de sueño continuado también pueden repercutir en nuestro ánimo y en nuestro sistema inmunitario.

Con motivo de la llegada oficial del invierno, el pasado 21 de diciembre, el Instituto DKV de la Vida Saludable ofrece una serie de consejos preventivos y prácticos para cuidar la salud en el frío de invierno, fortaleciendo el sistema inmune para evitar los resfriados y la gripe. Evitar cambios bruscos de temperatura, apostar por vitaminas y minerales fortalecedores o cuidar nuestra higiene, son algunas de las pautas que los expertos del Instituto DKV de la Vida Saludable recomiendan para pasar un invierno saludable:

  • Apuesta por vitaminas y minerales para reforzar las defensas. Una alimentación equilibrada ayuda a mantenernos sanos y a sentirnos mejor. Incluye en tu dieta diaria nutrientes y minerales como la Vitamina C (la encontramos en todas frutas y verduras), la Vitamina B (en carnes, pescados, productos lácteos) o el hierro (a través de carnes rojas, atún, salmón, legumbres o verduras).
  • Evita cambios bruscos de temperatura. El frío de la calle y la calefacción de los sitios en los que entramos y salimos nos hace pasar del frío al calor bruscamente. Es importante adecuar nuestra indumentaria al lugar donde nos encontremos, intentando mantener constante nuestra temperatura corporal. También, es recomendable ajustar la temperatura de nuestra vivienda en torno a los 22º, así como también ventilar periódicamente los ambientes.
  • Evita el estrés. El estrés continuado o excesivo puede facilitar la aparición de algunas enfermedades, y esto está ligado a nuestro sistema inmune. Para evitarlo, practica alguna técnica de relajación como la diafragmática, aprende a priorizar y organizar tu tiempo o practica deporte.
  • Refuerza tus hábitos de higiene, y mantendremos así alejados a los microbios y a las baterías de nuestro cuerpo. Un gesto tan simple como lavarse las manos después de ir al lavabo pueden evitar que agentes externos entren en contacto con nuestro organismo.
  • Practica deporte. A pesar de que en invierno nos apetece más quedarnos en casa, el deporte aporta numerosos beneficios para nuestra salud, y nos ayudará a entrar en calor y combatir el frío. Al realizar ejercicio evita los esfuerzos excesivos, que nos dejaran agotados y caerán las defensas. Lo recomendable es dedicar, al menos, 30 minutos diarios al ejercicio físico, en el caso de un adulto sano, y aprovechar alternativas que requieran de un esfuerzo físico, como subir escaleras o desplazarse andando.
  • Duerme y descansa lo suficiente. Privarnos del sueño daña nuestro organismo y nuestra salud. Los expertos recomiendan un mínimo de 7 horas para que el descanso sea efectivo y se recupere el cuerpo de las actividades diarias. Para un buen descanso, es recomendable no practicar deporte durante las 4-5 horas antes de irnos a dormir o comer de manera ligera 2-3 horas antes de meternos en la cama.
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