Proteger nuestra flora intestinal

Los probióticos se convierten en un importante aliado frente a las diarreas medicamentosas

Los antibióticos son potentes medicamentos destinados a combatir los procesos infecciosos de origen bacteriano. Actúan matando a las bacterias o impidiendo que se reproduzcan, facilitando que las defensas naturales de nuestro cuerpo sean suficientes.

Su uso es muy común, pero debe realizarse bajo prescripción médica, ya que el abuso o consumo inadecuado, puede resultar perjudicial. Entre los efectos perniciosos está la generación de resistencias de las bacterias a los mismos, pero no es el único, su mal uso puede conllevar otros problemas. Además, incluso haciendo un uso correcto, pueden producirse efectos secundarios indeseados.

 

Efectos secundarios

Los antibióticos no sólo matan las bacterias que nos hacen daño, también puede acabar con las que son beneficiosas para nuestro cuerpo, modificando con ello nuestra flora intestinal. Hay que tener en cuenta que las bacterias se mantienen en equilibrio en nuestro intestino y cuando se elimina alguna de estas se está destruyendo dicho equilibrio, facilitando que otras proliferen demasiado. Los cambios en la dieta y en los hábitos alimentarios, así como el uso de antibióticos, pueden desestabilizar el equilibrio de la microflora intestinal, disminuyendo la cantidad de bacterias beneficiosas, como el lactobacilo y la bifidobacteria, con respecto a la presencia de microorganismos dañinos o patógenos, como el clostridium o el enterococo.

Los desequilibrios pueden conllevar la aparición de la diarrea: heces blandas/acuosas que pueden provocar irritación de la zona perianal, distensión y dolor abdominal. Este tipo de diarrea se puede dar en una de cada cuatro personas y no sólo durante el tratamiento, sino incluso una vez acabado, pues los antibióticos seguirán actuando en nuestro cuerpo. En algunos casos puede llegar a permitir que una bacteria llamada Clostridium difficile prolifere demasiado, lo que nos lleva a padecer una diarrea acuosa grave, que puede ser sangrante, denominada colitis seudomembranosa.

 

Prevención

Para prevenir posibles efectos perniciosos con el consumo de antibióticos, las principales instituciones sanitarias occidentales recomiendan consumir suplementos que contengan bacterias saludables, ya que algunos productos alimentarios son capaces de modificar la composición de la microflora intestinal. Estos productos son los que contienen probióticos, prebióticos y simbióticos (una combinación de probióticos y prebióticos), capaces de reducir el riesgo de padecer diarrea, incluso las de origen vírico, ayudando a disminuir la duración e intensidad de la misma. Además, es recomendable prolongar su consumo terminado el tratamiento antibiótico.

 

¿Qué productos debemos tomar?

Es importante asesorarse por un profesional sanitario antes de elegir el suplemento que más nos conviene, ya que no todos actúan por igual. Los efectos positivos sólo son aplicables a cepas concretas y no se pueden extender de forma generalizada. En este sentido, el Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC), especifica que los tipos más comunes de bacterias probióticas son las cepas de Lactobacillus y Bifidobacterium, que a veces se combinan con Streptococcus thermophilus. Los probióticos suelen encontrarse habitualmente en productos lácteos fermentados. También están presentes en suplementos comercializados en forma de pastillas, cápsulas, bolsitas o sobres.

 


¿Cómo actúan?

  • Contribuyen a restaurar la microbiota intestinal.
  • Compiten con microorganismos patógenos en el intestino, inhibiendo toxinas bacterianas y evitando infecciones.
  • Producen sustancias antimicrobianas contra otros organismos no deseados.
  • Estimulan el sistema inmune.
  • Pueden actuar en diversos órganos, como el sistema digestivo.
Ana María Moreno
Acerca de Ana María Moreno 16 Articles
Profesora de yoga y periodista especializada en temas de belleza, bienestar y salud.

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