Decálogo para controlar la dermatitis atópica

Aunque los peques son los más propensos a sufrirla, hasta un 10% de los adultos pueden padecerla.

La dermatitis atópica es una afección que suele desparecer a medida que crecemos, pero no siempre.

Según explica la Dra. Marina Rodríguez Martín, “en el día a día de una consulta de dermatología, la atención de pacientes pediátricos es muy frecuente. Dentro de los casos más comúnmente observados en dermatología pediátrica en nuestro entorno hallamos la dermatitis atópica. Esto significa un cuadro inflamatorio muy común, que cursa con eczemas que van variando su localización dependiendo de la edad del niño (lactante-infancia-adolescencia) y característicamente con mucho picor”. Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), afecta hasta a un 20% de la población pediátrica en los países desarrollados y su prevalencia se halla en aumento debido a los estilos de vida en las sociedades industrializadas.

Pero síntomas como la descamación, las lesiones y el picor intenso que nos provocarán molestias a todas horas, no son exclusivas de los peques. Según se desvela, con motivo el próximo día 27 de noviembre del Día Mundial de la Dermatitis Atópica, es una enfermedad que afecta al 10% de los adultos de la población española. Precisamente con la llegada del frío se agudizan sus síntomas, por lo que nuestra piel requiere una mayor atención. El ambiente seco, el calor, el uso de prendas sintéticas, o determinados cosméticos y jabones irritantes son otros condicionantes para la aparición de esta enfermedad, cuya causa originaria se desconoce, aunque los expertos creen que el factor genético es uno de los más influyentes.

Para ayudar a sobrellevar sus efectos, te ofrecemos el siguiente decálogo, si bien no debemos consultar a nuestro mejor aliado en estos casos, el farmacéutico:

  1. Prevención. Es importante adoptar medidas preventivas para evitar brotes y llevar un control de cuándo y dónde aparecieron para identificar los posibles factores desencadenantes.
  2. Higiene. La rutina de higiene es fundamental para mantener una piel saludable. Los expertos recomiendan utilizar cuidados indicados para pieles atópicas que ayuden a nutrir y proteger la barrera cutánea de la piel así como evitar el agua demasiado caliente ya que puede agravar la inflamación.
  3. Secar con cuidado. Lo más aconsejable es utilizar toallas de algodón y sin frotar para evitar dañar e irritar las zonas afectadas.
  4. Hidratación. Las pieles con dermatitis atópicas se caracterizan por estar muy secas. Los expertos recomiendan utilizar diariamente cuidados emolientes para aportar la cantidad de nutrientes necesarios a la piel.
  5. Protección especial. Es muy importante proteger la piel de los rayos del sol durante todo el año además de hacer especial atención a las zonas más sensibles. Lo recomendable es utilizar fotoprotectores específicos para pieles sensibles.
  6. Evitar calor excesivo. Abrigarnos en exceso puede ser contraproducente. Especialmente a los niños se trata por todos los medios de abrigarles demasiado para que no cojan frío. En muchas ocasiones, acaban sudando y empeora los síntomas de esta afección.
  7. Mejor prendas de algodón. Se recomienda elegir prendas de algodón y evitar los sintéticos y las lanas que tienden a provocar reacciones alérgicas en la piel. Además, a la hora de lavarlos, se aconseja e1 doble aclarado para eliminar totalmente los restos de detergentes. No se recomienda el uso de suavizantes.
  8. Geles especiales. Sobre todo en el caso de los niños, se aconseja utilizar productos que no contengan jabón, que tienden a resecar demasiado la piel. Cualquier producto utilizado debe ser hipoalergénico y sin perfumes.
  9. Ambiente húmedo. Para evitar la excesiva sequedad de la piel, se aconseja mantener los interiores húmedos, especialmente durante el invierno por el uso de la calefacción.
  10. Cuidar la alimentación. Si bien no se prohíbe oficialmente ningún alimento, algunos de ellos conllevan más riesgos que otros. Consulte con su médico y prescinda, si procede, de aquellos susceptibles de provocar crisis. En este sentido, lo recomendable siempre es seguir una dieta sana y equilibrada, rica en frutas y verduras.
Redacción
Acerca de Redacción 4363 Articles
Equipo de redacción de Vive Saludable.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta