“Con la maternidad he conseguido que mi corazón sea más grande”

Entrevistamos a la actriz Ana Arias

anaarias-paolo_tagliolini012
Fotos: Paolo Tagliolini.

La reconocida Ana Arias interpreta a “Paquita” en la serie más vista de España durante más de una década, “Cuéntame cómo paso”. La historia reciente de nuestro país nos recuerda quiénes somos a través de la mirada intacta de esta maravillosa actriz. Pronto llegará la siguiente temporada.

Nació en un escenario, herencia familiar y vocación innata. Buscando personajes se encontró con “Paquita”, una mujer de armas tomar que fue transformándose como nuestro propio país; de convencional mujer de pueblo, paso a ser una mujer valiente y trabajadora que montó su propio negocio con un marido inusual, en la España de entonces. La acompaña hace más de diez años, y le ha hecho crecer y vivir experiencias. Ana, amante apasionada del teatro, reivindica la labor social y transformadora del mismo. Y por eso cree y forma parte del teatro de la escucha. Pero su gran aventura, su gran hallazgo, aquello que le hace el corazón más grande, ha sido y es ser madre.

¿Cómo se siente una al ser “Paquita”, en Cuéntame cómo pasó, la serie más vista en España durante una década?
Muy afortunada y, además, notas el cariño de la gente.

¿Has crecido con la serie, cómo has vivido el paso de los años desde Cuéntame?
He crecido con ella en muchos sentidos, como persona, y como actriz; cuanto más vives, mejor actriz te haces. He sido madre estando en la serie, y eso es una de las experiencias que mejor actriz me ha hecho. También ha sido bastante gratificante en lo laboral. He tenido la suerte de trabajar con los grandes de este mundo y poder crecer rodeada de talento del que poder absorber y aprender. La serie también me descubrió algunas limitaciones que tenía como actriz, había secuencias en las que notaba que no llegaba, que no eran de verdad, podía fingirlas, pero eso me ponía muy nerviosa, porque soy más de las entrañas. Y entonces me dije, “tengo que dar un salto, me faltan algunas herramientas”, y me fui a Nueva York a trabajar. Y estuve allí estudiando con con John Strasberg, mi maestro, y ahora continúo con él desde Madrid, que viene al menos una vez al año.

¿Y ha habido algo más que te haya marcado?
También me han marcado los compañeros que ya no están, el director Tito Fernández, maravilloso, que fue el primero que se fue, Tony Leblanc, Roberto Cairo… por ese lado he visto el paso del tiempo y esa parte no es tan positiva. Pero también he hecho grandes amigos, como Aida Folch que en la serie era mi hijastra, la hija francesa de Juan Echanove. Y mi paso por China, que estuve viviendo allí, e iba y venía durante dos años. Ella fue la única amiga que fue a verme hasta allí.

¿Y por qué crees que esta serie ha enganchando tanto?
Porque cuenta nuestra historia y la vida de la gente. La gente se siente muy identificada. Cuando Imanol da un puñetazo en la mesa y dice: “me cago en la leche”, es el típico padre de familia, y el espectador se siente reflejado. Y no solo eso, como eran los platos, las sillas, las mesas… lo reconoces, y dices: “Dios mío, si mi habitación era así”. Al fin y al cabo a la familia Alcántara le ocurren las cosas que pasaban en España. Y lógicamente, cuando uno se siente identificado repercute en que la serie se vea tanto. Y, también, el espectador valora mucho la calidad y lo cuidada que está la serie.

Cuando uno ha pasado tanto tiempo en una serie, ¿el elenco de actores se acaba convirtiendo en tu propia familia?
Sí, hay momentos en los que me he sentido así, realmente pasas más tiempo en el plató que en tu casa, y estás más con ellos que con tu propia familia. Pero también hay otras ocasiones en las que les dices, “dejarme en paz que nos os aguanto más”, como en las familias.

¿El hecho de que hayas pasado tanto tiempo en una serie de televisión, crees que puede encasillarte o restarte alguna oportunidad en la gran pantalla?
Nunca me he sentido encasillada interpretativamente, este papel me ha dado empujones fuertes para seguir creciendo y formándome como actriz; siempre ha sido un reto. Y el espectador basta con que vuelva a verte en otro registro para que se olviden, o eso espero.

¿Por qué decides ser actriz y cómo nació tu vocación?
Realmente nació conmigo, no lo he decidido, es como que siempre he sabido que iba a ser actriz, y si me preguntaban de pequeña contestaba: “yo voy a ser actriz”, lo he tenido tan claro que por eso lo soy.

Y tus padres son actores, ¿qué enseñanza te han transmitido en relación a la profesión?
Mi madre me ha transmitido el amor a la profesión y mi padre ha sido más práctico. Un consejo muy valioso que él me ha dado, y que siempre he tratado de aplicar, ha sido: “tú siempre facilita el trabajo a los demás”. Porque los actores podemos volvernos un poco ciegos en algunos momentos; de repente tienes a dos personas maquillándote, a otras pendiente de tu vestuario, y puedes llegar a sentirte el centro, por eso es imprescindible saber que formas parte de un equipo y que tú eres tan importante como el que está a tu lado.

También has hecho mucho teatro, ¿qué sensación te ofrece el escenario a diferencia de una serie de televisión?
El teatro no lo puedo comparar, me resulta casi como dos profesiones diferentes, obviamente no lo son, pero desde luego lo que te ofrece es muy distinto. El teatro te ofrece la oportunidad de seguir un hilo, un hilo argumental, un hilo emocional, que no lo rompes, se levanta el telón, tú empiezas y desarrollas algo hasta que se termina, no hay manera de volver atrás, ni de ir hacia adelante, ni de escaparte. En cambio, en la televisión ruedas en relación a los decorados y a la luz, un día ruedas cuando se muere tu novio, y al día siguiente cuando lo conoces. Interpretativamente tienes la oportunidad de repetir y repetir hasta que la secuencia está perfecta, pero no tienes la oportunidad de vivir de principio a fin la historia, de desarrollar orgánicamente ese proceso. Y, además, en el teatro tienes la respuesta del público que está ahí, totalmente abierto a los que tú le vas a dar, y eso lo recibes en el acto.

¿En qué consiste el teatro de la escucha y porque tuviste la necesidad de formar parte de él?
Es un teatro social que trata de recuperar la función que ha tenido el teatro, de despertar las conciencias, de abrir ventanas de luz en zonas oscuras, de que realmente el público pueda ver sus vidas, sus problemas, lo que les toca, encima del escenario para así poder trascenderlo. El teatro de la escucha recupera esa función tan pura del teatro y pone sobre la mesa temas que quizás no sean los más cómodos de tratar, pero que son realmente necesarios. Y sí, tenía la necesidad de estar ahí como tanta otra gente.

¿Y con la situación actual que estamos viviendo, crisis, corrupción, malas condiciones laborales, terrorismo… crees que el teatro de la escucha vendría bien?
Sin ningún tipo de dudas, tenéis la sala de Abrantes, la sala del teatro de la escucha, a donde podéis acercaros y probablemente se quedará parte de vuestro corazón ahí, os lo aseguro.

Fotos: Paolo Tagliolini.
Fotos: Paolo Tagliolini.

También has hecho recientemente de maestra de ceremonias en Síndrome de Estocolmo, una velada de artistas cuyo guión es sobre todo improvisación, ¿cuál es el objetivo de este encuentro?
Síndrome de Estocolmo nació para el encuentro Gutun Zuria, que es un festival de literatura, en Bilbao, y quisieron romper con un modelo más serio y hacer un espectáculo cultural. Es un encuentro entre artistas, alrededor de una mesa uno debate y comparte experiencias con otros creadores, hay dos músicos, dos escritores, dos actores, el escenario es una mesa, con comida y vino, y con unas luces de verbena alrededor. Yo soy la maestra de ceremonia y parto de un guión que me salto y modifico en función de los invitados, que no tienen guión, y según lo que ocurra, hay que improvisar. Es muy interesante y los nervios no se me pasan hasta que acaba el espectáculo, porque nunca se sabe lo que va a ocurrir.

Cambiando de tema, tuviste una tienda de productos ecológicos en Malasaña…
Sí, cuando la abrí tenía tres trabajos, estaba en la televisión, en el teatro y en la tienda. Salía de la televisión y me iba al teatro, y cuando salía del teatro me iba a hacer gestiones de la tienda, y cuando libraba me iba a la tienda. Y no tenía ningún día libre y era totalmente imposible de sostener.

¿Y por qué esas ganas de montar algo así? Lo que se respira detrás de esa intención es que te preocupa mucho la alimentación, la vida sana?
Siempre me ha interesado muchísimo, a los 18 años cuando me independicé, te suceden cosas nuevas como tener que hacer la compra, y me empecé a interesar por la alimentación, y fue en ese momento cuando dejé de tomar leche de vaca, empecé a tener cuidado con el azúcar, la sal y a partir de ahí me puse a estudiar porque me interesaba mucho el tema. Tuve mi etapa radical, tampoco me ponía ropa que no fuera orgánica. Pero ya se me ha pasado. Ahora cuando salgo a la calle disfruto de lo que me den, y en mi casa sí continúo cuidando mucho la alimentación.

Haces ejercicio, deporte…
Antes iba al gimnasio y hacía spinning, pero desde que soy madre no me da tiempo. En realidad lo del deporte no es que me guste mucho, pero lo veo necesario. Hay personas que salen a correr por placer, en cambio, yo me pongo a correr y empiezo a tener esa sensación de cansancio y de que se te sale el corazón por la boca y me paro, y pienso: “pero si no tengo prisa”. Y en las clases de spinning voy al ritmo de la música y con más compañeros y eso sí que me motivaba. Y también me gusta mucho practicar yoga.

Has comentando durante la entrevista que la maternidad te ha enriquecido muchísimo, tanto en tu profesión, cómo en la forma de vivir la vida, ¿cómo ha sido esta experiencia?
Ha sido y es una experiencia muy grande, el corazón se me hizo más grande, y eso es algo que no creo que pueda conseguir con nada más.

Y qué proyectos tienes a corto o largo plazo
Estoy entablando conversaciones para hacer teatro, más no te puedo decir, porque no hay nada concreto aún. Estoy muy abierta y me muero de ganas de hacer teatro y cine, y a ver qué pasa, nuestro trabajo es así, nunca se sabe.

 

Acerca de Teresa Ortega 29 Articles

Teresa Ortega es colaboradora de la revista Estar Vital, editada también por el Grupo TPI, entrevistando los personajes de portada de la revista, que también replicamos en Vivesaludable.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta