Los beneficios del agua

El agua es imprescindible para la piel y un aliado fabuloso para su cuidado

mujer-lavandose-la-caraPopularmente se dice que las personas somos fundamentalmente agua, un comentario con mucho fundamento si tenemos en cuenta que el principal componente de nuestra piel es precisamente eso, agua. Independientemente de la cantidad de agua que también hay en el resto de órganos de nuestro cuerpo, la piel está formada por un 30% del líquido elemento, lo que la convierte en una sustancia esencial para su cuidado, aportándole beneficios como la limpieza, protección, hidratación, etc.
Precisamente por su importancia, y coincidiendo que el mes pasado se celebró el Día Mundial del Agua, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) ofrece una serie de consejos para tener una piel saludable y cuidada gracias al agua. Y es que el agua es el hidratante por excelencia, como afirma la doctora Eulalia Baselga, miembro de la AEDV y especialista en dermatología. “La aplicación externa de agua contribuye a favorecer la penetración de sustancias hidrosolubles, calma el picor en caso de agua fría, aumenta la elasticidad, evita el aumento de temperatura de la piel y mejora el aspecto de la piel”, explica la doctora Baselga, para quien el agua es un lujo a nuestro alcance no siempre suficientemente valorado. En cuanto a su ingestión, incide en que mayormente es mejor beber el agua de botella, porque “el alto contenido en cal del agua de grifo puede irritar la piel, por lo que es más recomendable el agua de baja mineralización”, señala.
Por su parte, la también dermatóloga doctora Elia Roó, incide en que algunos de estos relevantes beneficios del agua son: limpiar, calmar, refrescar cuando uno está sometido a mucho calor, hidratar, proteger, incluso fijar el maquillaje en la piel. Una de las novedades estrella que se suelen utilizar en tratamientos de belleza en la actualidad, y concretamente en aguas termales, es poner este tipo de agua para un buen maquillaje. “Las aguas termales se suelen poner encima del cosmético para fijarlo”, especifica la doctora, “así como después del peeling para calmar la piel”. Incluso tienen nuevos empleos, como explica la doctora Roó, “lo que está en auge actualmente son las aguas hidratadas que incorporan filtros solares”.
En definitiva, más allá de ser imprescindible la ingesta de agua para nuestra supervivencia, ofrece muchas propiedades y es fundamental para tener un aspecto sano por dentro y por fuera.

Consejos para tu piel

1) El aporte de agua es esencial para mantener la turgencia y elasticidad de la piel. Una piel deshidratada es menos elástica, es decir, tarda más tiempo en volver a su sitio al estirarla.

2) El aporte de agua adecuado evita la deshidratación de la piel. Una piel deshidratada no puede cumplir la función de barrera natural que tiene la piel, pierde tersura y favorece la aparición de eccemas.

3) La aplicación externa de agua fría o compresas húmedas produce un efecto calmante inmediato del picor y disminuye la inflamación de la piel. Puede ser muy útil en caso de quemaduras, urticarias, picaduras de insecto u eccemas. El agua fría reduce la rojez.

4) Una ducha de agua no tan caliente o fría es estimulante para la piel y el espíritu. El efecto inmediato es una vasodilatación superficial para mantener la temperatura y posteriormente una vasoconstricción. Por otro lado ayuda a despertarnos.

5) El agua arrastra partículas depositadas sobre la piel y elimina suciedad de la piel.

6) Los baños con agua termales aportan, dependiendo de la composición de las aguas, diferentes minerales a la piel y sustancias de acción antiinflamatoria probada y de utilidad en enfermedades de la piel como el eccema o la psoriasis.

7) En climas muy calurosos la aplicación externa de agua sobre la piel evita que se produzca un golpe de calor.

Ana María Moreno
Acerca de Ana María Moreno 16 Articles
Profesora de yoga y periodista especializada en temas de belleza, bienestar y salud.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta