Pierde peso sin estrés

Cuando se acerca la temporada veraniega algunas personas solemos acudir a los recursos más inverosímiles con tal perder esos kilitos de más en el menor tiempo posible. Pero no existe en el mundo más estrés para el organismo que acudir a cualquier tipo de dieta que no sea equilibrada e inteligente.

El objetivo de una alimentación consciente es evitar el estrés que se produce cuando el ataque oxidativo supera las defensas antioxidantes, esto ocurre cuando el organismo se ve sometido la falta de nutrientes esenciales que suelen ser el componente principal de las dietas “mágicas”.

Es importante tener en cuenta que cuando no nos alimentamos bien nuestro cuerpo no tiene los suficientes nutrientes para fortalecer al sistema inmune y a su vez estamos empujándolo a la producción excesiva de radicales libres.

Por ello, para evitar el estrés interno en un proceso de pérdida de peso es importante suministrar a nuestro organismo las suficientes vitaminas y minerales formadores de enzimas que nos ayudarán a evitar el envejecimiento y muerte celular prematura

Por otro lado, es fundamental entender que cuando nos sometemos a una dieta mágica que nos promete fácil perdida de peso, casi siempre esos kilos perdidos se recuperarán cuando dejemos de practicarlas porque normalmente este tipo de dietas no están hechas para adaptarse a nuestro organismo si no más bien para ser utilizadas como opción fácil cuando se acerca la “operación bikini”.

En vista de que ya casi estamos en las puertas del verano os propongo una dieta equilibrada con alimentos inteligentes que puede ayudaros a perder kilos sanamente. Pero antes os daré unas pautas de lo que podéis incluir en vuestras comidas para hacer de ellas un menú más variado y nutritivo con la intención de que puedas hacer el cambio no sólo por el verano si no para siempre.

•    Los zumos de frutas naturales son una fuente de vitaminas y antioxidantes que aportan pocas calorías, fibra y mucha agua que nos ayuda a eliminar toxinas.

•    Escoge las frutas y verduras más bajas en calorías como por ejemplo: pomelo, kiwi, naranjas, limones, limas, fresas, arándanos, moras, frambuesas, apio, espinacas, lechuga, zanahoria, tomate.

•    Los caldos vegetales son una buena elección. Son diuréticos y ricos en potasio. A ser posible mejor casero y natural.

•    Opta por purés, arroz integral (que trae más nutrientes aprovechables que el arroz normal), pescado, pavo, pollo hervidos o la plancha.

•    Una vez a la semana evita consumir carnes de ninguna índole.  Sólo frutas, verduras y legumbres (lentejas, judías, garbanzos), arroz integral, cuscus, quinoa, trigo sarraceno, germen de trigo, amaranto, cuentan con una alta cantidad de proteínas de tipo vegetal y además no acidifican tu organismo. Si puedes adoptar este hábito para siempre tu cuerpo te lo agradecerá.

•    Las pastas mejor consumirlas una vez a la semana a ser posible integrales y sin mucha salsas.

Ten en cuenta que las cantidades deben ser siempre moderadas, nuestro cuerpo no requiere de tanta abundancia pero sí de calidad.
Comer cinco veces al día
hará que cuando llegue la hora de la comida y cena no llegues con tanta hambre y ansiedad. 

A primera hora de la mañana…

El desayuno es la comida más importante del día por eso no debemos de saltárnosla. En él vamos a  incluir alimentos de primera calidad que nos darán la suficiente energía que nuestro cerebro necesita después de pasar seis o siete horas de ayuno.

Zumo de naranja natural, una rodaja de pan integral  y mermelada o tomate con un chorrito de aceite de oliva. Bebida de soja, leche avellanas, leche de almendras o té verde con limón, son las opciones más sanas.

Prueba a poner una cucharada de polen de abejas en el zumo de naranja de por las mañanas trae una cantidad de nutrientes excepcional, contiene valiosas enzimas, vitaminas y minerales que ayudan a la oxigenación celular y a reforzar tu sistema inmune.

A media mañana

Una manzana con un yogur de soja o un pequeño sandwich vegetal, infusión.

A la hora de la comida

Pollo o pescado hervido o a la plancha acompañado con verduras o legumbres y un trozo de pan integral. Si el interés es perder peso deberías sólo tomar un primer plato a la hora de la comida  y una infusión. El postre te lo puedes saltar.

Merienda

de nuevo una fruta de temporada, (evitar repetir el plátano porque es hipercalórico) y de cuatro a cinco avellanas, almendras o nueces.

Y las cenas...

Lo más livianas posibles con ensaladas, caldos de verduras o una pequeña tortilla de verduras que nos evite poner a trabajar nuestro aparto digestivo en exceso, se acerca la hora del descanso y es preferible hacerlo con el estómago tranquilo y sin pesadez.

Para terminar, ten presente que someter a tu cuerpo al hambre causa estrés por eso es imprescindible comer cinco veces al día. Este hábito debes adoptarlo por siempre de esta forma te mantendrás bien durante todo el año y no tendrás que hacer mayores esfuerzos cuando se acerque el momento de lucir palmito.

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